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La
sociedad vasca tiene miedo
ETA combinó el marxismo con el etnicismo de Sabino Arana y el
catolicismo del PNV
por José Luis
Martínez
Un porcentaje
cercano al 60% admite que en la sociedad vasca está muy
extendido el miedo a ETA y su entorno, una percepción que es
mayoritaria en los distintos grupos de electores, salvo entre
los de Euskal Herritarrok, el brazo polítco de la organización
armada. Existe también una percepción clara de que la
violencia etarra se ha acentuado tras la tregua opinión que
comparte el 51,2%. Más del 40% cree que la amenaza etarra
impide que las elecciones vascas del 13 de mayo sean libres.
Todos los votantes aceptan que los no nacionalistas están más
amenazados. Estos son algunas de las opiniones recogidas en una
reciente encuesta realizada en el País Vasco, a pocos días de
los comicios en esa región autónoma de España. Sin duda la
historia del grupo armado separatista, que desde hace décadas
pone en apuros a los sucesivos gobiernos españoles, tiene mucho
que ver con las sensaciones que hoy sienten los vascos.
El nacimiento de
ETA se remonta a la segunda mitad de los años 50 como una
ruptura con el inmovilismo del Partido Nacionalista Vasco (PNV)
que echó sus raíces en la burguesía industrial y financiera
del País Vasco. ETA es una escisión tardía y radicalizada del
PNV, fundado por el católico Sabino de Arana y Goiri el 31 de
julio de 1895.
La creación de
la organización etarra tiene algunos antecedentes claves. En
1952, apareció una organización juvenil del PNV, llamada EGI (Euzko
Gaztedi Indarra), que trató de fortalecer de algún modo el
decaído y decadente nacionalismo vasco. Y en ese mismo año, un
pequeño grupo de estudiantes de la Universidad jesuita de
Deusto en Vizcaya crearon EKIN (Acción), otra organización
dedicada a la promoción del vasquismo.
Un año después,
el grupo EKIN, se unió a otro de las mismas características
radicado en Guipúzcoa, apareciendo así EKIN-TALDEA (Grupo de
Acción). Este nuevo grupo pronto se pefiló como una
organización con ciertas características más próximas a la
acción directa que al diálogo. En 1956 se unieron EKIN-TALDEA
y EGI, y al año siguiente, tras ciertos problemas internos,
decidieron expulsar de la organización a José María Benito
del Valle - uno de los fundadores de EKIN -, presuntamente,
porque sus ideas excedían lo que los demás consideraban que
debía ser una lucha democrática.
Ante esta
expulsión, otros dos miembros del grupo, Julián Madariaga
Aguirre y José Luis Alvarez Emparanza, junto a una buena parte
de los integrantes de EGI, decidieron hacer causa común con el
expulsado y también se fueron. Más tarde, el 31 de julio de
1959, los disidentes de EKIN-TALDEA y EGI, fundaron Euskadi Ta
Askatasuna (ETA).
Esta pequeña
organización, pronto se manifestó como la representación de
un nacionalismo duro, radical e intransigente que se marcó como
meta la independencia de Euskadi. La ideología etnicista de
Sabino Arana, que dio nacimiento al PNV como partido
nacionalista de confesionalidad católica, se combina en ETA con
el marxismo y con el anti-imperialismo de los procesos
descolonizadores de los países del Tercer Mundo, especialmente
de Argelia, con cuyos gobiernos la organización siempre ha
mantenido excelentes relaciones. La idea araniana de considerar
el País Vasco como una nación ocupada por España se traduce
en ETA en una amalgama ideológica de corte marxista y
revolucionario, manteniendo intactas sus raíces etnicistas y
xenófobas.
En un principio
se limitaron a editar folletos y trataron de extender sus ideas
utilizando técnicas propagandísticas, pero al no conseguir
avanzar en sus pretensiones por medio de la simple propaganda,
no tardaron en decidirse a realizar sus primeras acciones
ilegales, entre las cuales está su primer atentado mortal.
"La lucha
no irá en serio hasta que haya muertos"
Txabi
Etxebarrieta, uno de los principales ideólogos de ETA y
decidido defensor de la acción directa dio una clara
orientación a la organización: "La lucha no irá en serio
hasta que haya muertos".
