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El
país al llegar a los primeros
El Presidente partía con un apoyo muy importante, al ser electo en segunda vuelta la primera vez en la historia electoral uruguaya que se utilizaba ese sistema, lo que conllevaba el haber obtenido más del 50 % de los votos válidos. Además, aunque la primera mayoría parlamentaria la ostentase el Encuentro Progresista - Frente Amplio, sumados los partidos Colorado y Nacional y copartícipes de una coalición primero electoral y luego formalmente gobernante, muchas ideas y proyectos podrían ser aprobados, llevando al país por rumbos nuevos. El dólar se cotizaba a menos de $ 12, Uruguay luchaba por llegar al Mundial de Japón y Corea y el 11 de setiembre no era más que un difuso recuerdo para la mayoría de los compatriotas, fecha que recordaba la muerte del Presidente Allende y el bombardeo a La Moneda allá por 1973. Uruguay era un país libre de aftosa, y las inundaciones repetitivas en algunas zonas del país, no eran moneda tan corriente como lo fueron un corto plazo más adelante. Han pasado muchas cosas en este tiempo. Mire, se lo voy a contar como si fuera un juicio laboral. Alguien luego de muchos años de trabajo denodado, recibe una oferta que cambia la relación laboral no para mejorarle la vida, sino para ponerlo en el filo de la guillotina, que ya no de una navaja. Algo de eso le pasó a la plaza financiera. Alguien la puso bajo la guillotina y accionó el mecanismo que causa estragos. Y la plaza perdió la cabeza. Pero en un juicio laboral es el perjudicado el que debe conseguir las pruebas que acrediten su razón. Y una y otra vez revolverá papeles viejos, los volverá a ordenar, le dará un sentido e irá a su abogado a explicarle que tiene razón, que no inventa nada, que los que están actuando de mala fe son los otros, y recibirá preguntas y más preguntas, dudas y vacilaciones, consejos sobre lo que puede ser creíble y lo que no parece serlo - aunque se tengan testigos de la veracidad del reclamo - y finalmente comenzará una interminable odisea de citaciones, audiencias, declaraciones y alegatos, que si tiene suerte le darán el dinero que le es adeudado en un plazo no menor a los cuatro años desde el comienzo de su reclamo. Y a la plaza financiera le ocurre algo parecido. Un ministro de Economía es sustituido por otro, que no es economista ni contador sino abogado pero por sobre todas las cosas un viejo senador, a pesar de contar con apenas 50 años de edad. Que quiere capear un temporal con un tenedor y una cucharita de postre, anuncia que no habrá corralito o retención de depósitos, y tres días después se ve obligado a aceptar que los plazos fijos estatales deben servir de garantía al préstamo que ya estaba en viaje…suspendido. El demandante en el juicio laboral ve recortada habitualmente las cifras que maneja como reclamo, porque nunca consigue testigos para todos los ítems reclamados, porque se le piden pruebas que solo obran en esos mano a mano con sus empleadores, y porque se parte de una base no escrita que los valores se inflan "porque eso ya se sabe, y es necesario hacerlo para no quedar tan mal parado". Esto que Uruguay Transparente llamaría corrupción y de la peor calaña, que no se puede probar pero que subyace bajo un sistema que aparenta no ser tan justo como debiera. Y el préstamo es suspendido, o recortado, mientras no se cumplan con algunas pautas que no queda muy claro cuáles son, pero aunque uno no crea en brujas que las hay, las hay. Y un viejo político debe reconocer que no le queda otro camino que aceptar o aceptar. Falta información pública. No se sabe casi nada y hasta los Directorios del BROU y el BHU aplican distinto la misma ley, porque falta una normativa explicativa del BCU. AEBU marca sus diferencias, se declara en conflicto pero acepta el funcionamiento de los Bancos mientras declara que éste ha sido muy apresurado. Realiza el tercer día hábil un paro para efectuar una Asamblea General, y nada nuevo surge de ella. El PIT-CNT decreta un paro general parcial para el mismo miércoles, y llama la atención que no haya sido para el lunes anterior. Se da una lucha verbal frontal entre Astori y Tabaré Vázquez por el tema del voto de la oposición a la ley de Ordenamiento de la Plaza financiera, y no queda muy claro cuáles serán los pasos siguientes en este enfrentamiento que no culminó el 25 de abril de 1999. Hay más incertidumbres que certezas, más interrogantes que respuestas, más dudas que aclaraciones. Así llegamos al número 100 de La Onda, motivo de festejo para quienes tenemos la suerte de colaborar con esta publicación. Motivo de orgullo por haber conseguido el Premio Arroba al Periodismo 2001, y haber sido la primera y única publicación digital en haber efectuado una encuesta con resultados que se pudieron presentar con variables de cruce por edad y sexo. ¿Qué escribiremos dentro de 100 números?. ¿Cómo será el país?. ¿Qué habrá ocurrido con personajes y personalidades que hoy están en boca de todos?. ¿Lograrán sobrevivir otro 11 de setiembre diferente como lo fue el del 2001, en el que fue herido el orgullo americano?. ¿El pobre demandante de nuestro juicio laboral habrá podido cobrar?. Cien números son muchos. Los acontecimientos pasan muy rápido, aunque en algunas partes la burocracia frene la dilucidación de cosas claras y elementales. Pero si así no fuera, no estuviésemos hablando o escribiendo sobre el Uruguay que todos conocemos. Falta poco para el número 200. Pero en 100 números pasó mucho. Cuánto no ocurrirá en los próximos 100. LA ONDA® DIGITAL |
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