por
Vitriolo
Los tristes hechos ocurridos en
el enfrentamiento clásico de fútbol entre los jugadores de
Nacional y Peñarol, han dejado varias enseñanzas y unos
cuantos dolores.
Ya se han escuchado miles de
lamentos y de críticas para con los jugadores, pero nos ha
sorprendido que se sabía desde hace mucho tiempo que existían
broncas entre los jugadores de los dos equipos.
Si esto es verdad, cosa que no
tenemos por qué dudar, nos preguntamos cuáles fueron las
razones que llevaron a los que conocían los antecedentes, a
ocultar el clima previo que existía al partido. Esto es así
porque muchas veces falta un periodismo deportivo más alejado
del espectáculo del negocio y mucho más próximo a la
transparencia de la información.
Otro aspecto es la feliz
actuación de la Justicia y del juez Pablo Eguren, que han
puesto las cosas en su lugar: en Uruguay todos somos iguales
ante la ley.
Desde ahora en más ya no habrá
más impunes por su prestigio mediático. Si usted pega y si el
jugador pega, van todos a la cárcel, sea conocido o
desconocido, salga en la TV o no salga en la TV. Sería bueno
que también esto ocurriera cuando se trata de actuar sobre el
ladrón de gallinas y el de guantes blancos.