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¿Quién
mató a Aparicio Saravia?
por
Tabaré Petronio
"La bala
que te pegó,
a todos nos mató un poco...".
(Julián Murguía)
La tardecita se
entronaba en los campos de Masoller en aquel mes de setiembre de
1904, las tropas del gobierno comenzaban a sentir que su parque de
municiones disminuía vertiginosamente.
Los Blancos de
Aparicio Saravia sustituyeron el choque frontal por la guerra de
desgaste y se preparaban para el alba venidera a dar la estocada
con la tropas de refresco.
Con esa acción
"los colorados" del gobierno estarían perdidos.
Fue en esa caída
del sol, cuando Aparicio Saravia comenzó a recorrer la línea de
fuego alentando , como era su costumbre, a sus
tropas,..."Vamos, muchachos, firmes!, mientras su sombrero y
poncho blanco de destacaban en el horizonte. No iba solo, unos
metros más atrás le seguían sus abanderado Germán Ponce de
León, su hijo Mauro de 16 años y un soldado brasileño.
Pasaba revista a la
División 9 cuyo jefe era su hermano Nepomuceno, cuando comenzó
la balacera sobre el General y su equino, la tercera bala lo
alcanzó en la cintura, traspasándole el vientre de izquierda a
derecha.
En ese momento
comenzó a diluirse la Revolución y el último caudillo rural,
comenzaba su marcha hacia la muerte, que aconteció el l0 de
setiembre.
Después aparecen
las dudas. ¿Quién disparó contra Saravia?.
Escribe el profesor
Mena Segarra...." No fue una bala perdida la que lo
hirió..." Varias versiones florecieron, algunos se
vanagloriaron de aquel tiro certero, corrió el rumor de que
habían sido campeones de tiro argentinos contratados por el
gobierno para realizar " misiones especiales" otros
opinan que fueron "espías" colorados infiltrados en
filas revolucionarias y otros opinan que fue algún "calepino"
que no quería que se concretara un tratado de paz que dejara a
Saravia como triunfador.
Antes de Masoller ,
"el cabo viejo" había expresado que el gobierno
..."nos ofrece partir la naranja por el medio..." por
eso se iba a concentrar en Rivera, porque...." si falla el
asunto, continuaremos la guerra hasta que el Presidente ( José
Batlle y Ordoñez) quiera...".
Las interrogantes
sobrevuelan todavía sobre los hechos de 1904 y sobre la muerte de
Saravia. Muchas acusaciones, muchas de ellas silenciadas para no
perjudicar la unidad del Partido Nacional se sucedieron desde
aquel 10 de setiembre, sin otro cometido que dificultar el
conocimiento exacto de lo ocurrido.
Es evidente que en
algunos casos no se buscó la verdad ni las consecuencias que
trajo aparejada la muerte de Aparicio Saravia para el país y para
el Partido Nacional.
Se conformó un
mito, se levantaron monumentos y homenajes y detrás de ellos se
esconden aún los asesinos de Saravia. LA
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