Por
Charles Layton
(periodista e investigador estadounidense)
Hablaré
solamente de los periódicos en los EE.UU. Yo no sé cuánto
nuestra experiencia tenga una relación con lo que pasa en
Latinoamérica. Les contaré una historia sobre el
periodismo estadounidense desde hace 20 años. En estas dos
décadas se han dado cuatro o cinco revoluciones, una tras
otra, en los medios. Nuevas tecnologías. Cambios en la
estructura de la posesión de los medios. Cambios en la
economía. Y mucho más. Ha sido una época muy perturbadora
para las personas en la industria periodística.
Un momento
remembrante es la que ocurrió en 1981, cuando Ted Turner,
el fundador de CNN, dio un discurso en una reunión de
ejecutivos de periódicos. Solo hacía uno año desde que
Turner había fundado CNN, y el estaba convencido que TV
cable iba a conquistar el mundo y arruinar los periódicos.
Esto es exactamente lo que dijo a los ejecutivos de
periódicos. "Los periódicos, como se conocen hoy, no
existirán en diez años, o seguramente serán mucho menos
importantes. Rápidamente ustedes se están poniendo
obsoletos."
Muchos de los
periodistas estuvieron muertos de miedo a causa de lo que
dijo Ted Turner. Ellos ya habían visto una disminución en
la circulación de periódicos desde los años sesenta.
Además, algunos diarios ya habían desaparecido. Se habían
unido con otros diarios o simplemente habían cerrado. Y
otros estaban luchando. La mayoría do los periódicos, no.
Pero si algunos. Y aquí apareció Turner, un hombre joven y
lleno de ideas y entusiasmo. Y en su presencia los
periodistas se sentían pasados de moda. No todos, pero
algunos. Cuando Turner dijo que ellos eran dinosaurios,
muchos de ellos le creyeron.
Es importante
recordar un poco de la historia. Desde la invención de la
imprenta casi toda la información importante en el mundo
había sido distribuida a través de la palabra escrita.
Durante el décimo noveno siglo, los libros, las revistas y
los periódicos eran los medios. Nada más existía. Cuando
llegó la radio, muchas personas pronosticaban que este
nuevo medio mataría a los periódicos. Al mismo tiempo
llegó el cine. Y sin duda, si la radio no hubiera matado a
los periódicos, el cine lo habría hecho.
En los años
cincuenta, era la televisión. Y sin duda, la televisión
hizo un daño a la circulación de los periódicos, pero no
tanto como muchas personas habían temido.
Lo que pasa
es que cada vez que aparece una forma nueva de
comunicación, la industria periodística se preocupa de que
esto será el fin. Recientemente yo encontré una referencia
de hace un siglo, en que un editor pronosticó, seriamente,
que el telégrafo mataría a la industria periodística.
Ese hombre se
equivocó. Y Ted Turner también se equivocó. Los
periódicos no han muerto a causa de TV cable y los otros
nuevos medios. Al contrario, en EE.UU. la industria
periodística ha llegado a ser un coloso de 60 mil millones
de dólares por año. Los márgenes de ganancias de las
empresas periodísticas son trescientos por ciento más que
las industrias en general en EE.UU. Desde el punto de vista
monetario, los periódicos en EE.UU. nunca han estado más
fuertes como hasta ahora. El año pasado los ingresos
subieron al 22 por ciento. Para los primeros seis meses de
este año, aunque la economía había bajado y el precio del
papel (newsprint) había crecido, los ingresos de las
empresas periodísticas subieron al 17 por ciento.
Desafortunadamente,
los periódicos no se han fortalecido con respecto a la
calidad de su periodismo. Pero si con respecto a sus
ganancias.
¿Saben
ustedes quienes han sufrido más debido a la competencia de
TV cable? Los medios de difusión. Las redes de
televisión--como CBS, NBC y ABC. Y la razón es clara. Hace
veinticinco años los telespectadores sólo podían escoger
de entre tres o cuatro canales. Cuando llegó el sistema TV
cable, ellos tenían una selección de entre cuarenta o
cincuenta canales. Y los espectadores se dividieron en las
audiencias más pequeñas. Los niños miraban sus propios
canales, los jóvenes tenían sus propios canales, los
aficionados de deportes, y del cine etcétera. Por lo tanto,
las grandes redes de televisión sufrieron una disminución
de espectadores. (A propósito, en ésta década el Internet
ha causado mucho más daño al medio de televisión que a
los periódicos. Es como los espectadores han cambiado una
pantalla por otra.)
