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Comisión
especial de la Cámara de Diputados con fines de diagnóstico
sobre las situaciones de pobreza La Comisión se crea, por Resolución del Cuerpo, el 16 de mayo de 2000 y comienza a sesionar el 20 de julio del mismo año. Convocó a los siguientes organismos públicos que tienen programas que atienden población en situación de riesgo social así como a las organizaciones no gubernamentales y técnicos que desde el ámbito académico abordan esta problemática: - Banco de Previsión Social Instituto Nacional de Estadística, en representación de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (INE) y Programa de Fortalecimiento Institucional (FAS) Programa de Asentamientos Irregulares (PIAI) Dirección Nacional de Prevención del Delito del Ministerio del Interior Plan CAIF Instituto Nacional de Alimentación (INDA) Instituto Nacional de la Juventud (INJU) CODICEN Defensoría Civil, de Familia y Menores y del Trabajo. Intendencia Municipal de Montevideo. Dirección de Salud del Ministerio de Salud Pública. UDELAR. Facultades de: Arquitectura, Ciencias Económicas , Ciencias Sociales y de Psicología. UCUDAL. Facultad de Ciencias Sociales y Programa de Investigación sobre Integración, Pobreza y Exclusión Social. UNICEF Organizaciones no gubernamentales de Infancia Pastoral Social de Montevideo y Cáritas Uruguaya Instituto Municipal de Canelones Oficina de Programación y Política Agropecuaria del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca Programa de Infancia, Adolescencia y Familia de la Presidencia de la República. El 14 de junio del corriente, el Presidente de la Cámara de Representantes y los miembros de esta Comisión Especial organizaron un encuentro sobre "Políticas Sociales ante las situaciones de Pobreza en la sociedad uruguaya". En el mismo expusieron Representantes de los organismos internacionales y economistas representando a los partidos políticos. El 2 de julio del corriente año, por invitación de la Coordinadora de Asentamientos Irregulares, zona 9 de Montevideo, la Comisión realizó su reunión ordinaria en el local de la mencionada Coordinadora (Avda. 8 de octubre y 20 de febrero). El 16 de julio miembros de la Comisión visitan 7asentamientos del Zonal 9 con integrantes de la Coordinadora de Asentamientos. En su sesión del 25 de junio del corriente se designa a los Diputados Dasniel Díaz Maynard y Pablo Mieres como Presidente y Vicepresidente , respectivamente, de la Comisión. Según el FAS "...la pobreza constituye una situación difícil de aprehender y de contextualizar como objeto de estudio, ya que en su génesis y desarrollo, operan fenómenos demográficos, culturales, sociales, económicos y políticos, que actúan simultáneamente como causas y efectos.- No se dan únicamente conexiones unívocas y simétricas, entre estos factores, gestándose en cambio, situaciones asincrónicas que complejizan las dimensiones implicadas en el tratamiento del tema, así como en la búsqueda de alternativas tendientes a reducir o aliviar sus efectos.- Cada una de las necesidades esenciales cobra sentido por su referencia a un conjunto de dimensiones críticas, que entre sí guardan una alta asociación".- Sin embargo, a pesar de la complejidad del tema, resulta posible aproximarse al concepto como lo intenta el equipo Arquidiocesano de Pastoral Social cuando establece "...entendemos aquí la pobreza como la carencia de bienes necesarios para una vida digna, que las personas sufren en contra de su voluntad.- Quedan así afuera de nuestra reflexión aquellos que han optado libremente por ser pobres, y nos centramos en quienes sufren la pobreza de manera impuesta, es decir que si pudieran no serían pobres.- Esa pobreza impuesta se percibe claramente a partir de una desigualdad grande y evidente en las posibilidades de contar con trabajo digno, vivienda, salud, educación, alimentación, y tantos otros bienes que hacen posible la vida de las personas.- La asesoría económica y actuarial del BPS en estudio enviado a esta Comisión define la pobreza "como la situación social de exclusión del acceso a bienes y servicios, y de privación de capacidades, derechos y consideraciones culturalmente evaluados como mínimos para la participación normal de la vida en sociedad; que en sus grados más intensos, afecta los requerimientos necesarios para mantener el funcionamiento eficaz del Organismo (pobreza extrema)".- Quienes concurrieron en representación de la Facultad de Sicología de la Universidad de la República sostuvieron que: "la pobreza social económica viene de la mano de pobrezas afectivas, de valores, de estructuras familiares, de proyectos de vida, de capacidad organizativa que, inclusive, de capacidad de propuesta de estos sectores".- Y más adelante: "hay valores, metas, proyectos de vida que se mantienen" aunque "estas personas puedan alcanzar niveles de consumo importantes.- Existe una cultura de la sobrevivencia que lleva al inmediatismo y que aunque se pueda disponer, circunstancialmente, de recursos económicos, no se logran necesariamente revertir la situación como para generar condiciones de vida diferentes".- Intentando caracterizar el perfil socioeconómico de los hogares pobres, los representantes de la OPP señalan: "a) familias cuyo ingreso principal es aportado por un obrero sin calificación o en menor proporción por personal militar y policial que revista como tropa.- b) Presencia de hogares donde la jefatura la ejerce la madre, la cual es la principal proveedora de ingresos al núcleo y su actividad económica (que) fundamentalmente es de servicios domésticos.- Asimismo, se señala como factor importante el de la maternidad insuficiente que generan tales tipos de hogares monoparentales.- c) Cerca de 1/3 de los padres del conjunto de familias pobres no realizó mas que estudios primarios, lo que significa una carencia marginizante.- d) Como rasgo discriminante se señala el tamaño de los grupos familiares, cuyo promedio para casi el 80% de los hogares NBI es entre 3 y 6 integrantes, siendo tal tamaño superior al promedio de familias urbanas (3.3 personas según el censo de 1985).- e) Si bien la mayoría de los hogares NBI tienen una composición estable, un importante porcentaje presenta grados de inestabilidad (entre el 23 y el 30%).- Por mayor precisión, en el estudio realizado en torno a la representación de los trabajados en el BPS se dice que "la población pobre, presenta características específicas que las distinguen del resto y que parecen dificultarle sus posibilidades de acceso a mayores recursos o mejores empleos: alta proporción de menores, baja educación de los jefes y escaso acceso a redes de protección social".- Medición Línea de pobreza Este método intenta medir la capacidad que tiene un hogar para adquirir una determinada canasta de bienes y servicios, existiendo diversos criterios para su establecimiento.- Habitualmente CEPAL define la línea de pobreza a partir de una canasta básica alimenticia y multiplicándola por dos, en el entendido de que los pobres consumen la mitad de sus ingresos en alimentación.- Este criterio ha sido de particular utilidad para la comparación de la pobreza en diferentes países.- El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) ha considerado que esta medición no es la adecuada para nuestro país, expresando que, "para estimar el costo de las necesidades no alimentarias, a partir de la encuesta de gastos e ingresos de los hogares 1994-95 se realizó un análisis de los distintos componentes del gasto de los hogares del estrato de referencia.- "En Montevideo, el gasto en alimentación representa el 34% del gasto total de consumo con valor locativo, por lo que el inverso del coeficiente de Engel asciende a 2.99. Por su parte, el estrato de referencia del Interior presenta un coeficiente de Engel de 38%, por lo que su inverso asciendo a 2.65".- Este método de medición ha sido, en general, objeto de críticas como unilateral e insuficiente como criterio identificador de las situaciones de pobreza.- Pobres según NBI (Necesidades Básicas Insatisfechas) Este método intenta definir un conjunto de indicadores que constituyen un piso mínimo de requerimientos imprescindibles.- Las necesidades básicas han sido definidas como el conjunto de requerimientos psico-físicos y culturales cuyas satisfacción constituye una condición mínima necesaria para el funcionamiento y desarrollo de la vida humana en sociedad.- En la década de los 80 se identificaron como estos requerimientos mínimos el tipo de vivienda, el hacinamiento, la disponibilidad de agua potable, el tipo de sistema de eliminación de excretas, la asistencia escolar y jefes de hogar con cargas familiares y niveles educacionales insuficientes.- Resulta evidente que cada uno de estos requerimientos puede ser definido de acuerdo con diferentes criterios y que, aun los requerimientos tomados en cuenta que atienden a alojamiento y equipo mínimo adecuado para el hogar, infraestructura que garantice estandares sanitarios mínimos, acceso a servicios de educación y capacidad de subsistencia del hogar, pueden resultar insuficientes para otros investigadores y responden, por otra parte a criterios cambiantes en las dinámicas sociales.