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La
muerte no pudo matarlo del todo
El año l989 estuvo impregnado de sucesos que conmovieron "la tranquila vida uruguaya". La vida política fue sacudida intensamente por un aluvión de hechos que dejaron un escenario político diferente en la recién recuperada vida democrática. El 53% de la ciudadanía consolidó la ley de Caducidad de la pretensión punitiva del Estado, el l6 de abril, en un nervioso plebiscito, mientras que en Francia moría el histórico líder tupamaro Raúl Sendic, aquejado de una enfermedad irreversible. La interna del Frente Amplio se conmovió con el desprendimiento del sector liderado por el Dr Hugo Batalla, el Partido por el gobierno del Pueblo (PGP) y del Partido Demócrata Cristiano (PDC), conformando un espacio independiente. El sector minoritario del PGP que permaneció en el Frente Amplio se autodenominó " 20 de mayo". En las elecciones nacionales de noviembre la ciudadanía uruguaya optó por el cambio y eligió presidente de la República al Dr. Luis Alberto Lacalle, y por primera vez en la historia del país, una fuerza política diferente a colorados y Blancos, obtiene por mandato ciudadano la administración del gobierno de la ciudad de Montevideo, al ser elegido el Dr. Tabaré Vazquez , candidato del Frente Amplio, intendente de Montevideo. En diciembre la comunidad política del país sufre otra pérdida, murió el Presidente del Partido Comunista del Uruguay Rodney Arismendi y los agoreros pronosticaban fuertes cambios en la mayor fuerza de la izquierda uruguaya. La región también se conmovió con importantes sucesos políticos. En la República Argentina el Dr. Carlos Menen reafirma su liderazgo, en Paraguay el General Andrés Rodríguez derroca al añejo dictador Alfredo Stroessner, intentando recuperar los caminos democráticos en el país. En Brasil Fernando Collor de Mello se convirtió en Presidente de los brasileños. Estos acontecimientos marcan un nuevo camino en las relaciones políticas de la región y se comienza a legalizar un nuevo orden económico y social. En los comienzos del años el l7 de enero, la muerte anduvo entre sus papeles averiguando como había sido e intentó llevarse con ella al CANTOR , Alfredo Zitarrosa. La muerte no pudo matarlo del todo y convirtió a ALFREDO en un símbolo en un patrimonio de Uruguay. Con él crecieron "todas las flores" de la canción uruguaya y con él murieron todas las posiciones éticas y estéticas de nuestra música. Con la muerte de Alfredo Zitarrosa se cerró un ciclo de coherencia en la música uruguaya que abarcaba todo el territorio del país. Al morir Zitarrosa, se atomizó nuevamente el país musical y artístico, quedando parcelas aún sin definir entre los cantores cultores de Montevideo y los cantores populares del interior. En el escenario artístico de la canción, la muerte de Zitarrosa y otros hechos posteriores, separación del dúo " Los Olimareños", le quitaron a la canción la posibilidad de desarrollarse en una couta más grande de "uruguayez". El año 89 del siglo veinte fue proficuo en cambios y la muerte no pudo matarlo del todo. LA ONDA® DIGITAL |
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