Pero hablando
de la televisión, la mayoría de los periodistas más
astutos en mi país entienden ahora que la televisión no es
una gran amenaza. De hecho, los periodistas han llegado a
creer que la televisión puede ayudar a los periódicos.
Les doy un
ejemplo: la Serie Mundial entre los Yanquis de Nueva York y
los Mets de Nueva York. Por supuesto, esta serie era una
gran cosa en la ciudad de Nueva York. Y la audiencia de la
televisión era enorme. Pero según los periódicos, hizo
más bien, que mal. ¿Y por qué? Lo que pasó fue que,
muchas de las personas que habían mirado los partidos por
la televisión, ya sabían cual equipo había ganado, y como
todo había ocurrido--sin embargo, al siguiente día ellos
querían leer sobre el partido en los periódicos. Las
ventas de los periódicos se incrementaron rápidamente.
El New York
Daily News aumentó su tiraje entre setenta y ochenta mil
copias. El New York Post dice que vendieron aproximadamente
sesenta mil copias más de lo normal.
Hemos visto
este fenómeno antes. Muchas veces, cuando ocurre un evento
de importancia que es cubierto por la televisión, la
circulación de los periódicos sube al siguiente día.
Les digo
cuando muchas personas se dieron cuenta de este
fenómeno--cuando empezó la Guerra del Golfo Pérsico.
Allí tuvimos un caso en que la cobertura por la televisión
fue espectacular. CNN tenía reporteros y cámaras en
Bagdad, y por eso todo el mundo podía ver las bombas
explotando sobre la ciudad. ¡Vimos todo en vivo! Los
periódicos no podían hacer algo igual como esto. Pero sin
embargo, las ventas de los periódicos subieron
dramáticamente en EE.UU. durante esta guerra. La gente
quería leer sobre lo que había visto la noche pasada. La
cobertura de la televisión fue como un anuncio para los
periódicos.
Entonces,
parece que Ted Turner se equivocó sobre los periódicos. Y
no un poco, sino completamente. Sin embargo, debido a la
televisión, desde hace 20 años los periódicos han
cambiado la manera en que ellos escriben y reportan las
noticias. Por ejemplo, los reporteros de deportes no
describen más un juego como si el lector no supiera quien
ganó. Ellos escriben con la suposición que la mayoría de
los lectores ya sepan lo que pasó. Por eso, ellos enfatizan
porque esas cosas ocurrieron. ¿En que pensaban los
jugadores durante el juego? ¿Cual era la estrategia que se
usaron? Ellos han desarrollado un método más
personalizado--un método que no trata solamente de los
hechos pero también incluye el fondo del cuadro. Tratan de
explicar los aspectos que la televisión no revelan.
Esto no
concierne solo la cobertura de deportes, pero sí de todos
los temas. En general, muchos periódicos tratan de ofrecer
algo más que la televisión. También los periódicos han
llegado a ser más libres y originales en el uso de
gráficos. Y, claro, gracias al progreso técnico en la
imprenta, han crecido en la utilización del color,
especialmente con respecto a las fotografías. En general,
han tratado de ser más "modernos" y entendibles
para leer. Básicamente, los consultores y analistas del
mercado han dicho a los ejecutivos de los periódicos que la
televisión es muy fácil para mirar, y si los periódicos
quieren competir con la televisión, deben ser más
entendibles para leer. Por eso, se encuentran en muchos de
los periódicos norteamericanos artículos más cortos que
antes, y varios cambios en su apariencia. También veo mucho
de los mismos cambios de diseño aquí en Latinoamérica. De
hecho, algunos de los mismos consultores que dan consejo a
los periódicos norteamericanos han llegado aquí para
aconsejarles a ustedes.
En 1995, el
58.8 por ciento de todos los adultos leyeron un periódico
todos los días. En la primavera de este año el numero fue
un poco menos, el 56.2 por ciento. Eso es más de la mitad
de todos los adultos en EE.UU. leyendo un periódico todos
los días. Cuando se pregunta cuantas personas leen un
periódico por lo menos una vez por semana, el numero es del
75 por ciento. Esto es en los días laborables. Cuando se
pregunta cuantas personas leen un periódico los domingos,
la respuesta es el 80 por ciento.