- El investigador de la Facultad de Ciencias Sociales, el demógrafo Juan José Calvo ha considerado necesario incorporar un indicador de salud, la consideración de medios para calefaccionar ambientes, y la carencia en disponibilidad de alumbrado eléctrico.- Medición integrada o bidimensional Este enfoque intenta combinar la línea de pobreza con las NBI, definiendo 4 tipos de hogares: a) hogares en condiciones de integración social cundo no presentan carencias críticas y perciben ingresos por encima de la línea de pobreza.- b) Hogares en condiciones de pobreza reciente, cuando su nivel de ingresos está por debajo de la línea de pobreza pero no presentan NBI.- c) Hogares en condiciones de pobreza inercial, aquellos que perciben ingresos por encima de la línea de pobreza pero registran NBI y d) Hogares en condiciones de pobreza crónica, cuando perciben ingresos por debajo de la línea de pobreza y registran carencias críticas (NBI).- Evolución En su visita a la Comisión, la OPP destacó el descenso de todos los indicadores de pobreza - principalmente los referentes a NBI - entre 1984 y 1994.- El informe de la OPP concluye en 1994 sin aportar datos sobre los años subsiguientes.- Asimismo, el FAS "aborda el análisis de la intrarelación de la NBI y la línea de pobreza definida en términos relativos, la cual surge de considerar como pobres aquellos hogares cuyo ingreso per cápita de sus integrantes resulte inferior a la mitad del ingreso promedio de la población en su conjunto".- Concluye que la evolución de la línea de pobreza ha descendido en 16.8% y 20.1% para Montevideo e interior urbano respectivamente, destacando que "la lectura de las variaciones interperíodos (1984-1989 y 1989-1994) permitiría hipotetizar sobre una mayor traslación relativa de crónicos a recientes en el primero y de crónicos a integrados en el segundo, aun cuando se mantiene la movilidad de recientes a integrados.- Más adelante enfatiza que surgen como particularmente sustantivos los siguientes elementos: a) disminución de las NBI a nivel general que provoca una fuerte caída de la pobreza crónica; b) mejoramiento del ingreso de la población de más de 60 años como consecuencia de la enmienda constitucional de 1989; c) falta de efectos o ausencia de políticas para la población entre 0 y 14 años y d) dificultad de acompasar los programas de satisfacción de NBI con los de mejoramiento de los ingresos familiares.- Como anteriormente el análisis se detiene en 1994.- Corresponde señalar que coincidiendo con el informe de PNUD señala las notorias diferencias -cualquiera sea el indicador que se adopte- entre la zona sur y los departamentos fronterizos con Brasil.- (Según Renato Opperti, Soc. de ANEP, mientras que los niños de 4 a 5 años con NBI alcanzan el 15.3% en Colonia, llegan al 26% en Rivera, al 35% en Cerro Largo, al 35% en Artigas, alcanzando al 41.7 en Salto).- Las Economistas Melgar y Vigorito señalan que en la década de los 90 la pobreza siguió una forma de "U" agregando que entre 1990 y 1994 "aumenta el ingreso de los hogares básicamente por el fuerte aumento real de las pasividades y de los salarios del período".- Posteriormente expresan que "la caída de los salarios reales y la disminución del crecimiento real de las pasividades produce que la pobreza a partir de 1994 comience a aumentar" indicando que el impacto del efecto distributivo es muy bajo.- Los datos sobre salario y empleo dan una pauta clara para seguir el comportamiento de la pobreza de ingreso. La tendencia claramente ascendente desde 1985 se estabiliza a partir de 1994 en un nivel similar al de 1982 y equivalente a un 60% del poder adquisitivo de 1970, lo que da cuenta de la instalación de un debilitamiento estructural de los ingresos salariales que hace a la población asalariada mas vulnerable y constituye un fuerte condicionante heredado del régimen dictatorial anterior. Es en estas condiciones de debilitamiento previo que los sectores asalariados van a afrontar en la década del 90 los efectos de las transformaciones tecnológicas sobre la productividad industrial y la pérdida de 85.000 puestos de trabajo en la industria nacional. Esto trajo aparejado tres tipos de deterioro de ingresos: Incremento de la desocupación. Sustitución de empleos con otros de menor calidad. Una consolidación de la precariedad e informalidad del empleo. Una rápida mirada a la década de los '90 nos permite concluir que no cualquier crecimiento (3% promedio anual en la década) asegura la creación de empleos de calidad suficiente que se traduzca en un mayor bienestar del conjunto de la sociedad. El desempleo muestra un patrón claramente diferenciado en dos subperíodos. Hasta la recesión sufrida por la economía hacia mediados de la década (1994/95), la tasa de desempleo se mantiene relativamente estable, afectando a entre un 8 y 9% de la población activa. A partir de éste momento, la desocupación se ubica en un nivel más alto, pese al importante crecimiento del PBI registrado entre 1995 y 1998. Se observa que en este contexto de crecimiento de la tasa de desempleo en la década de los noventa, las tasas específicas por nivel educativo muestran un comportamiento diferencial. Así, para universidad completa se registra una disminución de la desocupación entre 1991 y 1999 mientras que crece significativamente para el resto de los estratos educativos. A su vez, la desocupación afecta más a las mujeres que a los hombres, aunque no se registra un patrón divergente al considerar la evolución por género. En cuanto al perfil etáreo de los desempleados, el Cuadro 2 refleja claramente que los jóvenes son el grupo más afectado por esta problemática. Sin embargo, el desempleo se mantiene en guarismos relativamente estables durante todo el período para este grupo, por lo que el incremento de la desocupación afectó principalmente a los activos no jóvenes. Concretamente a los mayores de 45 años. Como es previsible existe una alta correlación entre las personas que presentan problemas de empleo y la probabilidad que de dichas personas pertenezcan a hogares más vulnerables, lo cuál podemos medir a través de su ubicación en la distribución del ingreso y de los niveles de pobreza. Puede observarse que en el año 1999 el 41,9% de los desempleados se ubicaban dentro del quintil más bajo de la distribución del ingreso, mientras que el 36,7% de los trabajadores dependientes precarios se encontraban en dicho tramo. Esta situación del empleo debe enfocarse finalmente en una perspectiva de ingresos, a través de la evolución de la masa salarial. La década que estamos analizando muestra el desempeño del salario real entre puntas 1989 (56.42) y el 2000 ( 58.68) con una variación positiva del 4% que no refleja el aumento del PBI en el mismo período - algo más de 35% - o del Ingreso bruto nacional disponible (YBND) que alcanza un 39%. La masa salarial en los últimos años desde 1984 hasta 1998 ha sido calculada por el economista Jorge Notaro. Entre sus conclusiones se establece que la masa salarial en relación al YBND a precios constante alcanzó un máximo en 1989. Los valores anteriores muestran como los ingresos provenientes del trabajo han perdido participación con relación al resto de los ingresos, ya se trate de rentas, impuestos o pasividades. Vale la pena señalar además que si bien, entre 1986 y 1997 crecieron los ingresos medios de los hogares urbanos y la desigualdad de ingresos entre hogares permaneció relativamente constante en todo el país urbano, la evolución de algunos indicadores seleccionados de ingresos reales muestran realidades sectoriales bien diferenciadas. En el informe de desarrollo humano de 1999, PNUD también señala una evolución de la pobreza similar a la constatada por las economistas Melgar y Vigorito, con un pronunciado descenso entre 1986 y 1994 y un ligero aumento en los años subsiguientes.- Los sociólogos Katzman y Filgueira, en su investigación para la UCUDAL llegan a la misma conclusión, afirmando que en el año 2000 el porcentaje de población en situación de pobreza se sitúa por encima del 24% en un valor similar al de 1991. Por otra parte el Instituto de Economía a través de un informe de Verónica Amarante en el que presenta una nueva metodología de medición, muestra un resultado de 16,1% de hogares bajo línea de pobreza en el año 2000, con una estimación de población aproximadamente igual a la de los investigadores anteriores. Lamentablemente, para la población rural carecemos de datos comparativos ya que el único elemento de juicio es la investigación realizada por la OPYPA que establece índices en poblaciones de menos de 5.000 habitantes y población rural dispersa.- Estructura etárea Todos los informes señalan la concentración de la pobreza en los niños, existiendo una relación inversa entre la edad y los indicadores de pobreza, cualquiera sea el criterio que se aplique. Enfatizando sobre NBI el Economista Calvo nos agregó gráficas particularmente ilustrativas. Las Economistas Melgar y Vigorito al presentar la evolución de la tasa de pobreza indican que: para los tramos de edad de 0 a 4, 5 a 9 y 10 a 14: "a) la incidencia es mucho más alta que para el conjunto de los hogares y b) el aumento en 1994 y 1998 es más pronunciado que el aumento global de la pobreza".