por José Luis
Martínez
El número uno de
Agencia Central de Inteligencia (CIA), George Tenet, aceptó
finalmente la desclasificación de numerosos documentos secretos
referidos al golpe militar de 1973 en Chile y al período
dictatorial uruguayo de la década del 70, después de recibir
de parte de su gobierno la seguridad de que esta publicación no
afectará la seguridad de la agencia y de sus espías.
Algunos de estos
documentos que tienen relación con Uruguay y el período
dictatorial que vivió, llegarán a manos de la Comisión para
la Paz que está analizando el tema de los desaparecidos, luego
de la solicitud hecha al gobierno de Estados Unidos a través de
los carriles diplomáticos.
Estos documentos,
rotulados como "top secret" estaban a la espera de su
desclasificación junto a otros que ya fueron puestos en
conocimiento de la opinión pública mundial. Hasta el momento,
ya han visto la luz informes secretos sobre el fracaso de la
invasión de Bahía de Cochinos en Cuba, la actuación del ex
secretario de Estado de EEUU Henry Kissinger en la preparación
del golpe de Estado contra Allende, las reuniones secretas de
Nixon y Elvis Presley en la Casa Blanca, la crisis de los
misiles en Cuba, la diplomacia del béisbol entre EEUU y Cuba,
las relaciones de Washington-Pekín y la diplomacia del
ping-pong, y otros sobre los tormentosos tiempos de la Guerra
Fría que enfrentó a la Casa Blanca con el Kremlin.
Según se
anunció, el 13 de noviembre se liberarán para el acceso
público cientos de documentos de la CIA referidos
mayoritariamente a sus operaciones encubiertas en Chile entre
1962 y 1975, período sobre el cual pesan denuncias contra una
supuesta participación de los espías estadounidenses en la
desestabilización del gobierno del presidente constitucional
Salvador Allende y el posterior golpe militar de Augusto
Pinochet.
Según distintas
versiones, los documentos serán entre 500 y 1.500. Estos
serían parte de los 11.000 documentos que están en poder del
Departamento de Estado para una "última revisión"
antes de la desclasificación.
La CIA intenta
desde hace meses recortar los alcances de la desclasificación
de documentos sobre Chile y el golpe de Pinochet, una operación
ordenada en 1999 por el propio presidente norteamericano, Bill
Clinton. Tenet, que cuenta con fuerte apoyo de los republicanos,
argumentó que la liberación de ciertos documentos podría
poner en evidencia y en peligro a agentes que la CIA puede estar
utilizando en estos momentos o planee hacerlo en el futuro. Con
estos argumentos el pasado 14 de setiembre, cuando estaba
prevista la desclasificación de la última tanda de documentos,
después de dos publicaciones previas en 1999, se pospuso.
En su reciente
gira por América del Sur, a mediados de agosto, la secretaria
de Estado Madelaine Albright aseguró a los gobiernos de
Santiago y Buenos Aires, y a las organizaciones de derechos
humanos en ambos países, que Washington dará a conocer
"miles de documentos" sobre las dictaduras que
gobernaron la región en los 70 y 80.