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Las características de la experiencia consciente

por el doctor Fernando Rama

"la conciencia encierra en sí la oposición entre el yo y su objeto, que no se encuentra en aquella actividad originaria. La denominación de "conciencia" da a esta actividad la apariencia de subjetividad aun más que la expresión "pensamiento", que aquí, sin embargo, tiene que se entendida esencialmente en el sentido absoluto de pensamiento infinito, no afectado por la limitación de la conciencia, es decir, en el sentido de pensamiento como tal"

Hegel "Introducción a la Ciencia de la Lógica".

Thomas Metzinger (Allen Press, 1995), quien reúne en un extenso tomo los debates en torno al llamado problema de la "experiencia consciente", procede analizando el asunto a través de tres pasos que vamos a enumerar, para luego concentrarnos en el primero de dichos pasos.

Antes que nada es necesario definir cuales son las características fenomenológicas más relevantes de aquello que llamamos consciencia. Una vez cumplida esta etapa es posible ingresar en una etapa analítica cuyo resultado ha sido, por ahora, un inventario de problemas conceptuales que resultan de la descripción global. Finalmente es posible exponer diferentes teorías orientadas a dar cuenta de los hechos y las construcciones conceptuales. En éste tercer paso no pueden dejar de considerarse los fundamentos de una supresión del problema, por estar mal planteado o, desde posiciones más o menos afines, el intento de deconstrucción del mismo.

En general todo el mundo está de acuerdo en que existen al menos tres propiedades concretas de la experiencia consciente: su transparencia, su perspectiva de primera persona y su presencia. Cada uno de estos elementos descriptivos requiere una somera ampliación que los defina con precisión.

Nada es tan cercano, y al mismo tiempo tan distante, como nuestros contenidos de consciencia. Nuestras sensaciones, nuestros sentimientos y nuestros pensamientos se nos dan de una manera directa y autoevidente. El hecho de que ahora yo vea una pantalla de tal color conteniendo tal texto, el hecho de que en dicho texto se den opiniones con las que concuerdo o discrepo y el hecho de que experimento curiosidad por el tema ( en el caso de un supuesto lector de este texto), son todos hechos acerca de los cuales parece difícil dudar. Esta propiedad denominada transparencia es lo que los filósofos han llamado tradicionalmente contenido fenoménico de nuestros estados mentales. En virtud de ellos el mundo se nos aparece de una cierta manera. Se trata de la pura experiencia subjetiva y el uso del término consciencia en este caso se separa con nitidez del sentido del término cuando lo empleamos en frases tales como "conciencia feminista" o "conciencia ecológica", y aún del sentido psico-terapeútico de "estado de vigilia".

La transparencia se refiere, entonces, al contacto directo con el mundo. No tenemos la sensación de estar en un film tridimensional ni en un espacio interno de representaciones, a menos que la sensibilidad pensada estéticamente nos permita construir poemas como "El Huevo" de Gunter Grass, donde se ve el mundo desde esa posibilidad. Ocurre que normalmente experimentamos el mundo como una simple realidad infinitamente próxima a nosotros, de manera natural y no problemática.

En segundo lugar nuestra consciencia está centrada en cada uno de nosotros. Es lo que la filosofía ha llamado la perspectiva de la primera persona, otras disciplinas "interioridad", etc. La taxonomía de estos estados subjetivos puede intentar objetivarse de varias maneras, pero existe una cualidad individual, los "qualia", que por ahora permanece inaccesible a dicha objetividad.

La tercera característica se refiere a la dimensión temporal de dicha experiencia consciente. Ella siempre se da en presente, aquí y ahora, como ya había advertido San Agustín: "¿Qué es entonces el tiempo? Si nadie me pregunta, yo sé; si pretendo explicar a quien me lo pregunta, no sé". La relación entre el tiempo objetivo y subjetivo es aún hoy una de las variantes más inabordables del problema mente-cerebro. LA ONDA® DIGITAL

 

 

 

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