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Nueva
York, 8 al 10 de mayo de 2002 El
vicepresidente de la República, Luis Hierro López, en su
intervención en la Asamblea General de la ONU contrariando
anteriores informes sobre porcentajes de niños por debajo del
nivel de pobreza en Uruguay, En
un reciente informe de la Cámara de Diputados (La ONDA 60) se
afirma que la pobreza entre los niños menores de 15 años
asciende a 47,49% y para los niños de 0 a 4 años ese guarismo
alcanza al 51,54%". Lo que sigue es el texto completo de las
palabras del político uruguayo, según versión de la página web
de la ONU. Señor Presidente: En primer término,
corresponde reconocer el enorme esfuerzo ordenador y progresista
que Naciones Unidas y UNICEF han desarrollado en estos años para
mejorar la situación de los niños, para imponer metas generales
y para hacer el seguimiento de los programas nacionales. Con la adopción,
en 1991, de la Declaración y el Plan Mundial de Acción para la
Infancia, por los más altos representantes de nuestros Gobiernos
reunidos en la Cumbre Mundial para la Infancia, la comunidad
internacional iniciaba una acción colectiva llamada a tener un
profundo impacto sobre el destino de la humanidad en el siglo 21.
Los efectos de esa acción en los últimos diez años han sido
modestos, como lo señala el Secretario General en su informe,
pero nada desdeñables. Se han hecho
progresos en ciertos sectores de la salud y de la protección de
la infancia, se ha estimulado la preparación de programas
nacionales para hacer posible la consecución de los objetivos de
la cumbre, pero sobre todo la adopción de la Convención
sobre los Derechos del Niño es un hito histórico al reconocer a
los niños como titulares de derechos, y al permitir encarar la
solución de los problemas de la infancia sobre la base del
desarrollo de una cultura de derechos humanos. De allí la
trascendencia de esta sesión especial y de su documento de
resultado, titulado "Un Mundo apropiado para los Niños",
destinado a renovar el impulso iniciado hace una década mediante
el establecimiento de una serie de metas, estrategias, y acciones
basadas en las evaluaciones nacionales de los progresos alcanzados
desde la ultima cumbre. El Uruguay agradece a la Presidenta del
Comité Preparatorio, la Embajadora Patricia Durrant de Jamaica, a
cuya inteligencia y generosa dedicación debemos la feliz conclusión
de esta Asamblea. La realización de
estas conferencias y la publicación de información especializada
son mojones importantes para afianzar una conciencia universal
solidaria, que nos orienta y nos obliga a los Gobiernos a
proseguir en la lucha contra toda forma de discriminación a los
niños. Uruguay se
encuentra entre los países de Alto Desarrollo Humano y, en esa
medida, deseamos informar sobre los importantes avances
registrados desde 1990, cuando asumió, como propios, los
compromisos del plan de Naciones Unidas sobre "La
supervivencia, la protección y el desarrollo del Niño". Como país
profundamente respetuoso del Derecho, la principal y permanente
meta uruguaya es el cumplimiento y la más estricta aplicación de
la "Convención de los Derechos del Niño", ratificada
en 1990 a través de la ley No. 16.137. Con los programas
instrumentados por diversos Gobiernos en la última década,
Uruguay puede afirmar que ha cumplido con éxito la consagración
de las metas principales como la cobertura de salud y nutrición,
la escolaridad, el combate a la pobreza y la integración de los
menores a la convivencia social. El Indice de
Desarrollo Humano de ONU-PNUD ubica a Uruguay entre los países
con alto desarrollo. En la última medición del año 2001 el país
figuró en el lugar No.37 y a la cabeza de las naciones
latinoamericanas. A su vez, CEPAL ha ratificado sistemáticamente
que Uruguay es la nación de América Latina que más eficazmente
combate la pobreza y que muestra mejores desempeños en la
distribución de la riqueza. En esa medida, la condición de vida
de nuestros niños acompasa en general la situación favorable de
la población adulta. Es de destacar que estos logros se han
venido alcanzando en un contexto económico recesivo, lo cual pone
de relevancia el compromiso continuo y determinado de sucesivos
gobiernos y administraciones. Recursos
financieros y Programas A estas cifras, que
demuestran la decisión política de afirmar la equidad, debe
agregársele una vasta red de Programas e instituciones, oficiales
y privadas, que desarrollan una acción coordinada y eficiente.
Ello evidencia una modalidad de trabajo moderna, abierta y democrática
que conjuga los esfuerzos del Estado con los de la sociedad civil.
