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Las
nuevas reformas financieras
La
propuesta calificada de audaz en tanto su puesta en marcha puede
en realidad, tener sus costos políticos si las entidades
bancarias calificadas como extranjeras, deciden irse del país
antes de aceptar las nuevas reglas de juego, consiste en poner
condiciones a las actividades de los bancos que, hasta ahora han
tenido amplia libertad en el mercado financiero y particularmente
en las administraciones de Menem y de la Rúa. En
un primer término, señala la nota, se determina que los bancos
respondan con sus propios fondos los depósitos que les fueran
confiados, por lo que partir de la sanción que debe tener este
proyecto, dichos bancos no serían más sociedades inscriptas
como argentinas, sino como sucursales de casas matrices
establecidas en el exterior. Esto
traería como consecuencia que estas casas matrices, responderán
en el futuro por los depósitos efectuados en sus sucursales, para
lo cual las autoridades bancarias han iniciado las
correspondientes negociaciones con el FED norteamericano y el
Banco Central inglés, las que no han puesto mayores objeciones a
la idea. Más difíciles están resultando las negociaciones con la banca española que habría presentado algunos reparos al proyecto, teniendo en cuenta, afirman ellos, las dificultades que han tenido últimamente y, en especial, desde la caída del gobierno de De la Rúa, las instituciones bancarias de origen españolas. Por
otra parte, algunos analistas, nada afectos a las medidas del
gobierno argentino, han expresado sus temores que algunos bancos
-no sólo españoles-, resuelvan irse del país, "antes de
invertir cientos de millones de dólares en la Argentina o que el
Galicia caiga", según un comentario publicado el jueves 17,
en "The Wall Street Journal América´s". Esto
pese a los anuncios de Duhalde que manifestó en tal sentido, sus
deseos de preservar y proteger las citadas entidades:
"No creo que ningún banco vaya a caer", sentenció. Pero
el mismo diario norteamericano, recuerda en el mismo artículo que
Duhalde ha repetido una y otra vez que, el "villano de la
crisis", ha sido el sistema bancario", agregando que a
su juicio "los anteriores gobiernos argentinos habían estado
demasiado sujetos al sector bancario, descuidando industrias como
la manufacturera" Fusión y emisión Otros
de los puntos, el que ha despertado expectativa por su naturaleza
que algunos han calificado de "revolucionaria", sería,
de llevarse a la práctica, como lo anuncia el BAE, la fusión de
los Bancos Nación, de la Provincia de Buenos Aires y del Ciudad
de Buenos Aires (de la Capital Federal), en una sola entidad que
pasaría a denominarse, Banco Federal. Pero non faltado quienes pongan palos en la rueda del proyecto, afirmando que las tres instituciones tienen hondos arraigos en los argentinos que, saben que todos ellos han sido-a veces, con dificultades-, factores de solución a serios problemas económicos en el país. Por lo demás, apuntan, no han sido estimadas aún, los obstáculos que van a presentarse para su instrumentación y el tiempo que llevaría la puesta en funcionamiento de la nueva entidad. En
cuanto al Banco Central, va a sufrir en el futuro inmediato
modificaciones en su carta orgánica, de acuerdo al proyecto
enviado por el Poder Ejecutivo al Senado de la Nación y que ya ha
tenido la media sanción, pasando ahora para su sanción
definitiva a Diputados, proyecto que introduce sustanciales
cambios en el régimen monetario y cambiario. Uno
de los artículos más importante, se refiere a las facultades
emisoras del Banco, que le son restituidas porque se anulan las
disposiciones anteriores establecidas en 1991, por las cuales se
prohibía a la institución emitir sin respaldo de divisas,
como consecuencia de la aplicación de la famosa convertibilidad.
Es decir, que la emisión de pesos será libre, no habiéndose
fijado por otra parte, el límite emisor y si tendrá en cuenta,
para determinarlo, el "consejo" del FMI, de no
sobrepasar los tres millones de pesos nacionales. El
otro artículo que ha llamado la atención es el que establece que
el Banco Central podrá asistir financieramente a los bancos en
dificultad, aún más allá de las garantías patrimoniales
"a cambio de que los accionistas prenden a favor de la
autoridad monetaria su capital accionario". En el caso de que
el Banco auxiliado por el Central, no pudiere responder a los
pagos comprometidos, el mismo Central se quedaría con la
institución, para posteriormente liquidarla. * De La ONDA: LA ONDA® DIGITAL |
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