|
Venezuela:
tres presidentes, Una multitud y las
fuerzas armadas de Venezuela tiraron a Chávez, cuarenta y ocho
horas después otra multitud y las mismas fuerzas armadas,
seguramente con otros mandos, lo volvieron a colocar en el sillón
presidencial. Venezuela se partió a la mitad en muy pocas horas y
tuvo tres presidentes en dos días. La hora del militarismo pareció
que otra vez comenzaba a marchar sobre los escombros de las
instituciones democráticas y la sangre de los pueblos. Las
noticias siguen fluyendo con rapidez: aún no está todo dicho. El golpe. Fue
un golpe atípico, del punto de vista de su composición: sectores
empresariales y los mandos mayores de las fuerzas armadas de
Venezuela (hasta aquí lo clásico en materia de golpes de Estado
latinoamericanos y caribeños) , con el apoyo de una multitud
pluriclasista, acorralaron al presidente Hugo Rafael Chávez Frías
en el palacio Miraflores (casa presidencial), mientras se dirigía
por cadena televisiva a la población (transmisión que fue
interferida por una misteriosa onda y que terminó siendo emitida
por un celular). Le exigían que
diera marcha atrás con su intervención en la petrolera estatal,
donde había destituido a mandos altos y medios de PDVSA,
integrantes de la mafia estatal del petróleo y que dejara de dar
apoyo a las FARC. La Confederación
de Trabajadores de Venezuela, que responde a los intereses del ex
presidente Carlos Andrés Pérez (filo socialdemócrata) ,
aportaba su militancia en la lucha contra Chávez. La Sociedad
Interamericana de Prensa (SIP) y los medios de comunicación,
particularmente los televisivos, le daban el marco mediático a
una rebelión que apuntaba al derrocamiento del Presidente, aunque
esa intención se negara públicamente. Enfrentamientos
armados en las puertas del palacio presidencial (imágenes que se
repitieron mil veces en esas horas), alarmaban a las fuerzas
armadas que no querían un baño de sangre. Chávez reclamó el
apoyo militar y estos le dieron la espalda: incluso amenazaron con
bombardear el palacio de Miraflores. En ese marco el
Presidente acepta sin resistir su detención, pero se guarda una
carta que terminó siendo clave: no firma la renuncia y eso se lo
hace saber a su esposa y a su hija, quienes - vía la corresponsal
de la CNN en La Habana- dan a conocer al mundo que hubo un golpe
de Estado y que Chávez es el presidente constitucional, pero
detenido por sus compañeros de armas. La historia de la
experiencia populista de Chávez, parecía llegar a su fin. Las horas de
transición. De inmediato asume Pedro Carmona, la cara visible
del sector empresarial golpista, mientras en las calles la
multitud festeja la caída de Chávez. De aquí en más la
televisión venezolana monta el gran show, para el mundo y ese país.
Desde rincones de todo el mundo comienzan a salir al aire
manifestaciones de apoyo a Carmona, mientras que en esa misma
noche se desata una feroz represión contra los chavistas. La CTV aparece ante
los venezolanos, sin poner condiciones al nuevo gobierno y sin
exigirle una rápido retorno a la democracia. Carmona y los
militares golpistas, por su parte,
dicen que van a derogar la constitución bolivariana, que
había sido apoyada por el 70% de la ciudadanía de ese país. La represión
salvaje y este anuncio de derogar la Constitución, crean un nuevo
escenario que comienza a molestar a las fuerzas armadas que no
querían el baño de sangre porque sabían que eso llevaba a
enfrentamientos entre los militares. Ese librito azul
(la Constitución) que Chávez gusta mostrar en cada una de sus intervenciones, fue el detonante que llevó
a que el pueblo y militares comenzaran a entender que el nuevo
gobierno no solo se proponía cambiar de presidente, sino que el
cambio era mucho más radical y de fondo. De inmediato los Círculos
Bolivarianos, organizaciones civiles chavistas que mostraron
capacidad de fuego y de rápida movilización en motos, irrumpen
en las calles y arrastran tras de sí a multitudes que bajan de
los morros, exigiendo el retorno del Presidente constitucional. A la vez el
vicepresidente constitucional Diosdado Cabello se juega y asume
provisoriamente el mando del Poder Ejecutivo y anuncia la
convocatoria de la Asamblea Legislativa, que el gobierno de
Carmona había derogado. En ese momento la dictadura se disuelve
como un terrón de azúcar en una taza café. Los chavistas ponen
al aire el canal televisivo estatal y algunos medios comienzan a
darse vuelta, presionados por la multitud que les exige un cambio
de orientación. La televisión internacional, particularmente
CNN, la televisión oficial española y las reproductores de
Lationamérica, así como radios, rompen el bloqueo de la
desinformación. Esto
influye en que el Grupo de Río, reunido en Costa Rica, no apoya a
los golpistas. El rechazo al golpe de Estado fue categórico por
parte del presidente argentino, Eduardo Duhalde.