La primera
acción terrorista de ETA se realizó en la estación de Amara,
en San Sebastián, donde colocaron una bomba el día 28 de junio
de 1960. El resultado fue la muerte a María Begoña Urroz
Ibarrola, una niña vasca de año y medio. Como consecuencia del
atentado mortal, poco tiempo después se empezó a hablar de la
"lucha armada", y en mayo de 1962 se organizó la
"I Asamblea" de ETA en el monasterio benedictino de
Belloc, en Francia. En esta asamblea establecieron los
principios que definían el modo de actuación ETA en estos
términos: "Movimiento revolucionario vasco de liberación
nacional creado en la resistencia patriótica, socialista, de
carácter aconfesional y económicamente independiente".
En esta misma
asamblea decidieron que Euskadi - la tierra a la que tenían que
"liberar"- estaba enclavada en un territorio español
y francés que dividieron en siete "herrialdes" o
provincias. En la parte española, o lo que ellos llamaron
"Hegoalde" (Euskadi Sur): Vizcaya, Guipúzcoa, Álava
y Navarra. En la parte francesa, o lo que ellos llaman "Iparralde"
(Euskadi Norte): Zuberoa, Bembarre y Laburdi.
Meses después de
la "I Asamblea" - aproximadamente en marzo de 1963 -
se celebró la "II Asamblea" en Bayona, Francia, y
allí constataron que eran muchos los puntos en común que
tenía ETA con el marxismo y con el movimiento revolucionario
internacional.
A partir del
primer atentado mortal, en ETA hubo serios debates sobre
continuar con los ataques armados para conseguir sus fines, o
bien utilizar únicamente la política, hasta que el 3 de mayo
de 1964, durante la celebración en el sur de Francia de la
"III Asamblea", se tomó la decisión de que la lucha
armada sería el mejor modo de lograr los fines políticos que
pretendían.
En la "III
Asamblea", los etarras también decidieron romper
relaciones con los nacionalista del PNV de un modo definitivo,
puesto que ese partido siempre trató de representar a una parte
de la burguesía vasca y, lógicamente, semejante concepto
estaba muy lejos de las ideas propugnadas por el marxismo en el
que la organización ETA venía apoyándose ideológicamente.
"Culturalistas
, obreristas, tercermundistas"
En el año 1965,
y antes de que tuviera lugar la siguiente asamblea, una pequeña
organización que actuaba en Navarra, llamada IRATXE, se
fusionó con ETA. La "IV Asamblea" tuvo lugar en
agosto de 1965 en un lugar próximo al Santuario de Nuestra
Señora de Aránzazu, en Guipúzcoa, y en ella se manifestaron
tres sectores fundamentales encargados de diversas actividades
dentro de la organización: Los "culturalistas",
representados por Emparanza. Los "obreristas",
representados por Iturrioz. Los "tercermundistas",
representados por Zalbide.
Con estos tres
sectores, ETA trató de insertarse en los movimientos sociales
para que la organización tuviera cierta base y proyección,
aunque lo cierto fue que la constitución de dichos sectores
sólo sirvió para provocar disensos entre los miembros de la
organización.
En la "IV
Asamblea" se aprobó definitivamente, y por mayoría, la
realización de ataques armados. También se acordó contestar
siempre a la represión policial mediante más ataques y
atentados. Como consecuencia de la "IV Asamblea" se
llegó a la conclusión de que el mantenimiento de una
organización armada necesitaba financiarse, y al carecer de
apoyo social sólido se vieron obligados a cometer su primer
atraco a mano armada, que fue realizado en Vergara, Guipúzcoa,
el 24 de septiembre de 1965.
Cuando, poco
después, Zalbide fue detenido, el obrerista Iturrioz se hizo
cargo del grupo que quedó decapitado, y, lógicamente, la
influencia obrerista empezó a controlar la organización. El
sector obrerista era el más marxista y menos nacionalista, y
Emparanza, más radical en cuanto al nacionalismo, decidió
tomar para sí a los seguidores de Zalbide con el fin de evitar
que ETA se convirtiese en una simple organización de izquierda.
La "V
Asamblea" se realizó en dos fases, la primera de ellas en
diciembre de 1966, en la casa parroquial de Gaztelu, Guipúzcoa.