Yo creo que
esto es impresionante. Sin duda, aun en un mercado de medios
que es mucho más competitivo que antes--con el Internet,
los medios de difusión, TV cable etcétera--los periódicos
han guardado la lealtad de un grupo extenso.
Aquí está
la audiencia por TV cable durante los mismos años. TV cable
es un medio relativamente nuevo, que ya está creciendo.
Pero debido al aumento en el numero de los canales, en el
medio de televisión hay más competencia que antes. Por
ejemplo, CNN ha perdido muchos espectadores debido a Fox y
CNBC. Aquí está ubicada la línea de la radio, bajando un
poco.
Pero miren la
línea de los canales de televisión. Esto representa el
numero de espectadores promedio durante una media hora en
las horas de la noche cuando la audiencia de las redes es
más extensa. Hace cinco años el 45 por ciento de los
adultos miraron la televisión durante este espacio de
tiempo. Ahora, el numero va decreciendo--al 38 por ciento.
En parte
ésta pérdida es debido al crecimiento del TV cable. Pero
cuando vemos a las audiencias combinadas de los canales de
televisión y del TV cable, parece que los dos juntos tienen
menos espectadores que antes. En general, parece que la
televisión ha perdido un porcentaje de su audiencia debido
al Internet.
En EEUU el
Internet se ha ido incrementando extremadamente rápido. Les
doy una estadística. Aproximadamente una mitad de las
familias en EEUU tienen una computadora personal en casa, y
ellos están utilizando el Internet. Hay más personas en la
actividad de on line en EE.UU. que en todo el resto del
mundo. Y el numero continúa creciendo rápidamente. Para el
año 2006, se ha pronosticado que el 90 por ciento de la
población de EE.UU. estará en la actividad on line.
Entonces, el
Internet es una gran amenaza para cualquiera. Pero la
sorpresa es que los periódicos todavía no han sufrido
mucho daño. De hecho, los periódicos se han aprovechado
del Internet mejor que todos los otros medios. Las redes de
televisión, las estaciones de radio y las revistas--todos
tienen las páginas web, y ellos están tratando de proveer
las noticias y el entretenimiento por medio del Internet.
CNN está en on line. Y hace algunos años, cuando el
Internet se estaba iniciando, los periódicos temían al
Internet, incluso actualmente. Hace dos años, en una
reunión de periodistas en Florida, Michael Bloomberg, el
empresario de varios medios y el fundador de Bloomberg News,
dio un discurso, en que dijo lo siguiente:
"Las
empresas que mezclan la tinta o talan los árboles
probablemente van a fallar."
¿Es que este
pronóstico les parece familiar? Tengo una colección de
pronósticos como eso. Me gustan mucho. Pero de hecho, las
empresas que recientemente han sufrido daño son los
punto-coms, no los periódicos. Los punto-coms han acumulado
muchas deudas, y los inversionistas no están dispuestos a
poner más dinero en los punto-coms. Especialmente en lo que
concierne a las noticias on line.
Los
periódicos han respondido al desafío del Internet de una
manera muy diferente de la misma en que respondieron a la
amenaza de la televisión. Aludí antes que los periódicos
cambiaron unas cosas con respecto al estilo y al gráfico en
los ochenta, reaccionando a la televisión, pero los cambios
eran, principalmente, de forma superficial. Y no existe
prueba alguna que los cambios hicieran una diferencia. Los
periódicos que realizaron menos cambios de ese tipo parecen
haber sobrevivido al igual de los que realizaron más
cambios. Al final, da lo mismo.
Pero lo que
muchos periódicos están haciendo ahora, a pesar de la
competencia del Internet, es más agresivo. De hecho, ¡es
increíble!
En los años
noventa, los periódicos han gastado excesivamente
cantidades de dinero asombrosas para aprovecharse del
Internet -- para ocupar el terreno primordial de sus
competidores. En 1994 habían solamente 20 periódicos en on
line. El año pasado hubo 4,925 (cuatro mil novecientos
veinte y cinco) en todo el mundo, incluyendo los periódicos
semanales. Más de la mitad de estos estuvieron en EE.UU.
El dinero
gastado por estos periódicos deja sin precedente. Se ha
dicho que el Tribune Company ha perdido 100 (cien) millónes
de dólares en sus inversiones en on line durante la década
pasada. El Washington Post gasta aproximadamente 38 millones
de dólares por año en sus operaciónes en on line -- y
todavía no tiene una ganancia de sus inversiones. He leído
que las inversiones hechas por los diarios americanos
habían crecido a más de 200 millónes de dólares. Estas
empresas creen que ellos necesitan hacer esto, para aprender
a manejar el nuevo medio.
