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En Uruguay
comenzó la danza
de las candidaturas para 2004
por José De
Lukas
Si bien ha sido
una práctica común en la política uruguaya, el comenzar a
trabajar para las elecciones al día siguiente de elegirse un
nuevo presidente, es en esta oportunidad que los doctores Julio
Maria Sanguinetti, Luis Alberto Lacalle y Tabaré Vázquez no
han perdido un minuto en ejercer una estrategia que los ubique a
uno de ellos como el futuro presidente de los uruguayos en el
2005.
Este estilo de
hacer política tiene varias aristas que merecen ser observadas
y estudiadas. Una de las interrogantes que surge es si estos
líderes han descubierto que necesitan de más tiempo para
convencer a la ciudadanía que los voten.
En esta
oportunidad el Dr. Sanguinetti ha variado su práctica política
con respecto al período siguiente a la entrega del gobierno al
Dr. Lacalle. En aquella instancia casi no realizó apariciones
publicas, ni hizo declaraciones o emitió opiniones vinculadas
con la vida política nacional. Por el contrario durante lo que
va del gobierno del Dr. Jorge Batlle, la prensa registra cada
semana distintas apariciones públicas del líder del Foro
Batllista.
Algunos de los
datos de la realidad son que el Foro cogobierna con la otra
parte del Partido Colorado que ganó las últimas elecciones y
que el Dr. Jorge Batlle ha dicho reiteradamente que por razones
obvias él no volverá a ser candidato a la presidencia. Hasta
el momento no ha surgido, ni se conoce ningún otro dirigente
colorado con posibilidades reales de ser candidato a la
presidencia.
Otro dato de la
realidad es que de acuerdo a la correlación de fuerzas
electorales emanadas de las últimas elecciones nacionales, las
dos personalidades que quedaron con mejores posibilidades de
enfrentar un futuro balotaje son el Dr. Vázquez y el
Dr.Sanguinetti. Quizás este dato fue el que llevó en las
últimas semanas al vicepresidente Luis Hierro López ( Foro
Batllista) a vaticinar un comportamiento electoral de blancos y
colorados igual al de las últimas elecciones. Este razonamiento
político solo cabe si desde ya los hombres del Foro piensan que
el balotaje será entre el Partido Colorado y el Encuentro
Progresista, y no entre blancos y colorados.
Casi como un
movimiento reflejo al otro día de las últimas elecciones
nacionales el Dr. Tabare Vázquez anunció una gira pueblo a
pueblo por todo el territorio nacional. Luego vino un periodo
novedoso del líder de la mayoría de la izquierda uruguaya,
donde reunió reiteradamente con el Presidente de la República.
Actos públicos,
algunos en la calle, documentos, audiciones radiales, y en las
últimas semanas diálogo directo con distintas fuerzas
políticas, sociales y religiosas han multiplicado la agenda del
Dr. Vázquez.
Como anticipo de
un final electoral largamente preparado, los uruguayos verán
estos días a Vázquez y Sanguinetti muy cerca. Esto será luego
de una reunión en las oficinas del Dr. Sanguinetti.
También Vázquez
parece cómodo como futuro candidato a la presidencia, ya que ni
el contador y senador Danilo Astori ni el arquitecto Mariano
Arana han demostrado tener interés en enfrentarse en elecciones
internas al Dr. Vázquez. Quizás buscando generar expectativa,
los amigos del Intendente de Montevideo, cuando comentan estos
temas en reuniones reservadas, reiteran que esta ecuación no
está cerrada. Pero el pasado domingo el diputado José Bayardi,
presidente de la Vertiente Artiguista de la cual es integrante
Arana, propuso al Intendente de Montevideo como candidato a la
Vicepresidencia de la República y compañero de fórmula con
Vázquez, "amenazando" de que si esto no ocurre ,
Arana encabezaría la lista al Senado de su sector.
Para el Dr.
Lacalle, si nos atenemos a sus proliferas declaraciones sobre el
tema, no hay duda de que él será el candidato por el Partido
Nacional, pero es el único de los tres presidenciables que más
escollos tienen hoy por hoy dentro de su propia organización
política.
