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Jeremy Rifkin anuncia la privatización mundial de las comunicaciones

por David Harvey

Jeremy Rifkin, autor del conocido estudio El Fin del Trabajo, lanzó en la pasada semana un alerta sobre el destino de la comunicación mundial. 

En un reciente artículo titulado “La venta del siglo”, que está circulando en medios académicos y ejecutivos de medios de comunicación uruguayos, Rifkin señala que desde el 7 de febrero pasado está sobre la mesa de trabajo del presidente de Estados Unidos George W. Bush, una propuesta para que se permita “a las empresas de radiodifusión vender en los mercados secundarios el espectro que actualmente alquilan al gobierno”. 

La iniciativa, que tuvo forma de carta, partió de treinta y siete de los principales economistas estadounidenses, entre ellos seis que trabajaron en la Comisión Federal de Comunicaciones. 

“Esta carta, que pasó prácticamente desapercibida para la opinión pública en general, es la salva inicial de un plan radical para acabar arrebatando todo el control sobre el espectro al gobierno estadounidense y a los gobiernos de todo el mundo y convertir las radiofrecuencias de nuestro planeta en coto privado de los gigantes de los medios de comunicación globales”, señala el autor de la nota, quien agrega que de esa manera  “el Estado nacional habrá perdido uno de los últimos vestigios de poder real que le quedaba, o sea, la capacidad para regular el acceso a las comunicaciones de radiodifusión dentro de sus fronteras geográficas”. 

Explica, a su vez, que actualmente “el gobierno es propietario del sistema electromagnético en nombre de la gente de todos los países, pero ahora los poderosos medios de comunicación comerciales aspiran a hacerse con el control total de las ondas”. 

Ese control sería sobre “nuestros ordenadores personales, agendas electrónicas, Internet sin cables, teléfonos móviles, localizadores, radios y televisiones” que “dependen de las radiofrecuencias del espectro para enviar y recibir mensajes, fotografías, audio, datos, etcétera”. 

La estrategia de los medios de comunicación comerciales globales tendría, siempre según el autor, varias etapas. “Primero, asegurarse un plan parcial de privatización que permita a las empresas vender y comerciar con su espectro, alquilado en mercados secundarios. Una vez hecho esto – agrega Rifkin -, se establecería la base comercial para una conversión final, en la que se pasaría del alquiler oficial del  espectro a una venta pública, de una sola vez, al sector privado. Después, otras naciones se animarían a seguir el ejemplo y venderían sus respectivos espectros a las empresas de medios de comunicación globales, hasta que todas las radiofrecuencias del mundo pasaran a ser una finca electrónica privada. Si algunos países se resistieran a la idea de renunciar al control de sus ondas, se podrían establecer sanciones comerciales para imponer la obediencia”. 

Rifkin no oculta su preocupación sobre el fenómeno que se podría desatar en los próximos meses: “Ni siquiera nos hemos planteado la posibilidad de establecer un mecanismo global antimonopolio que se ocupe de los oligopolios de medios de comunicación de ámbito mundial”. Y recuerda que los gigantes del ferrocarril intentaron hace cien años en Estados Unidos utilizar su control sobre el transporte comercial, pero “la ira pública contra los monopolios ferroviarios llevó a la aprobación de leyes antimonopolio y a la división de esos carteles gigantes”. 

Ante la posibilidad de concretarse esta iniciativa de los economistas, Rifkin reflexiona señalando que “cuando el mismísimo derecho de comunicarnos unos con otros ya no esté asegurado o garantizado por el gobierno, sino controlado por poderosos conglomerados de medios de comunicación que se mueven en la arena comercial global ¿podrán seguir existiendo las libertades básicas y la verdadera democracia?”. 

La SIP invitó a Bush para octubre 

En este contexto cobra particular significación la invitación que le realizara al presidente de Estados Unidos, George Bush, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). 

El presidente George W. Bush  fue invitado oficialmente para que inaugure formalmente la 57ª Asamblea General de la SIP que se celebrará en el Hotel JW Marriott de Washington, D.C., del 12 al 16 de octubre de 2001.  Ya han confirmado su asistencia el secretario de Estado, Colin Powell; el presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn; y el presidente de la Junta Directiva y principal ejecutivo de American Online (AOL), Steve Case. Otros invitados son el presidente del Banco Federal de Reserva Alan Greenspan y el secretario general de la Organización de Estados Americanos, César Gaviria. 

Américan Online (AOL), que participará de la reunión de la SIP,  es una de las empresas que según Rifkin estaría en condiciones de integrar el conglomerado que sería propietario de las comunicaciones a nivel mundial. 

Al cierre de nuestra edición el presidente Bush se aprestaba a participar de un seminario sobre América Latina, organizado por el Consejo de las Américas, que era seguido por periodistas y políticos uruguayos, a través de una video conferencia que se recibía en la embajada de Estados Unidos en nuestro país. LA ONDA® DIGITAL

 

 

 

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