Del 20/11/00  al  3/12/00
Montevideo Uruguay


Portada                     

Mujeres al borde del poder

por José Luis Martínez

La familia Clinton no se va de la política norteamericana y de alguna manera, pese a que no son lo mismo, Hillary fue premiada con los votos en Nueva York tras la gestión presidencial de su esposo, que muchos consideran una de las mejores que tuvo Estados Unidos.

Hillary llevará de la Casa Blanca al Senado sus convicciones sobre el derecho de la mujer a elegir libremente, su oposición a la financiación por medio de los impuestos de la educación privada, su apuesta por la continuación de la disciplina fiscal del gobierno de su esposo, su oposición a la privatización del sistema de pensiones, la extensión de la cobertura a los drogadictos, un Israel fuerte y seguro, y la pena de muerte.

Pero también la señora Clinton, que logró seguir adelante tras el escándalo del sexgate del presidente y la becaria, llevará al Senado las discrepancias que tiene con su esposo y que las expuso pública y políticamente en dos ocasiones. La primera vez fue a principios de la década del 80, por la prestación de servicios de guardería diurna a los hijos de los trabajadores pobres. La segunda, hace pocos meses, cuando Estados Unidos declinó vetar la resolución de la ONU que condenaba a Israel por la represión contra los palestinos. Esta resolución no podía tener mucha aceptación entre los votantes judíos, y Hillary los necesitó en Nueva York para triunfar sobre el republicano Lazio, quien no se llegó al Senado ni con los votos de la gran comunidad italoamericana.

Hillary se ríe cuando le preguntan si esto es el preámbulo para su carrera al sillón presidencial de la Casa Blanca, pero no contesta. De hecho tiene un escaño en el Senado por seis años, pero como todos piensan de no surgir una verdadera figura en el Partido Demócrata y tras la casi segura victoria presidencial de los republicano de George Bush, la señora de Clinton podría ser la carta ganadora en el 2004.

En esta elección presidencial en Estados Unidos, en donde además se eligieron gobernadores, senadores, representantes y se votaron más de 200 referendos que iban de desde temas educacionales, pasando por matrimonios interraciales y llegando hasta las peleas de gallos, la elección en Puerto Rico, un Estado Libre Asociado a EEUU, tuvo también a una mujer como estrella.

Sila María Calderón derrotó al gobernador Pedro Roselló, partidario de que la isla se integre definitivamente a la Unión. La ex alcaldesa de San Juan es presidenta del Partido Popular Democrático y es partidaria de mantener la actual relación con el gobierno de Washington, o sea un Estado Libre Asociado, que califican como "lo mejor de dos mundos". Esta mujer que supo interpretar a los boricuas derrotó en las urnas a los anexionistas y a los independentistas.

Las mujeres acapararon la atención en las últimas semanas. Otra que estuvo en las portadas y en las imágenes de la TV fue la electa alcaldesa de San Pablo Marta Suplicy, que llegó a la mega ciudad paulista con los votos del izquierdista Partido de los Trabajadores. Esta mujer, que hizo una campaña inusual hablando de temas sexuales y de la masturbación entre otras cosas, acaparó la atención de las municipales brasileñas que se realizado en dos vueltas.

Muchas la califican como la encarnación de la izquierda rosa o light, pero lo cierto es que atrajo el voto de la izquierda, y de inmediato se abrió el debate sobre si elle debe sustituir al líder del PT, el radical Lula, varias veces perdedor en los comicios presidenciales de Brasil.

La gestión de la alcaldesa paulista será sin duda el termómetro para medir las verdaderas posibilidades que tiene la izquierda brasileña de llegar al gobierno del país y si internamente es necesaria una renovación en el liderazgo.

Estas mujeres tuvieron sus antecesoras. Lydia Gueiler en Bolivia, Violeta Chamorro en Nicaragua, Isabel Perón en Argentina y Mireya Moscoso en Panamá, todas llegaron a gobernar sus países, y por cierto fueron recordadas durante una reunión del Banco Interamericano de Desarrollo que se realizó en Washington, a la cual concurrieron líderes femeninas de las américas.

Una encuesta Gallup elaborada en Bogotá, Buenos Aires, Ciudad de México, Río de Janeiro, San Salvador y San Pablo, indica que más de la mitad de los entrevistados opina que sus países mejorarían con más mujeres en los cargos públicos.

Las mujeres tienen mayor capacidad para un liderazgo positivo y son mejores que sus colegas masculinos en el manejo de la economía, la promoción de la educación, la defensa de la seguridad pública, la protección del medio ambiente, la reducción de la pobreza y la lucha contra la corrupción, reveló el sondeo. La encuesta también indica que la sociedad favorece a los hombres, marginando o reduciendo las posibilidades de las mujeres.

Según estudios realizados por investigadoras norteamericanas, en las últimas décadas la presencia de la mujer en cargos electivos ha crecido significativamente, aunque en cargos ejecutivos apenas llega al 5 por ciento. En 12 países no hay obligación de incluir porcentajes mínimos mujeres en las boletas electorales y 15 países se sanciona la violencia contra la mujer. Según, la viceprimera ministra de Barbados, la discusión no es si las mujeres son mejores que los hombres, pero lo que se puede afirmar es que "una democracia es incompatible sin ellas".

Es el tiempo de las mujeres y están al borde del poder. LA ONDA® DIGITAL


Inicio       Portada

© Copyright  Revista LA ONDA digital
Noviembre 2000

laonda@adinet.com.uy