- Más adelante agregan que "si pensamos que los jefes de hogar o los perceptores de ingresos de los hogares donde viven los niños se encuentran en etapas jóvenes del ciclo de vida -es decir que tiene hijos chicos-, podemos constatar que las fuentes asociadas a este tipo de hogares son los salarios.- En la medida en que el período 1994 - 1997 hay un deterioro de los salarios reales, esto va a impactar con distinta fuerza en los diferentes tramos de la población y se va a ver reflejado en esta acentuación de los niños bajo la línea de pobreza".- Analizando las causas de este fenómeno señalan la diferencia en las tasas de fecundidad -asociada al nivel educativo de las mujeres pobres-, la desigualdad en el mercado de trabajo con respecto a las bajas calificaciones, el aumento de las pasividades a partir de la reforma constitucional de 1989 y la probable contribución de los hijos al ingreso del hogar cuando alcanzan determinada edad.- El tema de la diferente fecundidad ha sido especialmente analizado por el Economista Calvo que indica asimismo que "en Montevideo, el tamaño promedio de los hogares bajo la línea de pobreza asciende a 4.72 personas por hogar, mientras que en los hogares de mayores ingresos ese valor registra 2.97.- En el área urbana del interior, los hogares por debajo de la línea de pobreza son aún más grandes que en Montevideo, 5.4 personas por hogar.- Los hogares con mayor poder adquisitivo conforman promedialmente hogares con 2.65 personas".- Resulta particularmente ilustrativo el análisis que realiza sobre el número de hijos de las mujeres con NBS que ascendería a 2.2 al final de su ciclo reproductivo, mientras que asciende a 3 para las mujeres con 1 NBI, a 4,1 para las que tienen 2 NBI, alcanzando a 5,7 hijos por mujer en el caso de 3 o más NBI.- Asimismo a medida que existe un mayor nivel de carencias críticas los máximos de las curvas se traslandan hacia edades más jóvenes: con 3 o más NBI se maximiza la fecundidad a los 19 años, mientras que en las mujeres sin NBI su cúspide se sitúa a los 29 años. El mismo Economista establece "que casi 4 de cada 10 habitantes tengan necesidades básicas sin resolver es una situación de por sí seria y preocupante, pero lo es más si se tiene en cuenta que entre los niños menores de 15 años asciende a 47,49% y para los niños de 0 a 4 años ese guarismo alcanza al 51,54%", concluyendo que es posible constatar la existencia de dos países que conviven el Uruguay.- El primero, jóvenes, con una alta tasa de natalidad y que concentra sus mayores carencias en la franja etárea de 0 a 18 años.- El segundo, el país de las NBS, con una pirámide de tipo rectangular que da cuenta de un país envejecido. (Ver cuadros) A la misma conclusión arriba el equipo de representación de los trabajadores en el BPS, señalando que si se desagrega por edades los índices de pobreza se observa que "si bien los menores de 18 años presentan una mayor probabilidad de ser pobres que los adultos, al interior de ellos se registra un fenómeno similar.- Los menores más jóvenes muestran una mayor propensión a caer en una situación de pobreza.- Así en el año considerado, el 46% de los niños entre 0 y 4 años están debajo de la línea de pobreza".- Por otra parte, el informe muestra con claridad la concentración de menores pobres en los barrios más carenciados de Montevideo... El informe de PNUD es totalmente coincidente estableciendo que "el peso de la pobreza en todas sus formas es inversamente proporcional a la categoría etárea afectada.- Los más jóvenes son los más pobres.- ...Los niños entre 0 y 4 años superan porcentualmente en mucho, casi duplican a los hogares en situación de pobreza en tanto menos del 1% de los hogares jóvenes nucleares sin hijos se clasifican como pobres". El informe de PNUD concluye señalando como principal desafío para la sustentabilidad del alto índice de desarrollo humano, la inequidad intergeneracional en cuanto a los índices de pobreza. Igualmente, la Dirección Nacional. de Prevención del Delito afirma que mientras que en Montevideo la tasa de crecimiento es entre 2 y 3% la misma de los menores en los asentamientos en el departamento es de 8.8%.- No puede extrañar, por lo tanto, lo afirmado por el Sociólogo Amir Hamed y recogido en el Informe Anual de PNUD: "Resulta evidente que el problema de la infantilización de la pobreza tiene una dimensión simbólica que el Uruguay no puede seguir ignorando.- Sin embargo, ni siquiera las dimensiones socioeconómicas y sociales han sido planteadas con énfasis suficiente.-Por más que son cada vez más visibles los niños de la calle, los uruguayos no han logrado hacer suyo el problema.- No es preciso recurrir a futurología alguna para calibrar que esta exclusión que les inflige el discursos -que trata de sostener su verosimilitud a fuerza de negación- implica una especie de suicidio del imaginario ya que en el muy corto plazo, si no se revierte la tendencia, estos niños ya adultos se harán oír con un estrépito que pulverizará la imagen cristalizada de país que con tanto afán se trató de mantener.- Y dado el carácter inminente de este evento, no es exagerado asegurar que el desafío de la equidad intergeneracional es el más importante que enfrenta el Uruguay.- En caso de no dar soluciones a la infantilización de la pobreza, el relato de país que se ha tratado de congelar habrá sencillamente explotado".- Estructura por género A pesar del creciente aumento de la maternidad adolescente, -tema que desarrollaremos posteriormente-, de la inestabilidad familiar en los hogares pobres que se manifiesta en un alto porcentaje de niños que no viven con sus dos padres biológicos, del incremento de los hogares monoparentales con jefatura femenina, no tenemos datos consistentes que permitan afirmar que nos encontramos ante un proceso de feminización de la pobreza. Parecerían existir estrategias de supervivencia -como por ejemplo la solidaridad matrilineal- que permiten eludir esta situación, sin perjuicio de las graves consecuencias que tiene la pobreza para las mujeres, en cuanto a la imposibilidad de acumular activos y a la superposición de roles que se ve obligada a asumir.- El Economista Calvo afirma que "de acuerdo a datos del MSP, el 32% de las madres que se atienden en el sector público (un total de 27.000 al año) son reiterantes en su segunda gestación y de ellas el 48% están solas, es decir que no tienen unión estable ni están casadas.- Sólo un 13% están casadas y un 27% están en unión libre.- Por otro lado, entre estas madres solo un 15% han terminado secundaria". El Instituto de la Mujer señala que "asociada a la mujer jefa de hogar se observan una multiplicidad de carencias de distinto tenor: la crianza de los hijos sin el apoyo del cónyuge, las responsabilidades por el cuidado de múltiples generaciones (padres e hijos) y el encarar la vejez como viuda en jefaturas unipersonales". No puede desconocerse la relación existente entre la maternidad adolescente y los índices de pobreza.- Como dato ilustrativo, corresponde señalar que la IMM, cuyas policlínicas se localizan en lugares de NBI, afirman atender el 34% de los casos de embarazos adolescentes, pero que mientras en el Buceo estos alcanzan al 21% de los embarazos, en el Barrio Lavalleja trepan al 35% y en Casabó al 40%. Sin perjuicio de no tener información consistente con respecto a la feminización de la pobreza, la incorporación de la mujer al mercado de trabajo (71.1% del País urbano) transforma la tarea de la mujer en una doble jornada doméstica y de mercado. Por otra parte, hay una mayor proporción de mujeres en los trabajos peor remunerados y su montos jubilatorios serán menores que la de los hombre con los mismos aportes y los mismos años de trabajo. Esta situación de sobre trabajo de muchas mujeres de edad mediana le permite concluir a Filgueira que "en el mediano plazo, podríamos enfrentar un nuevo incremento de la pobreza desde el otro extremo de la pirámide poblacional, ya que parte de los recursos actuales de estos grupos de edad provienen de una abundante acumulación pretérita cosa que no se repetirá con las próximas generaciones de personas mayores". Consecuencias Familia El Instituto de la Mujer y el FAS señalan que "la organización de la familia uruguaya -si bien mantiene la característica de constitución nuclear- presenta alteraciones y se manifiestan en nuevos estilos de convivencia". Resulta particularmente interesante las estrategias de supervivencia propias de los hogares carenciados, que se reflejan en la preponderancia de los hogares extendidos, muchos de ellos incompletos y donde la responsabilidad de la jefatura recae sobre la madre. Como resultado a estos cambios, las atribuciones tradicionalmente asignadas a los roles de los miembros del hogar se enfrentan a nuevas situaciones: en muchos casos el principio de responsabilidades compartidas no se cumplen en virtud de la inestabilidad de los hogares (por separación o divorcio y posiblemente por uniones consensuales de la pareja ), y por la cada vez mayor inserción de la mujer en el mercado laboral. Por tanto, el espacio de socialización primaria (principalmente para los hogares carenciados, donde se acentúa el problema para niños menores de 14 años), se presenta desarticulado y en desventaja con respecto a los hogares no carenciados que pueden encontrar formas sustitutivas para los vacíos que se produzcan. En tal sentido, PNUD afirma que "las transformaciones indicadas sugieren que la familia como institución primordial de la sociedad se ha vuelto una estructura más débil que en el pasado para cumplir su función básica de integración social de las nuevas generaciones" En forma coincidente se expresa El Grupo Interdisciplinario de Estudios Psicosociales de la Facultad de Medicina: "las familias pobres con hijos entre 2 y 5 años se encuentran en un mayor aislamiento social y tienen menos disponibilidad de redes de soporte material, emocional e informacional, no percibiendo en las relaciones sociales una fuente importante de gratificación o valorización.