Durante esta primera parte de la asamblea, las divergencias
entre los obreristas y los otros dos sectores, provocaron que
ETA se dividiese en dos. Los integrantes del sector obrerista
pasaron a denominarse "ETA berri" (ETA nueva), y los
tercermundistas y culturalistas conformaron lo que entonces se
llamó "ETA zarra" (ETA vieja).
Poco más tarde
""ETA berri" desapareció para acabar
fundiéndose con el Movimiento Comunista de España (MCE), y por
consiguiente "ETA zarra" volvió a ser simplemente
ETA.
En la segunda
fase de la "V Asamblea", celebrada en marzo de 1967 en
la casa de ejercicios espirituales de la Compañía de Jesús,
de Guetaria, Guipúzcoa, el sector tercermundista acabó por
tomar el poder en la organización, provocando la dimisión de
los culturalistas que tras la escisión fundaron el "Grupo-Branka"
el cual careció de cualquier tipo de poder, salvo la poca
influencia que pudieron conseguir en aquella época con la
publicación de su revista. En la "V Asamblea", los
que controlaban ETA la volvieron a dividir en sectores para
darle a la organización una estructura fuerte que facilitara el
poder llevar a cabo las acciones armadas que ya se habían
aprobado en la reuniones anteriores.
"Lucha
armada" La organización se dividió en varias ramas:
militar, político, económico y cultural. A partir de la
"V Asamblea", ETA puso definitivamente en marcha la
llamada vía de la "lucha armada". Aunque ya habían
matado en 1960 a la niña Begoña Urroz Ibarrola en la estación
de San Sebastián, la organización siempre afirmó que su
primera acción armada con víctimas se realizó el 7 de junio
de 1968, cuando los etarras Txabi Etxebarrieta e Iñaki
Sarasqueta circulaban por la provincia de Guipúzcoa en un
automóvil con matrículas falsas. Txabi se dirigía al
monasterio de Lazcano para ir a una cita con la organización, e
Iñaki tenía que recoger un cargamento de explosivos en Beasain.
Cuando ambos
etarras pasaban por un lugar cercano a Villabona en Guipúzcoa,
fueron parados por una pareja de Tráfico de la Guardia Civil, y
en el momento en que los agentes comprobaron que las matrículas
eran falsas. Txabi Etxebarrieta sacó una pistola y disparó
varios tiros contra el guardia civil, un gallego de 25 años, el cual
resultó muerto. A continuación huyeron dirigiéndose a la
localidad guipuzcoana de Tolosa, pero nuevamente fueron
interceptados por la Guardia Civil. También en esta ocasión
los etarras hicieron uso de sus armas de fuego, y en el
intercambio de disparos con la policía murió Txabi
Etxebarrieta, mientras que Iñaki Sarasqueta consiguió huir
siendo detenido más tarde en la iglesia de Regil, cerca de
Azpeitia, en Guipúzcoa.
Ante la muerte de
Txabi Etxebarrieta, ETA decidió que había que vengar a su
camarada, proponiéndose en alguno de sus sectores matar a
quince guardias civiles por cada muerto de ETA. Finalmente, el
día 2 de agosto de 1968, y como respuesta a la muerte de Txabi
Etxebarrieta, se decidió el asesinato del policía., quien fue muerto a
tiros cuando subía por las escaleras de su domicilio en Irún.
Cuando ETA reivindicó el atentado dijo que "había
ejecutado una sentencia del pueblo". En este mismo
comunicado, ETA manifestó: "Nuestra lucha, la del pueblo
trabajador vasco, ya no puede detenerse hasta que Euskadi sea
realmente libre. Seguiremos adelante mientras el pueblo nos
ayude, nos apoye y quiera que sigamos..."
Tras el asesinato
del policía Melitón Manzanas se realizaron numerosas
detenciones de integrantes de la organización. Javier Izko de
la Iglesia, que fue acusado como el autor material del asesinato
del policía, y junto a Izko también se detuvo como
responsables de aquel atentado a otras catorce personas. Estos
quince miembros de ETA fueron quienes protagonizaron el famoso
"Proceso de Burgos", en cuyo juicio, celebrado en
1970, se condenó a seis de ellos a pena de muerte, aunque
posteriormente, el dictador Francisco Franco, las conmutó por
cadena perpetua.
