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Cumbre
sobre democracia reconoce "legítima defensa" contra
terrorismo
CLUB DE MADRID:
GORBACHOV, CLINTON Y SANGUINETTI
por José Luis Martinez
La
Cumbre sobre Democracia inaugurada en Madrid por el ex presidente
de la Unión Soviética Mijaíl Gorbachov reconoció el “derecho
a la legítima defensa individual y colectiva” contra el
terrorismo.
Para
los 40 países representados en la I Conferencia sobre Transición
y Consolidación Democráticas, la guerra contra el terrorismo es
vital para defender y vigorizar la democracia.
La
Conferencia fue organizada por la Fundación Gorbachov y la
Fundación para las Relaciones Internacionales y el Diálogo
Exterior (Fride) y los participantes suscribieron una declaración
condenando los atentados terroristas del 11 de septiembre y
abogando por un reforzamiento de la lucha contra el terrorismo.
Los
firmantes, entre ellos los ex presidentes Mijaíl Gorbachov, Bill
Clinton, Felipe González y Julio María Sanguinetti, destacaron
en la declaración que “no estamos ante una guerra de culturas o
religiones, sino en una lucha contra un fanatismo terrorista de
unos pocos”.
El
último presidente soviético subrayó que “sólo si se conserva
la diversidad de culturas se podrá avanzar en la democracia
mundial”.
En
la conferencia participaron mandatarios de Europa del Este y
Africa, y ex presidentes latinoamericanos como el chileno Eduardo
Frei, el colombiano Cesar Gaviria, el mexicano Ernesto Zedillo y
el uruguayo Julio Maria Sanguinetti, quienes debatieron sobre la
democracia a puerta cerrada y no hicieron declaraciones en público.
“Esta
es una lucha fundamental para mantener y defender sin miedo la
democracia”, afirmó el presidente brasileño Fernado Henrique
Cardoso, único mandatario latinoamericano presente en la cita,
junto a nueve ex presidentes procedentes de Chile, Colombia,
Ecuador, Bolivia, México, República Dominicana, Costa Rica, Perú
y Uruguay.
“¡Sin
paz y con terrorismo no puede haber democracia!”, indicó.
Cardoso asoció al Brasil a una Declaración por la Libertad y
contra el Terrorismo aprobada en la sesión inaugural por los 14
mandatarios participantes en el foro.
“Condenamos
sin paliativos” los atentados del pasado 11 de septiembre contra
Estados Unidos y “reconocemos el derecho a la legítima defensa
individual y colectiva ante tales agresiones”, afirma el
documento.
Por
ello—añaden los presidentes--, “reafirmamos nuestra voluntad
de perseguir a los culpables y reforzar la lucha contra el
terrorismo de toda clase, en todas sus dimensiones”.
La
Cumbre también expuso con énfasis la “preocupación”
internacional por las conexiones de diversas redes terroristas con
el crimen organizado, con el narcotráfico, el lavado de dinero
negro, el tráfico ilícito de armas y los movimientos ilegales de
material “potencialmente dañino nuclear, químico o bacteriológico”.
Tras
comprometerse a “perseguir” a estas organizaciones, la Cumbre
subrayó que “combatir las redes terroristas en todos sus
frentes exige medidas operativas de carácter internacional,
global y regional”, siguiendo las decisiones adoptadas al
respecto por Naciones Unidas.
Tanto
el brasileño Cardoso, como el ruso Gorbachov y todos los otros
presidentes que hicieron uso de la palabra -los de Ghana, Rumania,
Hungría, Croacia, Mozambique, Letonia y España - subrayaron que
el robustecimiento de la democracia constituye el “mejor
escudo” frente a los “abominables” ataques terroristas.
Pero,
también coincidieron en reforzar la lucha contra la pobreza para
consolidar la democracia.
Gorbachov
pidió urgencia al respecto, porque la lucha contra el hambre se
trata—dijo—de “una mina que puede explotar en cualquier
momento”, socavando los frágiles cimientos de la democracia.
Al
expresar su “angustia, más como ciudadano que como
presidente” sobre la delicada situación actual, Cardoso abogó
por la “abolición de los paraísos fiscales”, que refugian el
“dinero de la corrupción” y del tráfico ilegal de drogas y
armas.
