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¿Qué son las
políticas sociales?
por el
economista Daniel Olesker
En
una economía capitalista y más aún en una país dependiente
las políticas sociales se diseñan sobre la base del
cumplimiento de dos objetivos:
- la
integración de la sociedad
- la
amortiguación de las desigualdades propias de las
relaciones de producción capitalistas
En el primer
campo de acción están las políticas de prestación de
servicios públicos como ser salud, educación, vivienda,
seguridad social, luz, agua, etc
En
el segundo terreno están aquellas políticas que tienden a
compensar los efectos de la exclusión como ser las políticas
de empleo, el seguro de desempleo, los subsidios de alimentación,
la protección a la infancia, etc.
Dentro
de estas últimas a su vez están aquellas que están dirigidas
a los sectores de mayor exclusión y que no pueden quedar en el
marco del proceso social y económico capitalista. Es decir que
el proceso social y económico genera un nivel básico de
desigualdad y un nivel agravado de exclusión.
Por
lo tanto debemos evaluar las políticas sociales como una
combinación de políticas de prestación de servicios públicos,
políticas de amortiguación de las desigualdades sistémicas y
políticas de reducción del impacto de la exclusión.
Al
mismo tiempo creemos que las políticas sociales deben ser diseñadas
centralizadamente (más allá de su ejecución descentralizada)
y en coordinación y no subordinación a las políticas económicas.
Por
ende rechazamos la concepción que privilegia el enfoque liberal
y que ha sido difundido en los documentos sobre políticas
sociales de organismos internacionales como el Banco Mundial
para los cuales las políticas sociales se definen a partir de
una acción cuasi asistencialista, focalizada y dirigida
exclusivamente a los sectores de mayor exclusión subordinada a
las políticas económicas.
La prestación
de servicios públicos
Los
servicios públicos son ante todo eso: públicos y por ende
deber ser prestados con el criterio de universalidad y justicia
ya sea por organismos públicos ya sea por organismos colectivos
sin fines de lucro Ello significa el acceso de todos en iguales
condiciones.
Por
ello son parte de las políticas sociales:
- La
salud
- La
educación
- La
vivienda y los servicios básicos de la vivienda
- La
seguridad social
La
amortiguación de la desigualdad sistémica
Las
relaciones de producción capitalista se articulan sobre la base
de una relación desigual básica entre el capital y el trabajo.
A partir de allí la primer política social de este segundo ítem
son las políticas de empleo. Dentro de ellas es necesario
actuar sobre tres niveles diferentes de problema:
- La
cantidad de empleo, es decir de no mediar políticas activas
de empleo que premien con dinero la contratación de trabajo
respecto al uso del capital, habrá siempre una brecha entre
crecimiento económico y generación de empleo que provocará
un desempleo estructural permanente.
- La
calidad del empleo en tanto una forma de abaratar le costo
del trabajo es la precarización y flexibilización de
condiciones de trabajo, por lo cual es necesario políticas
de regulación de las condiciones de trabajo
- Finalmente,
y como a pesar aún de las políticas anteriores, habrá
desempleo en el sistema, es necesario políticas de
cobertura al desempleo como ser seguro de desempleo,
cobertura de quiebra de empresas, etc.
Por
ende la política de empleo no es una política económica sino
una política social. En Francia el Ministerio del Empleo y la
Solidaridad, justamente toma esta concepción y define el tema
del empleo dentro de la órbita de las políticas sociales.
En
segundo lugar a
partir de esta desigualdad básica que se gesta en el proceso de
producción, surgen desigualdades en el ámbito de la distribución
de la riqueza y por ende en el acceso al consumo.
Una
parte de ello se resuelve por la vía de la universalidad de la
prestación de servicios públicos, mientras otra parte, ligada
a bienes mercantiles debe resolverse por otras vías. Y por ende
el Estado debe tener políticas de subsidios que permitan el
acceso universal y en igualdad de condiciones a la canasta
familiar básica.
Por
lo tanto la política de subsidios a la producción de alimentos
básicos no es una política productiva, sino es una política
social. Y no se trata de comedores para los más pobres sino una
política sistemática (vía subsidios, almacenes públicos o
precios testigo) de los bienes de la canasta familiar.
