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La
economía cubana al finalizar
el siglo XX
por el lic.
Pablo Fontirroche Escobar
Economista cubano
Miembro de la Dirección Nacional de la Asociación de
Economistas y Contadores de Cuba (ANEC)
El año 2000 ha
sido un año de reafirmación del rumbo de la economía cubana,
que comenzó su recuperación hace 6 años, después de haber
entrado en la crisis económica provocada por el cambio de rumbo
de sus principales socios económicos en la Europa del Este.
A pesar de las
duras coyunturas externas a que se ha enfrentado este año, con
una sobrefactura de más de 500 millones de dólares por la
compra del petróleo y la caída de los precios de su principal
rubro exportable, el azúcar de caña, la economía cubana crece
su PIB en un 5,6% en comparación con un estimado entre el 4% y
el 5%.
Este crecimiento
se logra en mejores condiciones de eficiencia de la
productividad del trabajo que creció el 4,6% y una reducción
en el coeficiente de intensidad energética del 3,4%. La
efectividad de las inversiones se elevó al 5,8%.
Estos resultados
se alcanzan a pesar de que la relación de intercambio se
deterioró en un 22% al elevarse el precio del petróleo un 61%
y caer el precio del azúcar por debajo de los 5 centavos la
libra.
El turismo
creció a un ritmo entre el 9 y 10%, que es alto comparado
internacionalmente pero por debajo de los niveles alcanzados en
los años precedentes; esto motivado por la devaluación del
euro y el encarecimiento de los pasajes aéreos que afectó el
turismo procedente de Europa.
Se superaron los
3 millones de toneladas de petróleo producidas en el país, lo
que ha permitido que más del 70% de la energía eléctrica
generada se hiciera con crudo nacional, esperando llegar a un
90% en el próximo año.
El crecimiento
del PIB en el 2000 permite que este indicador alcance ya un 85%
de los niveles que tenía en 1989, antes de entrar en la crisis
ya señalada.
Esta evolución
del PIB, comparada con los demás países de América Latina y
el Caribe, que se pronostica que crezca en su conjunto un 4%,
nos permite evaluar con más certeza los resultados de la
economía cubana, que alcanza estos crecimientos enfrentando el
bloqueo económico más prolongado y feroz que haya sufrido
país alguno en la historia de la humanidad.
Cuba crece a un
ritmo del 4,7% promedio anual, mientras la región lo hará en
un 3%, pero es válido puntualizar algunos aspectos que no
siempre son tomados en cuenta.
Mientras en Cuba
se emplea hasta el último centavo para asegurar el desarrollo
del país en beneficio de toda la población, en América Latina
el56% del valor de las exportaciones se destina al servicio de
la deuda externa; el 40% de la población de más bajos ingresos
sólo recibe el 10% de ellos, en tanto el 17% de los niños
trabajan en lugar de asistir a la escuela y el 45% de la
población latinoamericana vive en la pobreza.
Sin embargo, el
PIB que se calcula en Cuba no mide adecuadamente muchos aspectos
esenciales de la vida cotidiana y que tienen gran incidencia en
la política de desarrollo social.
En Cuba no se
incluyen los resultados económicos que pudieran representar
sectores tan importantes como la salud, la educación y la
seguridad social, que al ser totalmente gratuitos para la
población cubana sólo se reflejan en el PIB los costos de
estos servicios y no su efecto económico, como sucede en otras
naciones, donde son cobrados los mismos en su mayoría.
En este país el
auténtico valor que tienen para la sociedad estas esferas,
queda reducido por no ser objeto de transacciones mercantiles
asociadas a altos niveles de ganancias.
Para el 2001 se
proyecta reducir el déficit financiero externo, a niveles
inferiores a los del año que culmina y para ello será
necesario explotar todas las reservas de eficiencia que aún
existen.
Se debe crecer un
5% en el PIB, con una intensidad energética del 2,6% y la
reducción del gasto por dólar de ingreso bruto del 5,6%. Se
espera crecer por encima del 15% en los ingresos por concepto
del turismo y las inversiones en un 14%, en tanto la producción
industrial deberá aumentar un 7,4%, al igual que en la
producción del níquel (5%) y de acero (15%), duplicándose la
producción de acero inoxidable.
Las exportaciones
de bienes deberán crecer más de un 20% fundamentalmente en
productos de la pesca, tabaco torcido y ron, en tanto las
importaciones crecerán más del 4%.
El déficit del
Presupuesto del Estado se mantendrá dentro del límite del 2,7%
del PIB, y se deberá lograr un equilibrio financiero interno
estable que no permita volver a la situación existente entre
1990 y 1994.
Cuba se prepara
para entrar al nuevo milenio en una situación económica y
social mucho más favorable que muchos países de la región;
los resultados alcanzados así lo evidencian. El mundo tiene
ante sí un reto. Cuba, con su política económica, puede ser
un ejemplo para enfrentarlo de forma satisfactoria. LA
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