 |
Uruguay
eliminado luego de
un segundo tiempo historico |
|
|
 |
BOXEO |
 |
FUTBOL
URUGUAYO |
 |
TENIS |
 |
URUGUAY
EN EL MUNDIAL |
 |
BASQUETBOL |
 |
LOS
OTROS |
El
deporte tiene onda 91
Uruguay
eliminado luego de
un segundo tiempo histórico
Se empató el
partido que debía ganarse. Porque se nos iba la clasificación
con ese resultado.
El partido fue
raro. Muy raro.
Un juez que
comienza sacando tres amarillas en siete minutos, para decir que
acá no se pega y yo sé como frenarlos, se equivoca cobrando un
penal en contra de Uruguay que le cambia la historia al partido
pero que en verdad no es el responsable del resultado final.
Uruguay empieza
bien, con fuerza y llegada, con el mismo equipo, mejor escrito,
con los mismos once titulares que entraron a jugar contra Francia.
Y tuvimos una clara
llegada por derecha que Darío Silva levanta sobre el travesaño
pegándole mal.
Pero el gol estaba
mucho más cerca para Uruguay que para Senegal. Que es muy
peligroso en el contraataque, pero tuvo la opción del primer gol
en un fallo escandaloso del árbitro holandés, luego de un error
de un muy bajo Paolo mundialista. Nada nuevo bajo el sol, un juez
cobrando contra Uruguay.
Luego el partido se
empareja. Pero un ataque verde casi aislado, con nuestra defensa a
contrapie culmina en nuestra red.
Volvimos a atacar.
Y llegaron ellos. Quizás en posición adelantada, quizás no,
pero la pelota pegó en el palo, picó adentro y aunque no había
esa diferencia se perdía tres a cero.
El cambio que se
había efectuado de Regueiro por Sorondo creaba peligro por la
derecha de la defensa de ellos. Pero el gol no vino. Y muchos
vieron como el primer tiempo se terminaba y se volvieron a dormir.
Seguramente no se
enteraron del gol del Chengue Morales, que junto a Forlan
sustituyeron a Abreu y Romero. Iban menos de treinta segundos del
tiempo final, y sirvió para pensar que podíamos perder por
menos.
Pero este Uruguay,
basado exclusivamente en individualidades, siguió peleando sin
pelear, sin enojo. Trató de juntarse y jugar a algo que se
pareciese a un fútbol colectivo.
Diego forlán, el
ex crack del Independiente argentino, que ahora es parte del
plantel del Manchester United, tomó un balón a la entrada del
área, de derecha al ángulo, que trajo cohetes, algo de festejo y
esperanzas a Uruguay. Y un miedo y desconcierto total en Senegal.
No lo podían
creer. El 3 a 0 ya no existía. Uruguay luchaba y estaba a tiro.
Claro que no alcanzaba para clasificar, pero los africanos
pensaron que la cosa no era tan fácil, y sacaron el marcador de
Regueiro, que al igual que Méndez contra Dinamarca, jamás pudo
con él.
Y sacaron un
defensa y pusieron otro porque se les venía la noche.
El juez a esta
altura no sacaba amarillas, amonestaba de palabra solamente, y en
otro garrafal error cobra una zambullida del Chengue en el área
con otro penal. Los africanos desesperados le mostraban la imagen
del replay en la pantalla gigante del Estadio. Pero el penal
estaba cobrado. Y Recoba, el Chino que no rindió a la altura de
lo que era necesario en todo el Mundial, empató el partido a dos
minutos del final.
Quedaban además,
cuatro minutos de descuentos.
Un pelotazo de
Varela, en el único tiro al arco que hizo en todo el Campeonato,
lo sacaron de la raya con el golero vencido, uno de los guapos
africanos, metidos todos atrás, para que se frenara el incesante
ataque celeste.
El rebote, con el
arco libre, el Chengue lo cabeceó. No le voy a poner suspenso
porque todos sabemos que le erró al arco y que en esa pelota
voló fuera junto con ella nuestra selección del Mundial.
¿Y entonces cuál
es el saldo?.
Contrapuesto.
Difícil de definir en una frase.
La tristeza por la
eliminación se mezcla con el sentimiento de placer por gritar
tres goles de Uruguay en un Mundial, cosa que no se lograba (todos
juntos) desde 1954.
Porque no se pegó,
se guapeó y se pasó por arriba a un equipo que tenía todo para
golearnos.
Porque los que
entraron jugaron más que los que salieron en función de ataque.
Y esto demuestra y
desnuda la muy mala preparación que tuvo esta Selección.
Se escribió y
habló mucho que tuvieron todo, que se los llevó a hoteles de 5
estrellas, que el equipamiento a su alcance era lo mejor que
había tenido nunca una selección, y muchos otros etc.
Pero faltaron
partidos de entrenamiento donde se conjuntara un equipo. Porque no
se usó una base de ninguno del medio, sino que al apostar a los
repatriados -y creemos que esto puede ser una decisión aceptable-
había que amalgamarlos, enseñarles a qué jugaba cada
compañero.
No hubo partido
despedida porque una selección extranjera traída al Estadio era
cara. Se practicó liviano con Italia, pensando en perder por
poco, pero no en el armado de LA selección.
Y entonces caímos
en lo que se pudo evitar: ahora y vistas las patas a la sota, el
titular debió ser…, el cambio tendría que haber sido por…,
los que estaban en el banco al entrar demostraron que…, el
técnico…, Paco Casal…, Figueredo…, Gesto y Púa…, la AUF…,
la FIFA igual…, etc. Demasiados etc.
Perdimos con
Dinamarca por no haber hecho los cambios a tiempo. Morimos con los
ojos abiertos.
Empatamos con
Francia, el Campeón del Mundo, jugando dos tercios del partido
con un hombre más, y le dimos vida hasta el último partido,
donde cayó sin levante con esa misma Dinamarca que lo llevó a la
eliminación en primera ronda.
Perdimos tres a
cero el primer tiempo con Senegal, y dimos vuelta el partido en el
segundo tiempo que el mundo entero, ese que ya ni siquiera por el
fútbol conoce a Uruguay aún no entiende como pudo darse.
Y se dio porque
somos uruguayos. Jugamos a la uruguaya de los últimos tiempos. A
nada, pero poniendo coraje.
No se agredió, se
terminó con once y con un poquito de suerte, este párrafo final
diría que habíamos conseguido la figurita que nos faltaba para
completar la primera parte del álbum.
Nos faltó tan pero
tan poco, que ya estamos pensando que la mayoría de estos
jugadores nos darán la gran alegría de una muy buena ubicación
en Alemania 2006.
Y hoy nos quedamos
con sabor a poco. Que pudimos estar mucho más arriba, en una
serie muy difícil donde pasaron los dos que en las apuestas
previas pagaban más.
Donde quedaron
eliminados dos ex campeones mundiales; el primero, Uruguay, lo que
hoy no significa nada, pero también el último, Francia.
Demostrando una vez más que muy pocos son los que ganan mundiales
fuera de casa: Italia, Brasil, Alemania y Uruguay.
Nos queda la
historia. Pudimos haber escrito otra página, pero se nos
borroneó la última hoja.
Y de todos modos:
¡ARRIBA URUGUAY!. LA
ONDA®
DIGITAL
|