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La
necesidad de una política de Estado en materia de educación
superior
por
el Ing. Rafael Guarga,
rector de la Universidad de la República
Ponencia
del rector de la Universidad de la República, ingeniero Rafael
Guarga, en el seminario "Servicios públicos: aportes hacia
una política de Estado", organizado por el Centro de
Estudios Estratégicos 1815, que preside el general ® Líber
Seregni (15 de mayo de 2001).
1- Introducción
En
este trabajo plantearemos las importantes transformaciones que
hoy la realidad le impone a las universidades en el mundo y
veremos como eso se ha traducido en respuestas académicas
concretas. Veremos luego como ello se refleja localmente, tanto
en lo que hace a las demandas de la sociedad uruguaya así como
en la elaboración de un Plan Estratégico de Desarrollo de la
Universidad de la República (PLEDUR). Posteriormente
examinaremos la necesidad de una política de estado en materia
educativa y en particular en lo que refiere a la educación
superior (ES). Se hará luego una breve reseña histórica en
cuanto a las aproximaciones y los distanciamientos de la
Universidad de la República (UR) en relación con políticas de
estado en su ámbito educativo. Finalmente, derivaremos de lo
expuesto la conclusión de que existen condiciones para la búsqueda
de caminos que permitan construir dicha política.
2-
Las demandas de la sociedad en materia de educación superior
(ES)
Hoy
en día es un lugar común hablar de la velocidad creciente de
la producción de nuevos conocimientos. ¿Qué quiere decir
esto? ¿Es posible medir esta velocidad? Vamos a intentar
presentar en forma sencilla esta idea. Para ello, en una visita
imaginada a nuestras bibliotecas universitarias de la Facultad
de Medicina y la Facultad de Ingeniería, podemos allí
investigar -a través de publicaciones que recopilan la producción
en materia de nuevos conocimientos en la Medicina y la Ingeniería-
el número de artículos que, por año, se publican en el mundo
entero y que están consignados en estas publicaciones (Index
Medicus, Medline y Engineering Index).
Examinando
la situación en la ingeniería en el año 1960 encontramos que
se produjeron en el mundo unos 56.000 artículos que están
registrados en estos índices. Podemos entonces declarar que la
velocidad de producción de nuevos conocimientos en el área de
la ingeniería fue de 56.000 artículos en el año 1960. Ahora,
si tomamos el año 1997 la publicación correspondiente indica
que en ese año se publicaron 225.000 artículos con aportes
nuevos en materia de ingeniería. En consecuencia en esos 37 años
podemos decir que la velocidad de producción del conocimiento
original en la ingeniería, se multiplicó por 4. Ahora bien, si
hacemos el mismo proceso con las publicaciones de medicina
recopiladas en los índices correspondientes nos encontramos con
que la multiplicación de la velocidad de creación del
conocimiento entre los años 1960 y 1997 fue de 3,34.
Esto
aparece en el Cuadro N° 1. Allí se presentan también los
datos correspondientes al año 1990. Puede verse entonces una
tendencia claramente creciente para estas dos orientaciones, y
si tuviéramos paciencia y tiempo podríamos verificar
comportamientos similares en todas las grandes orientaciones del
conocimiento humano. Esto es, una tendencia creciente en la
velocidad de producción de nuevo conocimiento.
CUADRO
Nº 1
Número
de publicaciones anuales con aportes nuevos en medicina humana e
ingeniería
|
|
Año
|
|
Número
de artículos registrados
|
1960
|
1990
|
1997
|
|
Medicina
(1)
|
126.990
|
384.413
|
424.275
|
|
Ingeniería
(2)
|
56.000
|
150.000
|
225.000
|
(1)
Index Medicus, Medline
(2) Engineering Index
Ahora
bien, ¿quién produce este conocimiento?. Naturalmente detrás
de cada aporte original de conocimiento en estas orientaciones y
en otras orientaciones decisivas para el avance de la sociedad
humana, hay inteligencias cultivadas e inteligencias que hoy, en
lo fundamental han tenido una formación universitaria. Entonces
podríamos dirigirnos a examinar cómo crece la población
estudiantil universitaria en el mundo entero. Ello nos ilustrará
sobre qué ocurrirá en el futuro en cuanto a la velocidad de
producción de nuevos conocimientos.
En
las estadísticas correspondientes podemos observar que en el año
1960 existían 13 millones de estudiantes en la educación
superior en el mundo y que para el año 1995 este número era de
81.7 millones. Esto es, en 35 años la población estudiantil
universitaria del planeta se multiplicó por un factor algo
mayor que 6. Ahora bien, podemos preguntarnos si es posible que
este proceso continúe en el tiempo. La respuesta es francamente
afirmativa, porque el número de jóvenes que hoy se encuentra
en la educación superior es solamente el 16,2% de la cohorte
etaria cuyas edades están comprendidas entre los 18 y 22 años
que son los años correspondientes al tránsito por la educación
universitaria.
Teniendo
en cuenta estas cifras podemos decir que hoy quedan fuera de la
educación universitaria 422.6 millones de jóvenes que por cuya
edad les correspondería estar en ella. Podríamos extendernos
en cuanto a la distribución inequitativa de estos jóvenes en
el planeta y observar que los países más desarrollados
ostentan tasas brutas de escolarización a nivel terciario
sustantivamente mayores que las tasas correspondientes a los países
subdesarrollados. Pero, en lo que hace a nuestro razonamiento
queremos enfatizar que aun sin tener en cuenta la segura expansión
de la población del planeta, está dentro de lo posible
extender en un factor de 6 la población de jóvenes que en el
mundo adquieren una educación de nivel terciario.
En
consecuencia podemos señalar que este aspecto central en lo que
hace al crecimiento de la velocidad de producción de
conocimiento, que es el crecimiento del número de jóvenes que
puede adquirir un nivel cultural suficiente como para crear
nuevos conocimientos, ello habrá de mantenerse de acuerdo con
las tendencias que hoy se observan.
Debe
señalarse, por otra parte, que a este factor que estamos
exponiendo, que es el crecimiento del número de personas con el
nivel cultural necesario para producir nuevos conocimientos, le
debemos incorporar otros factores que operan en la misma dirección.
A saber, la facilidad creciente en acceso a la información, el
desarrollo intensivo de las comunicaciones, la organización en
los ámbitos productivos de la capacidad de innovación, esto es
la incorporación de los nuevos conocimientos a la economía y a
la vida social. En fin, un conjunto de factores que, todos ellos
colaboran para que, en un horizonte de largo plazo, esta
tendencia al crecimiento de la velocidad de generación de
conocimientos, se intensifique considerablemente.
Es
en este escenario que hemos trazado -en términos muy
simplificados- donde deben inscribirse las transformaciones que
se están produciendo en las universidades del mundo entero. En
este sentido, en la introducción de la declaración que realiza
la Conferencia Mundial sobre la Educación Superior de la UNESCO
(París, 1998) se señala lo que sigue:
"La sociedad cada vez más tiende a fundarse en el
conocimiento, razón por la que la educación superior y la
investigación forman, hoy en día, parte fundamental del
desarrollo cultural, socioeconómico, y ecológicamente
sostenible de los individuos, las comunidades y las naciones.
