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Globalización,
derecho a la igualdad, liberalismo y economía
por el doctor
Julio Osvaldo Selser*
Un
proyecto tendiente a normalizar un determinado grupo de
roles y relaciones entre las personas, el mercado y el
Estado
La anómia de
política del Estado Argentino en las relaciones entre las
personas y el entrecruzamiento con las reformas económicas
vulnera los ideales de la igualdad de oportunidades de las
distintas clases sociales, la educación, la seguridad, la salud
y el trabajo.
En estos días
presenciamos las intempestivas reformas legales e
institucionales con que se pretendía influenciar en una
respuesta positiva de los mercados, pero los mecanismos no
funcionaron y se van probando nuevos artificios para ver si
estos responden, mientras la normalización del trabajo, los
hogares y las personas que son en definitiva los que deberían
resultar beneficiados con el reconocimiento de derechos y el
imperio de la ley, estén ausentes de la legitimación en estas
fronteras
En esencia la
reforma de los mercados gira alrededor de la normalización de
una división del trabajo entre el Estado, el mercado, los
hogares y las personas. Las reformas legales e institucionales
son el mecanismo a través del cual se establecen éstos roles y
relaciones, mientras que el reconocimiento de derechos y el
imperio de la ley son el medio por el cual se determinan y
legitiman estas fronteras.
Por esta razón,
más allá de la economía y la eficiencia, debe verse a la
reforma del mercado como un proyecto tendiente a normalizar un
determinado grupo de roles y relaciones entre las personas, el
mercado y el Estado a través del mecanismo de la reforma
jurídica e institucional (1)
Las relaciones
entre las personas de una sociedad, son relaciones
intersubjetivas, no están sujetas al la ley del mercado porque
no son cosas, sino al ordenamiento jurídico del Estado de
Derecho, en nuestras civilizaciones occidentales que se rigen
por el principio de la Democracia y el de legalidad.
Es propio de la
libertad civil que todos tenemos como ciudadanos de una Nación
el cumplimiento de la ley para defender esa libertad en la
medida del ejercicio de la de los demás, las personas no son
las cosas que tienen un valor económico sujeto a la oferta y la
demanda de los mercados, existe un basamento ético además que
impedirá que las personas sean los medios para cumplir los
fines porque el objeto de la existencia de un Estado es el
bienestar de su pueblo y aquí donde se traza el limite de las
reglas del mercado, y la frontera que marca hasta donde puede
avanzarse en las limitaciones que el mercado pretende imponer a
los mínimos de subsistencia de la población con los cuales se
sustenta la existencia del Estado.
Hoy el discurso
sobre la eficiencia del orden económico y los ideales en su
importante función de llevarnos al estado de bienestar, si bien
sirven para definir los objetivos y definir las fronteras
prudentes, y las políticas específicas promovidas como mejor
práctica del programa del buen gobierno y que son inatacables
incluso dentro de los términos del discurso neoliberal, sin
embargo este compromiso de la eficiencia puede indicar
prácticas bastante diferentes a las actualmente prescriptas. y
que no resultan aplicables a nuestra sociedad que es la que más
se aproxima al modelo neoliberal. . Estos ideales pueden
resultar particularmente abrumadores y requirentes para los
Estados en vías de desarrollo o transición.
Es lo que vemos
con los nuevos impuestos para alcanzar las metas propuestas e
impuestas por los organismos internacionales, o los acuerdos que
responden solamente intereses financieros para entrar en los
nuevos mercados internacionales (NAFTA), mientras los Estados
que implementan la estructura regulatoria de los mercados
establecen barreras para nuestros productos (v.g. E.E.U.U. con
impuestos para nuestros productos como la miel del 50 % para
ingresar a los suyos), cuando debiéramos preocuparnos en
pulsear mejores acuerdos con políticas exteriores menos
tolerantes contribuyendo en bajar el gasto publico para
equilibrar nuestras balanzas, reducir los costos internos para
poder abastecer a nuestro propio mercado.
La eficiencia de
la economía y una moneda sana será juzgada por su capacidad de
garantizar la distribución de la riqueza material y del poder
económico, mas justa que la de cualquier otro sistema. Para una
mayor previsión de la economía en nuestro país es necesario
que el Presupuesto Nacional, este organizado como una
herramienta en la decisión de gobierno. Pero ello no puede
quedar nada más como un mero conjunto de cuadros, notas y
articulado, que puedan o no cumplirse como proyecciones y la
estabilidad de un sistema democrático liberal y el correcto
funcionamiento del mercado, están en peligro cuando amplias
capas de la población viven en la miseria y la marginalidad,
Con cuentas publicas que generan un aumento año tras año del
déficit fiscal 2.
