Del 20/11/00  al  3/12/00
Montevideo Uruguay


Portada            

La telenovela de los ómnibus

por Vitriolo

"Como el Uruguay no hay", fue una linda frase que pintó, de alguna manera, al país del Estado benefactor que se le llamó "La Suiza de América".

Luego vino una nueva versión adaptada a los nuevos tiempos que fue de Mario Benedetti: "El paisito".

La primera fue aceptada por todos, sobre la segunda algunos creyeron detectar el intento de disminuir nuestra potencialidad como sociedad. Creo, lo confieso, que la misma tuvo mucho más de ternura de que calificativo diminutivo.

Pero hora, siguiendo en la misma senda, vamos a tener ómnibus en la capital con televisores, algo así como "Montevideo tevé", una variante posmoderna de la estupidez llevada al extremo.

Se nos informa, según la prensa, que podremos disfrutar de programas de 20 minutos. Lo que de por sí ya genera un problema. ¿Se imagina usted qué le va a pasar si sube al ómnibus justo cuando faltan cinco minutos para que termine el programa? Lo más seguro es que no va a entender nada o muy poco. Pero también le puede pasar lo contrario, que usted se tenga que bajar a los quince minutos y se quedará sin ver el final. Será algo tan terrible como lo que pasaba en el Cine Rodó de Canelones, a fines de la década del 50, que la gente de La Cadena, un poblado próximo a la capital, nunca pudo ver el final porque el ómnibus para el pueblo siempre salía antes de que terminara la película.

Con esta iniciativa de la TV en ómnibus, van a pasar muchas otras cosas. Una de ellas puede ser que los ladrones resuelvan asaltar los coches ya no para robarle la jubilación a la abuelita, sino para llevarse la TV de 14 pulgadas. O que usted, conmovido con las imágenes de Fito Páez o de Shakira, se distraiga y el experto punga aproveche la oportunidad para meterle la mano en el bolsillo y se lleve los últimos 200 pesos que tenía guardados para cubrir los últimos días anteriores al próximo cobro.

Ya nos alcanza con la "salsa" que nos pasan los choferes todos los días y con los inmensos posters del Ché Guevara o de Jesús - dicho con respeto por los dos- que nos acompañan todos los días, para que ahora agreguen toda esta locura televisiva.

Sería más útil y seguramente mucho más molesto que se pusieran máquinas de afeitar eléctricas junto a cada asiento para poder afeitarnos o espejos móviles para que las damas pudieran embellecer sus ojos y labios. LA ONDA® DIGITAL


Inicio       Portada

© Copyright  Revista LA ONDA digital
Noviembre 2000

laonda@adinet.com.uy