- A esto se agrega que poseen una mayor tendencia a emplear estilos inadecuados o violentos de comunicación y es frecuente el fatalismo, la desesperanza, la frustración y prácticas de crianza que se sostienen sobre creencias machistas".- El Sociólogo De León de la IMM enfatiza en los cambios sufridos por la sociedad uruguaya en cuanto a sus estructuras de parentesco y sus pautas reproductoras, ejemplificando que el matrimonio desciende en los mayores de 15 años del 54.2 en 1975 al 48.4 en 1996; las uniones libres en el mismo período aumentan del 4.6 al 9.5 y la tasa de fecundidad entre 15 y 19 años de 62 nacimientos cada 1.000 mujeres en 1985 a 76 en 1996, mientras se observa una postergación de la fecundidad en los tramos intermedios y un fuerte aumento para los tramos etáreos de más de 38 años.- Coincidente, la representación del CODICEN señala que el tipo de estructura familiar tiene una relación muy estrecha con el nivel socioeconómico del hogar, ya que a menor nivel socioeconómico se corresponde una mayor proporción de hogares incompletos e inestables.- La proporción de hogares con uniones inestables es un 130% superior en los hogares de bajo nivel socioeconómico y si se toma en cuenta los hogares incompletos la proporción supera el 170%.- Maternidad adolescente Hemos entendido que este tema merecía un tratamiento particular coincidiendo con la socióloga María Elena Laurnaga -en estudio publicado por el Instituto Nacional de la Familia y la Mujer- y cuando afirma que "un país que concentra su reproducción biológica en sectores sociales deprivados asociados a condiciones de índice negativo... está asegurando una reproducción social deficitaria para los próximos años.- Esto hace del problema no un problema de las adolescentes madres y su familia sino un problema de sobrevivencia de la sociedad como tal". Más adelante, luego de caracterizar a la madre adolescente como toda aquella joven que vivió su primera maternidad antes de los 20 años, las divide en madres-niñas -cuando han tenido su primer hijo antes de los 17- años y madres adolescentes propiamente dichas, cuando han vivido esta experiencia entre los 17 y los 20 años. Una de cada 4 jóvenes es madre precoz en el Uruguay de los años 90, elevándose a 3 en el interior y descendiendo a 1 de cada 5 en Montevideo. Diversas fuentes coinciden en que la maternidad precoz aparece asociada a la ausencia de pareja o a parejas inestables (el 37% de las madres menores de 16 años no vive con el padre del niño descendiendo al 27% entre las madres de 16 y 21 años de edad).- Estas cifras no coinciden con un estudio realizado por la OPS que afirma que la mayor parte no tenían pareja estable y se encontraban en situación de desprotección respecto del hijo. Coincidentemente, afirma la Soc. Laurnaga el porcentaje de padres que comparte la responsabilidad del niño sin convivir con su pareja es significativamente pequeño. (Refiriéndose a este tema CEPAL afirma que "los padres son figuras claves para proveer y o reforzar ciertos activos de los niños: a) como modelos forjadores de identidades, especialmente para los varones; b) como agentes de contención, de creación de hábitos de disciplina transmisores de experiencia de vida; c) como soportes materiales.- La falta del aporte del padre implica una reducción sustantiva de los ingresos del hogar, lo que se agrava por el hecho que las mujeres perciben ingresos entre un 20% y un 50% inferiores al de los hombres; d) como capital social.- La ausencia del padre debilita los contactos con las redes masculinas en el mundo del trabajo y de la política.- Pero además, al cortarse el nexo con las redes de parientes que podrá aportar el padre, se produce una reducción significativa de los contactos familiares potenciales). El bajo nivel educativo y la exclusión del mercado laboral son situaciones que se suman a la ya señalada precariedad de la pareja de la joven.- Casi el 51% de las madres adolescentes han completado solamente primaria y sólo el 8% han tenido acceso a un ciclo educativo completo o superior.- Sólo el 1.8 de las madres precoces asiste actualmente a un centro de estudios. El 63% de este grupo no estudia ni trabajan aislándose, en consecuencia, de los circuitos de socialización más relevantes, mientras que solo 1 de cada 8 jóvenes sin hijos no estudia ni trabaja. Existe una fuerte relación entre el nivel educativo de las madres de las adolescentes y su maternidad precoz (el 43.5% de ellas son hijas de mujeres sin instrucción o con primaria incompleta, mientras que el 37.4% han completado la primaria lo que suma el 80.9% de las madres).- Por otra parte, resulta evidente la correlación positiva entre los hogares con jefatura femenina (alrededor del 50%) o en situaciones de inestabilidad de la pareja con la reproducción precoz. Estos indicadores corresponden a situaciones de pobreza lo que se confirma si se recuerda que en 1987 el 17.5% (llegaron al 24.9% en 1989) de los partos registrados en el Pereyra Rossell correspondieron a madres menores de 20 años, mientras que en el Sindicato Médico este porcentaje fue sólo de un 3,5%. El Comité de los Derechos del Niño advierte que en las tres últimas décadas se ha producido en el país una verdadera reproducción en el comportamiento reproductivo de las mujeres... el nivel de reproducción de la población se ha mantenido equilibrado a pesar del descenso marcado de la fecundidad de las mujeres a partir de los 20 años... la responsabilidad del mantenimiento de los niveles de reproductividad radica en el aumento de la fecundidad adolescente que cubrió el descenso que ocurrió en todas las demás franjas etáreas a partir de los 20 años.- (Es suficientemente ilustrativa) la relación de la maternidad adolescente con la pobreza que, como ya vimos está íntimamente vinculada a bajos niveles educativos y desestructuración familiar, lo que se inhibe el desarrollo de los activos más importantes que puedan transferir a sus hijos.- Como afirma Carlos Filgueira "el embarazo adolescente ilustra con frecuencia el caso más extremo en donde la etapa de inversión previa al nacimiento es muy reducida".- Esta situación influye en la menor participación de la mujer en el mercado de trabajo, sus dificultades en su vida laboral, sus menores ingresos y la desfavorable relación de lo percibido y la cantidad de horas trabajadas. Segregación residencial El tema ha sido objeto de particular atención por parte del Sociólogo R. Katzman quien manifiesta que mientras en los asentamientos precarios se triplicó en 10 años la cantidad de viviendas se visualiza entre los sectores de altos ingresos la creciente conformación de áreas residenciales con aumento incipiente pero progresivo de barrios cerrados.- (Los investigadores de la UCUDAL distinguen los viejos cantegriles de los actuales asentamientos precarios, donde se produce una concentración de hogares en los que se congregan "los perdedores del sistema".- ...aquellos habitantes de cantegriles se acercaban a la ciudad con la esperanza de conquistar la ciudadanía urbana.- En los asentamientos precarios viven los que han sido expulsados, se sienten rechazados y han perdido la esperanza en el progreso).- Afirma que "de hecho, la segmentación residencial parece ser un caso paradigmático de la confluencia de efectos producidos desde el mercado, la política pública y la sociedad civil" ya que se asocia el alza de los valores de las tierras urbanas, la búsqueda de status alto, la acción de los agentes inmobiliarios y la ocupación ilegal de tierras incentivada por la acción de propietarios de zonas devaluadas. Afirma, asimismo, que "desde el punto de vista de los hogares de menores recursos, las consecuencias son particularmente negativas y, en última instancia, contribuyen a alimentar un circuito perverso de segregación progresiva.- La separación física reduce el capital social de los pobres, pero no los defiende de la penetración de las propuestas de consumo". Analizando los canales de transmisión de las influencias de la composición social del barrio, distingue los grupos de pares, los modelos de rol, la eficiencia normativa y la calidad de los servicios.