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Luego del 11
de septiembre:
¿la paz se entenderá que no es
solamente la falta
de guerra?
por Carlos
Zapiola
Según publicó
el diario USA Today, los terroristas hicieron varias veces el
mismo recorrido para estudiar los hábitos de la tripulación,
las normativas de seguridad y otros pormenores que les ayudaron
a elaborar su plan sin posibilidad de error.
La comprobación
que los aeropiratas realizaron varias veces antes el mismo vuelo
se logró a través del historial de vuelos de los aeropuertos
involucrados, así como de la revisación de las grabaciones de
cámaras de seguridad y de las entrevistas con tripulaciones
anteriores que pudieron reconocer a los pasajeros.
"El
presidente Bush formuló el discurso que los estadounidenses y
el mundo necesitaban escuchar", dijo Los Angeles Times.
El secretario
general de la Liga Arabe, Amr Moussa, señaló que los árabes
no participarán de ninguna campaña de represalias por los
atentados de la semana pasada si Israel forma parte de esos
esfuerzos. "No es posible que los estados árabes se unan a
un esfuerzo regional o internacional en el que participe Israel,
porque Israel está matando al pueblo" palestino.
"El discurso
de Bush fue importante y señaló una serie de puntos en los que
yo creo que podemos todos concordar. No hay lugar para el
terrorismo en el mundo", sostuvo Jorge Batlle. Resaltó el
hecho de que el primer mandatario estadounidense no solicitó al
Congreso una declaración de guerra. "En cambio solicitó a
los países amigos la colaboración en materia de información
policial, de vigilancia, de Inteligencia y en el ámbito
financiero", añadió.
En Washington,
los cancilleres de la OEA -entre los que se encontraba el
secretario de Estado norteamericano Colin Powell -aprobaron por
consenso exhortar a todos los estados miembros y a la comunidad
internacional a "adoptar medidas eficaces para impedir que
los grupos terroristas tengan capacidad de operar en sus
territorios", a reforzar la cooperación en el plano
regional e internacional para "perseguir, capturar,
enjuiciar, sancionar, y -cuando corresponda- acelerar la
extradición de los perpetradores, organizadores y
patrocinadores de actos terroristas", así como fortalecer
la cooperación judicial recíproca y el intercambio oportuno de
información.
Además de llamar
a los estados miembros a promover la "más amplia
tolerancia y la convivencia armónica en sus sociedades",
la OEA encomendó al Consejo Permanente elaborar un proyecto de
Convención Interamericana contra el Terrorismo, con miras a
presentarlo en la próxima asamblea general.
Por su parte,
citando fuentes próximas a los talibanes, la prensa paquistaní
aseguró ayer que Osama bin Laden ya no estaría refugiado en
Afganistán. Las fuentes sostuvieron que "el hombre más
buscado del mundo" abandonó su base de Kandahar hace
cuatro días y que salió de Afganistán, por lo que los
talibanes ya no tendrían contacto con el multimillonario
saudita.
Y ahora los
servicios secretos descubren dos hombres, cuyos prontuarios
suenan incluso más contundentes y escalofriantes que los que se
adjudican al propio multimillonario saudita asilado o no, en
Afganistán. Se trata del egipcio Ayman Al Zawahiri y del
libanés Imad Mughniyeh, quienes podrían haber trabajado codo a
codo con Bin Laden en la planificación y ejecución de los
ataques en Nueva York y Washington.
La facción de Al
Qaeda (La Base, la organización de Bin Laden) en Egipto, que es
liderada por Al Zawahiri (50) habría tenido un rol fundamental
en los atentados contra la embajadas estadounidenses en Nairobi,
Kenia y Dar es Salaam, Tanzania.
Al Zawahiri se
unió definitivamente a la causa de Bin Laden y se convirtió en
su mano derecha. Esto, al punto de que se habría mudado a
Afganistán, para estar cerca de su líder.
Este egipcio
habría participado en el asesinato del Presidente de Egipto,
Anuar el Sadat, en 1981, en represalia por haber firmado la paz
con Israel, en 1979, y además se dice que de los tres mil
militantes que se cree conforman Al Qaeda en Afganistán, un
tercio de ellos serían oriundos de Egipto.
Para unir todo se
menciona a otro egipcio: Mohamed Atta, uno de los hombres que
habría pilotado uno de los aviones y que dejó un gran rastro
de pistas en Florida y Alemania, los lugares donde residió en
los últimos dos años.
