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Intentando ver lo oculto tras el atentado en EEUU

por Carlos Zapiola

Fue un ataque terrorista excelentemente preparado y llevado a cabo vaya a saberse por quien.

Nadie se responsabilizó del mismo. Nadie se adjudicó lo que es una tremenda acción exitosa desde la mentalidad de sus impulsores. ¿Solamente para salvaguardarse de represalias?

Los servicios de Inteligencia, incapaces de descubrir que algo así se estaba planeando dentro o fuera del territorio americano, tampoco reaccionaron como se podría esperar cuando el mismo se producía.

Tuvo que caer un avión sobre el Pentágono para que entendiesen que un duro golpe se le estaba asestando al orgullo americano, a centros neurálgicos del poder económico y militar de los EE.UU., y no se sabe si también estaba planificado tocar al poder político, puesto que una cuarta nave secuestrada cayó -ayudada por misiles de los cazas que intentaban perseguirla, o por alguna otra razón- y se diseminó por el campo sin llegar a su objetivo en alguna ciudad cercana.

No fueron atacados ni el Capitolio ni la Casa Blanca, y nunca estuvo realmente en peligro, al Presidente Bush, más allá de la paranoia que hizo levantar vuelo al Air Force One con él en su interior desde Miami a una base militar en Nebraska o Louisiana, quizás en ambas. Un presidente incapaz de tomar resoluciones rápidas y efectivas que consigue del Parlamento vía libre para vengar la afrenta producida por fundamentalistas islámicos indudablemente.

¿Indudablemente?.

Los servicios de Inteligencia que se vieron superados por no más de un centenar de hombres con cortaplumas y trinchetas, ya conocen quienes son los culpables directos y adjudican a Bin Laden, ex miembro de la CIA, la autoría intelectual. ¿Los conocen?. ¿Son ellos?.

Por ahora la TV ha sido muy poco morbosa. No hay sangre ni tenemos casi imágenes de las tareas de rescate. Al igual que en la Guerra del Golfo, hay muertos pero no se ven.

Se manipula información, se muestran festejos de niños palestinos de hace diez años como actuales. No hay violencia peor que la de trampear acontecimientos.

Si finalmente como se espera habrá represalia armada, habrá muertos y tampoco se podrán ver ni saber exactamente cuantos son. Se supone que la represalia armada debería estar centrada en el saudí Bin Laden y sus colaboradores más estrechos, partiendo de la base que los informes actuales de inteligencia sean correctos, lo que en verdad no está totalmente confirmado, puesto que la fuente ha perdido credibilidad.

De cualquier manera todo se hará en defensa de la civilización occidental y cristiana. Hoy en Uruguay circula vía Internet una oración por los caídos en los atentados terroristas donde en una de sus partes se le pide a Dios que " borres con Tu amor y sabiduría, toda soberbia, orgullo, rencor, prepotencia y sentimientos negativos que han inducido a los terroristas a atacar a tantos seres inocentes.

Te suplicamos que las consecuencias de estas actividades sean lo menos devastadoras posible y confiamos que con nuestra fe infinita y tu amor incondicional esto se solucionará para bien de los que te amamos y seguimos". Cualquiera de nosotros extendería ese ruego a los políticos que van a tomar decisiones. Y en la oración se lee "Nos unimos todos, a través de la oración, para que ilumines a los gobernantes de las potencias mundiales, especialmente en Estados Unidos, para que este tipo de terrorismo no repercuta en todo el mundo. Ilumínalos en estos momentos de angustia y crisis mundial, para que las decisiones que sean tomadas, sean bien pensadas y meditadas".

Esto de pensar bien y meditar lamentablemente no parece ser lo que normalmente hace Bush. Ha lamentado profundamente los ataques y para traer tranquilidad a su pueblo está dispuesto a golpear a los presuntos culpables y a los países que los albergan. Partiendo de una premisa muy vieja en fútbol que indica que no hay mejor defensa que un buen ataque, los talibanes que gobiernan Afganistán donde está Bin Laden -¿libre, custodiado, semi detenido?-, anuncian que a su vez atacarán con los soldados de Alá a quienes apoyen la represalia de EE.UU..

Dios, Alá o sea el Supremo Creador, actúa y defiende a EE.UU. actúa y defiende a los afganos. ¿Actúa y defiende a alguien?.

La Guerra Santa, esa infeliz definición que hacen algunas sectas islámicas de la palabra citada en el Corán como "jihad", en verdad es un concepto que marca "que seré elevado (o cercano) a Dios" si actúo de determinada manera, así sea dando la vida. Deformaciones de lo religioso al entrar en contacto con intereses políticos, hacen que desde hace varios siglos muchos crean que morir matando les llevará a la Vida Eterna.

Las Cruzadas no son de nuestro siglo ni del anterior. El intento del poder político cristiano medieval de conquistar los territorios sagrados para Occidente tuvo varias etapas y -además de una incalificable cruzada de niños donde perecieron o fueron vendidos como esclavos casi todos ellos, porque la Providencia no actuó- y un final que debieron aceptar los guerreros de Dios. Y no era el que esperaban, por supuesto.

Esto es anecdótico y pasado. El hoy indica que en el mundo hay grupos islámicos, más que fundamentalistas milenaristas, que esperan el fin de los tiempos, la llegada del Mesías y colaboran por cualquier medio para que disminuyan los infieles. También hay milenaristas cristianos. Y las menciones al Apocalipsis y a las muy vagas Profecías de Nostradamus, no han faltado a la cita.

Todo esto no es solamente religioso sino, y especialmente, político. Los daños causados, los muertos a llorar, esperemos no aumenten. El terrorismo golpea cuando y donde quiere, porque esto no es una guerra, ni contra Estados Unidos ni contra nadie en especial. Los gobernantes actuales de este país, no lo entienden así. Pero el poder político mundial puede estar cambiando de centro y no haberse dado cuenta mucha gente.

¿Será del G-8, de China, de la Unión Europea donde se encontrará el poder en el futuro?. Aún es muy prematuro imaginarlo. Pero que la historia humana comenzó a vivir un siglo distinto al XX, ya se puede anunciar sin temor a equivocarse. Vale la pena vivir, para ver lo que sigue. Vale la pena parar la barbarie. Vale la pena recordar que Timothy Mac Veigh ejecutado el 11 de junio por el atentado en Ocklahoma en 1995 era un ex soldado de la Guerra del Golfo, que dijo haber cometido su atentado en venganza por la nada clara actitud de tropas federales en al muerte de la secta cristiana de los Davidianos en Waco, Texas, que costó muchas vidas. De este atentado se buscó el autor inmediatamente fuera de EE.UU.. Y fue un tremendo error. Otro más, en la historia de los servicios secretos y de inteligencia. ¿Y ahora? LA ONDA® DIGITAL

 

 

 

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