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Plan de
emergencia del Encuentro Progresista
I)
FUNDAMENTOS
La
política económica llevada a cabo por los últimos gobiernos y
ratificada por el actual, ha conducido al país por un camino
equivocado. Desde hace ya tiempo, tanto en Argentina como acá
el mismo modelo aplicado, no cuenta con base sólida de
sustentación. A la fecha, el deterioro productivo es muy fuerte
al punto que ya no se debe hablar de recesión sino de crisis,
entendiendo por ésta el desmantelamiento del aparato
productivo. Y dada la profundidad de la crisis económica, el país
vive una situación de emergencia nacional.
Constatamos
el agotamiento de un modelo de política económica, que sólo
pudo aplicarse en el marco de condiciones externas muy
favorables. Retiradas éstas, la realidad nos muestra las
adversas consecuencias que tuvo para el país su prolongada y
empecinada aplicación. Sin embargo, observamos con inquietud
que se buscan soluciones insistiendo en el propio modelo.
Ha
quedado demostrado que el camino transitado termina en la
inviabilidad del país para dar empleo digno a su población.
Por lo tanto proponemos que se reconozca la necesidad de avanzar
en otro sentido. Dentro del modelo y mucho menos profundizándolo,
no existen respuestas para la emergencia económica ni para la
emergencia social.
Nuestra
fuerza política no tiene ataduras ideológicas que le impidan
dar una respuesta en esta instancia clave para la vida del país.
Reclamamos que se nos escuche, no solo porque representamos al
40% de la población, sino porque la gravedad de la crisis no
admite exclusiones.
Pero
sabemos que dicha respuesta debe ser responsable, al punto de
considerar todas las limitaciones que, a nuestro pesar, existen
a la hora de buscar soluciones. Porque esta política aplicada
pertinazmente ha incorporado ciertos “virus” que afectan los
márgenes de maniobra. Así por ejemplo, la etapa de transición
en la reforma de la seguridad social, en buena medida ha
absorbido la capacidad de endeudamiento del país, justo en el
momento en que Uruguay, para reactivar su economía hubiese
podido explotar su condición “investment grade” y
aprovechar la baja en la tasa de interés internacional.
Asimismo, se han desmantelado los canales de diálogo con los
sectores productivos, cuando la búsqueda de un entendimiento
nacional es clave para encontrar salidas. Son también
restricciones el encarecimiento del país, su extrema dolarización
y los sostenidos déficit en materia fiscal y con el exterior.
Hoy,
tal es la entidad de la crisis que se percibe una tendencia a la
deflación, desequilibrio éste que, sin embargo, es pasible de
ser aprovechado para corregir desajustes en los precios entres
distintos sectores de la economía, tras los cuales se ubican
intereses sectoriales. En estos momentos, por nuestra parte, queremos favorecer los
intereses de los desempleados, de los trabajadores que corren
peligro de serlo a menos que reduzcan su salario, de los pequeños
productores y comerciantes y, en general, de los sectores de la
producción nacional que son generadores de empleo genuino y que
actualmente se encuentran afectados por la excesiva desprotección
con respecto a los competidores del exterior.
Consideramos
que en el corto plazo debemos buscar caminos viables para
fortalecer la demanda interna, a modo de complemento de las tardías
e insuficientes medidas adoptadas para apuntalar la demanda
externa. Siendo muy visible que la inversión productiva tiene
muchas trabas, consideramos que el sector público debe tomar la
iniciativa y compartir riesgos con el sector privado, lo que
supone además un marco de concertación económica. De allí la
necesidad de reestablecer un ámbito de concertación y, a tales
efectos, el Consejo de Economía Nacional, ofrece un instrumento
constitucional idóneo. Construir este espacio para el diálogo
nacional es tan importante como la más eficaz y creativa de las
medidas económicas. Tal como lo supo tener el país a la salida
de la dictadura, debería tenerlo a la salida del modelo
neoliberal.
Es
en este entendido que estamos proponiendo este plan de
emergencia, que se compone de dos partes, por un lado una
respuesta a la emergencia económica, introduciendo ajustes que
apunten a la reactivación del aparato productivo, y por otro
lado un plan de contingencia social que intente paliar las
situaciones más acuciantes que padecen muchos uruguayos. En
ambos planes, apelamos a la búsqueda de amplios consensos, pero
en tanto estén presididos por un espíritu de solidaridad y
justicia, especialmente para con compatriotas más necesitados.
