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Los
10 años del Mercosur: de Asunción a Cavallo
El
ministro de Industria, Energía y Minería de nuestro país,
doctor Sergio Abreu, realizó para La ONDA una breve reseña,
pero rica en información, sobre el recorrido del Mercosur en
sus diez años de existencia.
Hace diez años
Argentina y Brasil, bajo el impulso inicial de Alfonsín y
Sarney, iniciaron un proceso de negociación bilateral.
Acompañados por 23 protocolos de entendimiento, con un concepto
de integración de comercio administrado.
Avanzaron en la
idea hasta que se transforma en un tratado bilateral. Y se
planteó que la marginación de Uruguay podía afectar los
tratamientos diferenciales que Uruguay tenía a través de los
protocolos de expansión comercial del Pec y del Cauce. Por eso
se negoció con Uruguay para incorporarlo y se también invitó
a Paraguay.
El Mercosur se
transformó en un proyecto de cuatro países, pero con una
metodología muy definida que ya estaba marcada por las
administraciones de Collor de Mello, Menem, Lacalle y
Rodríguez.
Se creó un
programa de liberación comercial de carácter automático y un
concepto de acceso al mercado libre e irrestricto, en que los
países iban a competir con sus producciones y sus
competitividades.
Ahí se
estableció la necesaria coordinación de políticas
macroeconómicas y que el arancel externo común, segunda etapa
del proceso de integración, fuera lo más bajo posible para
favorecer la competitividad.
Se termina la
zona de libre comercio en 1994, se ingresa a las negociaciones
para la Unión Aduanera, se producen las negociaciones de Buenos
Aires, en las que nos enfrentamos duramente porque el Uruguay
rescató no solo el concepto de admisión temporaria, sino la
vigencia del Pec y del Cauce, y discutió temas arancelarios
para tratar de rescatar un mejor posicionamiento en el marco del
Mercosur.
A partir del 1995
se produce una serie de turbulencias internacionales, ya
producto de la globalización y también bajo el marco de la
Organización Mundial de Comercio que comenzó a tener vigencia
en abril de 1994.
Entonces se
suceden la crisis mexicana, la crisis rusa, la crisis asiática
y posteriormente la crisis brasileña en 1999 con la
devaluación, que ha sido el elemento detonante de la puesta en
crisis del proceso de integración.
En todo este
proceso se van produciendo determinadas tendencias de los
países grandes, para trabajar en forma biilateral o
unilateralmente. Y desconocer la institucionalidad mercosuriana,
dejando de lado el funcionamiento de los mecanismos como el de
solución de controversias que funcionó apenas tres veces,
habiendo una cantidad de conflictos, sustituyéndolo por
negociaciones al más alto nivel político que nosotros
denominamos diplomacia presidencial, en que los presidentes se
desgastaban y manejaban los temas técnicos sin la debida
profundidad, pero siempre ingresando en instancias políticas
que no eran las pensadas para el funcionamiento del Mercosur.
Hubo dos
elementos que a nuestro juicio ha afectado la idea primaria del
Mercosur. Uno son las medidas de diciembre de 1996 del Brasil,
sobre las inversiones en los estados y otra, la devaluación del
real. Esos elementos desnivelaron el campo de juego y la
atracción natural que tiene el Brasil por ser un mercado
grande, se fue potenciando por incentivos que agregaban a la
ventaja natural de ser un mercado grande. El otro fue la
devaluación.
Esto perjudicó a
Uruguay porque afectó nuestra competitividad, produciendo
además una notoria desviación de comercio. Y además quedó
demostrado que los mecanismos de coordinación de políticas
macroeconómicas pensadas y establecidas en el Tratado de
Asunción no fueron puestas en funcionamiento durante todo el
proceso de 1995 a 1999. Ahora el Mercosur vive fuertes tensiomes
debido a que el ministro de Economía de Argentina, Domingo
Cavallo, resolvió aumentar los aranceles de importación de
bienes de consumo final, llevándolos hasta un 35%, incluyendo
aquellos productos comercializados dentro del Mercosur. Y
reclama medidas similares a Brasil. LA
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