El año 2000
nos reiteró un fenómeno que los uruguayos vivimos desde hace
mucho tiempo, la emigración. En casi todos los países del
mundo hoy viven compatriotas, muchos de ellos han comenzado a
ser lectores de La Onda y cada día nos hacen llegar cartas con
los más diversos testimonios, preguntas e inquietudes. Uno de
los propósitos de nuestro proyecto es encontrar en nuestra
página un lugar donde esas expresiones número a número las
podamos incorporar. Esto nos permitirá que La Onda
verdaderamente no tenga fronteras y contribuya a lo que es un
objetivo de nuestra existencia: la comunicación real entre
todos los uruguayos. En este número comenzamos este camino ,
transcribimos una de esas cartas que han llegado a nuestra
pantalla donde se muestra la tragedia y la suerte.
- Les quiero contar brevemente lo
que me sucedió en mi primer viaje a este país,. al recordar
estas vivencias, me dije......pero esta es una historia real,
para compartir con LA ONDA
,,,,,cuando recién llegué (y
hasta ahora) viajo en bus; el caso es que estaba en la parada
del bus...cuando de pronto, siento un fuerte golpe en la cara,
(no entendía nada) pero cuando me toco, el rostro, y me siento
bañada en sangre, ahí me asuste.¿saben lo que sucedió?.
Mientras estaba la luz del semáforo en verde y todos los autos
parados, al producirse el cambio de luz.....y arrancaron, un
maldito loco que viajaba dentro de un carro, me tiró una taza
de cerámica, y me rompió la córnea, me hizo un corte en el
labio superior, y me quebró 2 dientes, imaginen como me quedé,
no hablaba inglés, estaba sola ,la gente que estaba esperando
el bus, estaba tan sorprendida como yo, pero bueno, como eso me
sucedió en la calle, de todos los gastos se encargó el
gobierno, me protegía un programa llamado "victimas del
crimen". Me operaron, de la córnea, me cosieron el labio y
me repusieron los dientes quebrados.
Eso me sucedió a mi aquí, en
"Los Angeles" (California). pero la vida continuó y
luego de esto tuve una seguidilla de suerte. Me compré un
"fantasy 5", y me gane $734 dólares, luego una
raspadita instantánea y gané 500 dólares. No me hice
millonaria, ni mucho menos, pero me levantó el ánimo.
Charito
Los Angeles (California).