II)
PLAN DE REACTIVACION PRODUCTIVA
1)
SUSTITUCION DEL IMABA POR UN IMPUESTO A LOS DEBITOS
BANCARIOS, PROVOCANDO LA REDUCCIÓN DE LA TASA DE INTERÉS PARA
LA ACTIVIDAD PRODUCTIVA.
Esta
medida permitirá ampliar los recursos actualmente destinados a
la producción, de modo que los créditos nuevos y la renovación
de los ya existentes, se realicen a niveles competitivos con el
costo del crédito que afrontan los competidores del exterior.
Al respecto cabe destacar que las tasas internacionales de interés
han experimentado un claro descenso y que las instituciones
bancarios radicadas en el Uruguay, ostentan un altísimo spread,
en relación con los promedios internacionales.
Se
propone eliminar el IMABA, para el caso de los créditos a la
producción, ya que este impuesto, en la práctica, se
transfiere íntegramente a la tasa del crédito, teniendo una
incidencia cercana a los 10 puntos en los préstamos contratados
en moneda nacional.
Para
el mediano plazo, serán necesarias otras transformaciones en la
forma de intermediación financiera del país, que deberían
comenzar de inmediato con la reestructuración y fortalecimiento
de la empresa estatal líder en el mercado financiero y, simultáneamente,
procurar un mejor entendimiento con la banca privada. Con
respecto a esto último, el primer aspecto a considerar es que
la eliminación del IMABA debe traducirse en reducción efectiva
de la tasa de interés por la totalidad de su incidencia.
La
recaudación del IMABA se ubica en los U$S 90 millones anuales,
pero de ellos, aproximadamente U$S 20 millones corresponden a créditos
al consumo que seguirían siendo afectados por el impuesto. Por
lo tanto, en tanto la eliminación se limite a los créditos a
la producción, su costo puede estimarse en U$S 70 millones, que
es lo que estamos proponiendo descargar de la tasa de interés
que hoy en día pagan los tomadores de crédito para producir.
En
este caso se prefiere establecer un financiamiento específico,
porque la propuesta consiste en sustituir un impuesto por otro.
Efectivamente, entre las asimetrías insostenibles del Mercosur,
una de ellas es la diferencia en el sistema tributario, donde
Argentina y Brasil tienen instrumentados dos impuestos clave,
que son el impuesto a la renta personal y el impuesto a las
transacciones bancarias. A efectos de eliminar el IMABA estamos
proponiendo implantar este nuevo impuesto a los débitos
bancarios, similar al que Argentina implantó, inspirándose
justamente en la legislación brasileña. Se estima que una tasa
moderadamente baja, aplicada a los flujos de salida (débitos)
de las cuentas corrientes y a las renovaciones o cancelaciones
totales o parciales de los depósitos a plazo, permitiría
obtener un financiamiento aún superior que el producido por el
impuesto que se elimina. Quedarían afectadas por el impuesto
dichas transacciones financieras con residentes y no residentes,
superiores a cierto monto y estableciendo las excepciones de
rigor (pago de sueldos y pasividades, pago de tributos,
compra-venta de valores públicos, movimientos del sector público,
etc). La inclusión de los depósitos a plazo y cuentas
corrientes de no residentes se justifica plenamente por los
motivos siguientes: a) la mayoría proviene de Argentina, donde
ya existe un gravamen similar; b) no existe evidencia de
condiciones que impulsen a sus tenedores a retirarse hacia otros
mercados; c) las operaciones “of shore” tienen su cobertura
propia en el exterior, y en el caso hipotético de que se
redujeran, ello no afectaría el desenvolvimiento de nuestro
mercado y tendría un efecto insignificante sobre el empleo en
el sector.
2)
MEJORES
CONDICIONES PARA EL CREDITO DE PREFINANCIAMIENTO DE LAS
EXPORTACIONES.
Este
medida se fundamenta en la necesidad de ofrecer a las empresas
exportadoras la posibilidad de abatir el costo del crédito que
utilizan para financiar su actividad productiva. De este modo,
podrán estar en igualdad de condiciones con las empresas
competidoras del exterior, las que normalmente acceden a créditos
a tasas de interés subsidiadas.