Como consecuencia
de aquel famoso juicio, y debido a que España era aún una
dictadura, la organización separatista empezó a gozar de
ciertas simpatías entre algunos vascos, e incluso ese
sentimiento traspasó las fronteras españolas produciéndose
ciertos apoyos y reconocimiento a ETA por parte de algunos
países extranjeros. A pesar de que ETA se sentía más poderosa
con aquellos inesperados apoyos, pronto volvieron las
escisiones. En el transcurso de la "VI Asamblea",
celebrada durante el verano de 1970 en Bayona, Francia, y debido
a que el sector "militar" estaba muy diezmado, los que
propugnaban el obrerismo - más numerosos - decidieron expulsar
de la organización a los militaristas, paralizando
temporalmente las acciones armadas.
Los militaristas,
es decir, los que eran más partidarios de los atentados que de
la defensa de la clase trabajadora, se negaron a reconocer la
celebración de la "VI Asamblea", y a partir de
entonces pasaron a denominarse "ETA V-Asamblea". Para
que se apreciasen con claridad las diferencias entre los dos
sectores más definidos de la organización, los obreristas se
empezaron a llamar "ETA VI-Asamblea". Los integrantes
de esta nueva división se marcaron como fin fundamental
conseguir una revolución de la clase trabajadora dentro del
contexto nacionalista.
Tras la escisión
en la organización armada, "ETA-V-Asamblea" se hizo
con el control total de la organización, y en 1972, se les
unió el grupo "Aintxina", el cual procedía del
sector más partidario del uso de la violencia que había en las
juventudes del PNV y que se llamaba "Egi Batuasuna" .
Poco después,
"ETA VI-Asamblea" se dividió en otros dos sectores,
los "mayos" (mayoritarios) y los "minos"
(minoritarios). En 1973, los "mayos" se integraron en
la Liga Comunista Revolucionaria, y los "minos" se
fueron integrando a otras organizaciones y partidos de
izquierdas como la Organización Revolucionaria de Trabajadores
y el Partido Comunista de España, mientras que algunos acabaron
ingresando en "ETA V-Asamblea".
Este último
grupo realizó la primera parte de su "VI Asamblea" en
Hasparren, Francia, durante el mes de agosto de 1973, y
nuevamente volvieron los enfrentamientos entre los partidarios
de la revolución obrera y los militaristas que querían más
atentados, en su afán por controlar la organización.
A partir de
aquella asamblea, los militaristas - sin el conocimiento de los
obreristas - comenzaron a planear el atentado contra el
presidente del gobierno, el cual fue asesinado en Madrid, el 20 de
diciembre de 1973, cuando volvía de misa en su automóvil. El
atentado se llevó a cabo tras hacer un túnel hasta el centro
de una estrecha calle de la capital - por donde Carrero Blanco
iba a pasar - y llenarlo de potentes explosivos que
posteriormente hicieron detonar a distancia. En esta acción
también fallecieron otras dos personas. ETA ya tenía a sus
espaldas once muertos desde su fundación.
Aquel atentado
hizo más profundas las diferencias entre los sectores
"militar" y "obrero", ya que éstos pensaban
que los atentados eran el origen de la represión y que con el
aumento de los ataques sólo se conseguiría más represión
contra la clase trabajadora. A consecuencia de estas
diferencias, los obreristas abandonaron "ET.A -V
Asamblea" y fundaron el Partido Revolucionario de los
Trabajadores Vascos.
El día 13 de
septiembre de 1974, la organización ETA cometió su primer
atentado indiscriminado y sumamente sangriento cuando decidió
poner una bomba en un concurrido bar de la, en Madrid, asesinando a
doce clientes que nada tenían que ver con la supuesta lucha
política de la organización separatista vasca.
El fruto de este
atentado fue un intenso desacuerdo entre dos nuevas tendencias
dentro de "ETA-V Asamblea", que se definieron en la
celebración de la segunda parte de la "VI Asamblea".
