Contáctenos

Tabaré Vázquez y el gobierno de coalición se disputaron el 18 de julio a la opinión pública

por Raúl Legnani

El pasado 18 de julio el Encuentro Progresista realizó una reunión de su dirigencia, presidida por el doctor Tabaré Vázquez, en la que también participaron como invitados representantes de organizaciones sociales y religiosas. 

Quizás el mayor símbolo de la pluralidad de los invitados fue ver ingresar juntos al Salón Rojo de la Intendencia Municipal de Montevideo, a una representante del umbandismo vestida con su atuendo típico de color blanco, más atrás al senador José Mujica hablando por un celular y luego el presidente de la Cámara de Comercio, Jorge Peirano Basso. 

Del evento también participaron el presidente de la Cámara de Industrias, Diego Ballestra, el titular de la Cámara de la Construcción, Ignacio Otegui, el presidente de la Asociación Rural, Ignacio Micoud, el presidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz, Pablo Manini Ríos, Andrés Rivero de la Liga de la Construcción, el rector de la Universidad de la República, Rafael Guarga, el contador Hugo Pereyra, de la Federación Rural, representantes de la Conferencia Episcopal del Uruguay, del Comité Central Israelita y del PIT-CNT, entre otros. 

Los expositores del Plan de Emergencia del Encuentro Progresista fueron, además de Vázquez, los economistas Walter Cancela y Carlos Viera y el médico veterinario Héctor Lezcano, presidente de la comisión de Programa de esa fuerza política. 

El texto leído por Vázquez alude a la necesidad de cambiar el modelo económico que está agotado - dijo -, a la vez que llamó a buscar nuevos caminos mediante el diálogo. También propuso establecer políticas específicas para beneficiar a los sectores más castigados por la crisis económica. 

El plan establece, en ese sentido, la integración del Consejo de Economía Nacional previsto en la Constitución de la República. 

Se presentaron iniciativas para reactivar la producción – “abatimiento de las tasas de interés para el consumo interno”, “aumento de las tasas de devolución de impuestos indirectos a las exportaciones, “rebaja de las tarifas de energía eléctrica y combustible”-. Así como cupos para la importación de bienes de consumo extra Mercosur, que compitan con los productos uruguayos. 

Para su financiación el plan establece un impuesto a los débitos bancarios, derogación del Imaba, un impuesto a las “altas rentas personales” y al consumo de tabaco. 

Mientras esa reunión se realizaba, el presidente de la República Jorge Batlle seguía atento el discurso de su correligionario el ingeniero Lucio Cáceres, ministro de Transporte y Obras Públicas, con motivo de la conmemoración de la Jura de la Constitución de 1830. 

Finalizadas las conmemoraciones oficiales, Batlle dijo a la prensa que estaba dispuesto a considerar el plan encuentrista “con la seriedad que se merecen las opiniones emitidas por todos los ciudadanos en el país”, pero alertó que incluiría en su gestión de gobierno todas aquellas ideas que “no impliquen gastos por encima de los recursos existentes”, porque el país terminaría con “descalabros sociales”. 

En la noche el ministro de Industrias Sergio Abreu tomó el teléfono y se dirigió a todos los medios de comunicación escritos para informarles que el gobierno de coalición preparaba “una ofensiva en materia de política comercial” para “dejar de ser el hijo de la pavota”, lo que implicaba subir las tasas arancelarias extrarregión, crear aranceles o tasas estadísticas para los productos intrarregión y prohibir el ingreso de mercadería subsidiada desde la Argentina. “Sin alejarse de la filosofía de una economía abierta”, acotó en cada entrevista el ministro del Partido Nacional. 

La idea fuerza era cambiar el centro de la atención pública, para impedir el “efecto Vázquez” que se había desatado en la mañana en la IMM con la presentación del Plan de Emergencia en una reunión que nucleó a todos los sectores del trabajo, rompiendo la tradicional política de la izquierda de apoyarse solo en los asalariados.  

Efecto que coincidía con las declaraciones del presidente de la Federación Rural el ingeniero agrónomo Gustavo Gaggero quien, desde el cruce de las Rutas 11 y 3, anunciaba su apoyo a la idea de instalar Consejo de Economía Nacional, donde participen los actores sociales junto al gobierno para elaborar políticas productivas, recordando que ya lo había planteado en 1982 cuando fue presidente de la Asociación Rural. 

En la mañana del jueves, este operativo jugó su segunda carta. Los senadores blancos Luis Alberto Heber, Jorge Larrañaga, Francisco Gallinal y Gustavo Borsari lograron una imprevista reunión con el ministro Alberto Bensión para plantearle medidas concretas, que venían elaborando desde hace más de un mes, para reactivar entre otros al sector de la construcción. 

El jueves en la tarde Alberto Bensión lanzó su tercer misil, calificando la propuesta de Vázquez – que en ese momento viajaba a Young para participar de actividades políticas y tener encuentros con productores -, de “inaplicables, ligeras y peligrosas” para la sociedad uruguaya. Para el ministro “eso no es un plan de gobierno”. 

El viernes en la mañana se conoció que el gobierno subía los aranceles para los productos extra Mercosur, del 1,1% al 3%. Ballestra, presidente de la Cámara de Industrias, fue tajante: “son insuficientes”. 

El viernes en la tarde Tabaré Vázquez le respondía al gobierno desde la ciudad de Fray Bentos, reafirmando su propuesta. Lo mismo lo hacía la dirigencia del EP en otros puntos del interior del país.  

Vea el próximo capítulo, porque el Uruguay que se mueve, se mueve. (El tema merecerá otro artículo, pero será para agosto). LA ONDA® DIGITAL

 

 

 

Inicio

URUGUAY.COM

© Copyright 
Revista LA ONDA digital