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El
fútbol tiene onda 49
Otra
vez debemos gastar dinero en calculadoras y medicamentos para el
corazón
LO POSITIVO
*
Si la semana comienza con una derrota frente a Venezuela, por la
Eliminatoria al Mundial Japón-Corea 2002,no hay nada en ella
que pueda considerarse positivo.
LO NEGATIVO
*
Que otra vez debemos gastar dinero calculadoras y en
medicamentos para el corazón. Cada fecha donde nos complicamos
la vida solos, están siendo muy sufridos por los aficionados.
*
Que Montero y Méndez no estarán en el partido de Lima, frente
a Perú.
* Que
Peñarol fue a España, se vino sin ningún trofeo y jugó bien
unos diez minutos en total. Poco, muy poco.
*
Que evidentemente, si un equipo no da espectáculo, es muy
difícil que reciba invitaciones para torneos lights, como son
los veraniegos en España. El público quiere divertirse y no
ocupar gradas para silbar.
*
Que aunque tuvo ausencias esto nos da la medida de lo que es el
nivel de nuestro fútbol, comparado con el de un país, que lo
único que ganó fue la Olimpíada del 92, y en casa.
LA MARCHA DE
LA ELIMINATORIA
Perdimos con Venezuela. Es terrible. Porque es la
consecuencia lógica de una secuencia de errores que se vienen
cometiendo sistemáticamente.
Enumeremos
algunos.
Uno:
Se armó mal el equipo. Se respetó a Venezuela poniendo tres
volantes de marca al comenzar. Ridículo.
Dos:
No conseguimos nunca la pelota. Fracasó la marca. Esos son los
errores de Púa. ¿Cree que hay más?. ¿Cuántas patas tiene un
gato?.
Tres:
Nos creemos los inventores de la guapeza. La entendemos mal. Nos
quedamos con diez y por doble amarilla sin Montero para el
partido que viene. La segunda amarilla de Méndez quizás fue
exagerada, pero Montero había tomado un rival y luego lo
soltó, en un contragolpe, porque iba raudo hacia la tarjeta
roja.
Cuatro:
Los cambios desarticularon lo que aún no había logrado
articularse. Pasó a jugar cualquiera en cualquier lugar. Desde
los tiempos de mis picados en Yaro y Andresito que no veíamos
jugar así.
Cinco:
Así y todo creemos que Púa no tiene la culpa exclusiva, y
tampoco los jugadores.. Está metido en una estructura donde
evidentemente mucho no puede decidir, salvo la idea táctica a
implementar en la cancha. Y si los jugadores fallan, no hay idea
que valga. Por otro lado, si fueran máquinas perfectas no
serían ni uruguayos ni jugarían fútbol.
Seis:
Los jugadores son elegidos, y otros disponen cuáles deben estar
aptos para jugar. Tener un lugar en una selección que hace un
mes y medio le ganó a Brasil cotiza y valoriza, si se gana.
Cuando se pierde contra el último de la eliminatoria, cuesta
plata, cotización personal. El deporte siempre da revanchas.
Pero no todos los países van a ir al Mundial, y ahora Uruguay
está complicado para lograrlo en forma directa..
Siete:
La culpa la tienen los dirigentes. O sea los que dirigen el
deporte. Que son los que no juegan, pero aceptan que se juegue
en Maracaibo, aunque en setiembre del 99 cada país marcó la
única ciudad donde jugaría por la eliminatoria y Venezuela
eligió San Cristóbal. Maracaibo no está autorizada, como
tampoco Porto Alegre, donde Brasil jugó con Paraguay. Brasil
por su extensión, y por su peso político, podía elegir dos
sedes. Lo hizo: San Pablo y Río de Janeiro. Ahora me río de
todos y me dejan fijar Porto Alegre. Bolivia eligió únicamente
La Paz. ¿Brasil va a la altura o juega en Santa Cruz en el
llano?. El final de esta historia lo sabremos pronto.
Ocho:
Los culpables son los dirigentes. Los que inventaron un
reglamento absurdo que hizo que una definición de torneo se
sorteara y que uno de los sorteados ya estuviera clasificado
para jugar por el título de Campeón, aunque perdiera. Los que
inventaron que se juegue de lunes a sábado y quede libre el
domingo. Los que aceptaron que al fútbol se juegue a las 13 y
10 un torneo internacional, porque a la TV le sirve. Los que
dejan que se jueguen 23 de 26 días seguidos en tiempo de crisis
económica y recesión.
Nueve:
Los culpables son los dirigentes. Los que aún no han hecho
ningún reclamo para que se suspenda Ecuador como Sede, luego de
la agresión a un juez, sabiendo, y ahora más que nunca, que es
imprescindible ganarle a los amarillos, para hacer cálculos,
rezar, y de repente alcanzar el cuarto lugar, hoy tenemos y hay
que defender, el quinto.
Diez:
Los culpables son los dirigentes y toda la estructura del
fútbol. Que deja irse consagrados, medio cracks, promesas y
promesas de promesas. Que se van para no jugar. Que cuando
vienen a la Selección no tienen minutos de competencia. Que
cuando vienen a la Selección en plena pretemporada están en
ablande, y no debieron ser tenidos en cuenta.
Once:
Los culpables son también aquellos periodistas que jamás dicen
nada de todo esto, los que callan hasta que se pierde, los que
dicen que son los jugadores los fracasados. Pero en especial,
los periodistas que nunca encuentran nada malo, fantasean sobre
los grandiosos jugadores del exterior viendo dos imágenes por
TV de jugadas sueltas, y se olvidan que para que un equipo
juegue como tal, necesita practicar, conocerse, preparar
jugadas. Quince días juntos nos dieron la victoria contra el
peor Brasil de los últimos veintitrés años. Pero era Brasil.
Dos charlas técnicas y dos picados nos trajeron la amargura de
la derrota con Venezuela. Pero uno fue al fin de la temporada
para los que jugaban o hacían banco en Europa. Y el otro fue en
el comienzo de la temporada siguiente. Al no comprenderse esto,
no se puede entender que quienes dirigen el fútbol sigan al
frente del mismo. No es cuestión de actitud, como se llama
ahora a lo que antes se denominaba garra. Pero atención: NO
PEDIMOS LA INTERVENCION del Estado. Política y deporte nunca
fueron buenos compañeros. No creemos que esa sea la solución.
Mas hay que darse cuenta que cada momento histórico es único e
irrepetible. En agosto del 93, lo escribimos en los últimos
tres números de La Onda, Uruguay perdió la Eliminatoria con
todos los superhéroes en tres domingos consecutivos. No pudo
con Ecuador ni Brasil en Montevideo y además cayó en La Paz.
Luego no pudo recuperarse. Y era la época de la pretemporada
para casi todos ellos.
Con respecto a
los demás resultados, Argentina se clasificó al mundial. Pero
al ganarle a Ecuador, nos dio una buena mano.
Brasil se
recuperó en parte y se acercó a Paraguay, al ganarle 2 a 0
quedó a solo dos puntos de los de Markarián, y a uno de
Ecuador. Los mismos que tendríamos si le hubiéramos ganado a
Venezuela.
Y el mayor
agradecimiento a los peruanos que dejaron a Colombia dos puntos
detrás nuestro. Se pusieron a seis de Uruguay, su próximo
rival y quieren acercarse. ¡Fuera bicho!.
Por último Chile
y Bolivia empataron a 2 en Santiago, pero hace rato que la miran
de afuera.
Sobre
expectativas y posibilidades de clasificar, la seguimos la
semana próxima. LA
ONDA®
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