por Rodrigo
Taibo
"ETA es una organización
ultranacionalista con unos signos y una retórica
fascistizante, y eso nada tiene que ver con la izquierda. En
la medida que sectores de la izquierda argentina y uruguaya
sostengan todavía el mito montonerista o el mito tupamaro, y
que no han sido demasiado críticos con su pasado es
explicable que haya una cierta sintonía con ETA", así
opina Jon Juaristi, el Director de la Biblioteca Nacional de
España, quien estuvo de paso en Montevideo para mantener un
encuentro con su par uruguayo y brindar una conferencia.
Juaristi (51), nació en
Bilbao, y es uno de los especialistas más destacados en el
tema del nacionalismo vasco. Premiado escritor en castellano y
en euskara, catedrático de Filología Española en la
Universidad del País Vasco y ex militante de la organización
terrorista ETA a finales de los años 60. El intelectual vasco
llegó a Montevideo, en donde dictó una conferencia, tal cual
lo hizo previamente en la ciudad de Buenos Aires.
Al referirse a cierta simpatía
que existen en algunos sectores políticos uruguayos hacia la
ETA sostuvo que son "arcaicos en sus planteamientos, que
surgen de la crisis del marxismo, que en Europa se produce en
los años 30 cuando se plantea el problema del sujeto
revolucionario. Como en Europa la clase obrera se hace
socialdemócrata, esos sectores de la ultraizquierda europea
buscan nuevos sujetos revolucionarios y los encuentran en los
países colonizados, en las luchas anticolonialistas. Y esos
esquemas se trasladan al País Vasco de los años 60 por ETA.
El planteamiento de ETA es que
el País Vasco es colonizado por España. Eso no resiste un
mínimo de análisis. En el País Vasco el componente obrero
era inmigrante. Es decir los españoles de otras regiones
llegaban a trabajar allí, en donde la burguesía si era
vasca, y en muchos casos nacionalista. No ha habido en el
País Vasco burguesías compradoras, no respondía al esquema
nacionalista por ninguna parte. Pero el discurso hacia afuera
y la retórica ha funcionado. Y ha funcionado fundamentalmente
en los sectores más recalcitrantes de la extrema izquierda en
Latinoamérica".
Afirmó en diálogo con LA ONDA
que " esa situación está cambiando radicalmente. Ya en
la década del 80 cuando dialogué con grupos izquierdistas
que provenían del guerrillerismo en Venezuela y México,
estos miraban con bastante recelo a ETA.
Los sectores más informados de la izquierda latinoamericana
saben perfectamente que ETA es una organización
ultranacionalista con unos signos y una retórica
fascistizante, y eso nada tiene que ver con la
izquierda."
"En la medida que sectores
de la izquierda argentina y uruguaya sostengan todavía el
mito montonerista o el mito tupamaro, y que no han sido
demasiado críticos con su pasado es explicable que haya una
cierta sintonía con ETA", concluyó.
"Pero ni ETA, ni el
nacionalismo bretón, ni el corso, ni el irlandés nada tienen
que ver con algo que se parezca a la izquierda. El proyecto
que quieren ellos, y lo dicen claramente, es un proyecto en
donde se subrayan los componente etnicistas. Y sobre todo la
actitud de exclusión y rechazo a los españoles, en el caso
de la ETA", dijo el intelectual vasco.