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50 años de un libro consagratorio: "El río" de
Amanda Berenguer
por Julia Galemire |
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Alicia
Topolanski Sierra
presenta su nuevo libro |
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50.000
personas en exposición homenaje al pintor nacional y
rioplatense Juan Manuel Blanes |
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A
50 años de un libro consagratorio:
"El río" de Amanda Berenguer
por Julia Galemire
Un
justo homenaje a Amanda Berenguer, se realizó el último jueves
con motivo de cumplirse los 50 años de la publicación del libro,
"El río" el cual permitió que la crítica de la época,
saludara la presencia de una nueva voz femenina en la poesía de
nuestro país.
En
el acto, contó con la presencia de una calificada concurrencia
participando Marosa di Giorgio, Washington Benavidez, Alvaro
Ojeda y Jorge Arbeleche quienes señalaron con elocuentes
conceptos, la generosa gravitación que a lo largo de tantos años
ha tenido Amanda. Por su parte, Elena Zuasti leyó poemas de la
homenajeada, Ethel Afamado interpretó algunas canciones de su
autoría y finalmente, Amanda Berenguer agradeció con un poema
dedicado a cada uno de los se refirieron a su personalidad y al público
que la acompañaba.
Breve
esbozo de una trayectoria
Amanda
comenzó su trayectoria , en el 1945.con una creación, "Elegía
por la muerte de Paul Valery", en la que ella dice al
ilustre poeta francés en uno de sus fragmentos:
"Paul
Valery, mi corazón sangrante
Memoria crece en lámpara constante
De pie en la noche que tu cuerpo asila.
Oh celda añil en cárcel de violetas !
Fábrica breve, páginas secretas
Donde tu mano hundidas nieves hila.
En
realidad, esta Elegía siguió a dos publicaciones que no
tuvieron en su momento gran significación en lo que habría de
ser el total de su obra, "A través de los tiempos que llevan
a la gran calma" y "Canto hermético".
Pero
su inicio "verdadero", el que habría de proyectarla,
fue "El río", de 1952 que mereció en aquella
instancia, juicios elogiosos y que marcó un hito en su
vasta producción, como lo señala Benedetti, al referirse a una
etapa plena de realizaciones de Amanda:: "Basta
comparar el verso seguro, henchido y sonoro de ´El río´, donde
hasta la amarga premonición viene envasada en un modo casi
suntuoso de metaforizar; basta comparar ese despliegue con la
austeridad verbal de ´Quehaceres e invenciones´ y la misteriosa
conciencia de ´Declaración conjunta´, para apreciar el largo y
fructuoso camino recorrido".
Luego
vendrían otros libros que completarían su vasta producción.
"La invitación", una serie de poemas cortos titulada
"Contracanto", "Quehaceres e invenciones", que
el mismo Benedetti señaló como "un
vuelco fundamental en su poesía y una de las zonas más nobles en
la lírica del 45".
Con
dos años de distancia, aparecieron "Declaración
conjunta" y "Materia prima", que fueron definidos
por Enrique Fierro como "arriesgada aventura de rechazo y
destrucción del mundo tradicional". Otros libros que
reiterarían los juicios vertidos en oportunidad de la aparición
de "El río".
EL
RÍO (fragmentos)
Por un agua de amor y sangre a fondo,
por su espuma mortal y sudorosa,
por el pecho remando adentro y hondo,
yo sé que volveré. Entre musgosas
mercaderías, cajas y recuerdos,
y lágrimas que huelen a naufragio,
masticando la espera que se cría
de bodega en bodega, entre las ratas
sulfurosas y espesas como sueños,
yo sé que volveré, con paso a muerte,
ciudad que me criaste, de esqueleto
servido para el hambre y el insomnio;
ciudad donde se vive demorando
el paso, los latidos, los secretos,
el saludo final, la despedida,
las calles que repiten por las tardes
un nombre familiar que no se olvida.
Yo sé que volveré, noche tras noche,
pisando sobre rostros compañeros,
de mano a mano, a solas el recuerdo,
los dedos de un amigo sobre el alma,
los ojos de mi madre entre los míos,
atrás y adentro, allá, carne del río,
ciudad que me criaste, abandonada
una tarde insaciable de febrero".
LA
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