Por consiguiente y dado que tiene que hacer frente a imponentes
desafíos, la propia educación superior ha de emprender la
transformación y la renovación más radicales que jamás haya
tenido por delante".
La
declaración alude al fenómeno que acabamos de describir. A una
sociedad que produce a velocidad creciente nuevos conocimientos
y que, por tanto, como lo sostiene el conocido investigador de
estos procesos de la aplicación del nuevo conocimiento a la
transformación de la sociedad, B. Lundvall (1992):
"...
el recurso fundamental de la economía moderna es el
conocimiento y consecuentemente el proceso más importante es el
aprendizaje".
Ello
le asigna a la educación un papel protagónico a los efectos de
avanzar en esta sociedad en la cual, por los rasgos que señalamos,
el conocimiento adquiere una centralidad que pocas veces tuvo en
la historia.
Veamos
ahora algunos datos respecto a la educación superior en el
mundo puesto que, en estos datos de hoy, se está dibujando la
capacidad de aprendizaje de las sociedades del futuro inmediato.
En
el Cuadro N°2 aparecen las Tasas Brutas de Escolarización (TBE)
por regiones en el mundo para la educación superior para los años
1990 y 1997.
CUADRO
N°2
Tasas
Brutas de Escolarización (Educación Terciaria)
|
|
1990
|
1997
|
|
Total
mundial
|
13.8
|
17.4
|
|
Regiones
más desarrolladas
|
48.0
|
61.1
|
|
América
del Norte
|
77.2
|
80.7
|
|
Asia
/ Oceanía
|
30.3
|
42.1
|
|
Europa
|
34.5
|
50.7
|
|
Países
en transición
|
36.1
|
34.0
|
|
Regiones
menos desarrolladas
|
7.1
|
10.3
|
|
Africa
sub-sahariana
|
3.0
|
3.9
|
|
Estados
Arabes
|
11.4
|
14.9
|
|
América
Latina y Caribe
|
16.8
|
19.4
|
|
Asia
del Este / Oceanía
|
5.9
|
10.8
|
|
China
|
3.0
|
6.1
|
|
Asia
del Sur
|
5.7
|
7.2
|
|
India
|
6.1
|
7.2
|
|
Países
menos desarrollados
|
2.5
|
3.2
|
UNESCO,
2000
En
este cuadro pueden verse las fuertes diferencias que se
presentan entre regiones en cuanto a tasas brutas de
escolarización en la enseñanza superior en el mundo. Así nos
encontramos en las regiones más desarrolladas, una tasa de
61.1% y en las regiones menos desarrolladas una tasa del 3.2 %.
En América Latina y el Caribe la tasa media es de 19.4%.
También
puede observarse que la tendencia en los países más
desarrollados es la generalización de la enseñanza superior, a
lo cual se llegará en un plazo de pocos años, como ya en algún
país se ha llegado. Esto es expresión de la importancia que
adquieren los procesos de aprendizaje en estas sociedades. Por
ello, en la proclama final de la Conferencia de París del año
1998, a la cual aludimos anteriormente, se señala que:
"En
los albores del nuevo siglo, se observa una demanda de educación
superior sin precedentes, acompañada de una gran diversificación
de la misma, y una mayor toma de conciencia de la importancia
fundamental que este tipo de educación superior reviste para el
desarrollo sociocultural y económico y para la construcción
del futuro, de cara al cual las nuevas generaciones deberán
estar preparadas con nuevas competencias y nuevos conocimientos
e ideales."
En
este escenario de "demandas sin precedentes" de las
sociedades hacia sus universidades y teniendo en cuenta la
realidad regional en la cual se inscribe el Uruguay, estas
demandas en nuestro país pueden formularse de la siguiente
forma, según se consigna en el documento "Plan estratégico
de la Universidad de la República" (PLEDUR 2000).
"La
primera es la demanda por acceder a la educación superior. En
efecto, el futuro (empleo, salario, oportunidades de todo tipo)
impone a los jóvenes la necesidad de avanzar en el sistema
educativo formal todo lo que sea posible."
"La
segunda es la demanda por recibir educación a lo largo de toda
la vida. Quien hoy recibe un título universitario sabe que si
quiere permanecer activo en su actividad deberá asistir periódicamente
a los ámbitos universitarios para actualizar sus conocimientos
y eventualmente desarrollar nuevas habilidades profesionales
pues las adquiridas inicialmente habrán quedado
obsoletas."
"La
tercera es la demanda para que las instituciones de educación
superior participen como actores destacados en los
"sistemas nacionales de innovación" que es el
escenario en el cual los nuevos conocimientos se transforman en
avances productivos y en mayores logros sociales."
"La
cuarta demanda alude a la afirmación de las identidades
nacionales y regionales en un contexto en el cual las
comunicaciones, acentúan como nunca antes la dimensión mundial
de los acontecimientos."
3-
Las demandas de la sociedad uruguaya
En
este capítulo explicaremos con algún detalle el contenido de
las demandas hacia la educación superior indicadas
precedentemente. Haremos uso para ello del material presentado
en el documento PLEDUR 2000.
3.1-
Acceso a la educación superior
En
el cuadro N° 3 se muestra el crecimiento esperado del alumnado
de la UR para el período 1999-2030. Este crecimiento surge de
admitir la misma distribución del alumnado entre la UR y las
universidades privadas que hoy existe y de proyectar hacia el año
2030 el crecimiento ocurrido en el pasado incorporando el
crecimiento ya conocido del alumnado de enseñanza secundaria.
La proyección no incorpora el impulso al crecimiento de la UR
que puede originarse en una mayor cobertura futura de la enseñanza
media, así como tampoco tiene en cuenta la creciente conciencia
social de la importancia de la educación superior como camino
que abre mayores posibilidades ante un futuro incierto pero
donde el conocimiento ganará en centralidad.
CUADRO
N° 3
Proyección
de matrícula por años para toda la Universidad.
Escenario
de nivel educativo "medio" e ingreso
"medio". Miles de personas. Años 1999 a 2030
|
AÑO
|
TOTAL
|
|
1999
|
66,6
|
|
2000
|
69,4
|
|
2005
|
78,3
|
|
2010
|
95,0
|
|
2015
|
115,9
|
|
2020
|
136,0
|
|
2025
|
154,8
|
|
2030
|
171,8
|
FUENTE:
- Fernández, Firpo y Perera; 2000 - V Censo Estudiantil
Universitario 1999
El
crecimiento esperado en el período de 30 años supone un
crecimiento anual medio de 3.2%. Si se considera únicamente el
período 1999-2004 el crecimiento medio anual es de 3.3%. Este
crecimiento es del orden o algo menor que el experimentado en el
período 1990- 1996 por varios países europeos (p. ej. Bélgica
6.8%, Dinamarca 3.2%, España 5.4%, Francia 4.7%, Italia 4.1%,
Suecia 5.9%, Fuente OCDE).
