Por
Oribe Irigoyen
Hace buenos
años atrás - mucho según el vértigo actual- , cinéfilos
nostálgicos soñaban con nuevas aventuras del duro Humpherey
Bogart o seducciones inéditas de Marilyn Monroe, cuando ambas
estrellas habían fallecido. Parecía, entonces, que las
computadoras y la animación digital podrían llevar a Bogy
hasta el Moscú post-Grovachov, derrotar a la mafia rusa y
enamorar a Marilyn, ecologista de Greenpeace.
Eran vanas
ilusiones de comienzos de los 90 y a doble banda: porque el
Moloche de Hollywood usa siempre carne fresca y renovada, no
viejos mitos. Pero también porque no estaban dadas lsas
condiciones digitales. Sin embargo, ya en abril de 1994,
estrellas como Tom Cruise discutían el futuro de sus derechos
de pantalla, se negaban a ser humanoides en sus películas
sostenían que no dejarían que éstos los sustituyeran. Algo
estaba pasando.
Esta es una
historia de animación, efectos especiales y brujería
digital, ilustrada por grandes éxitos de taquilla -
"Abismo" (1989), "Terminator 2" (1991),
Jurassic Park" (1993), "Forrest Gump" (1994),
"Jumangi" (1996), "Invasión" (1997),
"Titanic" (1998), "Antz" (1999),
"Gladiador" o "Fantasía 2000", etc- y por
la creación de un género espectacular y muy variado en que
importan más los efectos especiales que la historia narrada.
Es la búsqueda - y el logro- de grados cada vez mayores de
"verismo" para crear dinosaurios y monstruos,
mezclarlos con Actores Y paisajes reales, para adelgazar al
máximo la línea divisoria- entre ficción y realidad, esa
cosa llamada realidad virtual.
Una realidad
"fabricada" capaz de hacer suya la famosa frase de
Salvador Dali acerca del hiperrealismo: "Sistematizar la
confusión y contribuir para el descrédito total de l mundo
de la realidad". (Alejandro Piscitelli -
"Post-televisión", Ed. Piados, 1998).
El año 1995
fue en este proceso con el estreno de un largometraje de
animación. "Toy Story", una producción de Walt
Disney y Pixar totalmente computarizada con asombrosa fluidez
de movimiento de los personajes. Las 1560 tomas del filme
fueron generadas y combinadas con 400 fondos y modelos
matemáticos, por 117 computadoras Sun Sparc 20 y ejército de
técnicos y operadores. Dura 77 minutos en su versión final,
que requerirá 4 años para filmarse, 800.000 horas/máquina.
(B. Zinder- "The Toy Story story).
El asombro de
personajes que parecen estar vivos en "Toy Story" es
producto de un programa de la firma Pixar llamado
"Menv", que tardó 9 años en desarrollarse.
"Menv" (Modeling Environment) consiste en crear
modelos computacionales tridimensionales con controles de
articulación incorporados. Esos controles permiten aislar
cuadros específicos de un movimiento deseado (levantar un
brazo, hace un guiño, mover una pierna, etc) y luego la
computadora interpola - recrea- todos los movimientos
intermedios. De algún modo, los secretos y las
características del movimiento son develados por las
máquinas (computadoras). La magia digital.
El problema es
difícil, pero se está resolviendo: desarrollar personajes.
Es decir, poner en la pantalla seres orgánicos - inventados
(dinosaurios, monstruos) o copiados de la realidad (actores
convertidos en humanoides) - que se mueven, cambian su
perspectiva en el espacio tridimensional, se insertan en un
fondo vìvido y dinámico - paisaje real o inventado- . Que
despiertan emociones y acaso las tienen.
El director
James Cameron, antes de rodar su espectacular
"Titanic", lo dijo con claridad: "Estamos en la
víspera de un momento único en la historia del cine,
cualquier cosa que imaginamos puede hacerse. Si se le puede
dibujar o describir, se lo puede hacer". (Paula Parisi -
"The New Hollywood Silicon Stars - 1995).
Vaya viendo.