Entre lo
político-militar y lo militar
Los dos nuevos
sectores se dividieron nuevamente en obreristas (ETA
Político-Militar) y militaristas (ETA-Militar), aunque en esta
ocasión, y durante los años siguientes, ETA-PM realizó muchos
más atentados que sus camaradas de ETA-M, probablemente debido
a que en aquella época ETA-M disponía de muy pocos militantes.
El día 20 de noviembre de 1975 murió Franco, el Jefe del
Estado, y con él también murió su dictadura, iniciándose en
España una transición política con una monarquía
parlamentaria reconocida a nivel internacional. ET.A
"sólo" asesinó a 45 personas en los dieciséis años
de su existencia durante la dictadura de Franco, el resto de los
ataques mortales que ya suman unos 800 se realizó en plena
democracia.
Cuando finalizó
la dictadura, y como consecuencia de las inminentes elecciones
democráticas que conformarían el nuevo Parlamento, en 1976
ETA-PM creó un partido político llamado Partido Revolucionario
de Euskadi con el fin de presentarse a las elecciones generales
de junio de 1977, y ante esta decisión, algunos de los
integrantes de ETA-PM se manifestaron en contra del acercamiento
a la política democrática y se integraron en ETA-M, ya que
consideraban que el mejor modo de expresar sus ideas era
continuar la vía armada.
A partir de
aquella aproximación de ETA-PM a la política democrática por
medio del Partido Revolucionario de Euskadi, de un modo
progresivo ETA-PM fue abandonando los ataques como modo de
expresión política, hasta que el 24 de febrero de 1981
decidió suspender su actividad armada, la cual desapareció
definitivamente en 1984. Los miembros mas radicales de ETA-PM e
impulsores de lo que ellos llamaban alternativa KAS (Koordinadora
Abertzale Socialista), se integraron en ETA-M ante el temor de
no llegar a conseguir sus propósitos políticos utilizando
medios democráticos.
Después de esta
última escisión, el grupo pasó a denominarse definitivamente
ETA, siguiendo con su política de atentados y ataques mortales.
Tras varias e importantes acciones policiales llevadas contra la
dirigencia e infraestructura de la organización - que la
debilitaron sustancialmente -, y al observar ETA que
secuestrando empresarios y matando ediles sólo estaba
consiguiendo perder los pocos apoyos que le iban quedando; el
día 16 de septiembre de 1998 declaró una, a la vez que su brazo
político, Herri Batasuna, cambiaba de nombre por Euskal
Herritarrok, para presentarse a las elecciones del 25 de octubre
del mismo año.
Después de las
últimas,
en las que sólo un 37 % del censo electoral de Euskadi votó a
partidos nacionalistas (674.584 de 1.821.456), estos partidos
nacionalistas, PNV y Eusko Alkartasuna - al que se sumó el
Partido Comunista -, firmaron el "Pacto de Estella o
Lizarra" junto a Euskal Herritarrok, formando así frente
común con un partido, que es el más próximo a las tesis de
ETA y que siempre se ha negado a condenar cualquier tipo de
atentado de la organización etarra, y que en muchos casos han
sido acusados de señalar a las víctimas de ETA. Tras la tregua
declarada por ETA, algunas organizaciones juveniles creadas por
los propios etarras, tomaron el relevo de sus mayores y
continuaron de un modo perfectamente organizado con los
atentados, evitando producir muertes pero tratando de causar el
mayor daño posible a las personas que tienen otras ideas
políticas ajenas al nacionalismo vasco, en la llamada "Kale
Borroka" (lucha callejera).
Estos grupos de
jóvenes - afines a la organización "Jarrai" -
también son conocidos como grupos "Y" de ETA, y
suelen ser reclutados entre los jóvenes de Euskadi. Tras el fin
de la tregua los objetivos de ETA siguen siendo los legisladores
del gobernante Partido Popular y del opositor Partido Socialista
Obrero Español. Estos dos partidos han firmado, junto a otros
grupos, un pacto antiterrorista y por la libertad contra la
organización armada vasca a la califican de fascista.
En los comicios
del 13 mayo en el País Vasco, populares y socialistas llamaron
a votar en contra de los grupos nacionalistas y sus aliados,
como forma de aislar políticamente al grupo armado. Todo
indica, gane quien gane los comicios autonómicos, que el grupo
armado no tiene la intención de deponer las armas y continuará
matando.LA
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