- Subraya luego, como la composición social del barrio influye decisivamente. La maternidad adolescente, el fracaso en el mercado de trabajo (mayor porcentaje de desocupación, menor nivel de ingresos), la mayor frecuencia de comportamientos de riesgo (delincuencia abierta), actividades estigmatizantes como la prostitución o autodestructivas (como el alcoholismo y la drogadicción). A las mismas conclusiones llega el informe de PNUD al establecer que "la consolidación de estructuras sociales fragmentadas es el riesgo más importante que enfrentan las sociedades latinoamericanas en el actualidad, agregando que sus formas claras son la destrucción del carácter público de ciertos bienes -por ejemplo, la seguridad ciudadana- y el distanciamiento físico, material y simbólico entre los diferente estratos de la población en aspectos centrales de la producción y reproducción cotidiana de las vidas de los miembros de una nación. El Sociólogo Eduardo de León (Comisión de la Juventud de la IMM) indica que "...los principales nudos críticos del acceso de la situación de la juventud se sitúa en la periferia en la segunda corona pericentral de Montevideo, por una parte.- Por otra, el grupo joven más vulnerable son las mujeres residentes en las regiones y subregiones periféricas y pericentrales secundarias.- Las rutas emancipatorias de los jóvenes -aun bajo el supuesto de modelos culturales más o menos compartidos- adquieren una sorprendente pero también preocupante cristalización territorial que sugiere un escenario de una ciudad futura segregada desprovista de mínima equidad en la distribución de activos y oportunidades necesarios para el desenvolvimiento individual y grupal en una sociedad cada vez más mercadocéntrica. Abundando en el tema, el sociólogo Katzman en su Trabajo El Vecindario También Importa, establece las diversas formas de como este fenómeno obstaculiza la acumulación de activos por parte de niños y jóvenes indicando,: a)la segregación residencial reduce los contactos entre personas de distinta condición socioeconómica aumentando consecuentemente el aislamiento entre las clases; d) la combinación entre aislamiento social y creciente desajuste entre metas y medios institucionales es propicia para que las clases menos favorecidas desarrollen subculturas que influyen códigos de sociabilidad, normas y valores diferentes de otras clases; c) una vez establecidos los elementos de una subcultura en vecindarios pobres, activa un proceso de reproducción intergeneracional que tiende a consolidarlo. A esto contribuye el hecho de que la debilidad de los portafolios de activo de los hogares aumenta la permeabilidad de niños y jóvenes a los modelos dominantes que surgen en el entorno social inmediato; d) a su vez, esta permeabilidad facilita la incorporación de pautas de comportamiento funcionales a la acumulación de activos entre los niños de escasos recursos que residen en barrios con elevadas proporciones de ocupaciones de alto status. Vivienda Sin lugar a dudas, la vivienda es un bien estratégico, fundamentalmente en los períodos iniciales de la formación de las parejas por lo que es particularmente apta para el despliegue de mecanismos de capital social de carácter intergeneracional.- Según los investigadores de la UCUDAL cuanto mayor es la juventud del núcleo familiar aumenta la proporción de hogares que deben invertir sus escasos ingresos en gastos de alquiler. Según el mismo estudio hasta los 34 años de edad del jefe nunca se alcanza al 50% de propietarios, mientras que en la población de 40 y más años esta condición alcanza casi al 80% de los hogares.- Por otra parte, las viviendas de los hogares más jóvenes son en mucho menor medida precarias (casi el 70%).- En un estudio reciente, recogido por CEPAL, referido a una muestra de jóvenes de 15 a 20 años de Montevideo y Canelones se comprobó que un 42% de los jóvenes emancipados residían en viviendas que eran predominantemente propiedad de padres y suegros y, en menor medida de otros parientes y amigos; un 14,8 vivían con sus padres; un 16,7 en viviendas independientes con permiso de familiares o amigos; un 8,9 eran copropietarios junto con sus padres y sólo un 2.4 eran arrendatarios. El de los Asentamientos Irregulares se ha constituido en un problema endémico en el Uruguay. Estudios anteriores advirtieron sobre su magnitud y evolución. Importa destacar además que esos estudios demuestran que el problema trasciende la mera irregularidad legal o la sustentabilidad ambiental de la ocupación, dado que los indicadores socio demográficos y económicos muestran signos importantes de "segregación residencial". Debe destacarse que según el Censo de 1985 los menores de 10 años representaban el 17.1 de la población de Montevideo, mientras que un año antes, el peso de los niños de esa edad en los asentamientos precarios prácticamente duplicaba esa cifra (33.5%). No cabe duda que el problema de la vivienda está íntimamente vinculado con el de la pobreza y, particularmente, con el de la segregación residencial, cuyas consecuencias ya han sido objeto de consideración en este informe. Debe destacarse, sin embargo, el mejoramiento de las viviendas en los asentamientos irregulares provocados por la expulsión de sus habitantes del casco urbano, en los que la autoconstrucción juega un papel relevante, contrastando con los viejos cantegriles en los que persisten las viviendas más carenciadas. Salud Si bien es evidente y destacable la disminución de la mortalidad infantil que ha logrado descender en una década a menos de la mitad, situándose en el orden del 14 por mil, este promedio encubre notorias diferencias.- En primer lugar, mientras que en Pocitos, por ejemplo, el índice es de aproximadamente el 4 por mil en algunos hospitales asciende al 36 por mil.- En segundo lugar, continúa estabilizada la brecha entre los nacimientos en el sistema privado y en el público. En los establecimientos públicos para el año 2000 era del 15,9, mientras que en el sistema privado era del 9,1, pero, recientemente, el Centro Latirnoamericano de Pediatría y Desarrollo Humano recalculó las tasas de mortalidad teniendo en cuenta no donde murío el niño sino dónde nació y los resultados muestran un notorio incremento de la brecha: aumenta en el sector público al 20.3 y disminuye en el sector privado a 8.3, ya que los casos más críticos sean muchas veces trasladados del sector público al sector privado.
Debe tenerse en cuenta además que el índice de mortalidad cuando se considera hasta los 5 años trepa al 17 por mil. Por otra parte, UNICEF señala que en relación con el sistema de salud poniendo como ejemplo la lactancia materna se observan inequidades que afectan el desarrollo integral y el derecho a la salud, favoreciendo el fenómeno de la pobreza.- El MSP informa que la edad promedio del destete es de 3 meses pero que la lactancia más prolongada se observa en los niños asistidos en el sector privado. La misma fuente indica que en los niños asistidos por las IMAC sólo el 5% presenta bajo peso al nacer, mientras que en el sector público nacen con bajo peso más del 10% de los niños, debido fundamentalmente, a carencias nutricionales de la madre y al inadecuado control durante el embarazo. El equipo de la representación de los activos en el BPS luego de resaltar la buena calidad de atención prestada a la maternidad por esa Institución señala que "los buenos resultados a nivel médico pueden no alcanzar a tener que insertar el niño al medio, por problemas de su hábitat.- Las familias carenciadas tienen dificultades para realizar prevención de salud a sus integrantes: desde la prevención por medio de la vacunación hasta cumplir con la rutina de cuidar la salud mental.- Añade que la mortalidad neonatal ha aumentado algo debido a la maternidad adolescente.- Esta situación tiene como consecuencia que el 15.48% de niños nacidos con bajo peso corresponden a madres de entre 10 y 14 años de edad.- Los investigadores de la UCUDAL señalan que aunque la gran mayoría de los niños sobreviven al primer año de vida, muchos lo hacen tras haber adquirido un conjunto de pasivos que colocarán enormes obstáculos en su posterior desarrollo. Después de destacar la notoria disminución de la desnutrición en los niños señalan que el principal pasivo de los niños pobres es un déficit de sicomotricidad. Continuando los estudios pioneros de Juan Pablo Terra, el Grupo Interdisciplinario de Estudios Psicosociales de la Facultad de Medicina comprueba que la mayor incidencia de riesgo y retraso de este sector se encuentra en las áreas de coordinación y lenguaje, agregando que son características señaladas las limitaciones de vocabulario, la escasa utilización de categorías abstractas y, en general, la baja capacidad de representación simbólica. Más adelante este Grupo establece que estos problemas están asociados a perfiles familiares que combinan aislamiento, relaciones conflictivas entre los cónyuges (la que se presenta como uno de los factores más importantes para explicar el bajo desarrollo psicomotor), la inseguridad, la falta de confianza y la prescindencia de ayudas brindadas por organizaciones sociales. Teniendo en cuenta las diferencias de atención entre el sistema público y el privado, corresponde destacar que los jóvenes entre 15 y 19 años que viven en la costa Este, sólo el 5.7% se atienden en el MSP, mientras que en la periferia este porcentaje asciende al 43%.- El sector mutual atiente al 78% de los jóvenes de la costa este y sólo al 26% de este tramo etáreo en la periferia.- Por otra parte, en la costa este sólo el 9.3% de los jóvenes no tiene ningún tipo de cobertura mientras que en la periferia se encuentran en esta situación el 17% de los jóvenes.- (porcentaje de niños que se atienden en el sector público).