En las primeras horas del domingo, la suerte de los
golpistas ya está echada. El retorno de Chávez.
Hugo Chávez vuelve a Miraflores y le habla al mundo y a su
pueblo, sosteniendo que el país vivió una “contra contra
revolución” y lo hace en un tono reflexivo y hasta autocrítico,
llamando a la paz y a que la gente vuelva a sus casas para iniciar
una nueva etapa en el país. Agradece a la prensa internacional,
reclama una autocrítica de los medios de comunicación autóctonos,
pero no dice nada de qué arregló con las fuerzas armadas. Allí
está, seguramente, su zona más débil de un triunfo que hizo
recordar a cuando los cabecitas negros sacaron a Juan Domingo Perón
de la cárcel. ¿Y mañana? Hugo
Rafael Chávez Frías no solo está sentado sobre un mar de petróleo,
el origen y las virtudes de todos los temas de Venezuela, sino que
además tiene la responsabilidad de construir una nueva democracia
con justicia social. Hasta antes de su
detención Chávez no entendió que las grandes batallas por la
libertad y la democracia, se deben dar en dos escenarios
conjuntos: el de la defensa de la soberanía y de la democracia. Chávez priorizó
la lucha contra Estados Unidos, olvidando que el imperio no es un
tigre de papel. Fue un locuaz dirigente en la lucha por su soberanía,
exagerando sus gestos públicos a favor de Fidel Castro y de las
FARC, como también hacia el mundo árabe. Olvidó aquella máxima
de Lenin de que vale más un paso concreto logrado con la lucha,
que mil declaraciones y programas, más cuando desde la Casa
Blanca se ubica injustamente a Venezuela como centro terrorista
internacional, donde Chávez es en el imaginario de los popes de
la seguridad estadounidense un primo carnal de Bin Laden. Tampoco entendió
que la democracia se construye conviviendo con el otro, con el
diferente, sabiendo distinguir entre el discrepante y el
provocador y golpista. A la vez no pudo,
no quiso o no supo, salirse de las políticas económicas de
ajuste fiscal con un alto contenido neoliberal, que lo llevó a
perder popularidad entre amplios sectores de la población
desheredada. Su mesianismo, lo
alejó del proyecto de una nueva democracia y lo puso al bordo de
su muerte. Hoy sabe que los enemigos externos e internos son muy
poderosos y que su derrota no se logra con discursos
interminables, ni mucho menos con actitudes de “guapismo” que
lo llevaron a perder aliados y a no acumular fuerzas, al grado que
no pudo construir una organización política moderna. Ahora tiene el
apoyo de la mayoría de su gente, aunque sabe que esa multitud que
rodeó el palacio de Miraflores y que lo empujó hacia un calabozo
militar no fue virtual, aunque haya sido promovida por los medios
de comunicación, entre otros. La lucha por la
soberanía y el empleo libre de los recursos de cada país, pasa
sustancialmente por democracias firmes y abiertas a todas las
corrientes políticas y de pensamiento, porque sin democracia y
justicia social no hay posibilidades de enfrentar ni de competir
con los poderosos del mundo. Muchos menos hay posibilidad de
devolverle la dignidad a los pueblos que mayoritariamente se
debaten ante la pobreza y la marginalidad. En su primera intervención, luego de ser liberado, se vio a un Chávez más maduro y sereno, quizás por aquello de que el peligro aviva al más guapo. Dios dirá... LA ONDA® DIGITAL |
|
|
Un portal para y por uruguayos |
© Copyright |