Es
también significativa de este fenómeno de demanda creciente
por acceder a la ES, la respuesta de una muestra representativa
de la población urbana de nuestro país a la siguiente pregunta
efectuada en una encuesta, realizada en Noviembre de 2000
(CIFRA, 11/2000):
"
Si un joven que acaba de terminar sus estudios secundarios le
preguntara a Ud. qué debería hacer: continuar sus estudios
entrando a la Universidad o empezar a trabajar, ¿Ud. que le diría?
¿Que vaya a la Universidad, o que empiece a trabajar?. La
respuesta se distribuyó de la siguiente forma:
A
la Universidad 65%
Las dos cosas 13%
A trabajar 14%
Depende cómo sea el joven 6%
No sabe/ No contesta 3%
En
consecuencia 78% de las respuestas recomendaron al estudiante ir
a la Universidad.
Los
elementos indicados muestran elocuentemente, en nuestro país,
el fenómeno de demanda creciente por la ES al cual previamente
se aludió como tendencia general.
3.2-
Demanda por educación a lo largo de toda la vida
Cuatro
décadas atrás los planes de estudio de las carreras de grado
se elaboraban, por parte de los claustros universitarios,
procurando preparar al futuro egresado para el desempeño de la
profesión desde el egreso hasta su retiro de la vida
profesional activa. Predominaba la idea de que el estudiante debía
ver en los cursos universitarios todos los aspectos de lo que
luego sería su ejercicio profesional. Se pensaba que si algún
aspecto quedaba sin cubrir, el profesional dejaría la
universidad con una preparación deficitaria. Esta concepción
presionaba hacia planes largos y enciclopédicos, pero era una
concepción aceptada y dominante en los ámbitos universitarios
de la región. Se pensaba asimismo que el egresado podía
mantenerse actualizado en su profesión en base a su propio
esfuerzo e intereses y si debía recurrir a la universidad, ello
sería en términos de consulta a sus bibliotecas
especializadas.
Hoy,
la concepción que nos guiaba en los 60, en la elaboración de
los planes de estudio, no tiene el menor sustento en la
realidad. Como vimos al comienzo (Cuadro N°1) la velocidad de
producción de nuevo conocimiento se ha multiplicado por
factores de 3 o más en áreas profesionales muy significativas
como lo son las ciencias de la salud humana o las ingenierías.
Hoy es opinión compartida en la academia que el egresado deberá
ser asistido por la universidad para mantenerse actualizado en
su profesión pero asimismo para poder cambiar de orientación
dentro de un mismo campo profesional. Ello es así pues está
dentro de lo probable que, en las cuatro o cinco décadas de
duración de la vida útil del egresado, la orientación por la
cual transita en la etapa estudiantil sencillamente desaparezca
por obsolescencia y el egresado deba llevar adelante un
aprendizaje institucional de otra u otras orientaciones para
poder mantenerse activo en la profesión. Estos datos de la
realidad sustentan la noción de "educación
permanente" o de "aprendizaje a lo largo de toda la
vida" que podemos considerar - para el ámbito de los
egresados universitarios- como una de las expresiones de esa
"sociedad del aprendizaje" a la cual se aludía
precedentemente.
Debe
señalarse que este "aprendizaje a lo largo de toda la
vida" transforma radicalmente las características de los
planes de grado. Como ya se dijo, colabora en la eliminación
del enciclopedismo y disminuye su duración pero, asimismo,
orienta la enseñanza de grado hacia los conocimientos
fundamentales que luego permitirán seguir aprendiendo "a
lo largo de toda la vida".
Lo
expuesto describe una demanda nueva que están experimentando
las universidades del mundo entero. Demanda que tiene una
intensidad proporcional al grado de desarrollo de las sociedades
en las que están insertas. En el Cuadro N°4 se muestra el
porcentaje de la población de personas con formación
universitaria que transitaron durante 1994-1995 por cursos de
formación permanente en diferentes países.
CUADRO
Nº 4
Participación
en cursos de educación permanente en el año anterior
para
empleados adultos con educación universitaria (1994-95) (%)
|
Australia
|
60
|
|
Bélgica
|
41
|
|
Canadá
|
56
|
|
Irlanda
|
41
|
|
Holanda
|
49
|
|
Nueva
Zelanda
|
69
|
|
Polonia
|
33
|
|
Inglaterra
|
79
|
|
Estados
Unidos
|
70
|
Fuente:OCDE
2000
En
nuestro país el porcentaje para el año 1999 es el 17% de los
egresados considerados como tales en el padrón electoral
correspondiente. Nótese que si el porcentaje fuese el de
Inglaterra en el período 1994-1995 el número de egresados que
hubieran concurrido a las aulas universitarias en el año 1999
superaría el 80% del número de estudiantes de grado
registrados por el censo en ese año (66.600 estudiantes). Como
es notorio entonces, esta nueva demanda que les surge a las
universidades -proveniente fundamentalmente de sus propios
egresados- exige a éstas fuertes transformaciones en la
concepción de los planes de estudio de grado, en la necesidad
de organizar una oferta creciente de cursos de educación
permanente y en la capacidad de seguir la evolución de los
campos profesionales mediante ofertas de formación por fuera de
los estrechos límites de las facultades profesionales
tradicionales.
3.3
Demanda desde los "sistemas nacionales de innovación"
Siendo
el conocimiento el recurso fundamental de la economía moderna,
ésta impone organizar el proceso de incorporación del nuevo
conocimiento que, como vimos se produce con velocidad creciente,
a todos los aspectos de la vida social y en particular al
sistema productivo. Ello lleva a encarar en forma programada,
con una fuerte componente de acción por parte del estado, los
procesos de producción, transmisión y difusión del
conocimiento. La producción del conocimiento alude a la
investigación científica y el desarrollo de procesos y
productos (I+D). La transmisión del conocimiento refiere a la
formación de los portadores del mismo en las nuevas
generaciones (la enseñanza formal donde las universidades
juegan un papel fundamental), las publicaciones científicas,
las patentes, los libros etc. La difusión apunta a extender el
conocimiento a todo el cuerpo social. En el ámbito productivo
se denomina extensión industrial o extensión agraria y apunta
a los productores individuales y a las pequeñas y medianas
empresas que, por su escala, carecen de posibilidades de
sostener departamentos de desarrollo propios. Este complejo
tejido social que comprende la creación y el flujo del
conocimiento así como su inserción en la economía, es el
objeto de los "sistemas nacionales de innovación" que
han pasado a ser un aspecto capital en la organización de las
naciones hoy más desarrolladas.
En
estas naciones la participación de las universidades en la
creación de nuevos conocimientos (investigación y desarrollo)
es significativa, como se consigna en el Cuadro N°5. Sin
embargo, como puede verse para los países que aparecen en el
referido cuadro, esta participación medida por los fondos que
ejecutan con ese propósito, no pasa en general del 20% del
total de los fondos que los países dedican a I+D.