Ello
se lograría si el BCU procediese a modificar la reglamentación,
reduciendo el depósito previo (por ejemplo del 30% actual, al
15%) y aumentando (también a modo de propuesta tentativa, 2
puntos porcentuales) la tasa de interés que reconoce a su
cargo.
El
sistema no representa mucha erogación y queda a cargo de Rentas
Generales. La modificación propuesta podría significar una
suba del U$S 20 millones, los que, por su carácter, sería más
conveniente ligarlos a los movimientos de reservas del BCU,
donde tendrían escasa significación.
3)
ABATIMIENTO DE LA TASA DE INTERES PARA EL CONSUMO
INTERNO.
La
medida es necesaria para oxigenar la tensa situación actual
donde se constata una tendencia al agotamiento del margen
crediticio, como consecuencia directa de las altísimas tasas de
interés que se cobran en este segmento del
mercado. El servicio de la deuda individual se ha vuelto
muy pesado, justo en momentos en que se reduce el salario y el
empleo. Las tasas de morosidad han experimentado una pronunciada
suba en los últimos tiempos. Por lo tanto, esta medida es
necesaria como una forma de alivio que puede apuntalar el
consumo interno, sin lo cual será muy difícil la reactivación
de la economía.
El
objetivo se cumple estableciendo un límite máximo para la tasa
de interés que puedan cobrar las instituciones financieras, so
pena de tipificar la usura. Y simultáneamente, estableciendo la
prohibición de cobros indebidos dentro de este concepto. Dadas
las características con que actualmente opera el mercado para
este segmento, cualquier límite razonable por usura, determinaría
un descenso en las tasas actuales.
Por
su parte, la tasa del IMABA se mantendría sobre estos créditos,
pero estando limitada la tasa máxima de interés, la banca no
podría trasladar el impuesto como lo hace actualmente y cargarían
con su costo, a modo de lógica contribución del sector al
financiamiento de la crisis global.
Esta
medida no tiene costos fiscales.
4)
AUMENTO DE LAS TASAS DE DEVOLUCION DE IMPUESTOS
INDIRECTOS A LAS EXPORTACIONES.
Con
ello se podría mejorar selectivamente la competitividad de las
empresas agroindustriales exportadoras, mientras demore la
reversión del proceso de apreciación cambiaria ya dispuesto.
La
medida consistiría en revisar al alza las tasas adjudicadas a
los sectores hoy beneficiarios, priorizando aquellos que aquejen
más problemas de competitividad, y que hayan cumplido y/o se
comprometan a cumplir ciertas condiciones en materia de
inversiones y de empleo. La propuesta de revisar al alza estas
tasas que actualmente son muy reducidas, supone la implantación
de un ámbito tripartito de diálogo (productores rurales,
industriales y gobierno) de tal forma que las decisiones sobre
niveles de tasas se adopten con la mayor información y puntos
de vista posibles y también para negociar fórmulas de
entendimiento a efectos de que el beneficio adicional que se
otorgue, no quede sólo en manos del sector industrial
exportador. Un punto de partida en esta dirección podría ser
multiplicar por 1,5 las tasas actuales, sin perjuicio de la
revisación en base a los criterios antedichos.
A
tales efectos se propone crear un fondo adicional de U$S 60
millones (la mitad de lo que se destina actualmente). Su
financiamiento se incluye en el paquete global.
5)
PROPONER QUE EL MERCOSUR ELEVE EL ARANCEL EXTERNO COMUN PARA LAS
IMPORTACIONES DE PRODUCTOS FINALES PROVENIENTES DE EXTRAZONA.
Esta
medida es un clamor urgente y necesario para preservar la
competitividad, y por lo tanto el empleo, de ciertas áreas de
la producción nacional que últimamente han sido muy afectadas
por importaciones de productos provenientes de países que han
devaluado fuertemente sus monedas (como el caso del sudeste asiático).
Este aumento de la protección arancelaria se visualiza como
necesario para todos los países del MERCOSUR, teniendo además
el antecedente de Argentina, que ya lo adoptó.