En
tercer lugar la política fiscal, es también una política
social. Más allá de que su objetivo es también recaudar para
poder financiar la prestación de los servicios públicos,
cuando estos se hacen por organismos estatales, su diseño
incluye aspectos sociales. Ya que está en boga su discusión
digamos, y más allá de la discrepancia con el predominio de
los impuestos al consumo, que la existencia de tasas
diferenciales en el IVA es un tema clave de la política social.
Una tasa única simplemente pone el objetivo dela recaudación
como prioritario y deja de lado la política social clave en los
instrumentos fiscales.
La lucha
contra la exclusión agravada
Las
condiciones de desarrollo capitalista en su fase de globalización
liberal que vivimos desde los 80, en un contexto histórico
sustancialmente distinto al vivido con el estado de bienestar,
ha agravado el carácter excluyente del sistema y ha generado
procesos de fragmentación social explosivos sobre los que es
necesario actuar.
Y allí las políticas
no son diferentes a las enunciadas hasta ahora. Solamente que
deben alcanzar sectores más excluidos, Y entonces dentro de las
políticas de viviendas, habrá políticas hacia la eliminación
de los cantegriles, dentro de las políticas de salud habrá políticas
de atención a sectores más excluidos, dentro de las políticas
alimentarias, habrá comedores de mayor potencia, dentro de las
políticas educativas, habrá una atención especial a los
sectores excluidos
Pero
dos observaciones centrales sobre lo erróneo de las tesis de la
focalización de las políticas sociales:
- en
primer lugar no son sustitutivas de las políticas
macrosociales, sino son complementarias. No se trata de
reducir el gasto en la Universidad para aumentar las
escuelas de tiempo completo. Porque entonces perdemos la
perspectiva de integración social y de desigualdad sistémica
de la que hablábamos antes.
- En
segundo lugar focalizar las políticas sociales, dando
incluso un marco territorial propio, es decir viviendas
todas juntas en barrios lejanos, su policlínica, su comedor
y hasta su almacén, significan la definitiva exclusión de
estos sectores, aún cuando se mejore un poco su calidad de
vida. Pues finalmente se los consolida como fragmento
excluido de la sociedad y su movilidad e integración social
desaparece por completo.
Algunas
reflexiones sobre la situación actual
1)
En El Uruguay existe un gasto social muy bajo. Si
excluimos las prestaciones a pasivos de la seguridad social que
son la devolución de su ahorro (o el de su generación), el
gasto social en salud, educación, vivienda, empleo, minoridad,
alimentación entre otros, orilla el 8% del PBI, es decir un
orden de 1.600 millones de dólares, lo que equivale
aproximadamente a 500 dólares por persona y por año, lo que es
un cifra sustancialmente baja.
2)
Al mismo tiempo creemos que las políticas sociales están
orientadas por la política económica y ello ha sido muy claro
en las discusiones de la comisión multisectorial de salud, en
la que avances muy importantes logrados en debate con las
autoridades de salud pública eran vetadas por el ministerio de
economía. En esa misma dirección fue el debate sobre las políticas
de capacitación o aún la discusión presupuestal de educación
en la que, a pesar de la propuesta de las autoridades educativas
de incrementar el gasto, el ministerio de economía volvió a
vetar.
3)
Finalmente entendemos que los escasos recursos que hoy se
destinan a las políticas sociales están diseñados sobre el
tener bloque que yo planteaba, el gasto focalizado, perdiendo la
perspectiva de la integralidad y de alguna manera dejando un
sector medio y medio bajo de ingresos al desamparo de la
prestación de servicios públicos y sociales.
4)
Por ende concluimos que las políticas sociales han
contribuido en la década liberal del Uruguay de los 90 a
convalidar fuertemente el modelo excluyente, en la medida que no
han actuado sobre los factores de estructura (y por ende crece
el desempleo estructural, el déficit de vivienda en sectores
medios y la atención de salud de esos sectores), mientras que
en los sectores más pobres se consolida una fragmentación
excluyente separándolos de cualquier mecanismo de integración
a la sociedad.LA
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