El
presidente brasileño defendió particularmente como un pilar de
la democracia la lucha contra las desigualdades sociales, abogando
por el reforzamiento del sistema económico aplicado desde el fin
de la segunda guerra mundial, pues las actuales instituciones
financieras “no son suficientes” para afrontar con éxito la
lucha contra la pobreza en el marco del nuevo orden mundial que se
está dibujando.
“Es
necesario reforzar estas instituciones para mejorar la situación
de millones de pobres”, dijo antes de afirmar que “la
globalización no debe aplicarse en forma asimétrica ni
desproporcionada”, para dar oportunidad a los países pobres o
en vías de desarrollo de afrontar sus deudas.
“Debemos
crear un orden mundial querido por todos, en base a condiciones
efectivas”, afirmó.
Los
expertos que se reunieron en Madrid antes de los Jefes de Estado
elaboraron una serie de recomendaciones para vigorizar la
democracia, después de haber trabajado durante un año sobre el
tema.
Estos
expertos estiman que las democracias “tienen las armas más
potentes para combatir el terrorismo”, pero igualmente
recomendaron a los presidentes la urgente “creación de nuevos
mecanismos para controlar el terrorismo”.
Aparte
de recomendar la creación de “nuevas formas globales de detección
del terrorismo”, indicaron que hoy más nunca es necesario que
las naciones democráticas “traten de reducir la autonomía y a
veces, la anarquía de las fuerzas policiales y militares, poniéndolas
exclusivamente bajo estricto comando de las autoridades democráticas
civiles”.
El
ex presidente soviético, Mijail Gorbachov, pidió en Madrid que
concluyan “cuanto antes” los bombardeos sobre Afganistán para
dar paso a la “fase política” que instaure un nuevo régimen
político en el país.
“Es
importante derrotar a los terroristas cuya base de operaciones sea
Afganistán”, pero es necesario que los ataques estadounidenses
contra objetivos de los taliban y los campos de entrenamiento de
la organización Al Qaida, dirigida por Osama bin Laden,
“concluyan cuanto antes para pasar a la fase política”, afirmó
Gorbachov.
Estados
Unidos “no está luchando contra el pueblo de Afganistán”,
sino que está creando las condiciones para un cambio de régimen,
afirmó el ex presidente soviético al término de la Conferencia
sobre Consolidación y Transición Democrática, que durante dos días
reunió en Madrid a una cuarentena de jefes y ex jefes de Estado y
de Gobierno.
Sin
embargo, “aunque no queramos causar sufrimiento o más víctimas,
es imposible que esto no ocurra”, afirmó Gorbachov, en relación
a los bombardeos sobre territorio afgano.
El
último presidente soviético afirmó que la comunidad
internacional puede “ayudar” a Afganistán a diseñar su
futuro, pero alertó sobre la tentación de imponer algún tipo de
modelo político que no se adapte al país.
“La
Unión Soviética intentó imponer el modelo marxista” y fracasó
porque era “ajeno a Afganistán”, dijo Gorbachov, quien se
mostró partidario de que el nuevo régimen que se pueda instaurar
en el país asiático tras las operaciones militares
estadounidenses tenga en cuenta la “complejidad (étnica) del país”.
Un
futuro gobierno “tiene que contar con representantes de los
pashtún (principal apoyo de los talibán), pero no debe incluir a
personas que tengan las manos manchadas de sangre o que tengan algún
tipo de vínculos con los extremistas”, porque esto sería
“inaceptable”, concluyó el ex presidente de la Unión Soviética.
Por
su parte el primer ministro español y anfitrión de la
Conferencia, José Maria Aznar, aprovechó para quejarse de la
falta de apoyo internacional en la lucha contra el grupo armado
separatista vasco ETA.
“Afortunadamente,
a raíz del 11 de septiembre, las democracias del futuro contarán
cada vez más con el apoyo de la comunidad internacional para
neutralizar el terrorismo. Pero quiero recalcar que España no
tuvo siempre esos apoyos en la medida que nos merecíamos”,
subrayó Aznar.
Por
otro lado, el premier español destacó los avances de las
democracias latinoamericanas: “se han dejado atrás tentaciones
totalitarias y dictaduras y se han puesto en marcha nuevas formas
de convivencia. España apuesta por todos los procesos de
modernización económica abiertos en Iberoamérica”. LA
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