En materia de Enseñanza,
se han obtenido avances notables en los últimos años. Se completó
la matrícula de preescolares de 4 y 5 años, en un logro que
puede resultar pionero en el mundo. Hay 65 Escuelas de Tiempo
Completo, instaladas en las zonas más carenciadas, para dar a los
alumnos con familias desintegradas cobertura educacional durante
todo el día, alimentación y apoyo psicológico. Uruguay cuenta
ya con la financiación para extender ese servicio en los próximos
tres años hasta alcanzar la instalación de 300 escuelas de ese
tipo que atenderán a 50.000 alumnos. Prácticamente se ha
conquistado la universalización de la matrícula escolar: el 99%
de los alumnos de 4 a 12 años está integrado al sistema, el que
tiene un porcentaje del 98% de retención. Esa masificación de
los servicios se ha realizado sin que ello haya afectado la
calidad: iniciamos ya la experiencia de la escuela bilingüe en el
sector público; se entregan todos los libros gratis - 400.000 por
año - y se incrementa la cobertura de informática y de inglés.
Los analfabetos jóvenes entre 15 y 24 años representan sólo el
0.7%. A
la estructura de la Enseñanza formal se suman otras
instituciones, como el INAME y el Plan CAIF (Centros de Asistencia
a la Infancia y Familia) gestionado éste por ONGS, organizaciones
barriales e instituciones confesionales y laicas, que reciben a más
de 60.000 niños y que son conductos adecuados para la aplicación
de los planes de atención en materias sanitarias y de alimentación. Salud y nutrición Por
su especial estructura social homogénea y el impacto de su red
institucional, Uruguay muestra muy elevados porcentajes de
inmunización y vacunación. Las cifras oficiales indican un valor
de 99% de inmunización contra la tuberculosis y de un 93% de
vacunación contra el sarampión y la DPT (difteria, pertusis y tétanos).
El comportamiento
del país con relación al VIH-SIDA demuestra también rasgos
positivos, en la medida en que la tasa de letalidad general bajó
en los últimos cuatro años de 40 muertes anuales a 10. En
materia de diarreas y de infecciones respiratorias agudas también
hubo mejoras, ya que de 10 defunciones cada mil nacidos vivos en
1984 se ha bajado a 2.3 muertes por mil. Todo ello se
expresa en una reducción notable de la mortalidad infantil de
menores de 1 año, que del 30 por mil en 1984 ha bajado al 14 por
mil, guarismo con el cual naturalmente el país aún no está
conforme. El hecho de que el
95% de la población cuente con un sistema de saneamiento adecuado
y que el 98% tenga agua potable, contribuye al buen estado
sanitario. En los diez últimos
años hubo mejoras muy sensibles en la nutrición infantil, a través
del programa de lactancia materna y de los servicios de alimentación
del Estado. En las escuelas públicas se ofrecen más de 170.000
unidades alimentarias diarias, con un aporte nutricional de más
de 750 calorías. Eso significa que se da alimentación por día a
la mitad de la población escolar. Aún
así, el país cuenta con un 3.4% de niños menores de 5 años con
desnutrición y un 1.22% con desnutrición aguda. Pobreza
y marginalidad Los
informes de CEPAL sobre pobreza en América Latina indican que en
Uruguay viven por debajo de la línea de pobreza un 5.6% de los
hogares, porcentaje que alcanzaba al 11.8 en 1990. Eso indica que
alrededor de un 18% de los niños nacen en hogares pobres. Es
oportuno recordar que CEPAL maneja mediciones más exigentes que
las del Banco Mundial, tenidas en cuenta en la reciente
conferencia internacional de Monterrey, México. Algunos técnicos
uruguayos que utilizan otros criterios de evaluación ofrecen
porcentajes más altos, pero esos estudios son muy discutibles
porque desconocen los métodos mundialmente aceptados para evaluar
la " línea de pobreza". El país se
encuentra, por los choques externos, viviendo una recesión económica
que lleva cuatro años, por lo que es posible que las cifras de
pobreza y marginalidad hayan aumentado últimamente en porcentajes
no alarmantes. A través del
financiamiento del BID, Uruguay invertirá ahora U$ 160 millones
en los programas de "Regularización de Asentamientos
Irregulares" y de "Infancia, Pobreza y Familia"
para normalizar las condiciones de vida de los barrios más
pobres. Los
desafíos A
pesar de estos resultados alentadores, el Uruguay no ha podido,
sin embargo, eliminar totalmente todos los problemas que afectan a
nuestra infancia. Para dar cabal cumplimiento a los compromisos
asumidos y lograr muestra meta de asegurar salud, educación y
protección a todos y cada uno de nuestros niños, debemos
continuar haciendo frente a múltiples problemas, algunos de los
cuales son los siguientes: a) disminuir aún más
la mortalidad infantil; Dado que los
avances realmente importantes de los últimos años demuestran que
Uruguay está en la dirección correcta, el país puede prometer
ante Naciones Unidas que esos desafíos mencionados también serán
enfrentados exitosamente a través de logros sustantivos en el próximo
lustro. Muchas gracias.
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