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El
video digital (I): hay un largometraje en su futuro
por
Oribe Irigoyen
Nacieron en 1995
destinadas al gran público y turistas de todo pelo. Hoy motivan
la polémica y el escándalo entre los cineastas profesionales de
las grandes industrias. Son las cámaras de video digital o
numérico.
Ellas caben en el
hueco de la mano, muy livianas, de mucha movilidad, ofrecen una
gran calidad de imagen y la posibilidad de reproducción infinita
sin pérdida de dicha calidad. Cuestan poco, entre 2.000 y 4.000
dólares. Aunque en tamaño y dinero las hay de mayor talla, ésta
sigue siendo pequeña.
La calidad de
imagen está asegurada por un sistema que transforma en tiempo
real la imagen de video en datos numéricos y abre así
posibilidades técnicas ilimitadas. Permite, de igual modo, rodar
tomas de 2 horas y m s de duración. Sumado a eso, reduce al 1/20
el costo del equipo, por ejemplo de la cámara Betacam profesional
y abate hasta la tercera parte el presupuesto global de un
largometraje industrial - un film de 9 millones de dólares
costar¡ 3 millones ( salario de grandes astros, aparte ) -, por
las propias facilidades técnicas y la drástica reducción del
equipo técnico a 5 o 10 personas. Ese acceso al bajo costo
comparado con el video analógico ( Betacam ), refiere también a
los trabajos de montaje y mejor aún al llamado kinescopage (
técnica que permite pasar el film al soporte de celuloide y
asegurar su difusión en las salas ). Desde luego, Hollywood
seguir con sus Titanic de estilo clásico, a pesar de que Spike
Lee, el director afro-americano de Haz lo correcto, Malcolm X,
diga que hizo su último film en ese soporte por razones
económicas - vaya viendo -.
Primero fueron los
documentalistas y corresponsales de guerra quienes aprovecharon la
movilidad y pequeñez, casi de incógnito, del equipo de video
digital, ideales para rodar en ámbitos peligrosos y represivos o
temas delicados y secretos. Popularizaron su uso entre los
profesionales. Por último, el grupo dan‚s Dogma, con Lars Von
Trier a la cabeza, le dio la visa al más alto nivel
cinematográfico con La celebración, Los idiotas y la reciente
Dancer in the Dark, gran premio en Cannes 2000.
Entonces, parece
que el video digital amenaza con dos cosas: transforma económica,
técnica y artísticamente el modo de hacer cine y hace posible
que cualquier ciudadano haga un largometraje de ficción o
documental y compita en calidad con los profesionales. ¿Panacea o
debacle ?
Como siempre, entre
los cineastas profesionales hay optimistas y pesimistas. Entre los
primeros, el francés Claude Miller ( Casi una mujer, Ciudadano
bajo sospecha ) subraya la democratización del cine con el video
digital: Todo el mundo - desarrollado, se podría agregar, quizá
- va a hacer películas, lo que no quiere decir que habrá un
pequeño Orson Welles todas las mañanas. También han adoptado
ese soporte Arturo Ripstein, Eric Rohmer, Fernando Trueba,
diversos realizadores de distintas nacionalidades.
Reivindican con el
video digital, un cine libre de las cadenas económicas,
industriales y técnicas actuales, la democratización, en fin,
del cine.
Los pesimistas, una
vez más, presagian la muerte del cine y del realizador gran
organizador del mundo, también temen y reniegan de que un simple
aficionado les rompa el chiquero elitista de la profesión,
compitiendo en calidad cinematográfica.
En el Uruguay,
donde el video analógico ha permitido cierta abundancia
audiovisual y alguna esperanza real de un cine nacional, el video
digital podría ser un gran instrumento de futuro. A ese respecto,
el veterano cineasta Ferruccio Musitelli ha calificado de
"fabulosa" esa nueva tecnología y dicho ... al igual
que con la computadora, con la cámara digital las posibilidades
son tantas que no creo que nadie pueda aprovecharlas todas.
Los realizadores
sólo usarán aquellas que les sirven. Su coetáneo Eugenio Hintz,
por su parte, expresó que el digital con sus indudables ventajas
... no sé‚ si permite decir que cualquier persona puede hacer
un largometraje. También, cualquiera podía hacer un largo en
cualquier época, con cualquier base, cualquier tipo de película.
Pero, ¿ el lenguaje del cine cambiará con el video digital ? Se
verá ...
LA
ONDA®
DIGITAL
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