CUADRO
Nº 5
Participación
de las universidades en la ejecución de fondos de I+D (1996)
|
País
|
%
(1)
|
|
Estados
Unidos
|
17.8
|
|
Francia
|
18.1
|
|
Alemania
|
18.1
|
|
Inglaterra
|
20.7
|
(1)
% respecto al total de fondos para I+D ejecutados en el país.
Fuente: Universidad 2000 (J. M. Bricall)
En
América Latina y el Caribe la participación de las
universidades en la creación de nuevos conocimientos es, según
Cetto y Vessuri (1998) del 85%. Esta participación tan alta de
las universidades en la creación regional (endógena) de
conocimientos obedece a que, en general, las grandes
universidades públicas de la región han encarado su misión
incorporando a la investigación científica como uno de los
aspectos centrales junto con la enseñanza y la extensión. Pero
obedece asimismo al hecho que fuera de las universidades, a
saber, las empresas privadas o públicas, importan la tecnología
que requieren para su funcionamiento careciendo en la inmensa
mayoría de los casos de Departamentos de Desarrollo capacitados
para mejorar procesos y productos. Estas empresas, en particular
las privadas, fueron creadas para operar en el mercado interno
con tecnologías presumiblemente maduras y ya optimizadas cuyo
origen estaba en el extranjero y que no requerían evolucionar
para mantenerse vigentes en estos mercados. Este modelo,
dependiente del conocimiento importado, hace crisis cuando se
procura la competitividad en mercados externos pues en ellos el
conocimiento, como recurso fundamental de la economía moderna,
adquiere un papel central. En consecuencia, es un modelo
incompatible con una producción exportable que pretenda ir más
allá de los bienes no diferenciados con muy bajo valor
agregado.
De
lo anterior surge que todo intento de crecimiento en materia de
exportaciones tiene una componente fundamental en relación con
la capacidad local de creación y aplicación de nuevos
conocimientos a nuestra realidad productiva y su superación
mediante un creciente valor agregado en los productos
nacionales. A ello deberá contribuir la capacidad científica y
de creación tecnológica local que hoy, en nuestro país,
radica, en porcentajes que no desmienten la media regional, en
la Universidad de la República.
3.4
La demanda de afirmación de la identidad nacional
La
globalización de las comunicaciones derivada del desarrollo de
los medios tecnológicos disponibles actualmente genera la
necesidad de afianzamiento de las identidades nacionales de
regiones y naciones, amenazadas por una homogeneización con las
culturas de las naciones que dominan dichos medios. Ello le
asigna una particular significación a los estudios sociales y
humanísticos, orientados a conocernos mejor en nuestras
peculiaridades y potencialidades como nación. La investigación
en la historia, la economía, el derecho, las artes, la filosofía
y los procesos políticos y sociales que nos han tenido como
protagonistas, cobra una importancia dramática en el caso de un
país de pequeñas dimensiones y corta historia, que quiere
insertarse en el mundo con perfil propio.
En
los aspectos citados a la UR le corresponde un papel relevante.
En ella se cultivan todas las orientaciones del conocimiento y
en ella sus investigadores han producido y habrán de seguir
produciendo obras que rescatan nuestro pasado, indagan sobre las
señas de identidad de nuestra sociedad y efectúan aportes que
nos distinguen y nos vinculan con otras sociedades de la región
y el mundo.
4-
El Plan Estratégico de Desarrollo de la Universidad de la República
(PLEDUR)
4.1
Antecedentes a recordar del PLEDUR
El
PLEDUR fue aprobado por unanimidad en el Consejo Directivo
Central de la UR el 8/08/2000 pero su historia se remonta al año
1996 cuando en noviembre de ese año se efectúa la Conferencia
Regional de América Latina y el Caribe, preparatoria de la
Conferencia Mundial sobre la Educación Superior convocada por
la UNESCO y que habría de tener lugar en octubre de 1998, en
París. La referida conferencia preparatoria es organizada por
el organismo regional de la UNESCO especializado en la Educación
Superior (CRESALC, hoy IESALC) y fue convocada con el propósito
de elaborar el aporte regional a la conferencia mundial. La
conferencia se realizó en La Habana (Cuba) con la participación
de numerosas delegaciones de países de la región. Allí se
genera un documento que recoge -dentro de la diversidad de los
aportes que responden a realidades universitarias diferentes
dentro del subcontinente- los aspectos esenciales de la rica
historia universitaria latinoamericana. Se afirman aspectos tan
sentidos como la autonomía institucional, la participación
directa de los órdenes o estamentos en el gobierno
universitario, la vocación de impulsar una ES abierta a todos
los que han transitado con éxito los niveles educativos
previos, la inquietud por la equidad social en la ES y la
extensión del conocimiento hacia la sociedad, la necesaria
presencia de la investigación entre las funciones esenciales de
la universidad, la importancia del estado como sostén
financiero fundamental de la educación superior en la región y
la voluntad de cooperación con todos los actores sociales, en
la construcción democrática de nuestras naciones.
En
octubre de 1998 se efectúa en París, como ya se señaló, la
Conferencia Mundial sobre Educación Superior. Esta conferencia,
la primera con estas características que convocaba la UNESCO,
tuvo un carácter gubernamental y a ella asistieron 186
delegaciones de gobiernos en las cuales participaron 116
rectores. La delegación uruguaya fue presidida por el Ministro
de Educación y Cultura Prof. Yamandú Fau y cinco de sus
miembros fueron designados por la UR. De esta conferencia surge
una multiplicidad de documentos que abarcan los aspectos de
pertinencia, calidad, equidad, gestión y financiamiento de la
educación superior en el mundo y que reflejan los aspectos
centrales destacados en las cuatro conferencias regionales de
las cuales la correspondiente a América Latina y el Caribe fue
una de ellas. Las conclusiones de la conferencia se plasmaron en
dos documentos principales, la Declaración Final y el Plan de
Acción Inmediato. Estos documentos fueron aprobados por
unanimidad en la asamblea plenaria de cierre de la conferencia.
La
Declaración Final así como el Plan de Acción, proporcionan un
marco de referencia para las universidades del mundo donde se
destaca el papel protagónico que les cabe a estas instituciones
en un mundo que se dirige hacia sociedades en las cuales el
conocimiento habrá de ocupar un lugar central, en los términos
que ya se expusieron precedentemente. Se advierte sobre la
fuerte inequidad que hoy reina en el mundo y en las sociedades,
sobre las diversas discriminaciones que segregan a los jóvenes
y cuya exclusión de la academia es una más de las exclusiones
de las cuales son objeto, se resalta la autonomía de las
universidades del poder político y económico, la necesaria
participación de los protagonistas del proceso educativo en el
gobierno universitario, la adaptación de la institución a la
demanda creciente por educación superior, el papel fundamental
del estado en la financiación de la educación superior, la práctica
de la investigación como uno de los rasgos definitorios de la
condición de universidad y la cooperación con otros actores
sociales (gobierno, empresas, organizaciones civiles) en la
aplicación pertinente del conocimiento.
