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Los
presidentes del Grupo de Río
piden cambios en el modelo de
globalización
por José Luis
Martinez
Con
un llamado al resto del mundo de que se necesitan “cambios en
la globalización” concluyó la XV Cumbre del Grupo de Río en
Santiago, a la cual asistieron 15 mandatarios y cuatro
vicepresidentes de América Latina y el Caribe.
El
presidente Ricardo Lagos, anfitrión del encuentro, planteó que
“hemos dado pasos amargos pero necesarios en materia económica,
y hoy le queremos decir al mundo que se requieren cambios en la
globalización”.
Afirmó
que la agenda inicial del Grupo de Río, de contenido político
por la democracia, la paz y los derechos humanos, ya está
cumplida y que hoy es necesario adentrarse en los temas de la
economía, los cuales prevalecieron en esta XV Cumbre.
Explicó
que a raíz de la desaceleración de las economías más
desarrolladas, esta región está sufriendo sus efectos por
situaciones que ocurren en otros lados y afirmó que lo que más
le preocupa al Grupo de Río es la dificultad que se está
teniendo para acceder a los mercados financieros.
Por
esta preocupación, Lagos contó que a petición del Grupo
conversó con el presidente de Estados Unidos, George Bush. para
expresarle a través de una sola voz la preocupación por la
situación de los mercados internacionales.
Tras
una conversación extensa con Bush, agregó Lagos, “éste me
pidió transmitir que están siguiendo muy de cerca los
acontecimiento internacionales”.
“El
, cómo la administración del Grupo de los Ocho, comprende
perfectamente la necesidad de mantener el flujo de capitales
abierto en los mercados emergentes y la necesidad de resolver
también adecuadamente aquellos otros temas más complejos que
hoy día tenemos por delante”.
“Todos
coincidimos, y así lo expresó el presidente Bush - continuó
Lagos - en la necesidad de encontrar una solución sustentable a
la brevedad para poder traer tranquilidad a los mercados
internacionales”.
Lagos
concluyó que este diálogo abierto obligaba a los países de la
región a actuar internamente con gran responsabilidad.
Lagos
también dijo que tras esa conversación, llamó al presidente
argentino, Fernando de la Rúa, quien viajó a Buenos Aires, sin
esperar a la clausura de la Cumbre.
“Le
he informado al presidente De la Rúa el tenor de mi conversación
con el presidente Bush, y esperemos en consecuencia que el
trabajo que se está haciendo pueda llegar a buen puerto”, señaló
el mandatario chileno.
Lagos
resaltó “la forma como el gobierno americano y el propio
presidente Bush está siguiendo muy de cerca la evaluación de
la situación. Me indicó algunos temas que indican el nivel de
conocimiento y detalle que él tiene de la situación, pero que
obviamente no puedo comentar públicamente”.
Por
su parte el presidente mexicano, Vicente Fox, indicó que lo que
se ha buscado es que “a Argentina se le dé el espacio para
que haga esta negociación por un nuevo préstamo con el Fondo
Monetario Internacional, FMI, en el entendido de que todos
confiamos en lo que se está haciendo”.
Fox
insistió en que el Grupo de Río dio un voto de confianza a
Argentina y respaldó sus esfuerzos para que sus negociaciones
con las organismos financieros “prosperen lo antes posible y
esa nación salga adelante con su situación económica”.
“Cerramos
filas alrededor de Argentina, porque tiene la capacidad, los
recursos y los activos para salir de su situación actual”,
puntualizó Fox.
El
presidente de Costa Rica, Miguel Angel Rodríguez, quien
intervino en la clausura a nombre de su país que será sede de
la próxima Cumbre de Río, señaló que en la unidad reside la
fuerza de esta instancia y afirmó “no podemos ser ajenos al
transito de un mundo de naciones a un mundo de regiones”.
El
mensaje del presidente peruano, Alejandro Toledo, de ganar la
guerra a la pobreza en América Latina limitando los gastos
militares, caló hondo en el Grupo de Rio, que acogió con
entusiasmo la propuesta.
En
su primera salida del país como presidente -cargo que asumió
el pasado 28 de julio-, Toledo dijo sentirse satisfecho porque
su propuesta de examinar gastos militares, expresada durante su
posesión, haya tomado fuerza en la Cumbre del Grupo de Río.
En
la primera jornada de la Cumbre, el presidente chileno Ricardo
Lagos dio algunas precisiones de cómo se trabajará en ese
frente.
Según
dijo Lagos en un discurso, inicialmente se comparará el gasto
militar de los países de la región como un primer paso para
proceder a limitar el mismo.
La
Declaración de Santiago, documento final de la Cumbre, recoge
esta inquietud.
“Reafirmamos
la necesidad de fortalecer las medidas de confianza mutua y
cooperación en el ámbito de la Defensa, así como la
importancia de que los gastos del sector se realicen con un máximo
de transparencia y de pleno conocimiento público”, señala el
documento.
“En
ese sentido, reiteramos nuestro firme propósito de adoptar
medidas que contribuyan a una efectiva y gradual limitación de
gastos de defensa en la región, con la finalidad de disponer de
mayores recursos para el desarrollo económico y social de
nuestros pueblos, lo que constituye la más importante medida de
confianza mutua, junto con el compromiso de solucionar pacíficamente
las controversias”.
Como
un primer paso dentro de estas iniciativas, Toledo anunció para
el próximo 10 de septiembre una reunión de cancilleres y
ministros de Defensa de Perú y Chile para realizar una evaluación
del inventario de armas de los dos países.
Siguiendo
con la idea señaló que “acordamos concretamente que para el
10 de septiembre los ministros de Relaciones Exteriores y de
Defensa tanto del Perú como de Chile se reunirán en el primer
encuentro para evaluar el stock de armas en ambos países, para
ir evaluando e ir avanzando en esa voluntad política para
reducir los gastos militares”.
“Hay
una sola guerra que quiero ganar: la guerra contra la pobreza.
Pero no tenemos recursos, por lo que tenemos que entrar ahí. En
la medida en que hemos firmado un acuerdo con Chile, no tengo
razones de gastar más en armamento. Estoy seguro de que
millones de chilenos comparten esto conmigo y con el presidente
Lagos”, indicó.
Toledo
señaló que aún no se ha determinado si la información sobre
los stocks de armas será pública.
Consultado
sobre qué pasaría con una compra de aviones caza F-16 que está
gestionando Chile, Toledo dijo en rueda de prensa que no iba a
ser tan arrogante para cuestionarla.
El
FMI señala en un informe que en un balance por regiones los países
de América Latina fueron los que menos dinero destinaron a sus
gastos militares.
Si
bien ya en el pasado América Latina fue una región con pocas
guerras internacionales, comparada con el resto del mundo, el
riesgo de conflictos disminuyó aún más en los años 90, según
el informe, lo que se refleja en la tendencia de los gastos de
defensa.
En
la primera mitad de los 90, los gastos de defensa en América
Latina ascendían al 1,6% del PIB como promedio anual, menos que
el promedio mundial 1996/97 de 2,3% del PBI.
En
el último informe, de 1999, la cuota latinoamericana se redujo
a 1,2% del PIB. LA
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