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Argentina: el oficialismo
recibió una paliza electoral

por Carlos Zapiola

Argentina logró un record difícil de superar, Gracias a Cavallo y su equipo económico logró superar a Nigeria, país donde la gente vive con menos de un dólar diario y que de diez dólares que gana adeuda más de ocho, en el país con un riesgo tan grande para los inversionistas que lo llevaron a encabezar el ranking mundial de país dónde no hacerlo sin problemas.

El riesgo-país es cuánto más interés paga un determinado título de deuda respecto de un bono del Tesoro de Estados Unidos de similar vida. Esa diferencia se llama spread, y mientras mayor, peor es el riesgo por país. Los papeles argentinos anduvieron arañando los 1900 puntos, levemente encima de la mencionada Nigeria. Siempre me sentí deprimido porque nunca la mafia nigeriana intentó comunicarse conmigo para hacer negocios, según contó muchas veces La República, lo que demuestra que no soy un protagonista sino solamente un personaje de segunda categoría. Pero así son las cosas y hay que aceptarlas.

Y es en este ambiente que el domingo 13 el oficialismo argentino recibió una paliza electoral histórica como se anunciaba en las encuestas previas, pero también la oposición fue golpeada fuertemente. El voto en blanco no creció. Pero sí lo hizo exponencialmente el voto anulado. Fetas de salame y mortadela, fotos de Bin Laden, cartas a los políticos, poblaron las urnas femeninas. Algunos preservativos estuvieron tanto en las femeninas como las masculinas, donde buena parte de las causales de anulación fue la inclusión masiva de fotos pornográficas, y más fotos de Bin Laden.

Sabida es la discrepancia que tenemos permanentemente con las encuestas a boca de urna argentinas. Ayer volvieron a marcar diferencias de hasta 7 puntos, y en algún caso algo más, con lo realmente ocurrido, pero como los resultados fueron muy claros en general, no influyeron mayormente en crear falsas expectativas.

Explicar quién ganó es muy difícil. Es fácil sin embargo marcar los perdedores. Perdió De la Rúa, al cual no les votaron la reelección a casi ninguno -probablemente ninguno- de los senadores de su entorno.

Perdió Elisa Carrió, aunque llegó al tercer lugar nacional, cuarto si consideramos el voto a nadie, y colocó un senador por un margen tan estrecho, que aún faltando un 2 % de votos por escrutar, casi se tendría que esperar al fin del conteo para poder asegurarlo.

El peronismo votó mejor que los radicales, es mayoría en el Senado y primera minoría en Diputados pero no votó porcentualmente bien.

Raúl Alfonsín aunque electo senador perdió con el voto a nadie. y por supuesto con Eduardo Duhalde, el peronista que sale más favorecido en la campaña hacia la Presidencia del 2003. La diferencia con la que obtiene su triunfo es mucho mayor que la que lograron De la Sota y Reuteman. Pero no hay que olvidar que Menem resultó electo senador suplente de su hermano, aplastante en La Rioja, lo que no deja al menemismo fuera de la carrera presidencial.

Claro que todo esto, y hay que agregar a Ruckauf, quien no sale mal parado por los resultados en Capital Federal, hace que el Justicialismo se pueda leer como un puzzle difícil de armar, y sumado esto al voto a nadie debería llamar a intentar recomponer las bases mismas de la democracia y el poder, tan mal parados luego de esta elección.

El "voto bronca", el voto a nadie, como preferimos llamarlo, triunfó en Capital y Santa Fe.

El peronismo se considera triunfador con alrededor del 30 % del voto total. Muy poco para aspirar a la Presidencia, si el voto bronca está muy cerca y entre nulos y en blanco, sumados a los que no concurrieron a las urnas se bordea el 38 %.

Pero el mundo es así. Capaz de mantener a Cavallo como Ministro al menos hasta la elección, al que ya Duhalde pide sustituir por un empresario, y que electoralmente no estuvo tan mal, o al menos nada lejos de la Carrió. Esta por su parte en infelices declaraciones, afirmó que en solo 40 días obtuvo la tercera posición, con muchos medios económicos menos que sus rivales. Cuando alguien es monotemático, y su única propuesta concreta es luchar contra la corrupción y los corruptos, sin saber plantear un país alternativo en la campaña, suele recoger malos resultados, teniendo buenas posibilidades de ubicarse mucho mejor. Pero candidatos no políticos, integrantes de la farándula, no son creíbles. Echarle la culpa a factores exógenos para explicar lo que hay que buscar en casa, es no tener estatura política de primer nivel.

Pero el mundo es así. Capaz de matar por error a representantes de ONU mediante un misil que cae en sus oficinas afganas, en plena represalia contra los talibanes.

Capaz de hacer caer un avión con pasajeros israelíes en su mayoría, por el impacto de un aceptado, negado, aceptado misil ucraniano.

Capaz de darle a la misma ONU y a Kofi Annan que han sido incapaces de frenar guerras y genocidios, el Premio Nobel de la Paz. Algo así como premiar los esfuerzos, pero conformarnos con lo conseguido, aunque esto sea muy poco.

Todo lo que pudo decirse en el fundamento de la entrega del premio es que era concedido " por su labor a favor de un mundo mejor organizado y más pacífico".

Alguna vez todo esto no será más así. Quizás sea en la época del real planeta de los simios. Faltan unos miles de años nomás. A no desesperar.

Y Argentina del siglo XXI nació ayer, y por los resultados obtenidos lo hace con un descrédito muy importante en los políticos y como siempre, sin partidos ideológicamente fuertes que sean capaces de revertir la situación en corto plazo.

Mucho debe cambiar. No solo es posible sino obligatorio hacerlo. Veremos como reaccionan los mercados nacionales e internacionales, pero si el bisturí no va a fondo y la lectura de lo extraído de las urnas no se hace correctamente, negras horas esperarán política y económicamente a nuestros vecinos de enfrente. Con los peligros de arrastre que conlleva esto, para una economía dependiente como la nuestra. Seguiremos. LA ONDA® DIGITAL

 

 

 

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