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Mucho
más que la asunción de
Alejandro Toledo presidente
por Carlos
Zapiola
El 28 de julio es
un día de celebración para el Perú. Es el día de su
independencia, pero este año se suma a ello la asunción como
presidente de Alejandro Toledo, ese economista de raíz pobre e
indoamericana, que accede al cargo pretendiendo hacer olvidar
que Fujimori existió y ocupó largos, muy largos años ese
sitial.
Pero Alejandro
Toledo no asume solo. Ha nombrado un gabinete para que lo
acompañe en su mandato, o al menos al comienzo del mismo. Uno
nunca sabe cuánto dura un ministro en su cargo, se conoce
cuando asume, no se puede predecir su fecha de partida.
El Jefe de
Gabinete es Roberto Dañino, abogado y parte de Perú Posible
desde sus inicios. Para el Ministerio de Economía nombró a
quien ya habíamos sostenido en junio, que era seguro que
integraría el nuevo gabinete: Pedro Pablo Kruczynski, un
ortodoxo de derecha, creíble en los mercados internacionales.
Para Industria,
el nombramiento recayó en Diez Canseco, el vicepresidente
electo que había sido acusado de corrupto por Alvaro Vargas
Llosa en la campaña electoral.
Como ministro de
Presidencia se desempeñará un viejo militante del Perú
Posible el economista Carlos Bruce.
Es interesante
señalar, que en las carteras de Interior y Defensa, optó por
la elección de civiles, uno congresista (David Waisman) y el
otro un politólogo, Fernando Rospigliosi, conocedor de las
relaciones cívico-militares.
El jurista Diego
García Sayán ocupará el sillón que muchos auguraban para
Javier Pérz de Cuéllar, quien al menos por ahora, no será
parte de este gobierno.
La mayor rispidez
con el APRA, la causó que a Justicia fuese Fernando Olivera,
acérrimo enemigo de Alan García y quien fuera candidato a
presidente por el Frente Moralizador, quien además de denunciar
la existencia de los videos de Montesinos, se hizo un examen de
sangre y orina para demostrar que él no tomaba drogas.
Toledo aclaró
que el 80 % de los nuevos ministros no pertenecen a su partido,
que hizo la elección de los mismos por sus capacidades y
solvencia profesional, y tratando de ensanchar la base social y
política de su gobierno.
Ya anunció la
imposibilidad de aumentar los sueldos en el primer año de su
mandato, tal cuál había pensado hacer ( ¿prometido?) y crear
un millón de puestos de trabajo, por la forma en la que
recibió la economía del país, pero al menos parece que
efectivamente rebajará algunos impuestos.
La presencia de
muchos mandatarios extranjeros, entre ellos nuestro Jorge
Batlle, y la recuperación de relaciones con Venezuela luego del
escándalo de la captura por todos autoatribuída de Montesinos,
a quien se decía bajo el cobijo de Hugo Chávez, atrae la
mirada del mundo sobre Lima hoy, sobre el Macchu Picchu mañana,
a apenas dos días del nuevo año inca, que comienza el 1 de
agosto, que debería primero traer purificación de los
individuos y luego abrir espacio a la realización de todos los
anhelos. Que sea. LA
ONDA®
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