Para la forma
y el contenido que tuvo el homenaje a José Artigas, con
motivo de los 150 años de su fallecimiento.
Con solo
recordar lo que fue aquel triste "Año de la
Orientalidad" en 1975, nos podemos dar cuenta de lo
mucho que hemos avanzado los uruguayos y, con todos
nosotros, la democracia.
El solo hecho
de que el canto a Artigas haya sido el que escribió el
maestro Rúben Lena y que popularizaran Los Olimareños,
muestra todo lo que hemos ganado en pluralismo y con ello en
respeto al otro.
Vaya también
nuestra buena onda para esos 19 chiquilines que mostraron,
en sus intervenciones, la sensibilidad a flor de piel por
los problemas sociales.
Con ese
saludo va nuestro reconocimiento a las autoridades de la
enseñanza pública que no practicaron el triste papel de la
censura y fueron fieles a los principios de la escuela
pública, laica, gratuita y obligatoria.