Tal vez se
preguntan de donde estos periódicos consiguen todo este
dinero. Permítame explicarles. Al final de la Segunda
Guerra Mundial, cada ciudad grande tenía desde dos hasta
tres diarios. Había mucha competencia. Pero durante las
décadas subsiguientes, esa competencia se fue. Hoy, la gran
mayoría de las ciudades tienen solamente un diario. Por
eso, los periódicos tienen los monopolios en sus mercados
locales.
Podemos ver
que el número de los diarios ha disminuido en los pasados
40 años. Esto sucedió en parte debido a los cambios en el
estilo de vida. Hoy en día muchas personas tienen menos
tiempo que antes para leer. A pesar de que se habían
cambiado de casa desde las ciudades centrales hacia las
afueras, muchas personas pasan más tiempo que antes
manejando hacia sus trabajos. Esto es bueno para las
radioemisoras. Las personas en sus carros están en una
situación que les obliga a escuchar la radio. Pero hay
menos tiempo para leer los periódicos.
También, en
una época pasada los EE.UU. era un país en que muchas
esposas se quedaban en casa para cuidar a sus niños. Pero
ahora, la mayoría de las esposas trabajan fuera de casa.
Con todo el mundo trabajando, queda menos tiempo para leer
el periódico. Las encuestas nos indican que tantas personas
leen los periódicos ahora como antes. Pero esas personas
gastan menos tiempo que antes leyendo. Típicamente, una
familia que antes compraba dos periódicos, uno por las
mañanas y otro por las tardes, hoy en día compra solo uno.
A la larga,
pocas ciudades podían mantener más que un periódico. En
la gran mayoría de casos, fue el periódico publicado por
las tardes el que falló. Probablemente la televisión
contribuyó a todo esto. Antes la gente llegaba a su casa
por las tardes y leía el periódico. Ahora, la gente llega
a su casa y, es más probable que encienda la televisión.
La televisión puede dar las noticias más corrientes que
las del periódico. Además, era difícil distribuir los
periódicos publicados por las tardes en las afueras de las
ciudades, a causa de las largas distancias y del tráfico.
Resultó que
los periódicos de las tardes llegaron a ser menos
lucrativos que los de las mañanas. Por eso, la gran
mayoría han cerrado, o han sido comprados por los
periódicos de las mañanas, formando uno solo.
Pero cuando
los periódicos de las tardes cerraron, en la mayoría de
las ciudades, el periódico que sobrevivió llegó a ser un
monopolio sobre las noticias en esta ciudad. Quedan los
medios de televisión y radio, pero en EEUU. estos medios ya
no son fuentes de serias noticias. No quieren gastar el
suficiente dinero para realizar reportajes de la comunidad.
Por eso, con
un monopolio, los periódicos podían recortar sus costos,
subir sus precios para anuncios, y ganar mucho más dinero.
Los periódicos llegaron a ser minas de oro.
Porque los
periódicos eran tan lucrativos, las cadenas pagaban precios
muy altos para obtenerlos. Y porque las cadenas habían
pagado precios altos por los periódicos, las cadenas
empezaron a recortar los costos y aumentar los ingresos aun
más que antes.
Hace
cincuenta años, los dueños de la mayoría de los diarios
eran familias que vivían en las ciudades donde estaban
publicado los periódicos. De hecho, aproximadamente tres
cuartos de todos los diarios estuvieron en manos de familias
locales. Ahora, hay 1,483 diarios en el país, y solamente
280 están en manos independientes, y la mayoría de ellos
son periódicos pequeños. El restante están en manos de
las cadenas nacionales.
Cuando estas
cadenas -- incluyendo corporaciones muy grandes y poderosas
-- compraron los periódicos, ellos pudieron hacer muchas
cosas que los dueños locales no las pudieron hacer. Las
corporaciones grandes tenían los recursos para construir
plantas de imprenta más modernas, y para introducir los
procedimientos comerciales más eficientes. Ellos podían
comprar el papel, la tinta y otras cosas en cantidades
superiores, a precios más convenientes. Si una cadena
tenía dos, tres o cuatro periódicos en la misma región,
todos podían imprimir en la misma fábrica, que resultaba
mucho más conveniente que en dos o tres fábricas
distintas.
