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Proteger
la salud mental de los niños El
20% de los niños del mundo tienen problemas de salud mental, según
un informe publicado por el Fondo de la ONU para la Infancia
(UNICEF) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Reunidos en
Estocolmo, expertos de todo el mundo en una Consulta Mundial sobre
la Salud y el Desarrollo de los Niños, confirman que la pobreza y
las situaciones de conflicto en que crecen muchos niños y
adolescentes han provocado un aumento significativo de las
depresiones y los suicidios. Es
difícil manejar cifras de los casos que se producen en lugares
donde la extrema pobreza o los conflictos armados crean un caldo
de cultivo especialmente duro para la vida de cualquiera, pero
tampoco en los países ricos los niños y los jóvenes se libran
de esta tendencia. El
entorno familiar y la educación son claves. Si bien algunas
depresiones, podrían tener un origen genético -el menor
funcionamiento de alguna de las sustancias que actúan en el
cerebro como transmisoras de señales-, algunos especialistas
afirman que la depresión se origina en el entorno donde vive el
niño, por la falta de afecto e interés de los padres ante sus
actividades, escasas habilidades sociales, sensación de
impotencia y el estrés de la vida diaria. De
un modo u otro, cerca de millón y medio de adolescentes mueren
cada año debido al abuso de substancias, el suicidio, las
lesiones y la violencia. Un tercio de los conflictos emocionales
revisten gravedad. Se trata de depresiones, trastornos bipolares,
de conducta y esquizofrenia. Es esos enfermos donde se producen el
mayor número de suicidios. Otros
trastornos considerados menos graves tienen un marcado carácter
"social", se desarrollan por el ambiente y los hábitos
enfermizos. Así sucede con las ludopatías, que pueden comenzar
con un uso excesivo de las videoconsolas y juegos similares,
mientras las intoxicaciones con alcohol y las drogas en edades
tempranas se atribuyen frecuentemente a la presión ambiental, la
soledad y a la falta de opciones de ocio. También son frecuentes
el déficit de atención y la enuresis nocturna, relacionados con
el ámbito psicoafectivo. Sin olvidar el aumento entre los jóvenes
de los trastornos alimentarios como la anorexia y la bulimia, y la
aparición de estrés infantil debido a la sobrecarga de los
horarios escolares y la programación de demasiadas actividades. No
es extraño que muchos niños y jóvenes se sientan confusos,
sufren a veces fuerte presión para lograr el éxito, y las
frustraciones o los miedos van creciendo. Para algunos
adolescentes, el divorcio de sus padres, la formación de una
nueva familia con padrastros y hermanastros, o las mudanzas pueden
ser causa de perturbación. El suicidio se presenta en ocasiones
extremas como una "solución." Se produce en muchos
casos en familias desestructuradas. Factores de riesgo son las
drogas, alcohol, trastornos de conducta, pérdidas, abusos
familiares, fracasos escolares, familias conflictivas, etc. Un
adolescente no puede ser separado del contexto familiar y social
del que proviene. El intento de suicidio se relaciona generalmente
con los conflictos familiares y expresa una denuncia de los
mismos, una búsqueda de librarse del maltrato, de la falta de
atención, de la violencia. Es como un grito. En ocasiones, una
manera que tiene el adolescente de evitar su dependencia y tomar
un papel activo. En
los países donde la situación económica o los ajustes
estructurales han agudizado la pobreza y el desempleo, se reduce
la capacidad de los padres de ofrecer a los niños un ambiente
familiar adecuado, que permita un desarrollo saludable y armónico. La
OMS y UNICEF están de acuerdo de que resulta urgente
fortalecer los servicios de salud, pero las inversiones no deben
limitarse a los hospitales o los centros de salud, se necesitan
ayudas para formar a las comunidades y las familias. Es necesaria
la educación que permita una fluida relación entre los jóvenes
y los adultos, y dar a los jóvenes oportunidades para desarrollar
sus capacidades. La
pobreza es el tapiz sobre el que se tejen otras calamidades.
Alrededor de 600 millones de niños viven con menos de 1 dólar al
día. La desnutrición contribuye a un 60% de todas las muertes en
la infancia. Los adolescentes también contraen aproximadamente un
50% de las nuevas infecciones debidas al VIH. Nos
recuerdan la OMS y UNICEF que 11 millones de niños y niñas
mueren todos los años debido a causas que se pueden evitar y
tratar, si se aplican los recursos necesarios. Dentro
de dos meses, las Naciones Unidas celebraran una Sesión Especial
en favor de la Infancia. Es la próxima cita en la cual, los países
tendrán la oportunidad de comprometerse con estrategias
concretas. Nota producida por : Centro de Colaboraciones Solidarias LA ONDA® DIGITAL |
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