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Un
justo y merecido homenaje a la escritora Amanda Berenguer |
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Una
curiosidad literaria uruguaya:
"Gaucho del Arerunguá" |
Una
curiosidad literaria uruguaya:
"Gaucho del Arerunguá"
por Julia Galemire
El
Director del Archivo General de la Nación Argentina Miguel
Unamuno -un gran amigo del Uruguay y de los uruguayos-, ha tenido
la gentileza de enviarnos un folleto de unas 27 páginas titulado
"Gaucho del Arerunguá: Diálogo entre Polonio Collazo y
Emeterio Saucedo", y editado en esta oportunidad por la
Sociedad de Estudios Bibliográficos Argentinos". En verdad,
una auténtica joya literaria desconocida entre nosotros
hasta ahora y cuya autoría se debe al coronel Antonio Díaz,
nacido en 1828 y muerto en 1911.
"UNA
COSA DE RECHUPETE..."
La
pequeña obra consta de una once partes en versos
en octosílabos, expresados en voces y modismos gauchos de época
y que reflejan una modalidad muy en boga entonces en el Río de la
Plata, bastando recordar a modo de ejemplo, el "Fausto"
de Estanislao del Campo, es decir, los diálogos a veces
circunstanciales entre dos paisanos referidos "a sucesos políticos
y sociales del momento".
Unamuno,
ex-Ministro de la Nación, ex-Presidente del Consejo Deliberante
de la capital argentina, ex-embajador y un apasionado de la
historia de ambas patrias, Argentina y Uruguay, firma el prologo
del "Gaucho de Arerunguá" señalando en primer término,
que hace unas tres décadas halló en la librería del
"uruguayísimo" Roberto Cataldo, una
"obra curiosa, casi desconocida e inhallable".
Según
el prologuista, la aparición del texto, había sido anunciada
en una nota de "El Demócrata" de Montevideo, una
publicación de 1873, en la que se expresaba: "Nos
consta que se está imprimiento un folleto de versos del gaucho
Polonio Collazo. Este librito se venderá en todas las librerías
de esta capital". Y agregaba con un tono muy pintoresco:
"Persona que lo ha leído nos dice que es cosa de
rechupete".
EL AUTOR
Unamuno
en la investigación que realizó, halló que el autor del librito
era el coronel Antonio Díaz, en tanto el dato se lo proporcionó
una noticia aparecida en el diario "El Ferrocarril" de
nuestra ciudad, de fecha 15 de marzo de 1873 que decía:
"Hemos sido obsequiados hoy con un ejemplar del folleto de
poesías que en estilo de paisano acaba de dar a luz nuestro
ilustrado compatriota D. Antonio Díaz (hijo) autor de varias
obras".
En
realidad Díaz no era oriental, sino argentino, pues había nacido
en San Isidro en 1828 y murió en Buenos Aires en 1911, aunque
estuvo muy vinculado a nuestro medio como militar y periodista de
combate, habiendo sido redactor de "El Comercio",
"El Mercantil" y "El Tribuno", y fue,
además fundador de "La Opìnión Nacional".
Como
militar estuvo siempre en las filas blancas, apoyando a los
gobiernos de Giró y Berro, combatiendo contra la revolución de
Venancio Flores, participando en la Revolución de las Lanzas y
apoyando a la dictadura de Latorre. Dedicado a la tarea de revivir
un pasado inmediato, escribió "Historia militar y política
de las Repúblicas del Plata" y publicó trabajos de índole
literaria, "Lágrimas y jesuitas", "El capitán
Albornoz", "La tumba de Rosa", el referido
"Gaucho del Arerunguá", además de una obra de curioso
título "Los tres socialistas" y otras.
EL TEXTO
Al
referirse al texto de "Gaucho de Arerunguá"
en sí, y por el que desfilan los nombres de militares y civiles
que tuvieron activa participación en la guerra civil
concluida en el 72, Unamuno apunta que en el relato dialógico, se
incursiona por distintos temas que hacen a la vida cotidiana de
aquella época fermental de nuestra historia: el tiempo, los
caballos, los juegos y lo que era muy natural en el medio rural,
las supersticiones gauchas.
Unamuno
dice asimismo, que: "La obra que rescatamos, curiosamente,
es, al parecer la única donde el autor empleó un seudónimo", (Polonio
Collazo), y luego de mencionar su estrecho parentesco con Acevedo
Díaz, agrega que... "llama la atención que este canto que
narra las peripecias y zozobras que viven Polonio y su aparcero
durante la llamada Revolución de las Lanzas, allá por 1870, no
haya sido recogido, al menos testimonialmente, por los estudiosos
y críticos de la literatura rioplatense".
En
realidad, concluye el prólogo, "solo en 1940 José María
Fernández Saldaña en el diario "La Prensa" de Buenos
Aires hablaba de Polonio Collazo. Bien merece -prosigue- figurar
al lado de otras figuras de mayor trascendencia que atestiguaron,
mediante el verso (copla, décima o romance) los avatares ideológicos
y civiles de los pueblos del Plata".
UNA MUESTRA DEL
POEMA
(fragmento inicial)
--
Bien aiga, amigo Collazo
¿ qué milagro tanto bueno"
¿ y que tal dende la vista ?
-- ¡ Como me á hedor ño Miterio !
como la chancha en el barro.
-- Pueda ser ! ,,, no diga ¡
-- Mesmo.
-- Manée pues esa nutria
Y alleguese que aquí hay juego.
Y de llapa estoy berdiando:
-- Buenas tardes ño Saucero:
-- Arrime aquella cabeza.
Y dispués que tome asiento
Desembuche que, que á é ser
gordo,
lo que traiga de pua dentro.
LA
ONDA®
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