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Siete
días,
lo que pasó y lo que puede pasar
Batlle:
con un ojo en Argentina y el otro en la salud y la refinería
De
“viernes negro” calificó al pasado día 6 de julio el
dirigente Juan Castillo del PIT-CNT y algo de razón tenía.
En esa jornada los
trabajadores de Ancap habían ocupado la refinería de La Teja
porque las obras se han pospuesto por 75 días más y a la vez el
Ministerio de Salud Pública decretaba el cierre de las
mutualistas Midu y Comaec.
De lo que no tuvo
razón el dirigente sindical fue cuando contrapuso el cierre de
las mutualistas, que fue resistida por los funcionarios médicos y
no médicos (llegaron a cortar la calle Garibaldi con ómnibus) ,
a la instalación de un hotel en Salto, que significa la apertura
de una nueva fuente de trabajo.
A la vez en ese
viernes negro, el Banco Central llegó a la cifra récord de
volcar, en seis días, 60 millones de dólares al mercado, para
que la moneda estadounidense no se dispare por encima del techo de
la banda.
Al cierre de
nuestra edición, lunes 9 de julio en la noche, se cumplía un
paro médico desde el pasado sábado en protesta por las medidas
del gobierno, quien- además- prohibió que las dos mutualistas
cerradas puedan hacer publicidad.
A la vez el Poder
Ejecutivo dice que aún no le llegó el pedido de detener a tres
militares y un policía de Uruguay, responsables de haber violado
los derechos humanos en la vecina orilla. Aunque todo el mundo
sabe que no va a pasar nada, porque los cuatro involucrados se
amparan en la ley de impunidad, el Ministro del Interior cerró
las fronteras.
Para esta semana
los temas de la salud y del futuro de Ancap, estarán en la agenda
de los políticos. Desde ya se dice que el Encuentro Progresista
abandonará las conversaciones sobre el futuro de Ancel, mientras
que el Partido Nacional se dispone a levantar el impuesto a las
compras por correo electrónico.
A la vez comenzaron
las vacaciones de julio para toda la enseñanza media y básica,
con temperaturas como las del domingo que llegaron a los 23º.
Esto llevó a que en Montevideo la rambla fuera el mejor paseo.
Pero entre
conflictos de la salud, refinerías que no andan y militares que
se pasean tan campantes, el país estará mirando hacia Argentina
y no para ver al Gran Hermano.
El domingo el
diario La Nación, bajo el título “Manos a la obra” hizo un
dramático llamado a la acción de todos los argentinos, a la vez
que describió a la Argentina como un país que “Sobra gestos
suicidas que llevan a debilitar las instituciones civiles y
militares de la República y escasean los demócratas con firmeza
de carácter dispuestos a fortalecer el cuadro institucional que
surge de la gran ley de la patria, que es la Constitución”.
La Nación, un
diario que apoyó a todas las dictaduras en ese país, pareció
hacerse autocrítica cuando dijo, en el editorial, que ese medio
de prensa está conformado por “hombres y mujeres que hace
tiempo hicieron su opción y se convencieron a sí mismos de que
la solución no reside en golpear las puertas de los consulados
extranjeros, como no lo fue en el pasado haber golpeado las
puertas de los cuarteles”.
Por su parte el
Presidente Jorge Batlle dijo que está preocupado por el
“fuerte” conflicto entre Brasil y Argentina, generado por una
medida de Cavallo que elimina los aranceles a un número
importante de maquinarias y equipos electrónicos, por lo que
Brasil se consideró afectado.
Que Dios nos ayude.
LA
ONDA®
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