Debe
señalarse que las conclusiones de la referida conferencia
-donde se le asigna a las universidades un papel social muy
significativo en el progreso de las sociedades, no únicamente
del mundo más desarrollado sino particularmente en las naciones
que hoy se ubican en la periferia de aquel o más lejos aún-
contrastan significativamente con las posiciones que, en la época,
sostenía el Banco Mundial. Este organismo discutía el papel de
las universidades en los países no desarrollados y en
particular el papel del estado en la financiación de las
universidades públicas, adjudicándole un carácter regresivo
al gasto estatal en la educación superior. El impacto de la
conferencia de la UNESCO fue de tal magnitud y las consecuencias
reales de la política aplicada por el Banco tan negativas, que
hoy ya existen documentos públicos del Banco donde se reexamina
la política anterior, sustituyendo la tesis de la eliminación
del apoyo estatal a las universidades en los países en
desarrollo, por la propuesta de estructuras de educación
superior estratificadas y segmentadas, algunas de carácter
elitista que lamentablemente, tampoco condicen con las
necesidades reales de nuestras naciones.
Estos
son algunos antecedentes a recordar en relación con el PLEDUR.
Su señalamiento importa pues entronca a este plan con
tendencias mundiales que responden a la dinámica que la
centralidad del conocimiento le está imponiendo a la educación
superior en el mundo.
4.2-
El Plan de Desarrollo Estratégico de la Universidad de la República
En
lo que sigue nos limitaremos a exponer los aspectos más
generales del PLEDUR (objetivos y resultados esperados). La
formulación completa del mismo incluyendo los veintiún
Proyectos Institucionales (PI) en los que se espera se
materialice el desarrollo universitario hasta el año 2004, se
encuentra en una publicación (Documentos de trabajo del
Rectorado N°10, Marzo/2001) que ha sido ampliamente difundida
dentro y fuera de la Universidad de la República y por razones
de espacio no ha sido incorporada a este trabajo.
El
PLEDUR se vertebra en torno a cinco grandes objetivos estratégicos
que se detallarán a continuación. Cada objetivo tiene
asociados varios resultados esperados que también se detallarán.
A cada objetivo van asimismo asociadas diversas orientaciones
(cuya formulación omitiremos en este resumen) que precisan
diferentes aspectos del objetivo correspondiente. Como Anexo a
este trabajo se incluye un listado con la identificación de
cada PI y una presentación matricial de la vinculación de los
PI con los cinco objetivos estratégicos referidos.
A
continuación entonces se presenta cada uno de los objetivos
mencionados y los resultados esperados de las acciones
organizadas en función de los mismos.
Objetivo
Nº 1- Responder a la demanda creciente por enseñanza superior,
promoviendo la equidad social y geográfica y mejorando la
calidad de la oferta pública.
Resultados
esperados:
Aumento
de la cobertura de la matrícula de la Universidad de la República.
Mejora
de la equidad social y geográfica en la matrícula de la
Universidad de la República.
Mejora
en la calidad y ampliación de la oferta de la enseñanza de
grado y la educación permanente de la Universidad de la República.
Mejora
en la formación y calidad didáctica de los docentes
universitarios.
Objetivo
Nº 2- Impulsar la creación científica, tecnológica y artística
estimulando su calidad.
Resultados
esperados:
Mejora
cualitativa y aumento de la actividad de creación y aplicación
científica y artística en la Universidad de la República.
Desarrollo
de vínculos más diversos e intensos entre la creación académica
y las demandas específicas de la sociedad uruguaya.
Mejora
de la capacidad de la Universidad de la República, de formación
de investigadores con destino académico y no académico.
Objetivo
Nº 3- Promover la utilidad social del conocimiento
contribuyendo a la solución de los problemas que hacen a la
mejora de la calidad de vida de la población.
Resultados
esperados:
Incremento
significativo de los vínculos de la Universidad con la sociedad
para el logro de la utilización del conocimiento para el
desarrollo humano.
Mejora
de la oferta académica de la Universidad en el interior del país.
Establecimiento
y consolidación de programas permanentes que integren y
articulen las funciones de enseñanza, investigación y extensión
con proyección a la comunidad
Objetivo
Nº 4- Impulsar los procesos de modernización en la gestión
capaces de sustentar eficientemente las transformaciones de la
Universidad de la República.
Resultados
esperados:
Seguimiento
valorativo de los procesos de transformación y rendición de
cuentas sobre las conclusiones de la evaluación institucional.
Vínculos
académicos activos con las universidades de la región y el
mundo.
Mejora
de la eficiencia y la calificación en el funcionamiento del
Consejo Directivo Central.
Mejora
en la gestión de la dirección del Hospital de Clínicas
(Director y Comisión Directiva).
Consolidación
de las estructuras de Areas y Redes Disciplinarias y Temáticas,
como modalidades de gestión institucional capaces de atender
las nuevas demandas académicas.
Consolidación
de la Comisión Social Consultiva como un ámbito de diálogo
permanente entre actores sociales relevantes y la Universidad de
la República.
Adecuación
de la gestión técnico-administrativa a las transformaciones
universitarias
Modernización
de las estructuras formales y los sistemas horizontales de Gestión,
atendiendo especialmente a su informatización y a la capacitación
del personal.
Disminución
de la participación porcentual de la Gestión en el presupuesto
universitario.
Objetivo
Nº 5- Mejorar la atención de la salud que se brinda en el
Hospital de Clínicas y con ello la calidad de la formación de
los recursos humanos para la salud.
Resultados
esperados:
Mejora
de la productividad asistencial del hospital en sus aspectos
cuali-cuantitativos según metas programadas.
Mejora
de la calidad de la atención, así como en la percepción que
de esta tiene el usuario.
Mejora
en la eficiencia del uso de los recursos hospitalarios
(promedios de estadía, índice ocupacional tasa de mortalidad,
satisfacción de los usuarios, indicadores de producción).
Mejora
en la calidad de formación de los Recursos Humanos para la
Salud y aumento de la producción científica de orientación clínica.
Si
bien lo presentado del PLEDUR es un resumen compactado al
extremo, creemos que surge de lo expuesto la necesidad de actuar
consecuentemente con los objetivos establecidos durante un período
de tiempo prolongado, si se pretende lograr transformaciones
significativas en la Universidad.
La
primera etapa transita por el cumplimiento de lo establecido en
cada uno de los PI a los cuales se hizo referencia
precedentemente, cuyo período de ejecución se extiende hasta
el año 2004 y cuyas metas están formuladas explícitamente en
cada uno de ellos. Una evaluación a ser efectuada a fines del
2004 -donde se constatará lo logrado y se le contrastará con
lo esperado- dará lugar a una nueva formulación de proyectos
institucionales para seguir impulsando a la Universidad en la
dirección de sus objetivos estratégicos. Otras etapas seguirán
a la que hoy tenemos por delante y si no hay errores sustantivos
en los objetivos estratégicos que la UR se ha establecido,
estos seguirán orientando los nuevos proyectos que la institución
formule.