Los efectos de
esta decisión de gobierno si fuera organizada en el Presupuesto
Nacional, de mas puestos de trabajos para que se inyecte
genuinamente la capacidad de compra y consumo, esto es, hacer
reaccionar al país, desarrollando políticas industriales
selectivas que orienten el destino del excedente de
sobreocupación hacia actividades productivas determinadas
previamente y políticas fiscales que tengan por objetivo
distribuir la riqueza en forma equitativa para contener el
consumo suntuario y estimular la demanda efectiva doméstica., y
evitando la zona de resultados irrazonables e irreales o
simplemente indeseables, por el otro, efecto este indeseable que
esta presente en nuestra periódica realidad. (2)
En la actualidad,
la definición de políticas apropiadas de mercado recae en gran
parte en las instituciones financieras internacionales y en las
grandes naciones donantes. Los países en vías de desarrollo (o
emergentes) han estado manifiestamente ausentes en la
elaboración de la estructura del actual orden económico, pese
a que son los que más probablemente queden sujetos al poder de
aquellas instituciones y donantes.
Es necesario que
la óptica de la política tenga nuevos enfoques además del
financiero, un enfoque desde la óptica de las personas que no
son cosas, no son los medios sino los fines mismos de la
existencia del Estado 4 (3) porque no han intervenido en la
estructura del actual orden económico y es URGENTE que no
produzcan los efectos que se pretenden evitar cuyos ejemplos son
los proyectos ensayados estos días contrapuestos o alternativos
cada vez más difíciles de sostener, que retorne a la igualdad
que debe reinar como equilibrio entre la pulsión de los
intereses que nos requieren abrumadoras prácticas económicas
sin política y que la regulación institucional y jurídica
tenga por objetivos solucionar las diversas situaciones
desventajosas en que nos encontramos envueltos, abandonando la
cultura de tolerancia y creando la tensión necesaria para el
respeto mutuo de los intereses, para acceder a los mercados con
las mismas condiciones de igualdad que brindamos en los casos
análogos, concertando plazos prolongados con los organismos
financieros para posibilitar la devolución de capital y
disminuir la pesada carga de los intereses, lo que posibilitara
que el proyecto tendiente a normalizar un determinado grupo de
roles y relaciones entre las personas, el mercado y el Estado a
través de la reforma jurídica e institucional, por el
reconocimiento de nuestros derechos y el imperio de la ley
determine y legitime estas fronteras aprobando la materia
pendiente que hasta ahora estuvo ausente como proyecto
político. (4)
* Julio
Osvaldo Selser es natural de Villaguay, Entre Ríos, abogado
especialista en Derecho Penal, Procesal Penal y Criminología;
profesor titular de las cátedras de derecho Penal de la
Universidad Católica de Salta y ex juez Penal de la Provincia
de Buenos Aires.
1 Rittich,
Kerry "Transformed Pursuits: The Quest for Equality in
Globalized Markets" en Harvard Human Jornal, Cambridge,
primavera de 2000, vol. 13, pp. 231/261 extracto Revista
Investigaciones 2 (2000) pág. 293 Secretaria de Derecho
Comparado de la C.S.J.N.
2 Centro de
Estudios Bonaerense Año IV Diciembre de 1994 pag. 25/43 -La
situación ocupacional en el conurbano bonaerense entre 1991 y
1994 se aceleró la desocupación y al mismo tiempo se modifico
la composición de los ocupados en desmedro de las actividades
productivas con una doble tendencia hacia la subocupación y
hacia la sobreocupación.
3 pero que son
ignorados para que se mueran de hambre o de sus enfermedades no
atendidas, (hace recordar a los "musulmanes" así
llamaban a quienes en los campos de concentración morían de
inanición porque nadie les prestaba atención, como si no
existieran, esos cuerpos esqueléticos que vemos en las
películas del holocausto), manejadas como simples números,
descartados ahora ni para sumar desocupación.
4 Papa León
XXII Encíclica Reerum Novarum 15 de mayo de 1891" Será
solamente con una acción dirigida a incrementar constantemente
las oportunidades y el nivel de capacitación que sacaremos a
nuestros países de la tambaleante etapa de emergentes para
pasar a la plenitud del desarrollo serio y en serio".
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