Un
aspecto importante vinculado a la negociación que hay que
entablar en el Mercosur, es que la propuesta se extienda a la
adopción de un AEC del 35% para la importación de arroz. En
tal sentido, debería nuestro país apelar al espíritu del
Tratado, porque no es bueno que Brasil ( que se vería
favorecido por el arancel máximo de 35% en la gran mayoría de
los item arancelarios) adquiera el arroz tailandez lo que
afectaría la producción nacional, ya sea por la vía del
precio como por la vía de la comercialización.
La
medida se concretaría proponiendo en el seno del Mercosur que
se aumente 13 puntos porcentuales el arancel externo común
acordado para cada item arancelario, de modo que el máximo
llegue a 35% y que el del arroz se ubique el dicho máximo. En
caso de no prosperar, Uruguay debería solicitar ser exceptuado
temporariamente para adoptar dicha suba en forma unilateral, en
consideración del antecedente argentino.
En
el supuesto de que no disminuyesen las importaciones al aplicar
este desestímulo tarifario, se encarecería lo importado y el
fisco recaudaría U$S 60 millones más. De existir reducción de
importaciones y de existir sustitución por producción
nacional, se tendría la buscada reactivación productiva y del
empleo y terminaría también aumentando la recaudación fiscal.
6)
ESTABLECER LA PROHIBICION DE FINANCIAR LAS IMPORTACIONES DE
BIENES DE CONSUMO FINAL.
Sabido
es, que la anterior medida, en las actuales circunstancias,
puede provocar una desviación de comercio a favor de
importaciones desde Brasil
que relativizaría el efecto defensivo que se quiere establecer
sobre la producción nacional. A tales efectos, y nuevamente,
mientras demore la reversión del proceso de apreciación
cambiaria ya dispuesto, se propone complementarla con este
agregado. Una medida similar fue aplicada por Brasil en cierto
período. Significa no admitirse el crédito de proveedores del
exterior ni el financiamiento bancario directo para este
uso.
7)
ESTABLECER CUPOS A LA IMPORTACION DE BIENES DE CONSUMO FINAL DE
ORIGEN EXTRARREGIONAL, COMPETITIVOS CON LOS FABRICADOS POR LA
INDUSTRIA NACIONAL.
De
esta manera se intenta preservar el empleo, en algunas
actividades críticamente afectadas por prácticas
proteccionistas externas.
Para
su concreción bastaría un Decreto del Poder Ejecutivo. No
deberían temerse represalias de la OMC por este tipo de
medidas, porque lo practican a diario EE.UU, la UE y además
Uruguay podría alegar estar experimentando una crisis
competitiva grave.
Nuestra
propuesta establece también un mecanismo de adjudicación de
los cupos por el sistema de licitación. En tal caso, será
preciso crear el ámbito responsable de una prolija y cristalina
administración de los cupos, dando amplia participación a los
interesados.
8)
DESTRABAR MECANISMOS BUROCRATICOS LOCALES QUE ENLENTECEN
Y HACEN NO OPERATIVO LAS ACCIONES ANTI-DUMPING Y JERARQUIZAR LAS
UNIDADES EJECUTIVAS QUE SE OCUPAN DEL TEMA.
9)
DESTRABAR MECANISMOS BUROCRÁTICOS
LOCALES QUE ENLENTECEN Y ENCARECEN TRAMITES DE EXPORTACIÓN
10)
REBAJA SELECTIVA DE LAS TARIFAS DE ENERGIA ELECTRICA Y
COMBUSTIBLE
Es
imperioso acercarnos al objetivo de producir a costos energéticos
similares a los de la región. Ello apuntará a obtener mejoras
en la productividad al sector privado, necesarias para su
competitividad con el exterior. Hacia el mediano plazo se
requieren reformas que erradiquen la práctica de encubrir
impuestos dentro de las tarifas de la energía. En lo inmediato
debemos ir hacia una rebaja selectiva que contemple en mayor
medida aquellas actividades agropecuarias e industriales en las
que exista uso intensivo de la energía.
Como
primer medida proponemos exonerar de IVA la energía eléctrica
que se vende a los empresarios rurales.
Pero
además, las críticas circunstancias por la que atraviesa el país,
instan a aplicar una estrategia anticipativa, por medio
de la cual se procede a rebajar tarifas, anticipándose al
resultado que tendrá
la inversión que se proyecta. Implica tener una visión
optimista sobre el éxito de las reformas que se deben impulsar
en el marco de una política de estado. Las estrategias
anticipativas son prácticas avaladas por los organismos
internacionales de crédito, que otorgan créditos con tal
destino.
