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Las relaciones
con Brasil complican el optimismo de Cavallo
por Molina
Bonaventura
A
la grave situación de la economía argentina, señalada entre
otros factores por la aguda recesión de tres años, la falta de
confianza de eventuales inversores en las medidas de Cavallo, a
la que se agrega la de los mercados internos y externos, la
crisis política, y naturalmente el riesgo país que no baja en
la medida deseable, se agrega ahora una más: las nuevas
dificultades en las relaciones comerciales con Brasil.
Esta
situación cuyas consecuencias son impredecibles e
imprevisibles, surgió con una resolución de Cavallo,
reduciendo los aranceles a las importaciones de automóviles, de
la informática y las telecomunicaciones desde los países que
se encuentran fuera de la región del Mercosur.
Esta
medida, causó de inmediato la reacción airada del gobierno
brasileño, expresada gráficamente en una carta que Itamaraty
envió a la embajada argentina en Brasilia, en la que si bien el
gobierno de Henrique Cardoso apoya todas las disposiciones
argentinas tendientes a "hacer frente a la actual coyuntura
económica", entiende que la resolución 258/01 del
Ministerio de Economía bonaerense, "discrepan, en tanto,
del acuerdo que había sido alcanzado por ambos gobiernos y van
más allá de los objetivos comunes acordados".
Por
otra parte, agrega la nota y esta la consideramos lo medular de
la misma, que "Al otorgar preferencias provenientes de
fuera del área del Mercosur, las medidas argentinas significan,
en la práctica, restricciones adicionales al comercio intrazona".
Pero
además, resalta el documento, "Su aplicación resultará
en una pérdida de márgenes de ganancia para los productos
brasileños en el mercado brasileños y en potencial pérdida
para los exportadores brasileños de bienes informáticos,
telecomunicaciónes y vehículos". Naturalmente la
cancillería del país norteño, solicita que se revea
la resolución cuestionada.
Cavallo,
que se encontraba en Roma tratando de lograr la confianza de los
medios financieros italianos, provocó la fuerte reacción de
los brasileños que se sintieron agraviados, por la
calificación de "elefante" aplicada por él, al
Brasil, rechazó de pleno la posibilidad de un
acuerdo con el país reclamante para revertir las medidas
tarifarias motivo del problema.
Con
su optimismo habitual, dijo que no veía que hubiese razones
para el rompimiento de las relaciones bilaterales entre ambos países.
Por lo demás, agregó, "no puedo hablar de ningún viejo
desacuerdo con el Brasil", pues el gobierno argentino
"no ha tomado medidas que no hubiese sido anunciada antes y
que Brasil no conociese".
Cavallo,
señaló que estas medidas procuran "el crecimiento de la
Argentina". En cuanto a lo de "elefante", el
ministro negó que el hubiera calificado así al Brasil.
El
Presidente Henrique Cardoso, a su vez, aclaró "que la
decisión de su gobierno de suspender temporalmente las
negociaciones con la Argentina, fue una advertencia para que no
perjudique a Brasil con medidas unilaterales". La Argentina
"no puede hacer lo que hizo- enfatizó el mandatario-,
resolver los problemas propios con medidas que crean problemas a
terceros".
Asimismo
FHC, declaró que la suspensión de las negociaciones, no
significa "una ruptura de relaciones entre ambos países.
No inventen más cosas ,dijo visiblemente molesto con los periodístas,
para luego informar que el asunto lo va a tratar personalmente
con el Presidente De la Rúa.
De
todas maneras ,el gobierno argentino, no sólo no contestará la
nota brasileña, sino que mantendrá las medidas adoptadas, según
declararon a "Ámbito Financiero", el último viernes
fuentes vinculadas a Cavallo; "No habrá marcha atrás".
El
ministro tomó en cuenta, según esas mismas fuentes, dos
razones; la primera que cuando él se entrevistó con sus
colegas brasileñas, de Hacienda Pedro Malán y de Industria,
Alcides Tapia, el real se cotizaba a 2,2 por dólar y ahora, a
2,5 " y con posibilidades de continuar depreciándose".
La
segunda razón y que tiene carácter histórico, es la visión
que tiene Cavallo de la infórmatica y telecomunicaciones
brasileñas: "Esta se basa -según informa el mismo "Ambito
Financiero"- en los subsidios que el país vecino mantiene
para la zona de Manaos, que produciría bienes 14% por encima de
los precios que podrían tener las importaciones de estos rubros
desde terceros países, lo que encarecería estos insumos y
bienes finales en la Argentina".
Sólo
resta esperar ahora la reacción brasileña ante la decisión
argentina de no cambiar las medidas adoptadas.
Y
para concluir, volvamos por un momento a la situación interna
de la Argentina; la vuelta de Cavallo al país y las versiones
de que se le darían más poderes, que incluirían facultades de
decisión sobre el Pami y Ances, han provocado fuertes
reacciones, en los ministros del Poder Ejecutivo y en el
radicalismo alfonsinista, que se oponen a tal resolución, lo
que deja de agregar una sombra más al problemático y difícil
panorama argentino.
Pablo
Ortega, un economista, define en el diario capitalino "La
Prensa" de este domingo, la situación real, que a su
juicio, vive el país, afirmando:
"El
fondo no parece llegar nunca. Por lo menos, esa es la sensación
imperante en todos los sectores. La caída libre en que se
encuentra la economía argentina desde hace exactamente tres años
no se detiene. Y mes tras mes, el piso que establecen los
resultados negativos vuelve a ser perforado. Bajan las ventas en
supermercados, en shoppings, en comercios tradicionales, caen la
producción industrial, la construcción, el consumo de
productos básicos de la canasta familiar, aumentan los
concursos preventivos y las quiebras de empresas, se derrumba la
inversión y crece el desempleo".
Y
agrega: "¿ Hasta cuando ?, es la pregunta que resuena en
todos lados.
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