- Si se analizan con atención las gráficas proporcionadas por el Economista. Calvo -además de apreciar la diferencia de estructura demográfica de pobres y no pobres- se puede observar la mucho mayor longevidad de los sectores no pobres, fundamentalmente entre las mujeres, ya que entre las pobres la mortalidad aumenta abruptamente a partir de los 40 años, mientras que entre las no pobres este crecimiento ocurre 30 años después.- Educación Es indiscutible la alta correlación entre el nivel de ingresos y el nivel educativo.- Más del 61% de los menores pobres pertenece a hogares donde el jefe alcanzó un nivel educativo hasta primaria completa.- La condición de pobreza incide notoriamente en la probabilidad de un niño de permanecer en el sistema educativo.- UNICEF señala que el sistema educativo uruguayo presenta fenómenos de inequidad y de segmentación muy claros y fuertes que no ha logrado ofrecer "un colchón amortiguador en cuanto al fenómeno de la pobreza". Más adelante agrega que "a nivel de educación primaria, partimos de un fenómeno de deserción mínimo (97,5% de la población de 6 a 11 años está asistiendo a centros de enseñanza lo que significa que solamente aproximadamente 7.500 niños no asisten), pero desde la perspectiva de la universalización absoluta de la educación en el ciclo obligatorio de 9 años debe producir alerta.- La deserción comienza a registrarse en el primer ciclo de la educación media. De acuerdo con estudios de ANEP, la tasa de deserción ronda el 16% en 1º.,2º. y 3er. año de liceo", concluyendo que "sólo uno de cada tres va a terminar 3er. año de liceo sin repetir ningún año; tres de cada diez van a desertar del sistema educativo y los cuatro restantes permanecerán rezagados, pero en su mayoría, tarde o temprano también van a abandonar el sistema educativo seguramente en el segundo ciclo". En representación de ANEP, concurrió a la Comisión el Soc. Renato Opertti quien manifestó que el país no ha pensado las redes de protección social a nivel de la adolescencia como lo hizo a nivel de la educación primaria a pesar de que ha cambiado cualitativamente el perfil social del estudiante del ciclo básico, que tienen actualmente una cobertura del 85% en el tramo etáreo de 12 a 14 años, creciendo su matrícula en los últimos tres y cuatro años a razón de 4.000 por año.- Más adelante agrega que el sector que más preocupa es el que no estudia ni trabaja y deserta del sistema; en el grupo de jóvenes entre 12 y 17 años, el 7% no estudia, no trabaja, ni busca trabajo, lo que suma alrededor de 18.000 jóvenes.- Si se suma los que no trabajan pero lo buscan se llega a un total de 25.000 jóvenes, agregando que en el sector con NBI el porcentaje "puede ser un 40 o un 45% . Destaca como preocupante que un tercio de las familias se mostraba indiferente ante el hecho de que el joven estudiara.- "Si no fortalecemos las familias o el barrio, el centro educativo por sí mismo no tienen capacidad para contrarrestar estas cosas.- La familia es un factor clave".- Cuando los padres tienen bajas expectativas sobre la educación de sus hijos, éstos estudian menos, implicando una disminución del abandono aun en entornos económicos adversos y bajo clima educativo del hogar si los padres aumentan sus expectativas.- (La preferencia entre los padres de nivel socioeconómico alto es en un 60% que sus hijos completen una carrera universitaria de larga duración.- Tal preferencia va bajando con el descenso del nivel socioeconómico y se sitúa en un 17% entre los hogares de nivel bajo.- Los padres de los jóvenes de los hogares más desprotegidos orienta sus expectativas hacia la formación de sus hijos en carreras que les brinden una mayor chance de obtener un empleo estable a futuro).- "El móvil económico no tiene la importancia que se podría suponer.- La falta de atracción de la oferta así como la falta de motivación sobre lo que se está estudiando, es un factor tan relevante como el móvil socioeconómico".- Agrega más adelante que la deserción es mucho más alta en la educación media que en la primaria, ya que en ésta se oculta en la repetición la que acumulada lleva a la extra edad la que se asocia, en algunas escuelas a fenómenos como el embarazo adolescente.- El rezago en la formación de capital educativo en el país resalta la existencia "de fuertes carencias y debilidades en la capacidad de retención del sistema educativo uruguayo en el nivel secundario y, por ende, en la formación de los recursos humanos que resultarán centrales para tener alguna probabilidad de éxito en el marco de las estrategias de desarrollo actualmente en curso. En las Escuelas Públicas la tasa de repetición durante el primer año es del 20%, pero en las Escuelas más críticas, con más porcentaje de hogares NBI se sitúan más del 40%, llegando en algunos casos excepcionales que se han registrado sobretodo en Montevideo a una tasa de repetición que sobrepasa al 60%.- (Existen por lo menos 50 escuelas críticas según datos de CEPAL).- En las Escuelas Públicas, con contexto favorable o donde el promedio de instrucción de la madre es superior a la educación media y no hay NBI, el promedio de repetición es de 6 o 7%.- Según ANEP la repetición en las Escuelas Públicas está asociada a una alta inasistencia, al bajo nivel educativo de la madre y a las carencias socioeconómicas de los hogares (medida a través del hacinamiento).- Las escuelas del Interior demuestran tener una mayor capacidad de neutralización de la incidencia del entorno socioeconómico y cultural, es decir, de los déficits asociados al capital social y educativo de las familias.- El fenómeno de la deserción está fundamentalmente asociado al fracaso educativo.- Aproximadamente 4 de cada 10 estudiantes, entre quienes repiten sus respectivos cursos no se inscriben al año siguiente, siendo esta cifra entre 7 y 8 veces mayor a la registrada para aquellos que no repiten.- La estrecha relación encontrada, en términos estadísticos, entre rezago, repetición y deserción (fracaso escolar) aparece asociada principalmente -aunque no únicamente- al déficits socioculturales del contexto familiar y debe ser aprehendida como un proceso acumulativo, dinámico, y, en cierta medida circular.- Aunque la tasa de repetición en ciclo básico en el período 1996-1998 se ha mantenido relativamente estable en torno al 30%, ANEP considera que la Experiencia Piloto ha tenido una incidencia positiva sobre esta magnitud.
Violencia En el Informe de PNUD se señala que la consolidación de estructuras sociales fragmentadas es el riesgo más importante que enfrentan las sociedades latinoamericanas. En el Uruguay, según PNUD existen indicios preocupantes de un proceso de deterioro de la seguridad ciudadana que se manifiesta en el incremento de delitos de diferente tipo y gravedad.- La percepción de la propia ciudadanía reconoce estos cambios negativos en forma abrumadora, aunque se señale que dicha percepción puede afincar parcialmente en el peso que los medios de comunicación otorgan a la noticia sensacionalista. Sin embargo, alguna encuesta señala el 42% de los ciudadanos declaraba en julio del 95 conocer la inseguridad en carne propia-. Si se acompaña con el hecho de que en 1999 casi el 70% de la población de Montevideo declara tener poca o ninguna confianza en la Policía y el 66% no tenerla en la Justicia no puede extrañar el aumento del número de personas que poseen un arma de fuego (19.919 registradas entre 1986-91) y que las empresas privadas de seguridad registradas pasaran de 1991 a 1995 de 96 a 185. Este fenómeno no puede desvincularse con la situación sociocultural ya que "parece existir un círculo vicioso en el que un bajo capital social induce a conductas (abandono de estudios) o a situaciones (desempleo) que reducen la capacidad de acumulación de capital social y humano" a lo que debe agregarse la masiva exposición a medios que popularizan pautas de consumo sofisticado sin vincularla a roles laborales y esfuerzos individuales.- Esta carencia de vinculación entre las propuestas de consumo y el esfuerzo, favorece la disociación entre medios y fines y el resentimiento que suele emerger ante aspiraciones frustradas.- No es casual que "cuanto más baja la composición social del barrio, más probable que los jóvenes incurran en conductas que puedan ser tipificadas como riesgosas tanto como para su bienestar futuro, como para su integración social en un sentido más básico". "La segregación residencial y social lleva a ciertos barrios a acumular déficits en materia de modelos de rol, al incremento de conductas de riesgo y abiertamente problemáticas, como pueden ser la delincuencia y la violencia reiterada y, eventualmente, a un quiebre de los parámetros normativos de convivencia básica ...en su forma más extrema estos procesos conducen al endurecimiento de la pobreza en forma de subculturas marginales.- La violencia ejercida y padecida por hombres y mujeres es su producto más evidente.