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Las
comunicaciones electrónicas cada vez menos privadas
por Kervin B.
Ordine
Muy probablemente
no solo los viajes en avión serán distintos luego del 11 de
setiembre, también todos los controles estatales o lo que es lo
mismo, los múltiples servicios de seguridad o espionaje sobre
las comunicaciones en todo nuestro planeta. Barrocas soluciones
a la falta de privacidad en el correo electrónico que aún no
han sido aplicadas en la Unión europea y en algunos estados
norteamericano, han perimido antes de nacer. Altos funcionarios
de la CIA, Agencia Nacional de Seguridad y el FBI definen a
Internet como una herramienta, pero también una amenaza cuando
es utilizada por los terroristas; este instrumento de
comunicación contemporánea permite un ejercicio global en
tiempo real y hasta ahora la posibilidad de ampararse en un
relativo anonimato.
Según los
expertos, el rápido crecimiento de las tecnologías disponibles
actualmente en el mercado está erosionando considerablemente la
capacidad de espionaje del gobierno norteamericano.
Si bien existen
diversas formas e instrumentos muy eficaces para pinchar las
comunicaciones telefónicas e Internet, la velocidad en tiempo
real facilitada por computadoras potentes y el uso de la fibra
óptica, que no produce emanaciones electrónicas interceptables,
dificulta las investigaciones de los mecanismos de seguridad
Los voceros del
FBI han reconocido que buscan perfeccionar sus investigaciones
luego del 11 de setiembre alcanzando un amplio espectro de
actividades que van desde materiales publicados hasta esa fecha
así como el chequeo de datos sobre tarjetas de crédito,
mensajes por correo electrónico, páginas Web y fax
electrónicos; llegando incluso a relevarse los ficheros
generados a partir del pago de peajes en autopistas u otras
formas de registros electrónicos
Con anterioridad
a los atentados terroristas en USA varios países europeos y
organizaciones defensoras de la privacidad en la red habían
manifestado disconformidad con un sistema de espionaje conocido
como Echelon.
Esta red europea
creada por Estados Unidos y Gran Bretaña que controla las
comunicaciones telefónicas, de fax y correo electrónico así
como la información surgida en centros de investigación
científica e industrial trabaja en combinación con los
satélites Sigint. Estos satélites rastrean los datos y vigilan
las señales electromagnéticas procesando información que
incluye hasta las conversaciones por telefonía celular.
Fuentes de los
servicios de inteligencia norteamericana creen que Osama Bin
Laden, el principal sospechoso de los atentados del 11 de
setiembre, no usa aparatos celulares por temor a ser ubicado.
Esto parece ser confirmado por el Ministro de Información
Talibán, al hacer referencia a las dificultades que ha tenido
estos días el gobierno Afgano para hacerle llegar mensajes:
"No es cosa de marcar un teléfono y llamarlo o enviarle un
fax, porque él no tiene esas tecnologías", explicó
Qudrutullah Jamal.
Como consecuencia
de los hechos del 11 de Setiembre el Estado norteamericano ha
dispuesto acentuar el empleo de un conjunto de medios militares
y no militares para interceptar las comunicaciones privadas,
alejando definitivamente toda posibilidad de que las nuevas y
eficaces comunicaciones en tiempo real conserven el mínimo de
privacidad.LA
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