Estos
proyectos de inversión y reforma podrán ser financiados en
base a créditos de organismos internacionales. En tanto,
estrategia anticipativa, el repago estaría asegurado por la
mayor eficiencia que entrañaría la inversión proyectada.
Por lo tanto, las rebajas tarifarias solo adelantarían
la rebaja que se obtendría en el futuro.
11)
PLAN DE VIVIENDAS
Integrar
este aspecto en el plan de reactivación es clave porque se dan
dos condiciones básicas: tiene, como es sabido, gran efecto
propagador del dinamismo económico y el país necesita aumentar
su stock habitacional ya que se aprecian carencias importantes a
nivel social. Un plan de viviendas debe estar dirigido a
personas de bajos recursos, ya que a los mecanismos existentes a
través del Banco Hipotecario sólo acceden sectores de clase
media-alta. Proponemos encarar soluciones al problema del
financiamiento, ya que actualmente, se han recortado los
recursos presupuestales y los beneficiarios previstos no cuentan
con ingresos para el aporte previo o pago normal de cuotas en
los plazos y demás condiciones que otorga el Banco Hipotecario.
En
tal sentido, se propone conformar un fondo compuesto por los
siguientes recursos:
a)
Terrenos municipales, lo que implica que las comunas sean
actores del plan.
b)
Recursos ya recaudados con destino a viviendas de
jubilados, los que, por lo tanto, tienen costo cero.
c)
Recursos presupuestales asignados al plan de viviendas.
Ante la gravedad de la situación, se propone eliminar los topes
de ejecución dispuestos para 2001 y 2002.
d)
Eventualmente, recursos concentrados en las AFAP,
instituciones éstas que tienen actualmente el 25% del fondo que
administran en disponibilidades o depositado a corto plazo en
bancos.
e)
Préstamo del BID por U$S 110 millones, con destino a
erradicar asentamientos informales, que está disponible,
generando el pago de comisiones, pero que el gobierno uruguayo
no ha solicitado los desembolsos correspondientes.
La
meta sería construir 20.000 viviendas en los próximos dos años.
El
repago sería al Banco Hipotecario en plazos suficientemente
largos (lo que se adapta al financiamiento con recursos de
ahorro previsional) por el sistema de leasing habitacional, de
tal forma que los beneficiarios se sientan comprometidos con el
mantenimiento de las viviendas y las cuotas puedan ser lo
suficientemente pequeñas, accesibles en relación a los
ingresos del grupo familiar al que se destina el plan.
El
plan sería ejecutado en forma conjunta por convenio entre el
Banco Hipotecario, las I.M y el Ministerio de Vivienda.
El
aporte del terreno, el uso de la infraestructura operativa del
B.H. y los fondos presupuestales, permitirán abatir la tasa de
interés implícita en el leasing inmobiliario.
Otro
aspecto instrumental sería la modificación de la Ley 16713 a
efectos de establecer una canalización obligatoria de los
recursos de las AFAP hacia el plan de viviendas o hacia obras de
infraestructura o proyectos de la Corporación Nacional para el
Desarrollo. Con ese fin el gobierno debería de emitir un Bono
del Tesoro especial para obras públicas (incluido el fondo de
viviendas) y proyectos para la reactivación económica.
12)
PLAN DE
OBRAS PUBLICAS
Uno
de los factores que se incluyen en el concepto sistémico de
competitividad radica en el fortalecimiento de la
infraestructura del país.
En
tanto la retracción de la inversión privada es un dato de la
coyuntura y la reactivación productiva no puede esperar, es
imperioso que el sector público tome la iniciativa, ya sea
invirtiendo directamente en función de sus posibilidades, ya
sea estimulando la inversión privada, ya sea creando
oportunidades rentables de inversión a largo plazo, en las
cuales o bien forma parte, constituyendo empresas mixtas, o
garantiza, total o parcialmente, resultados razonables para los
inversores privados.
Es
en este marco, donde la concesión de la obra pública resulta
un instrumento apropiado, sobre todo para la construcción o
mantenimiento de la infraestructura vial.
