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El camino hacia el comercio electrónico (II)
La webonomics: una extraña forma de negocios

por Oribe Irigoyen

La economía cibernética acaso no excede los seis años, pero ya usa barba, todavía hirsuta, claro. Su posibilidad y desarrollo, hoy exponencial, surgió de la convergencia de lo que se denomina infoindustrias - telecomunicación, a la que se suman la computación la televisión - y ese contubernio o casamiento por iglesia y santos olivos ha modificado todos los pasos en la comercialización y ciclo de vida de los productos. Porque enlaza la producción con el consumo en "tiempo real", lo que permite superar las ineficiencias del mercado al convertir a los intermediarios tradicionales en intermediarios informacionales, pero en particular porque permite el uso intenso y eficaz de la información- en la que juega un rol sustantivo la publicidad, si cambia sus pautas clásicas

El carácter exponencial de los negocios cibernéticos lo afirman las cifras: en 1995 se calculaba un mercado total de 1200 millones de dólares - comprendido en un 75% por el hardware y el software - y para el ya ido 2000 la cifra treparía a los alrededores de 23.000 millones de dólares facturados en Internet y aledaños. Se presume alcance 300.000 millones de dólares de facturación en e-comerce.

La clave de semejantes cifras deriva de que en la Web hay de todo y todo es pasible de negociación en este tercer milenio. Hay problemas, desde luego, porque la economía electrónica todavía es una zona confusa de la fatiga computacional del hombre y porque aquel todo no es fácil de encontrar. Ese nuevo infoespacio - gigantesco reservorio de información - contiene, sin embargo, tanto lo que no se sabe de ese todo, como las personas, empresas, organismos, siglas - lo que se quiera - que podrían ayudar a saberlo.

Tal resbaladizo como prometedor campo de operaciones ha dado lugar a una nueva disciplina: la webonomics - economía de la transacción en las redes -. Es una forma bastante extraña de economía, plena de interrogantes e hielo quebradizo, que intenta despejar incógnitas y orientar en las interacciones y transacciones virtuales de los negocios cibernéticos.

Se considera que en ellos operan 4 tipos de actores: los consumidores - faltaría más, la gallina de los huevos de oro del mundo capitalista - que buscan todo, quieren encontrarlo y crecen con tasas de 200% y 300% anuales. Los creadores de contenido - editoriales, cadenas de televisión, estudios de cine, servicios diversos - que actualizan de modo permanente las páginas de la Web, ofreciendo cada vez mejor información y mayor variedad. Los especialistas en marketing que promocionan cualquier producto o servicio imaginable. Las compañías - los que venden los servers, la conexión a Internet, las agencias de publicidad. Estos cuatro actores interactúan entre sí compitiendo o colaborando, según y conforme.

Fuera del ciberespacio están los que tienen cosas para vender - los productores -, muchos todavía desconcertados y recelosos de ese asunto de vender por Web y no pocos viendo que la aparición de la webonomics no tiene marcha atrás.

Sería bueno conocer las normas que rigen esa economía mezcla de diosa y pantera. Debe tenerlas. LA ONDA® DIGITAL

 

 

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