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Artigas:
errático militar y generador de ideas brillantes
por Tabaré
Petronio
La ciudad de Las
Piedras, en el departamento de Canelones, todos los l8 de mayo
se viste de gala para conmemorar un nuevo aniversario de la
batalla que libró en el año l811 el ejército imperial
español contra los insurrectos orientales dirigidos por José
Artigas.
Sin entrar en los
detalles de la situación climática de ese día de otoño, ni
en la estrategia militar utilizada por unos u otros queremos
señalar que la batalla de Las Piedras significó para los
españoles una catástrofe y para los orientales su afirmación
como pueblo en armas que por los hechos eligió un jefe para que
los condujera.
Si bien se trata
del aniversario de un hecho militar, sería superficial
considerarlo exclusivamente desde el punto de vista bélico. En
primer término por la calidad de los protagonistas. Uno de
ellos el más importante, el triunfador, no fue un ejército
regular, queremos recalcar que el bando victorioso no estaba
integrado por tropas adiestradas de acuerdo a disciplinas
castrenses. El ejército oriental era típicamente un pueblo en
armas. "La mayor parte compuesta de los famosos salteadores
y gauchos que asolaron estos campos..." lo describía el
comisionado paraguayo ante Artigas, Laguardia. El otro bando el
español era una tropa mercenaria, relativamente profesional
dirigida por el jefe del apostadero naval montevideano, Salazar.
El levantamiento
oriental comenzó en febrero de l8ll y tres meses después
obtenía un triunfo militar de tal envergadura que mereció el
comentario de Salazar, que informaba a las autoridades
españolas que el l8 de mayo se había producido una
catástrofe. Así definía a la batalla de Las Piedras: una
catástrofe para el Imperio Español, parece exagerado que en un
hecho militar en que participaron algunos cientos de soldados,
en que la tropa triunfante tenía la calidad que hemos descrito,
pudiese merecer el adjetivo de catástrofe referida nada menos
que a un imperio que abarcaba casi todo el continente
latinoamericano. Sin embargo no era exagerado. En primer
término hacía referencia a que el triunfo patriota dejaba toda
la campaña oriental en manos de los insurgentes y que había...
"reanimado el entusiasmo de las provincias a favor de la
independencia, el de Chile y podía afirmarse que hasta el
propio reino de Lima."
En segundo
termino, y referido particularmente a la Banda Oriental, decía
el español, que luego de la batalla de Las Piedras Artigas
había logrado atraer a sus filas a todos los pueblos.
Importancia nacional e internacional del hecho militar.
Montevideo quedaba sitiada. El enemigo acorralado en la ciudad
fortaleza. Pero los campos y los pueblos en manos de los
patriotas. Entusiasmo en las masas gauchas que descubrían su
fuerza, que comenzaban a reconocer su perfil y destino.
Entusiasmo que les redoblaba el espíritu de sacrificio en aras
de la independencia, de romper los vínculos con el Imperio
Español y además de descubrir un jefe que los condujera.
¿Quién era
José Artigas, jefe de los orientales en esa batalla.?
Al referirnos a
José Artigas siempre nos encontramos con la existencia de dos
senderos que contrastan entre sí. El gran interés que
despierta en los más curiosos, la personalidad de Artigas y su
obra, y el carácter fragmentario y escaso de datos de pasajes
de su vida. José Artigas cuando derrota a los españoles en Las
Piedras tenía 47 años. Durante su larga vida Artigas no tuvo a
su servicio ninguna pluma brillante que escribiera una
biografía vívida ni la paleta que legara una serie de cuadros
pintados. Nos quedan interrogantes. ¿Cómo fue la persona que
la leyenda dorada de retórica ampulosa solo percibió al héroe
impoluto? ¿Cómo fue la persona escondida detrás del discurso
difamatorio que sólo vio en él "la hipocresía solapada
del gaucho malo" según la visión mitrista.?
Era solamente un
baqueano que recorría los campos de la Banda Oriental a
caballo, que conocía los vados de los arroyos y los ríos, y
que para poder cruzarlos cuando estaban embravecidos por las
inundaciones, demostraba su pericia como nadador. Acaso era el
hombre rudo que se enfrentaba a "los gauchos sueltos"
e indígenas que cometían delitos y tropelías contra las
estancias cimarronas, era el hombre audaz que enfrentaba a
"los tigres de la llanura" con tremendo valor.
Al recoger datos
más personales nos encontramos con un hombre que le gustaba
vestirse bien, si la necesidad lo ameritaba, cruzaba el río
Uruguay para visitar un amor en Entre Ríos; le gustaba tocar el
acordeón, jugar a los naipes, bailar y cuando se levantaba de
mal humor rezongar a sus amigos los indios.
Realmente,¿
Cómo era ese hombre que después del triunfo de Las Piedras se
transformó en el jefe de los orientales y en protector de seis
provincias e implantó un sistema inédito en esta zona del
mundo ; el federalismo.
Sin lugar a dudas
fue un jefe, un caudillo respetado y temido, lleno de
contradicciones, donde los caprichos y la vanidad del poder
muchas veces lo hicieron cometer errores, errático militar y
generador de ideas brillantes, y sobre todas las cosas humano.
Tal vez la
batalla de Las Piedras le dio un lugar destacado en la historia
como militar y sin lugar a dudas fue en la actividad donde menos
se destacó. A los 86 años al morir dejó como todo ser humano
un campo misterioso para descubrir. Quedó a un paso de la
leyenda. LA
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