|
La
asimetría epistémica en el tema de la consciencia
por
el Dr. Fernando Rama
El
principal problema epistemológico que plantea el estudio de la
consciencia es lo que en términos modernos se denomina asimetría
epistémica. Existen dos aproximaciones metodológicas posibles
- y diferentes -, para alcanzar un conocimiento de la
experiencia consciente. Podemos enfocar la cuestión desde
adentro ( perspectiva de la primera persona) y desde afuera (
perspectiva de la tercera persona). En la historia de la ideas
esta asimetría se ha expresado con claridad. El ejemplo clásico
de investigación filosófica que opera puramente desde la
perspectiva de la primera persona es el trabajo de Descartes (
Meditaciones). Hacia fines del siglo pasado esta estrategia
adopta la forma que en la actualidad denominamos la aproximación
fenomenológica. Fuera del ámbito filosófico esta línea de
abordaje es lo que a menudo denominamos psicología científica
basada en la instrospección. El movimiento fenomenológico fue
el primer intento serio orientado a establecer las bases
conceptuales y epistemológicas de una ciencia de la consciencia
sistemática y autónoma. El mérito del intento se ha visto
oscurecido por su fracaso, debido principalmente a su
insostenible aproximación a la recolección de datos, la
ausencia de procedimientos adecuados para eliminar las
observaciones falsas y las inconsistencias estadísticas a la
hora de tratar proposiciones contradictorias.
La
estrategia alternativa ha sido el objetivismo naturalista, es
decir el intento de aproximación al tema de la consciencia
desde afuera. En este caso los datos obtenibles se limitan a la
información accesible desde la perspectiva de la tercera
persona, en los hechos la conducta humana. Los hechos que
cuentan para una posible explicación de la consciencia son
exclusivamente hechos públicos. El conductismo analítico de
Gilbert Ryle se correlaciona, en un plano psicológico, con en
el conductismo psicológico tradicional. Ryle analiza
afirmaciones relacionadas con estados mentales como afirmaciones
relacionadas con conductas posibles. Una de las razones por las
cuales esta estrategia fracasa reside en el hecho de que los
estados disposicionales no son capaces de explicar la
procesualidad de los estados fenoménicos.
Durante
bastante tiempo estos dos tipos de programas de investigaciones
se tornaron ideologías, cargándose de irracionalismo y de
radicalismos metodológicos. Con el surgimento de la psicología
cognitiva y del "modelo computacional de la mente" la
situación ha cambiado, las antiguas fronteras entre la
fenomenología y la filosofía analítica de la mente se ha
atenuado y la consciencia como sujeto- objeto de estudio ha sido
aceptado como un área de prometedora formación de teorías. Aún
los abogados del estricto reduccionismo admiten que una teoría
de la consciencia debe incluir un máximo de plausibilidad
fenomenológica.
A pesar de estas
consideraciones la reacción primaria ante el planteamiento de
la asimetría epistemológica suele ser de escepticismo. Por
ello es necesario replantear una y otra vez la pregunta: ¿ la
"interioridad" esencial de la consciencia significa
que todos los intentos por estudiarlos y explicarlos en la arena
pública están condenados al fracaso?. Al menos cuatro caminos
para superar la asimetría epistemológica pueden ser
inventariados aquí:
1) el argumento del conocimiento;
2) el
argumento de la brecha epistemológica;
3) la demarcación de la
consciencia como problema especial;
4) la temática de los
qualia.
Existen
dos páginas web donde estos problemas se discuten en forma
permanente y que es de interés difundir.
http://psyche.cs.monash.edu.au/
http://assc.caltech.edu./www.u.arizona.edu/
LA
ONDA®
DIGITAL
|