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PANORAMA
URUGUAYO Un alto déficit del sector público, combinado con un alto porcentaje de personas sin empleo, una industria nacional en situación de crisis, el agro con permanentes reclamos al gobierno y una calificación internacional del país que ha bajado de estable a negativa (aunque se mantiene el "investement grade") han llevado al Poder Ejecutivo a pensar medidas que permitan sortear el difícil momento por el que atraviesa Uruguay. Pese a todo ese negro panorama, el sector financiero ha obtenido ganancias superiores a los 100 millones de dólares durante el año 2001, según las cifras recientemente divulgadas. La similitud de la combinación de factores con los que llevaron a la República Argentina a la bancarrota es notoria, difiere apenas en el caos social en que ha entrado el vecino país. Otra diferencia, ésta más técnica y no menos importante, refiere a las reservas que mantiene Uruguay, que superan los 3200 millones de dólares y, por tanto, por ahora se está muy lejos del "default" y la cesación de pagos en que cayó Argentina. Pero las crisis son cíclicas y ante circunstancias similares, lo mejor es prevenir. El gobierno se adelantó la semana pasada a la previsible devaluación anunciada en Argentina, duplicando la flotación del dólar en el mercado local, pasando del 6 al 12% la banda de flotación de la divisa norteamericana y acelerando la pauta devaluatoria de la moneda. Tras el levantamiento del feriado cambiario en Argentina, el pasado viernes, el dólar cerró a la baja en Uruguay, cotizándose en torno a los $ 15 a la venta, lo cual trajo tranquilidad a la plaza local. La tercera medida que será adoptada por el gobierno uruguayo, si la coalición de gobierno logra los acuerdos requeridos, será el aumento del impuesto a las retribuciones personales (IRP) para los salarios públicos y privados superiores a los $ 25.000. Esta solución, no cuenta con todo el apoyo en el Partido Nacional. Su líder, el Dr. Luis Alberto Lacalle, cuestionó que el IRP se aplique también al sector privado y añadió que lo mejor sería ahora fijarse en las bases presentadas por el Partido Nacional para un replanteo de la coalición de gobierno, que contiene 57 propuestas y puntos concretos. PROPUESTAS SOBRE LA MESA Para el próximo jueves 17 de enero, el Partido Nacional tiene previsto plantear al Ministro de Economía, Alberto Bensión y de Relaciones Exteriores, Didier Opertti, un plan que permita ahorrar 300 millones de dólares en el gasto público. Los ministros concurrirán a la Comisión Permanente en el Palacio Legislativo, para explicar las medidas adoptadas tras la crisis Argentina y el programa de acción a futuro que tiene el gobierno. El planteo será realizado por el senador Francisco Gallinal y, según la receptividad que tenga el mismo, se verá que tan fuerte está la coalición de gobierno. Muchos dicen que estas propuestas deben definirse antes de intentar imponer el IRP. Durante la semana que pasó, otro representante del Partido Nacional, el Dr. Jorge Larrañaga, visitó al Presidente Batlle en la residencia de Suárez y se animó a ir más allá de la aplicación del aumento del IRP. Le sugirió a Batlle que había que reducir el gasto público y para ello le propuso vender algunos bienes del Estado entre los que se encuentra el pueblo de Palmar, propiedad de UTE. Larrañaga señaló que podía ser comercializado al sector privado para que invierta en turismo, en una zona apta para ese fin. Batlle lo escuchó y le dio el visto bueno. Gallinal avanzará un poco más en la propuesta y la misma contendrá la reducción de un 30% de la flota de autos oficiales. El senador blanco precisó que el Estado cuenta con más de 10.000 vehículos, si se cuentan las intendencias, y hay ministerios que tienen en su flota más de seiscientos vehículos. El gasto que ocasionan se sitúa en el orden de los 250 a 300 millones de dólares. El plan incluye, entre otros puntos, la prohibición de compra de coches por el término de tres años. Otro punto que abordará Gallinal es la propuesta del senador Luis A. Heber de topear el consumo de teléfonos celulares y la venta de inmuebles del Estado que sean improductivos. DOS MODELOS FRACASADOS Por su parte, los distintos voceros del Frente Amplio- Encuentro Progresista han señalado que las similitudes de los procesos de Uruguay y Argentina hacen que la crisis se resuelva con reactivación interna y redistribución de la riqueza. El senador Alberto Couriel, coincidió con la ampliación del ritmo devaluatorio, pero, dijo, que se perdió tiempo y esa medida se debía haber tomado cuando devaluó Brasil. El economista Daniel Olesker, señaló que tanto Uruguay como Argentina llevan tres años y medio de recesión, "la deuda externa es muy alta y similar, el déficit fiscal es muy alto y la pobreza es muy alta en Uruguay y mucho más en Argentina." La salida para Olesker pasa por la "democratización, una justa distribución de la riqueza y la reactivación del mercado interno". El economista señala también la necesidad de suspender el pago de la deuda externa en el marco de un plan de reestructura de la producción nacional. La mesa pues está servida. Las propuestas que permitan sacar a Uruguay de la crisis o evitar una profundización de la misma está en manos de la clase política. Caer en el descrédito en que se encuentran lo políticos en Argentina o encontrar soluciones viables y creíbles que traigan alivio a amplio sectores de la sociedad es parte de la misión. Tal como pasó en Argentina, el paso previo al estallido social. LA ONDA® DIGITAL |
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