Es evidente que
el viejo líder del nacionalismo, el profesor y senador Carlos
Julio Pereira viene ensayando diversos caminos que lo conduzcan
a un candidato presidenciable alternativo al Dr. Lacalle,
creando un polo wilsonista integrado por los primeros Heber, el
senador Francisco Gallinal y el senador Jorge Larrañaga, quien
busca perfil propio y oscila entre seguir apoyando al gobierno
de coalición, o ejercer una oposición en soledad que aún no
ha demostrado saber cuál es.
A la vez el
síndrome Volonté subyace en la dirigencia blanca que ha
aprendido que demasiada convivencia con el gobierno colorado
termina por desdibujar limites que a la hora electoral la
ciudadanía le es difícil establecer.
La mayor
incógnita está radicada en qué va hacer en los próximos
meses el doctor Juan Ramírez, que por ahora se ha refugiado en
un planteo de renovación ideológica de su partido. Por
momentos parecería que es el propio Dr. Lacalle quien alienta
esta iniciativa, conocedor de que mientras se discute de temas
ideológicos en un partido político, la vida concreta fluye.
Pero nadie puede desconocer que Ramírez, destacado docente
universitario, canalizó en las últimas elecciones internas la
mayoría de las voluntades opuestas al Dr. Lacalle.
Mientras que la
interna blanca se procesa, aparece en escena el senador y líder
del Nuevo Espacio Rafael Michelini, proponiendo crear nuevas
mayorías para desplazar a los partidos tradicionales del
gobierno, que contendrían a su partido, pero también al
Encuentro Progresista y a Ramírez Este último, en una
entrevista del pasado viernes, llegó a decir que Carlos Marx no
se equivocó cuando habló de la sociedad dividida en cases
sociales.
Esta nueva
alianza, de concretarse, dejaría para más adelante la
definición de la candidatura a la Vicepresidencia, porque es
posible que Arana tenga que competir, por lo menos en la mesa de
negociaciones, con Ramírez y Michelini.
Y la otra
incógnita es quien será el candidato a la Intendencia de
Montevideo, donde no aparecen nombres pero sí un rumor
insistente: la Vertiente Artiguista le propondría la
candidatura al actual rector de la Universidad de la República,
el ingeniero Rafael Guarga, un ex comunista que anteriormente
fue integrante de los Grupos de Acción Unificadora (GAU),
movimiento que fundó, junto a otros, a la Vertiente.
La elección de
esta candidatura, que podrá ser Guarga, Michelini u otro, es
nuevo y a la vez trascendente para el Encuentro Progresista, en
tanto hoy no existe un candidato cantado, como lo fue Arana en
las dos últimas elecciones.
En definitiva,
cualquiera de las estrategias electorales dependen en gran
medida de la evolución o involución de la grave situación
económica que vive el país. Para el ex presidente Sanguinetti
la continuidad de la crisis económica inevitablemente
producirá la imagen de un gobierno Colorado que no ha podido o
no ha sabido resolverla.
Parece una vez
más una jugada inteligente del líder Forista estimular
(recuérdese las palabras de hace quince días del diputado
Washington Abdala) y luego concretar, como de casualidad, a una
reunión con el Dr. Tabaré Vázquez.
Según hombres
cercanos al Dr. Sanguinetti, no es buena cosa que en el tramo
que aún falta recorrer para llegar de lleno a la disputa
electoral, un líder opositor como el del E.P. recorra el país,
se reúna con todos los lobby y además introduzca la idea de
una solución alternativa a los problemas de la economía.
Lo cierto es
que los pingos ya están en la gatera, aunque en el Partido
Nacional no se sepa quien será el jockey y en el progresismo no
se sepa si habrá una nueva alianza política, que potencia la
candidatura de Vázquez. Lo único cierto, además de la
candidatura de Vázquez, es que Sanguinetti ya comenzó a jugar
fuerte. LA
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