El pasado 14 de diciembre la
Sociedad de Economistas de Uruguay realizó el seminario
"Los economistas tienen la palabra". El evento fue
abierto por el economista Fernando Lorenzo, con la ponencia
"Aportes de diagnóstico para el análisis de la coyuntura
económica". LA ONDA digital transcribe una parte de su
extensa exposición.
Sobre el nivel de actividad el
diagnóstico indica que la tendencia ha seguido deteriorándose
en el año 2000. Hubo un inicio de esperanzas en el cuatro
trimestre al año pasado y primer trimestre de este año, pero
después se consolidó una tendencia descendente.
A nuestro juicio es probable que
el PBI uruguayo, este año, se podría situar un 2% por debajo
del PBI de 1999. Estas estimaciones estarían implicando que el
cuarto trimestre no es bueno, que no vamos a recibir buenas
noticias. La investigación puntual nos da - 1,8% de reducción
del PBI para este año.
Esta evaluación y previsión
para el año en curso no tiene en cuenta los efectos
transitorios o permanentes, es parte de lo que deberíamos
discutir, de dos episodios importantes: la aftosa y el problema
de la guerra al contrabando. Sin tener en cuenta estos efectos,
las previsiones son que a partir del primer trimestre del año
próximo comenzaría el crecimiento económico.
A pesar de decir que vamos a
recuperar el crecimiento, pero será levemente negativo en el
promedio del año respecto al anterior. Esto es: la economía
puede estar recuperando su crecimiento y simplemente la
recuperación del crecimiento no alcance a poner el PBI del año
2001por encima del nivel promedio que va a haber registrado en
el año 2000.
En el cuatro trimestre del 2001,
claramente estaríamos en una trayectoria de crecimiento del PBI
uruguayo que se estaría aproximando al 2,8% o 2,9% anual, pero
todavía el promedio nos da una leve reducción del nivel de
actividad.
Estas previsiones de un promedio
de la actividad del año 2001 no sustancialmente distinto del
promedio del nivel de actividad del año 2000, tendría un
efecto sobre el déficit fiscal, que sería de un punto
porcentual. Y esto va a depender mucho de cuando el proceso de
reactivación se inicie, porque si la reactivación ocurriera
antes podríamos obtener un poco más de crecimiento.
En el IPC hay dos inflaciones,
una firme y otra que las dan los precios volátiles, cuyas
oscilaciones de corto plazo son muy importantes. La trayectoria
que ha estado observándose en el IPC está tremendamente
influida por los precios volátiles, que son los precios de los
alimentos no elaborados, más los precios energéticos. Esto
explica que el índice de inflación ha estado por encima del
componente tendencial. Hay dos puntos porcentuales de diferencia
entre la inflación promedio, la que mide el IPC, y la que mide
el concepto de inflación tendencial. Tanto el IPC como la
inflación tendencial se observa un pequeño repunte en el
período más reciente, dado el efecto muy importante que están
teniendo los precios volátiles.