En
tal dirección, es preciso despejar trabas emanadas por
disposiciones en el plano legal, o decisiones de política económica
(como ser las autorizaciones de OPP), que impiden a los
gobiernos departamentales concretar obras que cuentan con
viabilidad de llevarse a cabo en forma rápida por este sistema.
Estamos
asimismo proponiendo destopear las inversiones del MTOP por los
años 2001 y 2002 y al mismo tiempo, buscar un consenso político
para para seleccionar obras y establecer mecanismo ágiles y
transparentes para la ejecución de las mismas a través de
adjudicaciones del MTOP, las IM u otorgamientos de concesiones.
13)
REESTRUCTURA DEL SECTOR BANCARIO OFICIAL, CONSTITUYENDO UN
HOLDING.
El
BROU gastó más de U$S 20 millones en una consultoría para su
modernización, pero los resultados no están a la vista. A su
vez, siendo la institución que concentra cerca de la mitad del
volumen de negocios bancarios, debería estar en condiciones de
vanguardizar la rebaja de la tasa de interés, capitalizando la
coyuntura a la baja que caracteriza a esta variable a nivel
internacional. Con ese objetivo apoyamos la idea de constituir
un holding bancario oficial, que busque ganar en fortaleza y en
obtención de economías de escala, incluyendo y coordinando
actividades de banco de fomento (productivo y habitacional),
banco de inversión, banca tradicional y áreas conexas como los
seguros y la de administración de fondos previsionales. Estas
instituciones deberán ir recomponiendo su capital. Una de las
medidas necesarias a tal fin es el reconocimiento de los
subsidios que quedan a cargo de estas instituciones cuando en
realidad deberían ser gastos solventados por el gobierno a través
de impuestos.
14)
REDUCCION DEL 100% al 10% DE LOS ENCAJES SOBRE FONDOS PÚBLICOS
QUE MANEJA el BROU Y ELIMINACION DE LOS ENCAJES DISPUESTOS PARA
EL BANCO HIPOTECARIO.
El
BROU opera como cajero del Estado, no necesita encaje sobre
fondos públicos y ofrece garantía estatal, mucho más poderosa
que el encaje por los fondos depositados por el sector privado.
Sin embargo, el BROU está obligado a mantener dicha
inmovilización total sobre los depósitos del Gobierno Central
y BPS existentes al año 1990, que son más del 90% del saldo
actual. Un cambio prudente en esta materia sería reducir ese
nivel al 10%, porcentaje este similar al que se aplica para los
depósitos a la vista y en caja de ahorro para cualquier banco
que actúa en el país. La vigencia de este encaje del 100%
sobre los fondos públicos en el BROU, le impide la esta
institución la obtención de ventajas por el manejo de recursos
de su principal cliente, mientras tiene los costos inherentes a
dicho cliente. Esta medida, o bien coloca al BROU en desventaja
con la Banca Privada, o bien le impide apoyarse en el gran
cliente estatal para la actividad de fomento a los sectores
productivos.
Derogar
esta disposición contribuiría a abatir la tasa de interés y
liberar recursos a favor de actividades promocionables. La
expansión monetaria que provocaría no tendría mayores efectos
en la actual situación recesiva y luego podría acompasarse con
la suba del PBI.
15)
LLAMADO A EXPRESIONES DE INTERES PARA PROYECTOS DE
INVERSION “LLAVE EN MANO”
CON MIRAS A COLOCAR EN EL EXTERIOR ALIMENTOS PREPARADOS.
El
desarrollo de las agroindustrias uruguayas es clave para el
crecimiento productivo. Tenemos que ser capaces de diferenciar
el producto uruguayo y exportar alimentos en forma más alejada
de su estado natural. La función de la Corporación para el
Desarrollo debe orientase a impulsar y coordinar emprendimientos
privados o mixtos en esa dirección e involucrar el M.RR.EE. en
la obtención de canales de comercialización.