- La transmisión intergeneracional de comportamientos de riesgo conduce a formas de vida radicalmente disociadas de lo considerado normal, las que se van consolidando a medida que sedimentan adaptaciones a un medio de baja eficiencia normativa y de reglas de juego distintas a la de la sociedad más amplia". (PNUD) Los Sociólogos Katzman y Filgueira se permiten aventurar que las grandes transformaciones culturales del nuevo capitalismo global con la forma en que los individuos definen su estima, sus mecanismos de gratificación y su identidad básica son claves para entender la frustración, las conductas anómicas, la baja capacidad para la gratificación diferida y la alta exposición de los sectores más pobres a percepciones continuas y cotidianas de deprivación relativa. Más adelante agregan que "en tanto en el pasado existían dos status y roles centrales organizados en torno del trabajo y la familia, hoy predomina el consumo como eje de formación y de gratificación, lo que incrementa notoriamente el espacio para la situación de frustración y disminuye concomitantemente la capacidad de gratificación diferida clave para la acumulación de activos y para la voluntad de sacrificio que implica sacrificar el consumo inmediato en pos de una transferencia intergeneracional de activos". En el mismo informe, el Sociólogo Filgueira afirma que "el debilitamiento de los lazos comunales que suele afectar a los barrios en que se concentran los sectores pobres, el deterioro de las familias en cuanto a su completitud y estabilidad, así como problemas básicos de infraestructura de la vivienda (como el hacinamiento), son todos factores que contribuyen a aumentar los riesgos de acoso, abuso y explotación sexual, en particular para las las/los más jóvenes.- La relación existente entre este tipo de abusos del incremento del embarazo adolescente, por un lado, y de ciertas formas de prostitución adolescente, por otro, no debería descartarse".- Esta primera aproximación se confirma con el estudio hecho por CEPAL con respecto a 2.133 niños y adolescentes ingresados al INAME por inconducta o infracción entre 1990 y 1995.- De este estudio se extrae que en el momento de la internación del menor el 73% de sus madres no estaban casadas y que sólo el 22.5% de los internados nacidos en condición de "ilegitimidad" convivían con ambos padres biológicos, mientras que, un 25% lo hacía con un padrastro.- En cuanto al 55% nacidos de una pareja casada sólo el 38.4% convivía con ambos padres biológicos en el momento de su internación. Si se considera el total de internados -con independencia de su condición de nacimiento- casi el 70% no convivía con ambos padres biológicos, el 44% lo hacía sólo con su madre, alrededor de un 21.5 en un hogar reconstituido y el 4% con otros parientes. o no parientes. Concluye CEPAL que "la desventaja de no contar con el apoyo de una familia intacta adquiere su real significación cuando se la evalúa en el marco de las actuales demandas de formación, dado que la rápida elevación de las calificaciones exigidas a los jóvenes para incorporarlos al sector moderno de la economía no hace más que acentuar el efecto marginalizador de las familias incompletas e inestables... extender la formación implica prolongar las actividades de apoyo material, emocional, intelectual y de formación de hábitos y disciplinas de trabajo para las cuales las familias son insustituibles". El Comité de Derechos del Niño informó a la Comisión que entre 1995 y 1999 las detenciones de niños y niñas en todo el país había aumentado un 18% y que en Montevideo el aumento había sido de un 30%. Más adelante agrega que de los 64.382 niños y adolescentes detenidos en el período, el 4,7 (3.024) fueron internados por orden judicial por robo o hurto, lo que representa el 26% de las internaciones. Más adelante agrega que las privaciones de libertad no han descendido de 1986 a la fecha, estabilizándose en el número de 302 casos anuales mientras que las medidas de libertad asistidas han aumentado un 200% en el período. Alimentación Actualmente 128.158 niños asisten a alguna modalidad de alimentación; 59.052 son atendidos con calidad de almuerzo, 17.282, con almuerzo-desayuno o merienda, 36.000 con copa de leche y 15.000 con desayuno-almuerzo y merienda en las escuelas de tiempo completo.- En su visita a la Comisión el INDA analizó el Programa Nacional de Complementación Alimentaria que comprende a 495 centros de distribución móviles con entrega de canasta de alimentos y abarca a 161.219 personas.- La población beneficiada se desagrega en 16.000 embarazadas, 107.000 niños de menos de 6 años, 40.000 pensionistas y 8.000 familias de riesgo (familias que pueden presentar riesgos nutricionales: embarazadas o adolescentes con antecedentes familiares de muertes por desnutrición o menores de 2 años con problemas nutricionales severos en menores de años.- Analizó también otros programas: a) Servicio de Asistencia Alimentaria Colectivizada que cuenta con 50 Comedores en todo el país que atiende un total 9.360 personas: b) Programa de Apoyo a Guarderías de AUPI que cubre a 1083 preescolares con un aporte nutricional correspondiente al 81% del requerimiento diario; c) Programa de Apoyo a Instituciones Públicas y Privadas que atiende situaciones de emergencia con un aporte nutricional que varía entre el 82 y el 80 del requerimiento diario; d) Programa CAIF que atiende a 194 Guarderías con una cobertura de 11.263 niños entre 2 y 4 años con un aporte nutricional de 81% del requerimiento diario; e) Programa de Apoyo a Enfermos Crónicos que comprende a 3.053 personas derivadas por el MSP y comprende una canasta con un 65% del aporte nutricional diario.- Las autoridades del Organismo sostienen que su objeto es la población más carenciada constituida por 200.800 personas en Montevideo (22.3% de sus habitantes) y 365.500 en el interior urbano (24.6% de sus habitantes).- Actualmente el Organismo atiende el 40% de esta población, el 27% de la población objetiva en Montevideo y el 47% en el Interior urbano.- A su vez la IMM afirma contribuir a ayudar con el suministro de leche en polvo a 250 escuelas y 250 merenderos y organizaciones sociales con un aporte de 1:500.000 litros de leche anual.- Coincide con INDA en la necesidad de coordinar a los efectos de evitar superposiciones.- Estos programas resultan particularmente importantes ya que al decir del Lic. Jorge Larroca de la Facultad de Psicología afirma que "existe una intima ligazón entre pobreza y estado nutricional", agregando que entre los niños pobres "las situaciones de riesgo y retraso aumentan con la edad en vez de disminuir como en un proceso acumulativo solo explicable por las carencias en las condiciones de crianza". Trabajo El capital trabajo, dice CEPAL debe ser entendido como una de las dimensiones del capital humano... puesto que es un recurso que los hogares pueden invertir para mejorar sus desempeños. El número de miembros de la familia potencialmente movilizables para el trabajo y su efectiva movilización (intensidad de trabajo) son los dos componentes básicos en que se funda la más importante estrategia de los hogares y sus miembros. El activo trabajo es variable a lo largo del ciclo de vida de la familia y un modelo simplificado de una familia nuclear mostraría primero, la presencia de un activo alto en momentos en que se forma la pareja y aún no tienen hijos; luego una etapa de pérdida relativa que es proporcional al número de hijos con duración variable según el espaciamiento de los nacimientos; en un tercer momento vuelve a incrementarse cuando los hijos alcanzan la edad de trabajar y, por último, le sigue la etapa de "nido vacío" en que la pareja dispone de un activo variable de acuerdo a las fases anteriores. En las últimas décadas se ha producido un fuerte incremento de la participación femenina en el mercado de trabajo, con relativa independencia de los ciclos económicos y más notorio entre las mujeres educadas de clase media y media alta entre los sectores pobres. La participación de los hijos en el mercado de trabajo plantea, fundamentalmente, en los sectores de nivel medio el dilema entre la posibilidad de contar con un ingreso adicional y la alternativa de postergarlo buscando obtener un beneficio diferido mediante la inversión en capital educativo. Este dilema prácticamente no se presenta en situaciones de extrema vulnerabilidad en donde el trabajo de los hijos resulta imprescindible y en situaciones de relativa opulencia en donde la contribución del trabajo juvenil resulta irrelevante. En reciente estudio de UNICEF se comprueba que en el país urbano trabajan 34.000 niños, niñas y adolescentes, siendo un 7.9% (2.700) entre 5 y 11 años. Es claro, que por debajo de los 14 años está prohibido su trabajo y que entre 15 y 18 requiere un permiso habilitante entregado por el INAME. Sin embargo, este Organismo entregó en 1999 sólo 4.866 permisos alcanzando sólo al 19.7 de los adolescentes de entre 15 y 17 años que trabajan. Uruguay se destaca en la región por la muy alta proporción de adolescentes urbanos que abandonan los estudios para incorporarse al mercado de trabajo. La tasa de desempleo juvenil duplica la del tramo de edades de 30 a 64 años y su remuneración es sin duda, muy inferior. Según Vigorito en dos tercios de los hogares uruguayos residentes en áreas urbanas sus ingresos principales derivan del trabajo. A este respecto debe tenerse en cuenta que los sectores que ofrecían mayor estabilidad, como la industria ha disminuído su plantilla de 20.5 en 1986 a 16.3 en 1998 (20% menos) y qe los empleados públicos pasan en el mismo período del 24% de la fuerza de trabajo urbana a 16.3, lo que implica un descenso de alrededor de un 30%. Según PNUD los cambios más importantes que afectaron la precariedad de los ingresos y el bienestar de las personas fueron: a)la transferencia de mano de obra de categorías de actividad menos precaria a más precaria: de la industria a los servicios y del sector público al privado; b) el aumento absoluto de las pasividades y su mayor presencia relativa en la estructura de ingresos en las familias de más altos ingresos; c) la pérdida creciente del peso de los ingresos estables en los hogares más humildes tanto por el incremento de la participación de fuerza de trabajo secundaria incorporada a actividades informales, como por la caída de peso relativo de los ingresos provenientes de los beneficios sociales de los ingresos totales del hogar.