Internet debe
ser utilizada, sin abusos ni excesos. "Aquél que está
todo el día delante de Internet es un imbécil y está
enfermo". Para Eco, el exceso de información es tan
grave como la ausencia de la misma: "Se trata de cómo
controlar ese exceso, de cómo distinguir lo bueno de lo
malo". Si a una sociedad hambrienta se la tienta con
Internet, según Eco, al no distinguir entre los alimentos
buenos y los malos, podría acabar muriendo.
La división de
clases basada en el control de la información crea ciudadanos
activos, pasivos y los que no la utilizan. "No debemos
convertirnos en adictos. Quien es capaz de pasar todo el día
conectado a Internet, simplemente, está enfermo.
El que toma una
copa de whisky antes o después de las comidas hace bien, pero
no el que llega a las dos botellas diarias". La
globalización, sostiene el autor de "En el nombre de la
rosa", hará más pobres a los países pobres, aunque se
trata de un fenómeno complejo sobre el que no se puede
generalizar. Se trata de un elemento disperso con muchas
ramificaciones y que puede tocar bastantes hilos.