4.3
Necesidad de una política de Estado
A
esta altura de la exposición creemos que surge con toda
evidencia que muy poco de lo planteado precedentemente es
posible de ser llevado a la práctica si el país no acuerda en
forma muy amplia el camino a seguir en materia educativa y en
particular en lo que refiere a su educación superior. Suele
identificarse esta necesidad únicamente con los aspectos
presupuestales lo cual, sin negar la significación que los
mismos tienen, es claro que la política de estado, si bien debe
comprender este aspecto, no puede reducirse al mismo.
En
efecto, de lo expuesto surgen múltiples aspectos que hacen a la
actividad de la Universidad y que se relacionan con actores
sociales muy diversos y sin cuyo acuerdo no será posible
desplegar una acción como la que se prefigura en el PLEDUR. A
continuación haremos una rápida reseña de estos aspectos que
hacen a una política de estado y que trascienden lo
presupuestal.
Es
evidente que la relación con ANEP es de enorme importancia para
la elaboración de decisiones universitarias que se refieran a
la enseñanza. Hoy la UR está organizada en Areas que agrupan
las Facultades con mayores afinidades en el campo del
conocimiento. Estas Areas están trabajando para formular planes
de estudio con tramos comunes que reduzcan la diversidad de
formaciones necesarias al ingreso de la Universidad. Asimismo
están surgiendo iniciativas de carreras terciarias no
universitarias cuya puesta en práctica se facilita enormemente
si se coordinan acciones entre ANEP y la UR. Muy poco de esto es
posible si el relacionamiento con ANEP no se realiza sobre
acuerdos educativos a largo plazo y que el PLEDUR permitiría
concretar.
Un
aspecto central del PLEDUR es el desarrollo de una política
dirigida a estimular el ingreso a la Universidad de los jóvenes
del interior. Este objetivo es plenamente compartido por las
familias de los jóvenes, por las Juntas Departamentales y por
las Intendencias. Las múltiples acciones que pueden llevarse a
cabo para el cumplimiento de este objetivo se verían
considerablemente potenciadas si este aspecto está comprendido
en los acuerdos que implica una política de estado en materia
educativa.
Otro
aspecto central del PLEDUR es promover la utilidad social del
conocimiento contribuyendo a la solución de los problemas que
hacen a la mejora de la calidad de vida de la población
(Objetivo N°3). La UR, como ya se señaló, alberga buena parte
de la capacidad científica del país. Los acuerdos estratégicos
con Ministerios, Intendencias, cadenas productivas que operan en
áreas vitales para la economía del país, son esenciales para
direccionar a mediano plazo recursos humanos calificados y la
formación de nuevos recursos, en relación con las temáticas
científicas que surjan de los grandes problemas identificados.
Finalmente,
el acordar sobre los temas educativos en términos estratégicos
facilitará considerablemente la acción de los medios de difusión
masiva que podrán colaborar brindando información sobre
aspectos como los señalados, ayudando en la comprensión de
temas centrales para el país y dando confianza a los jóvenes
en cuanto a las acciones que se despliegan en el sistema
educativo público en relación con su formación presente y
futura.
La
UR ha dado un paso que estimamos de importancia, en la dirección
de lograr acuerdos estratégicos con actores sociales
importantes en lo que hace su accionar institucional, al crear
la Comisión Social Consultiva (CSC) como comisión asesora de
su Consejo Directivo Central. Esta CSC está integrada por
representantes de los cuatro partidos políticos con
representación parlamentaria, del Congreso Nacional de
Intendentes, de los trabajadores a través del PIT-CNT, del
Consejo Superior Empresarial y del sector cooperativo a través
de CUDECOOP así como una representación (minoritaria) de la
propia Universidad. Se trata de un ámbito de diálogo
permanente entre la universidad pública y los actores sociales
citados. Las coincidencias en cuanto a preocupaciones
constatadas hasta el momento, crean esperanzas en cuanto a la
posibilidad de forjar acuerdos estratégicos en los temas de
interés común.
Pasaremos
ahora a efectuar una muy resumida revisión histórica de
circunstancias de nuestro pasado que podrían calificarse como
aproximaciones o distanciamientos a estos acuerdos estratégicos
en materia educativa. Nos referimos en particular a aquellos que
involucran a la Universidad de la República.
5-
Aproximaciones y distanciamientos entre la Universidad y las políticas
de Estado
5.1-
Aproximaciones
Le
solicitamos a la Prof. Blanca Paris que nos ayudara a localizar
en la historia de la UR estas aproximaciones y distanciamientos
de la Universidad con las políticas del estado uruguayo.
Dejando de lado el período fundacional (1833-1849) donde desde
el estado se toman las medidas que permiten el nacimiento de la
institución universitaria, los períodos que se destacan nítidamente
en términos de una fuerte aproximación entre la acción de la
Universidad en ejercicio de su autonomía y el Poder Ejecutivo
de la época, se localizan en los años 1904-1907 y 1912-1917.
En las palabras de la destacada historiadora (comunicación
personal) rescatamos una reseña de ambos periodos.
"
En Uruguay (1904) se clausura la larga etapa de las guerras
civiles, que se habían iniciado en la década del 30. La
pacificación y una serie de circunstancias económicas
externas, determinan que el país alcance un estado de
prosperidad nunca conocido, que supieron impulsar Batlle y Ordóñez
y su equipo de gobierno.
En
la Universidad asume el rectorado Eduardo Acevedo. Pese a la
brevedad de su período, Eduardo Acevedo, con su ímpetu
realizador, canaliza una serie de transformaciones en la
institución, facilitadas por su vínculo personal con Batlle y
los Ministros José Serrato y Juan A. Capurro. E. Acevedo -con
un fuerte respaldo económico por parte del gobierno- impulsó
el crecimiento y la transformación edilicia de la Universidad;
puso en marcha las futuras Facultades vinculadas al agro y a la
economía; multiplicó, equipó y actualizó laboratorios y
gabinetes, talleres, centros de investigación, granjas de práctica,
etc., buscando que la Universidad pudiera incidir en la
transformación modernizadora que el Uruguay requería. El
Presidente de la República asistió con sus ministros de
Hacienda y de Fomento a la inauguración de los cursos
universitarios de 1905, destacando y haciendo pública con su
presencia la política asumida por el Estado de apoyar al máximo
la institución. Se invitó al acto a familiares de los
estudiantes a los que se pretendía acercar a la Universidad.
Dijo
en su discurso el Rector Acevedo, "cómo debía enseñarse
en la Universidad" con el fin de quebrar la "obsesión
del título académico obtenido a tropezones"; propiciando
la "verdadera enseñanza media" y no "la
preparatoria" (debe recordarse que la enseñanza secundaria
se separó de la Universidad en 1935 durante la dictadura de G.
Terra). Habló de la enseñanza media en el interior. Poco después
Batlle proponía destinar parte del "Empréstito de
Conversión" para ampliar el campo de la enseñanza
secundaria, como lo planteaba Acevedo, "para crear
aptitudes en los jóvenes". Años después los conceptos se
repetían en el proyecto de Batlle respecto a la creación de
los liceos departamentales (1912) o la Universidad para Mujeres
(1912). El diálogo y clima de comprensión y acuerdo
prevalecieron entre autoridades nacionales y universitarias.