Una conexión
menos evidente pero no menos importante es la que Bin Laden
tiene con Imad Mughniyeh (48), el jefe del aparato de seguridad
de la milicia libanesa chiíta Hizbulá. Llamado por los
servicios secretos occidentales e israelíes como "Carlos
libanés" -en comparación con el terrorista venezolano
Ilich Ramírez Sánchez, "Carlos, el Chacal"-,
Mughniyeh es buscado por la justicia francesa, argentina y
norteamericana, quienes lo acusan de ser el responsable del
atentado suicida contra la embajada estadounidense en Beirut, en
1983 y está acusado de haber secuestrado un avión de Kuwait
Airways, de la captura y asesinato del jefe de la CIA en Beirut,
William Buckley -ambos hechos en 1984-, del intento de asesinato
del emir de Kuwait en 1985 y del secuestro de un avión de la
línea norteamericana TWA en 1995.
Mughniyeh -quien
nació en la localidad de Tir Dibas, al sur de Líbano, y su
familia viven desde hace algunos años en Teherán, Irán- es
sindicado por los tribunales argentinos como uno de los
cabecillas de los atentados a la embajada de Israel en Buenos
Aires en 1992 y la mutual judía Amia, dos años más tarde.
Imad Mughniyeh,
según la revista británica Janés, visitó Francia y Alemania
el mes pasado, para reunirse con sus agentes
"durmientes" en Europa. De acuerdo con fuentes del
espionaje israelí, el dirigente de Hizbulá estaría siendo,
además, patrocinado por el régimen iraquí. El responsable de
esta nueva estrategia de Bagdad sería Qusai Hussein, hijo de
Saddam y director de los servicios secretos iraquíes.
Por otro lado, y
volviendo al discurso de Bush, los analistas coincidieron que al
agradecer a naciones distantes y al hablar sobre el nuevo
fenómeno del terrorismo, el Presidente de EE.UU. demostró que
sus conocimientos sobre política internacional han aumentado
considerablemente. Durante su pasada campaña electoral al
mandatario le costaba nombrar a los líderes extranjeros y se
hizo famoso por sus increíbles errores.
Eso no impide
comentarios. "Si tenemos terrorismo en 60 países ¿Qué
significa eso? ¿Son todos enemigos?", opinó Leon Panneta,
jefe del gabinete del ex Presidente Bill Clinton.
Para el final
recojamos frases de Henry Kissinger: "Con tales
procedimientos (extraterritorialidad de la ley) se dan las
condiciones para un hostigamiento político mucho antes que el
acusado esté en condiciones de enfrentar alguna defensa. Sería
irónico que una doctrina cuyo propósito es trascender los
procesos políticos se convierta en un medio para perseguir
enemigos políticos y no la justicia universal".
Kissinger sólo
aprueba la creación de tribunales internacionales específicos,
como los que han juzgado los crímenes cometidos en la ex
Yugoslavia o Ruanda, pero habla de violación a derechos humanos
y no de los talibanes o Bin Laden.
Todo lo escrito
líneas arriba, es solamente una recopilación de frases que se
han difundido en diversos periódicos del mundo en estos días.
Pero nos cuentan que se piensa, cómo se analiza y se profundiza
la reflexión en muy diferentes ámbitos.
Para terminar una
opinión más, la de Robert Fisk una de las personas del mundo
occidental que mejor conoce a Osama Bin Laden, y se reunió con
él en Sudán en 1994 y en Afganistán en 1996 y 1997.
Desde el Líbano,
donde se encuentra como corresponsal del diario británico The
Independent, el analista describe cómo es en persona el
millonario saudita.
Se le pregunta :
"Usted que conoce la organización de Bin Laden. ¿Cree que
es el responsable de los ataques?. Responde: No estoy seguro de
ello. Se le vuelve a preguntar: ¿Qué opina de una represalia
estadounidense?.
Los
norteamericanos siempre dicen que creen en la ley y el derecho.
Pero los procesos de derecho no tienen que ver con las leyes
salvajes de los Western, de, como dijo Bush "sáquenlo de
sus agujeros" El derecho consiste en las cortes
internacionales, a las que Estados Unidos se opone. Por eso no
me sorprende que Estados Unidos quiera simplemente una
represalia militar. Usted conoce bien Afganistán y los
movimientos talibanes ¿cómo pueden llegar hasta Bin Laden?.
Si realmente
quieren eliminar a Bin Laden, tienen que invadir por tierra. Sin
embargo, esa tierra es el cementerio de los ejércitos
extranjeros. Miles de soldados británicos murieron allí. El
ejercito soviético perdió allí. El diez por ciento de todas
las minas terrestres del mundo están sembradas en esa tierra.
Hay aproximadamente 10 millones de minas terrestres, ya que
entre 20 y 25 personas en Afganistán se caen víctimas de las
minas cada día".
¿Qué mundo
tendremos ésta semana?. ¿Estas opiniones serán oídas?. ¿La
paz se entenderá que no es solamente la falta de guerra?.LA
ONDA®
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