"Este es un país donde
hay un escaso capital de riesgo, porque no hay estrategias de
salidas, no hay una sociedad anónima que haya ido a la
Bolsa", dijo el jueves 21 de setiembre en la ORT el
ingeniero Alberto Saavedra, director de uruguay. com.
"Para un emprendimiento de
ese tipo en este país, lo único que se podría hacer es
crear una personería jurídica de la compañía en Estados
Unidos y que esa compañía tuviera acciones editadas en
Nasdaq, pero no en Uruguay, porque esa estrategia de salida no
existe", enfatizó el conferencista, quien a la vez
indicó que "las posibilidades de salida, en cambio
existen en países comunistas como Vietnam".
También describió el primer
tipo de inversión de capital de riesgo, al que llamó
"etapa garage" o "capital semilla" y
"esto "sì existe en Uruguay", agregó.
"Pero el problema es que
:hay mucha gente que comienza con esto pero no tiene una
estrategia de salida a la larga", alertó Saavedra, que
fue seguido por un auditorio de más de cuarenta personas, en
su mayoría jóvenes.
A su vez dijo que estos
emprendimientos "van a cambio de acciones en la
compañía". "A nivel del capital semilla (etapa
garage) el 100% de las acciones van a ser para los
fundadores", pero - añadió Saavedra- es
"importante que se defina en esta etapa inicial a quien
le va a tocar cuántas acciones y por qué razón, porque hay
muchos emprendimientos que fracasan porque los socios
iniciales no establecen esto desde un principio". Por eso
la repartición de las acciones "debe ser útil".
El esquema que manejó Saavedra
fue de que debe existir "un timonel", que puede
llevarse de un 20 a un 40%, el fundador tecnólogo entre un 20
y un 30%, el fundador financiero (el que va a manejar la parte
financiera) puede llevarse entre un 15 a un 20%.
El capital semilla fundador es
aquel que pone el dinero necesario para llegar a la próxima
etapa y le puede tocar entre el 20 y el 40%. Las fuentes de
este capital "son típicamente parientes y amigos".
Igualmente adelantó que los
emprendimientos "a este nivel fracasan en un 90% y
quizás sea más, sea el 95%".
Para el ingeniero Saavedra hay
que tener muy definidos los objetivos de esta etapa: "Con
esta inversión no se va a llegar al Nasdaq, se va a llegar a
un campo intermedio", que más adelante establecerá como
la etapa del "capital ángel".
En la etapa garage hay que
"Saber lo que se va a hacer y esto lleva tiempo, esfuerzo
y hasta inversiones, como también un análisis de la
competencia", dijo. Por ello hay que crear un plan de
negocios inicial, que permita pasar a la etapa del
"capital ángel", "que es la aparición de un
inversor más conocedor, una persona con mucha experiencia en
un industria, muchas veces alguien que se ha retirado de la
actividad comercial, alguien que tiene suficiente dinero para
arriesgar, es un ángel que viene y nos da un capital que
nadie estaba dispuesto a darlo, una especie de un ángel de la
guardia financiera".