MEDIDAS
PARA EL FINANCIAMIENTO GENERAL DEL PLAN
1)
IMPUESTO A LA RENTA PERSONAL QUE TENGA COMO SUJETOS
GRAVADOS A LAS PERSONAS FÍSICAS, LOS NUCLEOS FAMILIARES Y A LAS
SUCESIONES INDIVISAS, QUE
SE REIMPLARARÍA SOBRE LAS SIGUIENTES BASES:
A)
DECLARACIONES DE INGRESOS TOTALIZADORAS DE LAS RENTAS NETAS DE
LAS CATEGORIAS:
a.1)
RETRIBUCIONES PERSONALES
a.2)
ARRENDAMIENTOS
a.3)
HONORARIOS PROFESIONALES
a.4)
RENTAS DE FUENTE EMPRESARIAL
B)
ESTABLECIMIENTO DE UN MÍNIMO NO IMPONIBLE, SEGÚN SE TRATE DE
PERSONA FÍSICA, NUCLEO FAMILIAR O SUCESIÓN INDIVISA.
C)
ESTABLECIMIENTO DE TASAS PROGRESIVAS A PARTIR DE DICHO MINIMO.
D)
DEDUCCION DEL IRP PAGADO, TRATÁNDOLO COMO UN PAGO A CUENTA.
E)
TRANSITORIAMENTE, EXTENDER EL IRP A LOS PROFESIONALES Y APLICAR
LA TASA DEL 9% A LOS QUE GANAN MAS DE 29 SALARIOS MINIMOS
TAMBIEN EN EL SECTOR PRIVADO Y CREAR OTRA TASA DEL 14% PARA EL
IRP QUE SE APLIQUE SOBRE SUELDOS MAYORES A 50 SMN.
F)
FUERTE Y URGENTE REIMPULSO A LAS REFORMAS REGISTRALES Y
ADMINISTRATIVAS QUE SON IMPRESCINDIBLES PARA LA ADECUADA
RECAUDACIÓN DE ESTE TRIBUTO.
G)
URGENTE REFORZAMIENTO ADMINISTRATIVO DE LA D.G.I. PARA QUE, SE
APORVECHEN PLENAMENTE Y CON DECIDIDA VOLUNTAD POLÍTICA, LAS
OPORTUNIDADES DE CONTROL QUE ABRIRA LA PUESTA EN PRÁCTICA DEL
IMPUESTO A LA RENTA PERSONAL PARA EL EFICAZ CONTRALOR SOBRE LA
EVASIÓN DE LOS RESTANTES IMPUESTOS.
ESTA
FORMA DE ATACAR LA EVASION TRIBUTARIA, ESTIMAMOS QUE PODRÁ
REDUNDAR EN LA RECUPERACIÓN DE POR LO MENOS EL 30% DE LA
EVASION DEL IVA, LO CUAL SE ESTIMA QUE AUMENTARÍA LOS INGRESOS
TRIBUTARIOS EN U$S 240 MILLLONES
2)
ESTABLECER EL DESTINO OBLIGATORIO DEL 20% DEL FONDO PREVISIONAL
(ACTUALMENTE U$S 200 millones, RADICADO EN DISPONIBIDADES O
DEPOSITOS A PLAZO EN LAS PROPIAS INSTITUCIONES) PARA FINANCIAR:
A) VALORES
DEL BANCO HIPOTECARIO PARA LA CONSTRUCCION DE VIVIENDAS
B) TITULOS
EMITIDOS POR LA CORPORACION PARA EL DESARROLLO PARA PROYECTOS DE
NUEVOS EMPRENDIMIENTOS EXPORTADORES.
C) TÍTULOS
REPRESENTATIVOS DE OBRAS PUBLICAS EN REGIMEN DE CONCESION
3)
GRAVAR CON IVA A LOS TABACOS Y CIGARRILLOS.
JUNTO CON ELLO UN PLAN PARA COMBATIR DECIDIDAMENTE AL
GRAN CONTRABANDO, DE MODO DE NO INVALIDAR EL MAYOR GRAVAMEN A
LOS CIGARRILLOS.
4)
GRAVAMEN ADICIONAL (POR UNICA VEZ) SOBRE PATRIMONIO DE LAS
PERSONAS FISICAS, A RAZON DE UN 50% SOBRE PAGO DEL AÑO
ANTERIOR.
5)
USO MODERADO DE RESERVAS, AUNQUE ESTA VARIABLE DEBERÁ QUEDAR
AFECTADA EN GRAN MEDIDA AL SOSTENIMIENTO DEL NECESARIO GIRO
INTRODUCIDO A LA POLITICA CAMBIARIA.
6)
USO MODERADO DE ENDEUDAMIENTO EXTERNO.
LA
ONDA®
DIGITAL
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