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Brasil, los
remedios amargos
por Molina
Bonaventura
El "Jornal
do Brasil", publica en su edición del miércoles 25, un
artículo del economista Joao Sayad, que además es secretario
de Finanzas y Desenvolvimiento Económico de la Prefectura de
San Pablo, en el que analiza algunas notas del profesor Paul
Klugman, de la Universidad de Princeton, que aparecieron en
varios diarios del país.
Comienza Sayad
por referirse al tema tan candente del desempleo: "En el
comienzo del siglo -dice- no existía el desempleo. El
desempleado era apenas un prejuicioso, hombre sin tenacidad, un
vagabundo. Sólo después de la Primera Guerra Mundial, de la
crisis de 1930 y de la "Teoría General y del empleo"
de Keynes, el desempleo pasó a ser visto como un problema
social debido a la política monetaria y fiscal".
Para ello, en
general "se recomiendan "remedios amargos -cortes de
gastos y desempleos- para los países extranjeros y remedios
dulces para la economía norteamericana, en una clara alusión a
lo que sucede en la Argentina, país que "en medio de la
recesión de la recesión de muchos años, es obligado a cortar
salarios, dejar cesantes a funcionarios y reducir gastos
públicos, medidas paradojales, cortar empleos cuando existe
desempleo".
En tal sentido,
Klugman afirmó que las autoridades norteamericanas son
keynesianas cuando se trata de los Estados Unidos y
antikeynesianas cuando tratan de países americanos.
Señala Sayad que
"Klugman habla como keynesiano sobre la economía del
Japón" y agrega que "los norteamericanos encuentran
que el Japón orecisa pasar por reformas y ajustes que aumenten
la productividad y la competitividad". Falta, es el remedio
que aconseja a los japoneses la demanda agregada reformas
secundarias.
Concluidos los
consejos a los japoneses, Klugman "se entromete", el
juicio es de Sayad, en la polemica brasileña entre los
dinosaurios y los neoliberales, pronunciándose en favor de los
primeros, porque en definitiva la pregunta es "el mejor
remedio es keynesiano o clásico ?
Recuerda Sayad
que Machinea también titubeó a la hora de dar los remedios al
enfermo. "Mirando la economía en recesión y con
desempleo, prefirió la reducción de impuestos. Cavallo no tuvo
dudas. Recomendó una superdósis del remedio clásico".
Porque a juicio
del economista brasileño, sus colegas de oficio, en "los
años 70 describirían al Brasil y a la Argentina como países
con falta de demanda doméstica y exceso de demanda de bienes
exportables e importables. La economía nacional -agrega- apunta
a la necesidad de más gastos. El balance de pagos sugiere corte
de gastos. El dilema sería solucionado.
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