Entonces,
para resumir, cuando los periódicos publicados en las
tardes fueron cerrados, los publicados en las mañanas
llegaron a ser más lucrativos que nunca. Ellos están ahora
en manos de grandes cadenas nacionales, y las cadenas han
extraído más ganancias de los periódicos, como extrayendo
el jugo de una naranja.
Estos sucesos
no son buenas cosas para la calidad del periodismo, a
propósito, o para la salud de nuestra democracia. Es mejor
si el público tiene más que solo una fuente de noticias
locales. Pero desde el punto de vista de los hombres de
negocios, estos cambios han transformado la industria
periodística a una de las empresas más rentable en EE.UU.
Entonces, le
Internet llegó en una época en que la industria
periodística era más rica, más bien organizada, y más
unida que nunca. Y si el Internet iba a amenazar a los
periódicos, las cadenas estaban preparadas para defenderse.
Y eso es exactamente lo que está pasando.
Los
periódicos vieron el Internet como una amenaza muy seria.
¿Por qué? La primera respuesta es que ellos tenían miedo
de perder sus anuncios clasificados, que son la mayor fuente
de los ingresos de los periódicos. Para los periódicos,
los anuncios clasificados constituyen un negocio desde 15
mil millones a 18 mil millones de dólares por año. Y el
Internet es un medio perfecto para los anuncios
clasificados.
Digamos que
ustedes quieren comprar un auto. Pueden buscar en los
clasificados del periódico. O pueden buscar en on line y
especificar que quieren comprar un Honda (OHN-da), de color
rojo, no más de cinco años, y con menos de 100,000 (cien
mil) kilómetros. Pongan sus detalles y hagan un clic en
"busque," y una selección de carros disponibles
aparece, con precios a convenir. En seguida pueden calcular
sus pagos mensuales, el costo de seguro, y más.
Páginas de
clasificados han ido apareciendo en la Red Mundial, como
Autobytel.com y Monster.com. Ellos son más rápidos y más
eficientes para buscar un trabajo, un carro, un apartamento,
una casa, un regalo para su novia, un saxófono -- todo lo
que pidan.
Cuando el
Washington Post empezó a poner su periódico on line, le
preguntaron al jefe de la empresa, Donald Graham, por qué
el quería hacerlo. El dijo, "Hay tres razones --
clasificados, clasificados y clasificados."
Los
periódicos se han movido agresivamente para defenderse
contra esta amenaza. En diciembre de 1997 un consorcio de
empresas periodísticas -- incluyendo el Tribune Company y
el Washington Post -- empezó algo que se llama Classified
Ventures. Es una familia de páginas web donde se puede
buscar apartamentos, casas, trabajos y carros. Incluye los
clasificados de 134 (ciento treinta y cuatro) periódicos en
todas las partes del país.
Otra página
web, cars.com, empezado por las empresas Gannett, Knight
Ridder y el New York Times. Y hay mas páginas.
Los anuncios
de empleo constituyen el 70 (setenta) por ciento de todos
los clasificados -- es muy importante. CareerPath.com es una
red de anuncios de trabajos, creado en 1995 por el
Washington Post, el San José Mercury, el Los Angeles Times,
el New York Times, el Chicago Tribune y el Boston Globe,
más las cadenas de Gannett, Hearst y Cox. Afirma que es
"la base de datos más grande y más corriente" de
trabajos on line. El año pasado tuvo más de 322,000
trabajos listados, y contó más de 8 millones de búsquedas
por mes.
RealCities
Network está llevado por la cadena de Knight Ridder. Es una
constelación de páginas web de periódicos en 45 ciudades.
Es una mezcla del contenido de periódicos, anuncios
clasificados on line, y servicios de compras y del
entretenimiento.
Es obvio cuan
agresiva ha sido la industria periodística en aprovecharse
del Internet, antes de que otros puedan quitarles sus
negocios. Es posible que ustedes mismo quieran investigar
algunas de estas páginas web, para conseguir una idea mejor
de cuan extensivas son estas.
Si quieren
investigar, por favor miren washingtonpost.com. El
Washington Post comenzó su operación on line en 1993. Como
dije, el jefe del Post, Donald Graham, lo hizo con la
finalidad de proteger los clasificados. Pero cuando el Post
puso on line sus noticias, ganó otra ventaja. El Post era
un periódico local. Tenía una reputación nacional, pero
solo estaba distribuido en el area de Washington, D.C. Pero
ahora, gracias a estar en on line, el Post tiene lectores
internacionales.