- Concluye PNUD señalando dos grandes riesgos: el primero, un riesgo intergeneracional que el país no parece aún haber incorporado y enfrentado cabalmente; el segundo, un deterioro de las estructuras esenciales del empleo, como claves del bienestar poblacional, teniendo en cuenta que el empleo y su estabilidad constituyen los factores más importantes de integración social en todo los niveles y que la precarización destruye horizontes de largo plazo y espacios interclases. La Asistente Social Zaffaroni manifiesta que "la creciente precarización e informalización de las relaciones laborales aumenta los niveles de incertidumbre y deteriora las posibilidades de proyectarse en el mediano plazo", lo que provoca el temor de utilizar recursos en el sistema educativo, más allá del nivel primario, sin saber si el mes siguiente van a tener trabajo. Recursos En reciente trabajo, CEPAL afirma "que los indicadores tradicionalmente empleados -como por ejemplo, la línea de pobreza, las necesidades básicas y los índices de desarrollo humano- han llegado a un punto de estancamiento en su desarrollo y potencialidades y, por ende, a la necesidad de impulsar una nueva generación de indicadores sociales", agregando posteriormente que parece natural que "las innovaciones provengan desde las perspectivas de la antropología y la sociología... en contraste con la visible preeminencia que adquiere en la actualidad la perspectiva económica en el diseño e implementación de las políticas".- Parte de la base que los hogares pobres "manejan un complejo y diversificado portafolios de activos y que... es tan importante observar lo que los pobres no tienen como lo que tienen". A este respecto, CEPAL entiende que "cualquier acción intencional dirigida a incidir sobre los comportamientos y mecanismos espontáneos, será más efectiva y viable si tiene en cuenta tales comportamientos y no si se opone a ellos. Es mejor estimular las estrategias y las soluciones conque los individuos, grupos e instituciones responden a las condiciones de deprivación, que hacerlo mediante instrumentos que pueden ser inobjetables de acuerdo a lógicas técnicas pero que minimizan, erosionan o bloquean los mecanismos que operan naturalmente en el seno de la trama social. Y más adelante agrega que "la política social tiene un efecto mayor cuando es capaz de afectar positivamente en el largo plazo la generación de activos de individuos y familias, cuando estimula el encadenamiento positivo de la interacción entre activos y, en definitiva cuando contribuye a disminuir la vulnerabilidad social y facilita la movilidad ascendente" para concluir que "la más efectiva función que se le debe pedir a la política social es la de quebrar los círculos viciosos de la pobreza y de su reproducción intergeneracional. El nuevo enfoque parte de la base de examinar los conceptos de vulnerabilidad - activos, entendiendo por activos "el conjunto de recursos materiales e inmateriales que los individuos y los hogares movilizan en procura de mejorar su desempeño económico y social... o disminuir su vulnerabilidad". A su vez, la vulnerabilidad consiste en una relación entre la estructura de oportunidades y las capacidades de los hogares. La estructura de oportunidades puede ser observada desde el mercado, la sociedad o el Estado. En la misma línea de pensamiento, Cecilia Zaffaroni distingue además de los escasos bienes materiales conque cuentan las familias pobres, como los recursos más importantes: a) la fuerza de trabajo, que inserta en el mercado permite contar con un ingreso monetario; b) el capital humano, o sea conocimiento de habilidades y estado de salud, que determinan la capacidad de trabajo e inciden en el retorno esperable y c) el capital social considerado como los vínculos sociales y el acceso a redes de apoyo familiares, vecinales y comunitarios. En el ya mencionado estudio de CEPAL se pone particular énfasis en el capital social por ser uno de los conceptos menos trabajados. El capital social es un tipo de activo altamente intangible que reside en los vínculos entre personas y no en las personas, a diferencia de lo que ocurre con el capital humano que se encuentra incorporado a los individuos o con el capital físico que constituye un atributo individual, ambos con grado creciente de tangibilidad. Su naturaleza radica en la formación de relaciones estables y continuas que se organizan en torno a vínculos determinados por obligaciones recíprocas, por normas y sanciones y por principios de autoridad. CEPAL distingue entre vínculos fuertes que caracterizan a los sectores más carenciados, que se desarrollan habitualmente en las redes familiares de parentezco y de amigos y los vínculos débiles que se hacen más frecuentes a medida que aumenta el ingreso y el capital educativo. Los vínculos fuertes es probable que no brinden acceso a información y contactos adicionales a los que ya posee el individuo -información redundante- en contraste con las redes abiertas de conocidos que sirven de fuentes hacia nuevos contactos (se presume que más del 50% de los trabajos obtenidos se deben a este tipo de relaciones. El mismo informe señala que "en la medida que los sectores bajos apelan a relaciones fuertes, homogéneas y pobres en su diversidad, es más probable que tales vínculos operen como mecanismos de sobrevivencia, dirigidos al sostenimiento de los niveles de consumo mediante el intercambio de ayudas, pero no necesariamente de movilidad ascendente. Destaca CEPAL como el capital social familiar está íntimamente vinculado a la estabilidad de la familia y a su completitud (presencia de los dos cónyuges) expresado principalmente en los logros educativos de sus hijos. Analizando la composición del capital social destaca en primer lugar, el clima educativo del hogar "examinado como predictor de los procesos de transmisión intergeneracional en materia de logros ocupacionales y de bienestar" agregando que "cuando el clima educativo de la familia es mayor a los 10 años de escolaridad, los ingresos en las mismas ocupaciones son un 30% superiores a los de menos de 9 o menos años de escolaridad". Analiza luego las relaciones laborales, la heterogeneidad del lugar de residencia y, por último, la migración. Los diferentes investigadores afiliados a esta línea de trabajo señalan como los distintos pasivos que enfrentan los sectores más carenciados tienden a la reproducción intergeneracional de la pobreza. Señalan, en primer lugar, las peores condiciones psicofísicas de nacimiento y los primeros 5 años de vida; luego, la estructura familiar por el creciente aumento de la inestabilidad y la falta de completitud, a lo que se agrega habitualmente el bajo clima educativo y la homogeneidad del vecindario que provoca el rezago y la deserción (fracaso educativo); a ello se agrega la notoria diferencia en la emancipación entre los jóvenes provenientes de hogares carenciados y los no pobres, lo que impide ( caso típico el de la maternidad adolescente en el que la acumulación de capital es prácticamente nula) o impide una formación más adecuada para insertarse con éxito en un mercado de trabajo cada vez más exigente. En la misma línea, PNUD señala que "las diferencias en las pautas emancipatorias entre los jóvenes de distintos estratos sociales tiene consecuencias sobre el conjunto del tejido social", destacando: a) la incorporación al mercado de trabajo se produce más temprano cuanto más bajo el estrato social de origen; b) los jóvenes de los estratos bajos cargan desproporcionadamente con la reproducción biológica y la socialización de las nuevas generaciones; c) la tardía emancipación de los estratos más altos priva a la sociedad de una utilización más plena de las personas con mayores activos en capital social y humano.- Así mismo implica una reproducción biológica postergada y una menor tasa de fecundidad y natalidad para esos estratos y d) la formación de nuevos hogares indica una temprana y sobre-representada contribución por parte de los sectores con menor capital social y educativo lo que se expresa en un círculo perverso que incluye tanto las dimensiones del empleo y de los ingresos, como la educación, acceso a la vivienda y la edad de tenencia de los hijos. Este encadenamiento de pasivos que bloquea las posibilidades de formar capital social y humano, tienden a consolidarse en las sucesivas generaciones creando subculturas y endureciendo la pobreza. LA ONDA® DIGITAL |
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