Sin
embargo el desacuerdo entre gobierno y Universidad caracterizó
el relacionamiento durante la Presidencia de Claudio Williman.
Williman y su Ministro Gabriel Terra elaboraron un proyecto para
reestructurar la Universidad que desembocó en la Ley Orgánica
de 1908, resistida por universitarios de todas las tendencias:
docentes, exrectores, ex-decanos, estudiantes. La nueva ley
determinó la "descentralización de la Universidad",
basándose en el principio de "especialización del
trabajo"; se creó una verdadera "federación de
Facultades" semiautónomas, desarticulada, y se priorizó
el desarrollo "profesionalista". Pablo De-María
pronunció una frase lapidaria: "se suprime la
Universidad."
Otro
momento que rescatamos, aconteció en 1967 cuando se dieron
pasos de aproximación entre la UR, siendo Rector el Ing. Oscar
Maggiolo y en aquel momento el Presidente electo Gral. Oscar
Gestido. Por contactos previos entre Gestido, Maggiolo y el
Ministro de Cultura designado, Senador Luis Hierro Gambardella,
el Consejo Directivo de la Universidad recibió a Gestido en una
sesión del mismo que se realizó el 27 de febrero de 1967. La
prensa de la época consigna la actividad preparatoria de la
visita del Gral. Gestido a la Universidad, en los siguientes términos
(Diario Acción, 18/01/67).
"Durante
cuarenta y cinco minutos estuvieron reunidos en el Rectorado de
la Universidad el rector, Ingeniero Oscar Maggiolo, y el futuro
ministro de Cultura, diputado Luis Hierro Gambardella.
La
entrevista -consecuencia de una mantenida ayer entre el Rector y
el general Gestido, en la cual Maggiolo le presentara un Plan
sobre las relaciones entre el Gobierno y la Universidad- se
desarrolló en un auspicioso clima de cordialidad y
entendimiento y sirvió para que ambos por primera vez
intercambiaran ideas -en forma general- respecto a las
vinculaciones entre el Gobierno y la Universidad y a los pasos
que en común se darán para propiciar nuevas etapas.
Se
coincidió totalmente en cuanto a la necesidad de abrir un diálogo
fecundo entre el Ministerio y la Universidad -que no ha existido
en los últimos años- como asimismo entre todas las ramas de la
enseñanza, como requisito previo a una tarea de planificación
conjunta que permitirá el enfoque de nuevas metas en lo que
tiene que ver con la educación y la cultura general del país.
Tanto
el diputado Hierro como el rector Maggiolo concordaron
plenamente en que manteniendo intactas las autonomías de la
enseñanza, deberán encararse metas de colaboración, como único
medio de llevar adelante los fines, que son comunes.
El
diputado Hierro manifestó al Rector su buena disposición -sin
perjuicio de estudios más profundos- para con el Plan
considerado con el presidente Gestido y a su vez Maggiolo no
vaciló en asegurar al futuro Ministro una actitud de colaboración
con las preocupaciones del Gobierno en las orientaciones técnicas,
científicas y culturales. Finalmente, ambos acordaron comenzar
en breve plazo una serie de entrevistas en las que se iniciará
el estudio sistemático de los problemas de la Universidad y de
la Enseñanza."
Diversas
circunstancias entre las cuales jugó un papel determinante el
fallecimiento del Gral. Gestido pocos meses después de la
referida entrevista (6/12/1967), frustraron las aspiraciones
que, a comienzos del año 67, tuvieron sus protagonistas.
Otra
instancia a destacar en esta revisión de las aproximaciones
entre la Universidad y el Estado uruguayo es la instalación de
las autoridades legales de la Universidad luego de la dictadura.
El
26 de febrero de 1985, los decanos y rector que venían de la
dictadura renunciaron a sus cargos, y el gobierno de la
Universidad quedó en manos de los consejeros interinos de
Facultades y del Consejo Central Interino.
Al
día siguiente, el 27 de febrero, el Senado recientemente
instalado, aprobó la Ley 15.736 "Investidura de las
Autoridades Legales de la Universidad de la República", el
28 fue aprobada por la Cámara de Diputados, y el 1º de marzo,
promulgada como Ley por el Presidente de la República, Dr.
Julio María Sanguinetti –que ese día asumió el cargo- y se
publicó el 2 de marzo. "Art.1º Decláranse investidas en
calidad de autoridades legales de la Universidad de la República,
las emanadas del procedimiento de elección y designación cuya
documentación está depositada en la Asociación de Escribanos
del Uruguay". Se legalizaban así las elecciones realizadas
en febrero de 1985 cuando el Vicerrector y Decano Interino de
Ingeniería, Ing. Julio Ricaldoni anunció el resultado del
escrutinio en el Paraninfo de la Universidad de la República al
concluirse las elecciones universitarias.
En
el primer semestre de 1990 se registra otra aproximación a señalar,
como resultado de la visita del Presidente de la República, Dr.
Luis Alberto Lacalle al Consejo Directivo Central de la
Universidad. Posteriormente a la referida visita "se
conformó una comisión integrada por dos representantes del
Ministerio de Educación y Cultura y dos de la Universidad para
trabajar sobre temas relacionados con el desarrollo de la
educación superior en el país" (citado de Memoria del
Rectorado, 1989-1998, Jorge Brovetto).
Para
finalizar esta sección queremos mencionar un aspecto que, a
diferencia de los señalados precedentemente que se refirieron a
períodos de tiempo cortos o muy cortos donde hubo una
aproximación importante de propósitos entre la Universidad y
el gobierno, este aspecto si bien parcial, se extiende a lo
largo de los últimos 15 años y merece ser destacado.
Nos
referimos a los acuerdos entre la Universidad y diversas
reparticiones gubernamentales para abordar en forma conjunta la
solución de un problema concreto. Estos acuerdos toman la forma
de convenios entre organismos y hoy, los ya realizados, suman
cientos.
Estos
convenios tienen gran importancia para la Universidad pues
establecen un nexo concreto y práctico entre las necesidades
del aparato público de servicios y la actividad académica.
Ello colabora significativamente en la orientación de las
inquietudes intelectuales de los investigadores, que participan
en ellos, en la enseñanza de los educandos pues los problemas
de la realidad pasan a ser material de los cursos y en la
formación de los futuros investigadores donde pesa cada vez más
el interés en abordar problemas en contextos específicos de
nuestra realidad.
Esta
política de convenios desplegada por la universidad en múltiples
acuerdos puntuales con el Estado (y también con las empresas
privadas) si bien no configura en sí misma una política de
estado, es un ingrediente fundamental a ser estimulado específicamente
cuando ésta exista.
5.2
Distanciamientos
En
los primeros años de la década del 70 en el Uruguay comienza
una política en materia de inversión pública educativa que se
contradice lo que ocurría en la región. En efecto, en el año
1964 la inversión pública en educación del Uruguay era de
2,7% del PBI y la media regional correspondiente era de 2,6 %
del PBI. Sin embargo, en años posteriores la inversión pública
educativa del Uruguay se ubica sistemáticamente por debajo de
la media regional, distanciándose cada vez más de ésta,
llegando en el año 1995 a ser 2,8 % la inversión pública
educativa del Uruguay y 4,5% la correspondiente a la media
regional. La evolución de estas cifras se presenta en el Cuadro
6.