El Post hace
más que poner on line los contenidos de su periódico.
Además tiene 180 empleados trabajando exclusivamente en su
operación en on line. El periódico gasta aproximadamente
38 millones de dólares por año en esta operación.
Washingtonpost.com da mucha más información de la que
existe en su edición impresa. Y está disponible a una hora
más temprana. Y es gratis on line. Los contenidos del
periódico aparecen on line a las 10:30 de la noche
anterior. Los redactores de la edición on line ponen
información actualizada sobre el tráfico. Ellos cambian el
puntaje de los juegos de béisbol, inning por inning. Y
cuando hay actualidades urgentes, ellos añadirán nueva
información a cada hora. Eso ocurrió este mes, durante la
confusión sobre el resultado de la elección presidencial.
Durante el
escándalo de Monica Lewinsky, la página web del Post
tenía 2 millónes de visitantes por mes, o 300,000
visitantes por día. El reportero que estaba cubriendo la
historia ponía nueva información algunas veces al día.
Si Ustedes
visitan washingtonpost.com hoy, encontrarán todo tipo de
cosas. Hay salas de "chat" en vivo, donde
reporteros, críticos, redactores y varios invitados
responden a preguntas de on line. Gracias a un arreglo entre
el Post y NBC, hay enlaces en audio y video sobre los
eventos del día. Pueden buscar un trabajo, buscar un carro
o una casa. Pueden ir de compras on line para libros,
regalos de Navidad y computadoras. Pueden enviar flores a un
amigo enfermo. Pueden comprar una mascota. Pueden conseguir
una receta para cocinar un pavo. Pueden ordenar una pizza
entregado a su casa, o comprar boletos on line para un
concierto.
Mi punto es
que los periódicos han respondido de una manera
extraordinaria a los desafíos del Internet. Ellos nunca
respondieron de tal manera al desafío de la radio, de la
televisión, o de TV cable. Esto es distinto.
Aunque ellos
están tratando de mantener sus actividades para vender
noticias on line, la mayoría de los periódicos todavía no
han descifrado como hacer utilidades en on line. Algunos
sondeos recientes han relatado que el 24 por ciento de todas
las páginas web de los periódicos ganan más dinero de lo
que gastan. Pero algunas personas creen que estas presuntas
ganancias no hacen caso a los subsidios escondidos.
Pero el
problema de ganar dinero on line no está limitado a los
periódicos. La mayoría de las compañias on line han
tenido dificultades en obtener una ganancia, y muchos han
perdido más dinero de lo que han perdido los periódicos.
Este año algunas empresas del Internet fallaron, y más de
ellas tuvieron que recortar sus servicios. Y en ese tiempo
había sido mucho más difícil encontrar la inversión de
capitales para empresas on line. Muchos inversionistas les
dirán que el auge (Ahoo-hay) económico ha terminado para
las empresas on line. Eso se puede ver en las bolsas de
valores, donde las acciones de las empresas del Internet han
sufrido una baja este año.
Yo pienso que
los periódicos están ganando la guerra del Internet. Nadie
sabe si todos sus esfuerzos fueron necesario. Hay una
polémica sobre eso. Muchas personas piensan que los
periódicos no necesitaron gastar todo este dinero en el
Internet -- que el Internet nunca fue una gran amenaza para
comenzar. Otros piensan que el Internet es el futuro de los
periódicos. No sé. Pero es verdad que los clasificados han
ido subiendo en los recientes años. Por ejemplo, los
clasificados del Washington Post subieron el 13 por ciento
en 1996, el 12 por ciento en 1997, y el 5 por ciento en
1998. No parece que los periódicos han sufrido mucho de la
competencia del Internet.
Además, los
servicios on line de los periódicos en este momento son
mejores que los de los otros medios, especialmente con
respecto a las noticias a fondo. Mientras nosotros entramos
en una nueva época de información y comunicación, los
periódicos en EE.UU. parecen estar, una vez más, en buena
forma.
De aquí en
adelante yo no sé nada de lo que pasará en EEUU, o en
Latinoamérica. Tal vez ustedes, también, tienen sus
profetas de ruina, pronosticando que la industria
periodística no puede sobrevivir. Si es así, ustedes
podrían animarse a nuestra experiencia del norte. Nunca de
las profecías se han realizado.