CUADRO
6
GASTO
PÚBLICO EN EDUCACIÓN COMO PORCENTAJE DEL PNB
|
Regiones y países
|
1964
|
1975
|
1980
|
1985
|
1990
|
1995
|
| América
Latina y el Caribe 1/
|
2.6
|
3.3
|
3.8
|
3.9
|
4.1
|
4.5
|
| Uruguay
|
2.7
|
2.2
|
2.2
|
2.8
|
3.1
|
2.8
|
1/
Para 1964, es el promedio de 11 países sobre los que informa
UNESCO (Informe Mundial Educación, 1998); para 1996 es el
promedio de 25 países sobre los que informa UNESCO (Anuario
Estadístico, 1999); en el resto de los años es el promedio
elaborado por UNESCO (Informe sobre Educación, 1998).
Este
proceso de sub-inversión en materia educativa por parte del
Uruguay respecto a la región, se ha reflejado -bajo gobiernos
democráticos- en relaciones a veces tensas entre los diferentes
actores del ámbito educativo (gremios de la enseñanza primaria
y media y autoridades y gremios de la UR). Sin embargo, existen
indicios fuertes en cuanto a que hoy, la población considera
que esta situación debe ser corregida. Así lo indican dos
encuestas representativas realizadas por dos empresas
independientes, una de ellas (CIFRA) y otra de todo el país (FACTUM)
y efectuadas en ocasión del conflicto universitario del pasado
año.
La
encuesta efectuada por CIFRA en noviembre (ya citada en este
trabajo), ante la pregunta " La Universidad de la República
sostiene que el estado debería dedicar el 4.5% del producto
nacional a la educación pública ¿Ud. personalmente está a
favor o en contra de esa idea de la Universidad de la República?"
el 68% responde que está a favor y el 8% más bien a favor
(total a favor y más bien a favor, 76%).
Un
par de semanas más tarde la empresa FACTUM pregunta sobre los
reclamos universitarios y la huelga obteniendo un 52% de acuerdo
con los reclamos pero no con la huelga y 29% de acuerdo con los
reclamos y la huelga (total de acuerdo con los reclamos 81%).
FACTUM pregunta asimismo sobre de dónde sacar el dinero para la
educación y un 75% responde que el camino es reducir gastos de
otros Ministerios y organismos y pasarlos a la educación.
6- Conclusiones.
Todo
indica que la cuestión educativa es una preocupación muy sentida en la
sociedad uruguaya siendo la mejora de la oferta pública un proceso lento que
compromete a sucesivos gobiernos y administraciones. En consecuencia, la
consolidación de una política de estado en la materia habrá de ser
bienvenida por una amplia mayoría de la sociedad.
En
lo que se refiere a la enseñanza universitaria, ésta ha pasado a ser, por
las razones que se han desarrollado en el trabajo, el destino aconsejable para
los jóvenes que han finalizado la enseñanza media. En consecuencia, ha
pasado de ser la opción de una élite, a un ámbito compartido por mayorías.
Por otra parte, la centralidad adquirida por el conocimiento no sólo
incrementa la demanda por estudios universitarios sino que hace objeto a las
universidades de "demandas sin precedentes" según se expuso en este
trabajo. Ello habrá de multiplicar y de estrechar los vínculos de la
sociedad uruguaya con la Universidad de la República a través de muy
diversos actores sociales, además de los jóvenes que ingresan en las
carreras de grado.
La
historia lejana y cercana de la Universidad muestra como excepcionales los
momentos en los cuales se conjugaron esfuerzos en los términos que hoy se
entiende como "política de estado". Parece, sin embargo, que la
sociedad uruguaya ha sabido captar los cambios que los tiempos imponen en
relación al conocimiento y a la educación y está a la espera de que ello se
traduzca en políticas de concertación entre las autoridades educativas y las
autoridades nacionales.
Ante
este desafío, que supone cambiar conductas arraigadas, la Universidad de la
República procura aportar una visión de su papel en la sociedad uruguaya y
un plan de su propio desarrollo, elaborado con amplio consenso en sus órganos
de gobierno.
Creemos
entonces, que existen condiciones para buscar los caminos que permitan
construir una política de Estado en relación con la educación pública y en
particular con la educación superior.
Referencias
Brovetto,
Jorge, "Memoria del Rectorado, 1989-1998", Colección del Rectorado,
Universidad de la República, 1998.
Cetto,
A. y Vessuri, H., "Latin American and the Caribbean", en "World
Science Report, 1998".
Conferencia
Mundial sobre la Educación Superior. París, Unesco, 5-9 oct. 1998.
Conferencia
Regional Políticas y Estrategias para la Transformación de la Educación
Superior en América Latina y el Caribe. La Habana, 18-22 nov. 1996.
Lundvall,
B., "National systems of innovation", Pinter Publishers, London,
1992.
Plan
Estratégico de la Universidad de la República, Documentos de Trabajo del
Rectorado Nº 10, Marzo de 2001.
ANEXO
LISTADO
DE PROYECTOS INSTITUCIONALES
|
|
1.
ENSEÑANZA
|
|
1.1
|
Atención
a la demanda docente del crecimiento del alumnado
|
|
1.2
|
Educación
a distancia
|
|
1.3
|
Enseñanza
para estudiantes radicados en el interior
|
|
1.4
|
Estímulo
y fortalecimiento a nuevas ofertas de grado
|
|
1.5
|
Formación
didáctica de docentes universitarios
|
|
1.6
|
Proyectos
conjuntos con ANEP
|
|
1.7
|
Inversión
en infraestructura no edilicia
|
|
|
2.
INVESTIGACION
|
|
2.1
|
Desarrollo
y aplicación de la investigación universitaria
|
|
2.2
|
Carreras
de Posgrado
|
|
|
3.
EXTENSION
|
|
3.1
|
Desarrollo
de la extensión universitaria
|
|
3.2
|
Comunicación
y difusión universitaria
|
|
|
4.
GESTION
|
|
4.1
|
Desarrollo
de la gestión técnico-administrativa
|
|
|
5.
ATENCION DE LA SALUD
|
|
5.1
|
Desarrollo
de la atención de la salud
|
|
|
6.
OTROS PROYECTOS
|
|
6.1
|
Corrección
de la distribución presupuestal
|
|
6.2
|
Informatización
académica y fondo bibliográfico
|
|
6.3
|
Mantenimiento
de la infraestructura edilicia
|
|
6.4
|
Promoción
y desarrollo del bienestar de los estudiantes y funcionarios de la UR
|
|
6.5
|
Evaluación
institucional
|
|
6.6
|
Profesionalización
de la carrera docente
|
|
6.7
|
Profesionalización
de la carrera no docente
|
LA
ONDA®
DIGITAL
|